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D´3

Ciclo "Directo Jazz" de Madrid


  • Fecha: 27 de Março de 2004
  • Lugar: Patio Conde Duque (Madrid)
  • Hora: 19:30
  • Asistencia: Lleno

  • Componentes:
    Jorge Pardo (saxos tenor y soprano, flauta travesera)
    Francis Posé (contrabajo)
    José Vázquez “Roper” (batería)

  • Comentario: Largas colas de gente esperando una hora antes de la actuación y el recinto totalmente abarrotado no suelen ser hechos habituales para presenciar un concierto de jazz con la arriesgada formación de vientos, contrabajo y batería, sin piano, guitarra u otro instrumento armónico que haga la música más “digerible”. Más insólito aún es que esa involucración popular vaya dirigida a músicos españoles. La naturaleza gratuita de este ciclo Directo Jazz a buen seguro tuvo algo que ver, pero la respuesta del público una vez el concierto se hizo realidad dejó bien claro que todos sabían a lo que iban, y no cabe duda que disfrutaron. Disfrutamos.

    En lo estrictamente musical, los tres amigos que integran D´3 hicieron gala de una entrega total y un entendimiento a veces insultante. Jorge Pardo demostró una vez más por qué está en la élite del jazz español, entremezclando líneas melódicas con arriesgadas improvisaciones y demostrando una enorme solvencia con sus tres vehículos expresivos: el tenor, el soprano y la flauta, con la que fomentó su vertiente más lírica. Roper estuvo impecable a la batería, y Francis Posé dio un recital de interacción con sus compañeros, desarrollando la difícil tarea de servir de referencia armónica, ante la ausencia de piano o similar. El repertorio incluyó una serie de composiciones propias (algunas con dedicatoria especial, como Gali eres grande o Gallo Vallet) con aires bastante aflamencados en algunos casos. Tanguillos y composiciones ternarias que lidiaban con Ornette Coleman y con una preciosa versión de What a Wonderful World, que fue el primero de dos obligados bises, ante la insistencia de un público casi tan volcado como los propios artistas.

    Dos intensas horas de buena música que vinieron a demostrarnos que en España hay intérpretes de jazz de nivel, que para escuchar buen jazz no es necesario dejarse medio sueldo en entradas para grandes festivales de figuras foráneas, y que cualquier iniciativa en el sentido de potenciar el jazz local puede encontrar buena respuesta de público.