PERICO SAMBEAT QUARTET

 

  • Componentes:
    Perico Sambeat (saxo alto y soprano)
    Bernardo Sassetti (piano)
    Javier Colina (contrabajo)
    Marc Miralta (batería, cajón y palmas)

  • Colaboran:
    Israel Suarez “El Piraña” (congas, cajón y palmas)
    Pepe Motos (cajón y palmas)

  • Títulos:  Drume Negrita; De camino; Diddi; Descarga (bulerías); Cita en Nampur; Te falta corazón; Défuss; Descarga (rumba); ¿Lo pillas?

  • Comentario: La música como arte abstracto tiene en la palabra un difícil descriptor. La descripción sonora puede enfocarse al ámbito de lo técnico-musical: armonías, melodías, ritmos… o al ámbito de lo sugerente: alegría, diversión, tristeza… Lo primero se convierte en instrumento de estudio para entendidos, lo que aleja al ciudadano medio de la realidad que se le presenta. Lo segundo entra en el campo de lo subjetivo, lo personal, la vivencia emocional de cada individuo/a. Pero si describimos “Perico” como un trabajo intenso, quizá ahí si logramos de alguna manera aunar los dos estadios de la descripción. Intensidad en los ritmos, intensidad en el sonido del saxo… pero también intensidad en las emociones, a caballo entre la intensidad festiva del mundo flamenco, y la intensidad introspectiva de una nana o una balada.

    Intensidad flamenca para un disco que no es flamenco pero que siente en palmas. Intensidad introspectiva para una nana cantada por el Contrabajo de nuestros sueños; dedos que pulsan al ritmo de un corazón nacido para ser música. Un corazón que late al son cubano de Drume Negrita.

    Semejante nivel de intensidades requiere un colchón de sólidos ritmos. Ritmos que proporcionan unas percusiones que encontraron en Nueva York su idilio flamenco; percusiones que son en si mismas toda una sección rítmica.

    Un piano portugués que entiende el flamenco como parte de su propia cultura musical;  que camina por lirismos de emoción en tiempos lentos; que desprende sabia energía en  rápidos que para otros serían incontrolados torrentes.

    “Perico” como afirmación, que no confirmación, de su homónimo. Un saxo que ganó pasaporte, hace ya mucho, para pasear por el mundo un sonido que esconde en el cajón de las creatividades momentos de mayor intensidad… si cabe.


    Carlos Pérez Cruz