Comentario:
Allan Holdsworth puede considerarse una leyenda viva del jazz-rock
o rock progresivo. Algunos lo llaman guitarrista de guitarristas,
ya que debido a su estilo único y característico
ha influenciado a muchos músicos que tocan ese instrumento.
Desde principios de los 70, ha publicado con su nombre 12 discos
más un recopilatorio de reciente aparición en
el mercado. Ha colaborado con un gran número de músicos
y bandas tales como Gong, Bill Bruford, Jean Luc Ponty, Soft
Machine, UK, Tempest, Tony Williams, Chad Wackerman, etc., etc.
Su banda ha incluido, eventualmente, a los grandes baterías
mencionados además de otros consagrados como Vinnie Colaiuta
y Gary Husband (Level 42).
Su forma de tocar combina el rascar las cuerdas con pastilla,
con los dedos y haciendo “hand tapping” (golpear
con las cuerdas con las puntas de los dedos). Ésta combinación
hace que pueda adquirir una gran velocidad, unas escalas “imposibles”,
unas combinaciones de notas inusuales y muy originales. Su discografía
podría agruparse en base a sus cambios evolutivos.
Como líder era la primera vez que realizaba una gira
de conciertos por España. Quizás éste hecho
hizo que llenara la sala de un público muy heterogéneo
incluyendo unos 8 fotógrafos profesionales. Debo admitir
que he sido fan suyo desde los principios y siempre había
soñado con verlo en directo. Hablando de fotógrafos,
añadiría una nota muy negativa en cuánto
a que hubieron algunos espectadores que tomaron fotos con flash,
incluso con cortina anti ojos-rojos, a pesar de estar explícitamente
prohibido tal como podía leerse en las entradas o en
carteles informativos. Considero que la organización
debería tomar cartas en este asunto.
El concierto fue un repaso de sus éxitos discográficos
desde los últimos discos hasta los primeros. Comunicativo
gestualmente con el público, Allan Holdsworth gusta de
tomar cerveza entre tema y tema. Modificaba los sonidos de su
guitarra sintetizada mediante pedales y otros artilugios electrónicos.
Noté que el sonido de guitarra en punteado era algo más
suavizada... atenuada... filtrada..., o sea no tan eléctrica
o incisiva como en sus discos. El toque seguía siendo
rápido pero aún así más comedido
en formas. No tan vibrante como de costumbre.
El batería seguía bastante las formas de sus antecesores.
Era buen batería pero distaba de la genialidad de aquellos.
Cumplía su papel. A veces estaba demasiado en primer
plano con una forma de tocar un tanto acaparadora y más
rockera que jazzera.
El bajista estaba bien coordinado con la banda y su bajo también
sonaba muy fuerte tanto en punteos como en acompañamientos.
Tanto él como Holsworth utilizaban partituras.
La segunda parte del recital estuvo mejor que la primera, en
parte porque arriesgaron algo más. En general tuve una
sensación de ver una réplica desangelada de Holdsworth
más que el guitarrista de guitarristas que tanto nos
ha hecho disfrutar a sus fans. De vuelta a casa escuché
en el equipo de mi coche una selección de sus canciones.
Disfruté más que en el concierto.
Bernat Comerma