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MIKEL ANDUEZA CUARTETO
Madrid

  • Fecha: 16 de junio de 2006.
  • Lugar: El Berlín Jazz Café (Madrid).
  • Componentes:
    Mikel Andueza: saxo alto.
    Joan Díaz: piano.
    Ray Ferrer: contrabajo.
    David Gómez: batería.
  • Comentario: Cuanto más se profundiza en el amplio catálogo de músicos de jazz nacionales, más se asienta la sensación de que en la piel de toro no sabemos reconocer la calidad del producto propio, siendo devotos de pagar duros a peseta.  Si ya hemos reivindicado desde estas páginas (páginas web, por supuesto) a artistas de la talla de Chema Sáiz, Abe Rábade, Baldo Martínez o Javier Vercher, ahora le toca el turno a Mikel Andueza.  Con disco nuevo bajo el brazo (el excelente De Javier a San Javier) se presentaba el navarro sobre las tablas del Berlín, acompañado esta vez, no por su Superquintet (del que sólo "sobrevivía" el batería David Gómez), sino por un cuarteto cuya entrega fue más que notable.

    Una introducción ad libitum con sonoridades entre Jan Garbarek y el Coltrane más místico dieron paso al 5/4 de "Zortziko", cuya línea de bajo evocaba la melodía de una canción tradicional, siendo ejecutada al unísono con el piano (un recurso que el cuarteto utilizó más veces).  Andueza hizo gala de su excelente nivel como saxofonista clásico, con una afinación impecable, y de una privilegiada visión conceptual a la hora de improvisar, creando solos tan bien estructurados como las propias composiciones, donde valentía, arrojo y proceso intelectual se fundían en bellísimas sucesiones de frases donde ninguna nota sonaba por casualidad.  Por si fuera poco, su sección rítmica le seguía a las mil maravillas, acentuando los motivos del solista y asumiendo riesgos con oficio y desenfado.   La pasión con la que Ray Ferrer y David Gómez (espectacular en el arranque del veloz "Overtura") buscaban puntos de encuentro contrastaba con el acompañamiento más cerebral de un Joan Díaz que ofreció improvisaciones de altura, centrándose en ocasiones exclusivamente en su mano derecha, de modo que el cuarteto sonaba como un trío sin apoyo armónico.  Largas introducciones paisajísticas, cambios de métrica, unísonos entre saxo y piano y el impresionante solo basado en progresiones polirrítmicas de David Gómez en el último tema fueron otros de los puntos álgidos de este primer pase.  Las composiciones de Andueza fluían con velocidad pero sin precipitación, con fuego escénico pero sin pirotecnia.

    Quince minutos más tarde el cuarteto volvía al escenario con material algo más reposado y tradicional (que no tradicionalista).  Saxo y piano se permitían abordar largas improvisaciones construidas desde abajo, con paciencia, manteniendo continuamente la atención del espectador.  "Mr. Michael Brecker" dio paso a un blues, composición de Joan Díaz, en el que el grupo abordó unos originales cuatros de batería, tan originales que no eran cuatros sino seises, dividiendo cada coro de blues en dos.  Posteriormente la división volvió a partirse por la mitad, de modo que los solistas intercambiaban frases de tres compases con el batería, y así sucesivamente hasta llegar a fragmentos métricos imposibles. Para colmo, fueron capaces de basar su discurso en el simpático motivo de "If I Were a Rich Man".  Nivel técnico impresionante, concepto formal claro y capacidad de transmisión.  ¿Se puede pedir algo más a un grupo de jazz? Gran parte de dicha capacidad de transmisión se debió al contrabajista Ray Ferrer, siempre sonriente y entregado a la música, sin dejar de intentar y, generalmente, de conseguir.  La balada "Silencio" y el "Nearness of You" de Hoagy Carmichael interpretado a medio tiempo y con el solo de piano rítmicamente abierto cerraron una velada musicalmente impecable, donde la agridulce sensación final mezcla el alborozo de poder contemplar a artistas de semejante calibre en la intimidad de un club con la indignación resultante de la confección del cartel de más de un festival ¿de jazz? de verano.  A ver si aprendemos.

    © 2006