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RANDY WESTON’S AFRICAN RHYTHMS TRIO
VI Festival Internacional de Jazz de Móstoles

  • Fecha: 20 de junio de 2010.
  • Lugar: Teatro del Bosque de Móstoles (Madrid).
  • Componentes:

    Randy Weston: piano
    Alex Blake: contrabajo
    Neil Clarke: batería

  • Comentario:


    Una de las incógnitas suscitadas por la presencia de Randy Weston quedo rápidamente despejada con el tema con que abrió el concierto, “African Sunrise”. El trío vino dispuesto a dar lo mejor de sí y a buen seguro que lo consiguió. La unanimidad fue total y no defraudó a nadie. Con su estilo de siempre, percutiendo el piano y extrayendo notas muy precisas, llenas de matices, Randy Weston sigue emocionando con cada una de las notas que acomete. Si a ello unimos las aportaciones del percusionista y el bajista, aspectos estos que se sucedieron en diferentes fases de la noche, se puede decir que estamos ante uno de los mejores conciertos de la temporada.

    En su particularidad, Alex Blake se sienta y acaricia el instrumento como si fuera una guitarra, apoyado en diversos cánticos de expresiones de blues. Randy Weston muestra su protagonismo con ritmos en los que aún se pueden apreciar sus recuerdos monkianos.


    En “Hi Fly” el comienzo se produce como el de una balada, con predominio de las notas graves, y los dos acompañantes se suman rápido a la fiesta. Weston sigue rindiendo pleitesía al gran maestro Monk. La introducción de “Berkshire Blues” como solista da paso a una soberbia interpretación del contrabajista Alex Blake y del percusionista, Neil Clarke. La creación de diferentes ambientes juega un papel muy importante en este trío.


    En “The Healer” el piano se encarga de encender una llama mística, la sutilidad se adivina y da pie a una composición llena de matices y colores a los que contribuyen sus dos acompañantes. La pieza es como un viaje por un camino en el que poco a poco van apareciendo elementos sorpresivos, en el que Randy Weston pone mucha tensión y después vuelve a relajar la pieza para después proseguir el camino cada vez más embellecido.


    La cultura gnaua originaria del norte de África ha sido una de las grandes inspiraciones de Randy Weston a lo largo de su trayectoria y uno de sus grandes himnos fue la emblemática “Blue Moses”, que no faltó en el concierto. Con ese comienzo en forma de llamada en el que el piano prácticamente habla y va marcando la senda por la que sus acompañantes tienen que entrar. Es una de sus piezas más grandiosas jamás compuestas, en la que prácticamente no se puede dejar de prestar atención y la música transporta al oyente a otra dimensión. Los acordes propios de la cultura africana con el contrabajo marcando el ritmo y el aporte de percusión y piano, otorgaron a la pieza uno de los momentos más sublimes de toda la noche. El percusionista Neil Clarke hizo su mejor solo del concierto con las tumbadoras, que exprime al máximo con sonidos increíbles. Uno de esos conciertos inolvidables, tanto por la personalidad de Randy Weston, como por la grandiosidad de su música.

    Texto © 2010 Carlos Lara
    Fotos © 2010 Sergio Cabanillas