Pablo Martín-Caminero - Doméstica


Composiciones: Quien dijo miedo (Obertura); Fantasía Islámica (parte II) (Pablo Martín-Caminero, Jaco Abel & Cepillo); Bulería doméstica; Nora; Melanie; Nothing personal (Don Grolnick); Fantasía Islámica (parte I) (Pablo Martín-Caminero, Jaco Abel & Cepillo); Alter-Ego; Nora (coda); A solas

Composiciones por Pablo Martín-Caminero, excepto donde se indica.

Músicos: Pablo Martín-Caminero (contrabajo, bajo eléctrico, teclados, bouzouki, guitarra, voz, percusión, palmas), Daniel Yacaré (piano, Fender Rhodes), David Quiggel (violín, viola), Guillermo McGill (batería), Ángel Sánchez "Cepillo" (cajón, percusión, palmas, jaleo, panderos), Moi Natenson (cajón, ambientes, batería, percusión), Christian Howes (violín), Irina Comesaña (violonchelo), Julia Gallego (flautas, piccolo), Nines Galán (clarinete), Jaco Abel (guitarra, resofonic, laúd), José Manuel León (guitarra flamenca), Borja Barrueta (batería), Paquito González (panderos, cajones, pandereta, chekere), Antonio Serrano (armónica), Leo Minax (voz, guitarras)

Grabado en Bost Espacio Creativo (Madrid), Trak, el Gallo Azul y estudio Gitano Cromático.
BOST 001

Comentario: Al contrabajista Pablo Martín le ha quedado un disco encantador, tanto que el encanto embelesa al oyente antes incluso de escucharlo, cuando le quita el plástico y se dispone a leer la carpetilla. Sin excesivos medios, el vitoriano ha creado una obra bella, variada, elegante y con un toque de inocencia que la hace deliciosa.

La troupe de amiguetes que se dejaron caer por casa de Pablo ha sabido crear colectivamente el sonido que las ideas del contrabajista precisaban. Desparpajo, buen gusto y un puntito de insolencia son los elementos del cóctel, cóctel que se torna explosivo cuando, por fin, se introduce el CD en el reproductor y se pulsa el botón de play. Ya desde el primer momento, en "Quién dijo miedo", los sonidos de las cuerdas y las delicadas intervenciones de piano, contrabajo y violín crean un ambiente melancólico que da paso a un animado ritmo de 7x4 donde el conjunto obtiene sonoridades cercanas a las del mismísimo Pat Metheny Group. Las dos partes de "Fantasía Islámica" hacen honor a su nombre, en concepto y sonoridad, añadiendo misterio al disco y contrastando con "Nora", otro coqueteo con la música de cámara basado en una preciosa melodía, y donde el bajista demuestra sus habilidades con la guitarra. Por si alguien olvidaba que Pablo Martín es el contrabajista habitual de Gerardo Núñez, en "Bulería doméstica" se encuentra el guiño al flamenco, otro elemento que, como todos los que componen el CD, es capaz de aportar contraste y, a la vez, integrarse plenamente en la obra, fundirse con el lenguaje y con el sonido. "Melanie" cuenta con la presencia del cantautor Leo Minax, cuya contribución consiste en la letra del tema y su voz suave y personal. Casi nada.

El desparpajo del "Nothing Personal" de Don Grolnick (grabado originalmente en el primer disco de Michael Brecker como solista, Michael Brecker - GRP01132) y el intimismo de "Alter-Ego" y "A solas" completan un disco precioso, primero del nuevo sello creado por el mismo Martín-Caminero, lleno de magia y colorido, elegancia y soltura, sentimiento y un gusto excelente. Y es que no siempre es necesario recurrir a grandes parafernalias para firmar un buen trabajo. Si las ideas están claras y hay voluntad y colaboración, siempre se puede tomar la alternativa doméstica.

Arturo Mora Rioja




Carles Benavent & Josemi Carmona - Sumando


Composiciones: Sencillito; La garza; Dama; Skely; Soleó; Amic Joan; El galleta; Okinawa; Lupeando

Composiciones de Carles Benavent y Josemi Carmona.

Músicos: Carles Benavent (bajo eléctrico, ebow, teclados, coros, cittern, silbido, mandola, programación), Josemi Carmona (guitarra flamenca, palmas, guitarra acústica, coros, programación, teclados, mandola), Bandolero (percusión, palmas), Joselín Vargas (palmas), Chaboli (percusión), Tino di Geraldo (batería), Diego el Cigala (cante), Piraña (percusión), Juan Carmona Jr. (percusión), Chick Corea (piano eléctrico), Jorge Pardo (flauta), Paquete (voz)

Grabado en Euram (Madrid), Cara Cartón (Madrid) y el estudio de Carles Benavent (Castelldefels, Barcelona).
Nuevos Medios 15 883

Comentario: Tranquilo y reposado, así es el nuevo trabajo del gran bajista Carles Benavent, en este caso compartiendo protagonismo con Josemi Carmona, guitarrista de Ketama. Lejos de la dificultad técnica asociada a un músico tan espectacular como el catalán, y lejos también del fuego expresivo de anteriores trabajos, este Sumando es un ejercicio de sobriedad, relajamiento y creación de buenos ambientes.

Ya desde el primer tema, "Sencillito", predominan los medios tiempos, aires rumberos y pocos acompañantes (apenas la percusión de Bandolero, Joselín Vargas y algún otro colaborador). Aire lírico y descargado para un trabajo donde las composiciones son firmadas alternamente por Benavent y Carmona, aunque todas parezcan presentar un nexo común que da consistencia al CD. Las colaboraciones de estrellas internacionales como Chick Corea, Jorge Pardo o Diego El Cigala son más bien discretas, aportando pinceladas coloristas a los temas en que aparecen, e integrándose en el conjunto con naturalidad (qué bonita queda la presencia de El Cigala en "Dama"). En algunos cortes, como "Skely", "El galleta" u "Okinawa", los músicos utilizan teclados y programaciones cuyos timbres se funden con guitarra y bajo, creando un sonido aún más cálido, si cabe. Sólo en la última pista (o, mejor dicho, en las dos últimas, ya que hay una pista oculta), "Lupeando" (dedicada por Benavent al gran Jaco Pastorius), el dúo se desmadra un poquito, no en velocidad pero sí en concepto, evolucionando sobre una base funky que puede llegar a sorprender, dado el cariz de todos los temas anteriores.

Así es Sumando, una obra que decepcionará a los amantes de la pirotecnia, pero que se hace deliciosa cuanto más se escucha y donde los detalles son más importantes que los conceptos centrales. Un trabajo que a buen seguro puede contrastar con la idea que sobre estos músicos se pueda tener a priori, pero que acaba cautivando y forzando al oyente a escucharlo una y otra vez.

Arturo Mora Rioja




Dave Schnitter - Sketch


Composiciones: Dili Dali; Sketch; For All We Know (Coots & Lewis); Sooner or Later; All or Nothing at All (Altman & Lawrence); Flirtation with Faust; You Don't Know What Love Is (DePaul & Raye); Sputnik (James Zollar)

Composiciones por Dave Schnitter, excepto donde se indica.

Músicos: Dave Schnitter (saxo tenor); James Zollar (trompeta); Thomas Bramerie (contrabajo); Jimmy Madison (batería)

Grabado en Garden Studios (Nueva York), Febrero de 2001.
OMIX 04013

Comentario: Los grupos sin piano ni guitarra son siempre arriesgados. La ausencia de una base armónica puede complicar el trabajo de los solistas, dando más mérito a sus improvisaciones, o bien puede ser el pistoletazo de salida para que dichos solistas se adentren en terrenos libres, abiertos y con mucho que explorar. Ambos enfoques se dan la mano en este Sketch, último trabajo del saxofonista Dave Schnitter para el sello OMIX, y que cuenta con la producción del valenciano Ximo Tébar.

Saxo tenor, trompeta, contrabajo y batería. Esa es la formación que navega por los distintos ríos musicales de este disco, desde los caudalosos e incontrolables temas propios a los suaves riachuelos del cancionero popular de standards. En el primer contexto el cuarteto explora desde la ortodoxia de "Dili Dali" al aire festivo cercano a la fanfarria de "Sputnik", pasando por sonoridades cercanas al free y atrevidas estructuras de pregunta-respuesta como las presentes en el tema que da título al CD. Lentos pasajes carentes de tiempo dan paso a intrincadas líneas cromáticas de contrabajo, y tanto el ex-Messenger Schnitter como el trompetista James Zollar aprovechan la libertad que otorga el simple acompañamiento de bajo y batería para lanzar frases atrevidas y muy intensas. "Sooner or Later" rememora por momentos al Ornette Coleman más brillante, y en "Flirtation with Faust" el aire teatral que impregna la interpretación (con sordina incluída) recuerda a algunos trabajos de Charles Mingus.

En cambio el discurso cambia radicalmente cuando se trata de atacar standards. La corrección con que el grupo afronta los clásicos "For All We Know" o "You Don't Know What Love Is" presenta la enorme dificultad de evocar una clara armonía con la simple participación del contrabajo y un solista. Hasta qué punto lo consiguen, que a veces uno no echa de menos el piano en absoluto. Por si fuera poco, la revisión de "All or Nothing at All" aporta tintes latinos, añadiendo la guinda a un pastel de diversos sabores, pero que garantiza una muy buena digestión.

Arturo Mora Rioja




ONJ - Franck Tortiller - Tribute to Led Zeppelin - Close to Heaven


Composiciones: 1.Beware the Black Dog (0:54) 2. Black Dog (5:37) 3. The Rain Song (6:44) 4. Dazed and Confused (7:10) 5. Black Mountain Side (2:45) 6. Chill Out, Honey Drip (1:55) 7. Four Sticks (5:24) 8. Close to Heaven Part I (2:35) 9. Close to Heaven Part II (1:52) 10. Stairway to Heaven (10:04) 11. Before Kashmir (1:32) 12. Kashmir (6:21) 13. Moby and Moby (2:16) 14. No Quarter (2:36)

Músicos: Frank Tortiller (vibráfono, arreglos y dirección), Jean Gobinet (trompeta y fliscorno), Jean Louis Pommier (trombón), Michel Marre (tuba y fliscorno), Eric Séva (saxos tenor y soprano), Vincent Limouzin (vibráfono, marimba y electrónica), Yves Torchinsky (contrabajo), David Pouradier-Duteil (batería), Patrick Héral (batería, percusión, voz y sampler).

Invitado: Xavier García (teclados y sampler).

2005 Le Chant du Monde/Harmonia Mundi CDM 083

Comentario: La Orquesta Nacional de Jazz (ONJ) es una formación subvencionada por el Estado francés cuya dirección artística es encargada cada dos años a un músico diferente. Desde 2005 y hasta 2007, el vibrafonista Franck Tortiller (conocido sobre todo por ser miembro de la Vienna Art Orchestra) está al frente de la ONJ y ha iniciado su andadura con un proyecto de versiones de Led Zeppelin. Se trata de una elección arriesgada, dado que las incursiones de grupos de jazz en el cancionero del rock suelen tener una fortuna desigual, con unos resultados bastantes extremos. Close to Heaven es un ejemplo sorprendente de ello ya que consigue caer en los errores más habituales en estos casos a la vez que presenta importantes aciertos.

De modo general, los arreglos de Tortiller en este disco son imaginativos, basados en una instrumentación poco habitual, que huye tanto del formato rockero de Led Zeppelin como del de una big-band de jazz: muestran una gran variedad de ambientes, con unos desarrollos sutiles y llenos de detalles, que se alejan de las composiciones originales y revelan posibilidades insospechadas. Los ecos de Gil Evans, del Frank Zappa de mediados de los setenta (Grand Wazoo o Waka/Jawaka)*, pero también de Raymond Scott están bastante presentes. Entre los solistas destaca el propio Frank Tortiller al vibráfono, Eric Séva a los saxos tenor y soprano y sobre todo Jean-Louis Pommier al trombón. Pero, por desgracia, están los errores que son, por encima de todo, dos: una batería que, en bastantes momentos, se muestra machacona hasta la náusea (culpa del batería pero a lo mejor también del director y arreglista) y la inclusión, en algunos temas, de una voz gritona, tal vez parodia –en todo caso, muy mala- del cantante heavy (como en “Kashmir”).

Rizando el rizo, la versión de “Stairway to Heaven” consigue ser un compendio perfecto de estas virtudes y defectos: tras una preciosa introducción del vibráfono (“Close to Heaven Part I”), posteriormente desarrollada en solitario por los vientos (“Close to Heaven Part II”), comienza el tema propiamente dicho con un arreglo de gran belleza, muy gilevansiano, delicado y onírico hasta que, la batería nos despierta brutalmente del sueño con un 4/4 espantoso, totalmente desprovisto de sutileza, que nos hace añorar al propio John Bonham, batería de Led Zeppelin. La magia desaparece y toda la formación se ve arrastrada tras los pasos del batería.

Aún con sus errores, Close to Heaven ofrece buenos momentos que sabrán disfrutar sobre todo los amantes del bigbandismo moderno y de Led Zeppelin (como quien esto escribe). Sin embargo, deja en el oyente una impresión de oportunidad desaprovechada.

* o de forma más obvia la versión zappiana de “Stairway to Heaven” en The Best Band You Never Heard in Your Life.

Diego Sánchez Cascado




The Missing Stompers & Teresa Luján - Singin' the Blues


Composiciones: “Am I blue?” 2:48
“Singin’ The Blues” 4:31
“Somebody Loves Me” 3:16
“Play A Simple Melody” 4:31
“Ain’t Misbehavin’” 4:36
“Alexander’s Ragtime Band” 3:32
“They Didn’t Believe Me” 3:39
“Sugar” 4:30
“My Heart Stood Still” 3:02
“Creole Love Call” 3:44
“I Can’t Give You Anything But Love” 5:04

Músicos: Alejandro Pérez (saxo alto), Arturo Cid (clarinete y voz), Marcelino Merino (banjo y guitarra), David Herrington (trompeta), Carlos González (batería), Fernando Berruezo (saxo tenor), Antonio Martí (tuba), Teresa Luján (voz)

Grabado, mezclado y remasterizado en Infinity Estudios. Mayo 2005

Comentario: Grupos como los Missing Stompers suponen toda una excepción dentro de la música en general y del jazz en particular, ya sea aquí o más allá de nuestras fronteras. Por ello este disco es un capricho para todo aficionado al jazz o para quien quiera iniciarse en él. Y digo capricho por la presentación, los textos y la documentación, que lo convierten un en regalo de lujo. Diría que imprescindible. Desde “Am I Blue?”, hasta “I Can’t Give You Anything But Love”, es todo belleza y encanto turbador.

Todos los temas están compuestos entre 1911 y 1928, lo que obliga a los músicos a tener un conocimiento concienzudo de la época para poder interpretarlos y tocarlos. Se equivocan aquellos que piensen que esta forma de jazz “primitivo”es una música fácil y trivial, sin demasiada dificultad. Basta una primera escucha para darse cuenta del error que supone considerarla como música festiva y sin profundidad, si bien es cierto que el jazz en sus orígenes también era música de baile.

Resulta difícil destacar algún tema sobre los demás, pero si lo tuviera que hacer me quedaría con “Am I Blue?”, “Singin’ The Blues” y sobre todo con “Play A Simple Melody”, en el que Teresa Luján está especialmente acertada con el scat frente a Arturo Cid (que parece el mismísimo Satchmo) en un dúo realmente convincente.

En “Alexander’s Ragtime Band” Teresa vuelve a demostrar que encaja como anillo al dedo con los Missing Stompers y que es un acierto pleno su concurso. La continuidad del solo de Fernando Berruezo con el tenor, de David Herrington en la trompeta y el clarinete de Arturo Cid hacen de éste un tema destacado.

“They Didn’t Believe Me” es una balada preciosa en la que la cálida y aterciopelada voz de Teresa hace las delicias del oyente, bien secundada por el clarinete de Arturo Cid y la guitarra acústica, sensible y delicada, de Marcelo Merino. ¡Una pieza encantadora!
Y es que este disco dará que hablar, sobre todo por un tema, sintonía de un famoso programa radiofónico, en el que no se habla por hablar, el “Creole Love Call” de Duke Ellington).

Una obra en definitiva rebosante de alegría y optimismo, que te hará feliz en cada nota, en cada canción, en cada escucha.

Enrique Farelo




Mishka Adams - God Bless the Child


Músicos: Mishka Adams: voz, guitarras y saxo tenor. Edgar Avenir: guitarras. Ria Villena-Osorio: teclados. Louie Talan: bajo. Mike Guevara: saxos. Arnold Casinto: percusión. Koko Bermejo: batería. Sammy Asunción: guitarras. Frits Barth: batería. Noli Aurillo: guitarra. Brandy Aranilla: trompeta. Elhmir Saison: piano.

Grabado en 2005.

Candid
CCD 79799

Comentario: Con la aparición de este disco en el mercado asistimos al lanzamiento de una nueva voz que pretende estar en línea con ese jazz cercano al pop que, con diferentes estilos, han servido en estos últimos tiempos nombres como Norah Jones o Jamie Cullum, por citar sólo un par de ejemplos.

Sin embargo el resultado del debut discográfico de esta jovencísima cantante de origen filipino dista bastante de alcanzar el nivel de otros productos similares, lastrado principalmente por unos arreglos demasiado irregulares.

Si los ocho cortes que, en este sentido, están a cargo de Edgar Avenir (principalmente famosos standards como “On Green Dolphin Street”, “Autumn Leaves”, “Body And Soul” o “Summertime” entre otros), aun con notables altibajos, podrían resultar en general bastante correctos dentro de este subgénero, y el que protagoniza Elhmir Saison (“Love came on stealthy fingers”) es de una agradecida sobriedad, las cinco piezas arregladas por Sammy Asunción (compuestas por Mishka Adams o por ella y el propio Asunción) dejan muchísimo que desear: facilonas, edulcoradas y llenas de irritantes clichés. Tampoco resulta demasiado afortunada la versión intimista de “Over The Rainbow” con guitarra y arreglos de Noli Aurillo.

Así las cosas, una voz agradable, que podría funcionar muy bien dentro de cierto segmento de público, se ve aquejada en este “God bless the child” por una desacertada dirección musical y por una alarmante falta de personalidad. Prescindible.

Sergio Zeni




Cinegraf - Octavo Planeta


Músicos: Gustavo Marozzi: guitarra. Julio Fioretti: bajo. Maxi Ades: batería. Mario Braun: teclados en “Francafunk”

Grabado en Rosario, Argentina, en diciembre de 2004.

BlueArt

Comentario: Jazz. Rock. Funk. Soul. Blues. Aunque un vasto sector de la crítica pretenda dar por muerta y enterrada a la fusión eléctrica de raíces setenteras, no son pocos los aficionados que se niegan a dejar de disfrutar de esta corriente musical. A ellos van destinados álbumes como el recientemente editado Octavo Planeta de Cinegraf.

Este power-trio originario de Rosario, Argentina, comenzó su andadura en 1995 y Octavo Planeta es su segundo álbum. Con respecto a Cinegraf (2001) encontramos –como es lógico– un sonido más elaborado y un repertorio que esta vez está conformado íntegramente por temas de Fioretti (ocho) y Marozzi (tres).

La afilada guitarra de Gustavo, como cabría esperar, es la punta de lanza del sonido del trío. Sus punteos, su agilidad y sus riffs incandescentes son herederos de gente como Clapton, Jeff Beck, Hendrix, McLaughlin, Scofield… Julio también demuestra conocerse al dedillo casi todas las fórmulas de los bajistas de jazz-fusion. El problema es que cuando su instrumento pasa a ocupar machaconamente un primer plano, el grupo suena precisamente a fórmula, a cliché. Afortunadamente esto sólo ocurre en algunos pasajes y el trío se beneficia cuando el virtuosismo de Fioretti se asocia con el toque regular de la batería de Maxi Ades en un ajustado mecanismo de retropropulsión.

Aunque el acento rockero de estos improvisadores es palpable en temas veloces como “Sasquash”, “Stacatto” u “Octavo Planeta”, es, paradójicamente, en los tiempos medios donde su sonido se vuelve más personal e inspirado. Composiciones como “Madec” o “XXX”, lejos de ser meros paréntesis musicales para que los temas marchosos no acaben saturando al oyente, constituyen puntos muy interesantes de Octavo Planeta. Lo mismo podríamos decir del incisivo “Antiswing City”, uno de esos blues que en directo ponen al auditorio patas arriba. “Francafunk”, por otra parte –con la sobria participación de Mario Braun en teclados– nos muestra que al trío no le viene nada mal la suma puntual de algún músico invitado.

El CD incluye también un tema extra con un vídeo del realizador de cine de animación Pablo Rodríguez Jáuregui para el tema que da título al disco.

Sergio Zeni




Aaron Irwin Group - Into the Light


Músicos: Aaron Irwin: saxo alto. Rich Perry: saxo tenor. Ryan Scott: guitarra. Matt Clohesy: contrabajo. Greg Ritchie: batería.

Grabado en Nueva York el 16 y el 18 de agosto de 2005.

Fresh Sound Records
FRSNT245

Comentario: Segundo álbum firmado por este prometedor saxo alto tras Wide Awake (Fresh Sound, 2004) con una nueva formación en la que sólo repite Matt Clohesy en contrabajo. Irwin, por otra parte, ha intervenido en la grabación de Romances, un proyecto preparado por Maria Schneider para la University of Miami Jazz Band, y ha tocado con músicos como Joe Lovano, Tom Harrell, Dave Liebman o Nicholas Payton.

Con este quinteto (a su cuarteto habitual se suma la participación del experimentado saxo tenor Rich Perry), Irwin vuelve a dar muestras de su valía como autor en cinco cortes: la melodiosa “Fumes”, con un muy buen aporte de Ryan Scott –componente decisivo en la sonoridad del grupo– y un encomiable trabajo de los saxofonistas, que quizá se merecía un final más redondo que ese socorrido fundido; la delicada “In the 90’s”, el corte más intimista y posiblemente el más bello del disco, en el que destaca un primoroso entendimiento entre el lirismo del saxo, la guitarra con ecos incisivos de Bill Frisell y la batería sencilla y siempre elegante de Greg Ritchie; la dinámica composición que da título al disco, que va de menos a más a medida que van sucediéndose los solos; “The point”, con Irwin y Perry trenzando una y otra vez el sonido de sus instrumentos, y la excitante “The Anti-Hero”, con una potente intro casi rockera.

A diferencia de la anterior entrega de Irwin, conformada íntegramente por composiciones propias, Into the light se atreve con la lectura de tres clásicos: Jerome Kern (“All The Things You Are”), Cole Porter (“So In Love”) y Thelonious Monk (“Ugly beauty”), con un interesante solo de Clohesy en la segunda.

Into the light es un paso más en la carrera de este saxofonista de técnica impecable y buen compositor del que se agradecería una mayor dosis de ese atrevimiento que sólo por momentos asoma en algunos cortes. Buen disco.

Sergio Zeni




Francisco Pais Quintet - Not Afraid of Color


Músicos: Francisco Pais: guitarra. Chris Cheek: saxos tenor y soprano. Ferenc Nemeth: batería. Leo Genovese: piano y Fender Rhodes. Massimo Biolcati: contrabajo.

Grabado en Brooklyn, Nueva York, en diciembre de 2004.

Fresh Sound
FSNT-250


Comentario: Interesante debut discográfico de este quinteto compuesto por jóvenes músicos residentes en Nueva York, con un líder nítidamente más volcado en la búsqueda de un sonido grupal que en su lucimiento como instrumentista.

El sobrio pero efectivo papel que Francisco Pais –de origen portugués– se reserva dentro de su banda contrasta con el protagonismo que suelen tener los guitarristas en lo grupos que lideran. De hecho en este álbum escuchamos solear antes a Chris Cheek, a Ferenc Nemeth y a Leo Genovese que al propio Pais.

El líder se revela como un buen compositor a través de nueve temas directos entre los que podríamos destacar “Water From The Moon”, “Gratitude”, “Tides”, “Lift Your Head From The Sand And Face Reality” y “Charme”. Tanto en los pasajes más rítmicos como en los más reflexivos, el quinteto aparece muy cohesionado. Además, Pais se muestra como un buen improvisador y como un hijo de su tiempo, habiendo asimilado algunas lecciones de las generaciones anteriores (Scofield, Frisell, Metheny…), dejando algunas pinceladas cercanas a un pop sofisticado, buscando un lenguaje propio. Las intervenciones del Cheek, lo muestran en forma, moviéndose con una libertad que le permite dar lo mejor de sí, firmando un puñado de buenos solos, aportando calidez y tejiendo sugerentes diálogos con las cuerdas de Pais. El trabajo del resto del grupo acaba por darle al sonido del quinteto un acabado muy pulido con Nemeth y Genovese aportando ideas frescas aquí y allá.

Pese a algunos baches de monotonía en el ecuador del disco, Not Afraid Of Color resultada bastante disfrutable.

Sergio Zeni




Sergi Servent & Santi Careta - Anacrònics


Músicos: Sergi Sirvent: piano. Santi Careta: guitarra.

Grabado en Barcelona el 28 de febrero de 2005.

Fresh Sound / New Talent
FSNT 246

Comentario: Alentador encuentro entre dos músicos jóvenes –pero ya curtidos– de la escena catalana en torno a diez standards, dos composiciones del pianista y una del guitarrista.

Registrado en una sola sesión, Anacrònics ofrece unas improvisaciones libres y muy relajadas, es uno de esos discos que quizá se disfrutan más en pequeñas raciones, evitando esa sensación de monotonía tímbrica que puede llegar a producir la escucha de todo el material de una vez.

Los diálogos entre Sergi y Santi, lejos de aparecer como duelos desafiantes, resultan muy amistosos, complementándose piano y guitarra hasta tal punto que por momentos el sonido de un instrumento parece ser una ensoñación brotada del otro. Especialmente evocadores resultan los cortes más intimistas e introspectivos en los que el dúo se deja llevar, como por ejemplo, “Soul Eyes” (de Mal Waldron), “I Fall In Love Too Easily” (de Sammy Cahn y Jule Styne), “What’ll I Do” (de Irving Berlin) o “Lush Life” (de Billy Strayhorn), este último cantado por Sirvent.

De las composiciones propias, me quedo con esa pequeña historia titulada “El petit príncep i Cadaqués” de Santi Careta.

Éste es un álbum que huye de los lugares comunes bordado por dos músicos que habrá que tener muy en cuenta.

Sergio Zeni




Pyeng Threadgill - Of the Air


Músicos: Pyeng Threadgill (voz) con Lisa Mezzacappa (bajo), Shelley Dory (guitarras y coros), Micha Patri, Dana Leong (cello), Dimitri Moderbacher, Ryan Scott (guitarras), Nicholai Moderbaker, Jason Lewis (marimba), Myra Melford (armonio) y Ward Spangler (castañuelas).

Publicado por Random Chan

Comentario: Segundo disco de la preciosa hija de Henry Threadgill, esta vez interpretando con su preciosa voz ocho temas propios, y dos arreglos también preciosos del “Jitterbug Waltz” de Fats Waller (con letra de Pyeng y Abbey Lincoln) y un sorprendente “Close To Me” de los Cure. Su música, muy influida por Cassandra Wilson y Olu Dara, ya seguía esa misma línea en su primer disco, dedicado a temas de Robert Johnson, y su voz se inspira tanto de las cantantes de jazz, como Wilson, como de las de blues o soul. Pero son sus temas y, sobre todo, sus versiones (la del tema de los Cure podría ser perfectamente un hit en radios alternativas a las comerciales y, por sí sola, ya vale el precio del disco... y más), lo que más nos recuerda al universo tan particular de la citada cantante.

Los músicos que la acompañan son los de su banda, no muy conocidos aún. Destacan Dana Leong al cello y Ryan Scott a las guitarras, que ya participaron en el proyecto anterior, y la más conocida Myra Melford al armonio en un tema.

Su apellido puede hacer esperar a algunos una música bien distinta de la que Pyeng ofrece que, de tener alguna similitud con la de su padre, es únicamente su tendencia a sonar sureña y a blues, y su gusto por los arreglos más que trabajados; pero desde luego es diferente al post free de los grupos de Henry Threadgill: lo que aquí hay son unos cuantos temas que lo mismo son buen jazz, que soul con raíces en el blues, que lo que podría ser una música popular bien distinta de la que se escucha en la radio pero no lo es. Es música fácil, pero nada superficial, para gente sin prejuicios, pero con ganas de escuchar algo fresco y diferente. Y la dificultad para clasificarla es precisamente el mayor obstáculo que esta chica puede encontrar para encontrar su vía... en el negocio de la música, porque en el “concepto de la música” que quiere hacer, parece que lo tiene muy claro. Y parece claro que lo hace muy bien, además. De casta le viene al galgo.

Jorge LG




Steve Coleman and Five Elements - Weaving Symbolics


Músicos: Steve Coleman (saxo alto), con Jonathan Finlayson (trompeta), Tim Albright (trombón), "Magic" Malik Mezzadri (flauta), Jen Shyu (voz), Nelson Veras (guitarra), Jason Moran (piano), Reggie Washington (bajo), Eric Revis (bajo), Sarah Murcia (bajo), Anthony Tidd (bajo), Marcus Gilmore (batería), Jeff Watts (batería), Nei Sacramento (percusión), Felipe Alexsandro (percusión) y Luciano Silva (percusión).

Publicado por Label Bleu (2005).

Comentario: A Coleman no le gusta hacer las cosas de la forma más sencilla: le hubiese sido fácil, cómodo y efectivo, comenzar este disco como lo hace, con uno de esos solos arrebatadores como los que suele realizar también en directo para abrir sus conciertos, y seguir luego con temas en trío como los dos impresionantes en este disco con la rítmica excepcional de su amigo Branford Marsalis (Watts a la batería y el increíble Revis al contrabajo), para conseguir un trabajo perfecto, espectacular para los amantes del jazz, más sencillo y efectivo con un solista del calibre de este líder bien expuesto, sin más: le hubiese salido algo parecido, y mucho, al fantástico último disco de su otro gran amigo Greg Osby, también en trío y con Watts (Channel Three).

Incluso podría haber dejado a sus seguidores encantados si lo hubiera aderezado con temas diferentes variando su trío y convirtiéndolo en uno de vientos, como hace aquí con Finlayson y Albright, para demostrar la excepcional flexibilidad de esa gran música que es el M-Base creado por este singular artista, que le permite adaptarse fantásticamente a formatos como el de vientos sin rítmica. Hasta podría haber dado un toque diferente al concepto del trío con otra variación del mismo basada en la colaboración con Moran y este nuevo batería estrella, el jovencísimo nieto de Roy Haynes, Marcus Gilmore, en una versión bien distinta de los tríos sin contrabajo, como el reciente de Don Byron (también con Moran, por cierto), inspirado en aquel otro de Lester Young.

Pero esto sería demasiado fácil para Coleman: así que va y toma la decisión de que, aunque se diluya un poco, todo esto aparezca incluido en un doble disco donde también hay temas con sus Five Elements en versión de tres vientos más rítmica sin piano más la voz de Shyu como otro viento (o sea lo visto en su gira europea del año pasado), o esto mismo más la flauta de Magic Malik (y la mitad de su banda, o sea Veras a la guitarra y Murcia al contrabajo), más un grupo de tres percusionistas brasileños. A lo que se suman las variaciones al eliminar alguno de los elementos para dar más importancia a otros.

El resultado es largo, denso, y a veces, hasta pegajoso: en especial los temas con demasiada presencia de la voz que, mientras que en su última gira funcionaban bien, aquí terminan por cansar. Los tres percusionistas brasileños se pierden entre tanta algarabía, dejando pasar la oportunidad de dar un nuevo toque rítmico al ya de por sí evolucionado ritmo del M-Base, de manera parecida a lo que a veces le ocurrió en el pasado con la música afrocubana que intentó integrar en la suya. Pero es que Coleman es así, le gusta probar más que conseguir, intentar nuevos conceptos más que rematar ideas ya utilizadas, abrir nuevas vías para su música antes que cerrar las exploradas y, mientras tanto, nos deja por el camino regalos como esos temas tocados en los distintos tríos mencionados, lo que hubiese dado un disco más breve, sencillo y perfecto, demasiado para él, tal vez.

Y aún así, por si alguien termina agotado, como regalito extra están los dos dúos filmados con Gilmore a la batería, en la sección audiovisual de este doble tan completo, para pensar aún más en el maravilloso solista que es Steve Coleman, uno de los altos más importantes de la historia de esta música, el jazz, que él mismo no deja de intentar llevar siempre más allá. Aunque a veces no le salga... del todo: eso es ser un artista, de los grandes, o sea, imperfecto y lleno de aristas, pero genial, como este disco.

Jorge LG




Paula Shocron - La voz que te lleva


Músicos: Paula Shocron: piano (Yamaha C7, 3/4 cola).

Grabado en el Centro Cultural Parque de España / AECI, Rosario, Argentina. 29 y 30 de noviembre de 2004.

BlueArt Records

Comentario: Un río. Un piano. Una mujer.

Así podría comenzar la historia de esta centelleante opera prima registrada en un centro cultural pegado al Paraná que ya alumbró interesantes trabajos en solo piano, como los de Gerardo Gandini (Flores negras) y Ernesto Jodos (Solo).

Apenas finalizada una actuación de la pianista en el Festival de Jazz de Rosario, el productor Horacio Vargas le comunicó su deseo de publicar ese material para BlueArt. Así fue que, casi sin planificarlo, Paula Shocron vio nacer el primer álbum a su nombre. Llevaba yo ya unos meses con ganas de conocerlo, había leído algunos comentarios de la crítica especializada argentina que hablaban de ella como la revelación del 2005. Luego vi que este disco había sido calificado con cinco estrellas en Cuadernos de Jazz (por Carlos Sampayo) y más tarde pude apreciar el formidable papel que desempeñaba Paula en la última entrega del batería Pepi Taveira (Bs. As. Inferno). La escucha de “La voz que te lleva” fue a la vez una inequívoca confirmación y una feliz sorpresa.

A través de ocho cortes (tres de Monk y los restantes de la pianista), Paula articula un lenguaje de una madurez y personalidad infrecuentes en un debut discográfico. Debut por otra parte bastante inusual éste por su formato en solitario.

Desde el primer tema, el río interior de la Shocron fluye con asombrosa naturalidad, transportándonos por territorios sonoros de gran inventiva que van de los vaivenes rítmicos y los recodos angulosos a los espacios intimistas y los remansos reflexivos.

En ese caudal tan personal confluyen el latido de Monk, el sonido post Jarrett, las influencias de la música de cámara y algún aire folklórico que podría recordar a Manolo Juárez.

Las lecturas de “Monk’s Mood”, “Off Minor” y “Evidence” son algo más que un sentido homenaje. En estas composiciones (¡cuánta música hay en ellas!) la rosarina encuentra un material óptimo para expresarse, para hacerlo suyo moldeándolo en elaboradas deconstrucciones y, finalmente, para hacerse con la complicidad del oyente atento.

“Vuelve viento”, “Caleidoscopio”, “La voz que te lleva” y “El golpe” nos enseñan que como compositora, Paula Shocron tampoco se queda atrás. Y si durante el recorrido de los primeros siete temas, admiramos a una instrumentista con un delicioso toque percusivo, una enérgica mano izquierda y una derecha que domina todas las velocidades, al llegar a “Coda” nos encontramos con una percusionista lúdica y audaz que pone un broche de oro a su debut en disco improvisando sobre una rica variedad de ritmos de raíz folklórica. El final es toda una invitación a volver a pulsar el Play, a comprobar que La voz que te lleva gana con cada escucha, a sumergirnos en ese hipnótico paisaje …

Hay junto al río un piano. Junto al piano, una mujer. Imposible saber dónde empieza el río, dónde acaba el piano, dónde la mujer.

Sergio Zeni




Helen Sung Trio - Helenistique


Músicos: Helen Sung: piano y arreglos. Derrick Hodge: contrabajo. Lewis Nash: batería.

Grabado en Nueva York el 18 de mayo de 2005.

Fresh Sound New Talent
FSNT 251

Comentario: Segundo trabajo de esta pianista de ascendencia china para Fresh Sound, que continúa la línea abierta en Push aunque decantándose esta vez por las composiciones ajenas, ya que de los once temas que componen “Helenistique” sólo uno (“H*Town”) lleva su firma.

Desde los primeros compases queda claro que a Helen Sung siguen sin quitarle el sueño los sonidos de vanguardia ni los audaces viajes exploratorios. Lo suyo es la búsqueda del swing de toda la vida. Y en ello se aplica con gran entusiasmo, con un toque ágil y generalmente percusivo, con un amplio conocimiento de la historia de su instrumento en el jazz y con un par de compañeros espléndidos, especialmente el experimentado Lewis Nash que realiza una labor impecable, siempre equilibrada, participando activamente durante casi todo el disco sin dar jamás la impresión de invadir un espacio que no le corresponde.

El repertorio abarca desde James P. Johnson (“Carolina Shout”) hasta Prince (“Alphabet Street”), pasando por Ellington (“Cottontail”), Monk (“Bye-Ya”), Kenny Barron (“Voyage”) o Joe Henderson (“Black Narcissus”), todo, eso sí, con un tratamiento pianístico muy pegado a la tradición y con un casi irreprimible fraseo vitalista y saltarín (prácticamente el único momento de sosiego está en un bello solo con arco de Derrick Hodge en “Where Or When”).

Aunque el piano de Sung no posee el estilo que más me atrae, difícilmente dejaría escapar una actuación de este trío en algún club de jazz de Madrid. Su profesionalismo está fuera de toda duda.

Sergio Zeni