SOS Trio - 06 Underground st.


Músicos: Virxilio da Silva: guitarra; José Ferro: contrabajo; Max Gómez: batería.

Free Code Jazz Records

Comentario: La cantera de músicos nacionales de jazz no deja de crecer y proporcionar agradables sorpresas, lo que nos hace confiar de forma clara en las nuevas generaciones de músicos que, sin duda alguna, vienen con paso firme y que, en muy pocos años, van a ser los talentos que los aficionados van a descubrir.

El grupo SOS Trío, formado a principios del año 2001, tiene como principal reto dar a conocer temas de composición propia (muy concretamente del guitarrista Virxilio da Silva), en búsqueda de un sonido propio, de una identidad como grupo, y donde cada músico aporta sus propios conocimientos e influencias, todo ello con el fin de conseguir una resultado común.

La música que despliega el grupo se encuentra influida por la gran tradición del trío de jazz, aunque con una marcada personalidad en los temas propios, que es donde se aprecian las raíces y las influencias de todos los músicos, con un lenguaje actual circunscrito a la estética del hard-bop y asimismo con interesantes aportaciones por parte de todos los integrantes del grupo. A destacar el guitarrista Virxilio da Silva, que a buen seguro en muy poco tiempo será un referente en su instrumento en nuestro país; bien harán los aficionados de retener este nombre.

Juan Carlos Abelenda




SPJ - Tributo a Charlie Parker


Músicos: João Guimarães: saxo alto; Xan Campos: piano; Virxilio da Silva: guitarra; José Ferro: contrabajo; Max Gómez: batería.

Free Code Jazz Records

Comentario: Interesante la nueva grabación del sello discográfico gallego dirigido Paco Charlín, en la que se realiza un tributo al saxofonista Charlie Parker. Para ello, la formación compuesta en su mayoría por músicos gallegos, despliega un repertorio completamente original, compuesto y arreglado por el propio Charlín, con títulos tan sugerentes como “Parker´s Avenue”, “The Parkeriana Mood” o “Bird´s Language”. El quinteto de músicos, a pesar de su juventud, demuestra tener asumido el estilo bebop, y así es posible apreciarlo en los temas interpretados, en donde los ritmos rápidos y las líneas de notas nerviosas (al más viejo estilo bebop), son perfectamente reconocibles, muy especialmente en las tres voces principales, el saxo alto, la guitarra y el piano.

Los elementos tanto melódicos como expresivos propios del estilo de Charlie Parker se encuentran muy bien recogidos en los temas interpretados, pero no como una copia sino como una muestra de perfecto conocimiento (y asumido como un estilo musical que forma parte de la historia del jazz), pero con claros elementos actuales. Asimismo, las baladas transmiten una sensualidad exquisita, lo que permite calificar este tributo de acertado y correcto, aunque hubiera sido deseable la interpretación de algún tema original del propio Charlie Parker.

Juan Carlos Abelenda




SPJ - Tributo a Charlie Parker


Músicos: Joao Guimaraes: saxo alto; Virxilio Da Silva: guitarra; Xan Campos: piano; Jose Ferro: contrabajo; Max Gómez: batería.

Grabado el 25 de agosto de 2005 en el Teatro Principal de Pontevedra.

Free Code Jazz Records / FC05CD

Comentario: ¿Otro disco más de homenaje a Bird? Sí y no. Aquí encontramos muchas de las enseñanzas del gran maestro del be bop pero ninguna de esas composiciones que nos vienen a la mente cuando pensamos en él. Siete de los ocho temas aquí interpretados están compuestos y arreglados por Paco Charlín. Bajo su atenta mirada como responsable de la producción musical, esta grabación reúne a cinco emergentes instrumentistas del Seminario Permanente de Jazz de Pontevedra.

El disco funciona como una muy buena tarjeta de presentación de todos los integrantes del quinteto, especialmente de los solistas, y nos enseña una vez más la devoción de Charlín por el jazz americano y, en especial, por la figura de Charlie Parker.

La admiración de Guimaraes por el sonido de Desmond lo aleja convenientemente de un acercamiento literal a los fraseos de Bird; Da Silva –autor de “Blues The Mooche”– le imprime con su guitarra un color inteligente al grupo, y las teclas vigorosas de Campos proporcionan en todo momento un colchón seguro y con swing –apoyadas por Ferro y Gómez– y dejan unos solos muy solventes.

Conste que no es un CD para recomendarlo por encima de esa nutrida cantidad de novedades que nos llega desde todos los rincones del mundo, pero aquellos que tengan curiosidad por conocer el cada vez más activo jazz hecho en Galicia, encontrarán en este Tributo a Charlie Parker una agradable sorpresa.


Sergio Zeni




Chris Cheek - Blues Cruise


Músicos: Chris Cheek: saxo tenor, alto y soprano; Brad Mehldau: piano y piano eléctrico; Larry Grenadier: contrabajo; Jorge Rossy: batería.

Grabado en Nueva York los días 16 y 17 de marzo 2005

Fresh Sound New Talent 235

Comentario: Chris Cheek es, junto a una larga lista de saxofonistas (entre los que podemos señalar a Mark Turner, Seamus Blake, Joshua Redman o Chris Potter), uno de los músicos que se encuentran revitalizando el saxofón, y asimismo, uno de los que presenta una sonoridad más melodiosa, lírica, bella y sensual; no es de extrañar que Paul Motian (otro músico amante de las sonoridades sensuales y bucólicas), le llamase para formar parte de su extraordinario grupo, la Electric Bebop Band.

Para la presente grabación, Cheek se ha rodeado nada más y nada menos que del antiguo trío de Brad Mehldau, con Larry Grenadier y Jorge Rossy. Mehldau y Cheek son viejos conocidos de infinidad de proyectos, hasta el punto que en algún disco del pianista americano éste utiliza temas originales del saxofonista (como por ejemplo el tema “Granada” en su más reciente trabajo Day is Done).

La combinación de Mehldau y Cheek funciona de una forma natural y espontánea en la pre, donde el líder de la sesión demuestra sus extraordinarias cualidades como melodista y ante todo como un incomparable contador de historias, ya sea en el desarrollo e interpretación de los temas propios como en los ajenos. Estas dos cualidades también son propias de Mehldau, que combina el piano con el piano eléctrico, pero lo que hace de este trabajo una auténtica joya sonora es la belleza con que es interpretada la totalidad de la música por los músicos, no sólo por parte de los dos líderes de la sesión, sino también por la sección rítmica, que acompaña y sirve de soporte rítmico armónico. Por lo que respecta a la participación de Mehldau, no sólo como estupendo acompañante sino también en los momentos solistas de que dispone, es la posibilidad de apreciar el estilo minimalista tan personal que despliega y lo mucho que consigue musicalmente de la repetición de acordes.

El resultado global de la grabación sin ser novedoso, presenta un lenguaje musical de una extraordinaria hermosura y una sonoridad digna de escucha, que hará las delicias de los aficionados tanto del saxo como del piano, y ante todo posibilidad de poder disfrutar de nuevo con el arte de Brad Mehldau.

Juan Carlos Abelenda




Paco Charlín - Jazz Frequency Group


Músicos: Jaleel Shaw: saxo alto; Paco Charlín: contrabajo; Donald Edwards: batería.

Grabado el 22 de julio de 2005 en el Teatro Principal de Pontevedra.

Free Code Jazz Records / FC02CD

Comentario: Nueva propuesta liderada por el contrabajista de Vilanova de Arousa, que parece ser un complemento de la registrada apenas cuatro días antes y editada bajo el título de Paco Charlín & The Ultimate Jazz Earth-tet. Si en aquel álbum Charlín lideraba un cuarteto que interpretaba nueve temas de su autoría, en éste el contrabajista encabeza un trío (ya no está el guitarrista Jonathan Reisberg) que recrea standards. Treinta y ocho minutos plenos de swing en los que quizá no se pretende revolucionar nada pero que, corte tras corte, se consigue contagiar de inmediato un cúmulo de buenas sensaciones.

El saxo melodioso de Jaleel Shaw sin tener el toque agresivo que muchas veces ha caracterizado a los tríos saxo-contrabajo-batería, se muestra enérgico, eficaz y con carácter. El contrabajo de Charlín es una máquina de efervescencia que empuja al trío con mano firme, reservándose para él solito dos de los siete temas del álbum: “Diverse” y “Au Privave” (ambos de Charlie Parker) con unas improvisaciones exquisitas. Donald Edwards, dueño de una gran versatilidad, complementa a la perfección el trabajo de Charlín, y ambos protagonizan algunos de los pasajes más emocionantes del disco como, por citar sólo un par de ejemplos, los que se escuchan en las versiones de “Countdown” y “We’ll Be Together Again”, con un ritmo desbordante en la composición de Coltrane y con una parsimoniosa elegancia en la balada de Fisher & Laine.

Otro buen trabajo para sumar a la discografía de un músico que, tras participar como sideman en una treintena de discos, nos está mostrando en este último año su lado más creativo y personal.

Sergio Zeni




Paco Charlín - Jazz Frequency Group


Comentario: La sola contemplación de los títulos que conforman el presente trabajo, del muy activo contrabajista gallego Paco Charlín (standards y canciones populares norteamericanas de Sonny Rollins, Charlie Parker, Rodgers/Hart o John Coltrane), proporcionarán al aficionado las pistas de por donde van a ir los caminos musicales. Pero lo que no se puede prever en absoluto es el resultado de la música que es desarrollada por este trío sin piano, y en concreto una sesión del más puro estilo bebop, compuesto por unas grandes dosis de musicalidad y sonoridad, desplegado por tres estupendos músicos.

Los momentos más agresivos y de mayor “ferocidad” musical provienen del fogoso saxo alto Jaleel Shaw; basta con escuchar la impetuosa interpretación del tema de John Coltrane “Countdown”, donde tanto la fuerza musical como sonora forman parte de un lenguaje perfectamente asumido por el músico. Asimismo, resaltar la gran maestría del líder de la grabación, cuya contribución es esencial para el desarrollo del grupo y que, con un sonido potente y rítmico, es el engranaje perfecto del conjunto. Destacar la pieza interpretada a contrabajo sólo, donde se puede apreciar un lenguaje musical elaborado, técnico y virtuoso, pero nunca gratuito. El grupo se completa con el batería Donald Edwards, que es el soporte rítmico del grupo, y del que cabe destacar la excelente técnica desplegada.

En definitiva, una estupenda sesión que bien merece su escucha.

Juan Carlos Abelenda




SOS Trio - 106 Underground st


Músicos: Virxilio Da Silva: guitarra; José Ferro: contrabajo; Max Gómez: batería.

Grabado en septiembre de 2005 en Moaña (Pontevedra).

Free Code Jazz Records / FC06CD

Comentario: El sello creado por Paco Charlín nos da la oportunidad de acercarnos en esta ocasión a un trío compuesto por tres jóvenes músicos del Seminario Permanente de Jazz de Pontevedra. El disco abre y, aparentemente, cierra con dos standards: un “Alone Together” (Dietz & Schwartz) que sorprende por su dinamismo y un ” Cherokee” (Ray Noble) con unos solos bien construidos. En medio, cuatro composiciones de Virxilio Da Silva y dos de Jose Ferro. Y al final, tras 30 segundos de silencio, aparece por sorpresa un tema que no figura en el cuadernillo del disco: “X Blues” de Max Gómez.

Desde el primer corte el grupo se muestra maduro, cohesionado y con una personalidad muy definida. El sonido del trío consigue tener a la vez un color clásico y un aire actual dentro de un estilo que se muestra fiel a esa tradición del jazz americano que, por lo escuchado hasta ahora, parece ser una de las señas de identidad de Free Code. La Gibson 175 de Virxilio suena ágil, limpia, precisa y sin pretensiones exhibicionistas. Todo un despliegue de coherencia en un guitarrista que señala a Jim Hall y Wes Montgomery como sus grandes maestros. Tampoco le son ajenos a Da Silva ciertos colores de la paleta de Metheny, enseñando en las baladas su admiración por el Pat más intimista. En la deliciosa propina del final, por otra parte, se hace patente su amor por el blues con un sonido quizá más cercano al de John Scofield. En este álbum Ferro y Gómez vuelven a aparecer como una dupla que es garantía de equilibrio, sobriedad y buen gusto. En el caso del contrabajista, uno llega a quedarse con ganas de disfrutar un poco más de sus solos (muy conseguidos en la preciosa “Dear Brother” por ejemplo).

Ojalá podamos tener pronto la oportunidad de ver al S.O.S. Trio en directo más allá de los circuitos gallegos. Por lo que escuchamos en 106 Underground Street, estos músicos son capaces de hacernos pasar muy buenos momentos, más aun si le añadieran un punto de osadía al material aquí presentado. Condiciones para hacerlo no les faltan.

Sergio Zeni




Bill Carrothers & Marc Copland - No Choice


Composiciones: 1. Lonely woman 2. You and the night and the music 3. The needle and the damage done 4. Dim some 5. Take the A train 6. Blue in green (chorale/canon) 7. Blue in green (theme & variations) 8. Masqualero 9. Bemsha swing 10. Lonely woman

Músicos: Bill Carrothers: piano.
Marc Copland: piano.

Grabado el 23 y el 24 de enero de 2005.

Minium Music

Comentario: Si un piano fuese capaz de soñar con compartir sus sentimientos con otro piano, este disco sería ese sueño hecho realidad.

La manera en que aquí se entienden esos dos instrumentos es impresionante. Sus complicidades, sus fantasías, sus sensibilidades, el modo en que se complementan, hacen que uno se deje llevar por cada melodía y se olvide incluso de los intérpretes, de que en el canal izquierdo está ese maestro llamado Bill Carrothers y en el derecho ese poeta del sonido que es Marc Copland, algo que no debería extrañarnos ya que buena parte del prestigio de estos jazzmen radica precisamente en no querer situarse jamás por delante de la música. Nada de juegos pirotécnicos, de duelos entre instrumentistas, nada que nos haga salir de esa mágica embriaguez de sensaciones. En No Choice todo transcurre como en esas películas en las que la mano del director no se ve, pero está ahí, atrapándote con una historia que te cautiva.

La célebre “Lonely Woman” de Ornette abre y cierra calmadamente el disco prolongando lo que ya parece ser una sana costumbre en los álbumes de Copland, ofrecer más de una versión de un mismo tema. Otro ejemplo lo tenemos aquí con “Blue In Green” de Miles en los cortes 6 “(Chorale)” y 7 “(Theme & Variations)”, más introspectivo el primero, mas expansivo el segundo. “You And The Night And The Music” nos sorprende con una energía deliciosa que ahuyenta ese prejuicio que tacha de aburridos a los álbumes protagonizados únicamente por instrumentos gemelos. “The Needle And The Damage Done” de Neil Young es uno de los puntos fuertes de este disco, con un lirismo cercano al pop que podría recordarnos a Jarrett. La química entre Ellington y Strayhorn es evocada deconstruyendo y recreando una y otra vez la famosa frase inicial de “Take the A Train”. Muy atractiva resulta también la versión de “Masqualero” de Wayne Shorter, con un perfume sensual y misterioso. Los poco más de dos minutos y medio de “Bemsha Swing” son un divertimento absolutamente contagioso. Y “Dim Some”, de los propios Carrothers y Copland, nos muestra a los pianistas en su salsa, entrelazando unas improvisaciones que parecen poner a bailar a los dos pianos de cola.

Gran trabajo de este pianista con cuatro manos llamado Carrothers&Copland.

Sergio Zeni




Brad Mehldau - House on Hill


Composiciones: 1.August Ending 2.House On Hill 3.Bealtine 4.Boomer 5.Backyard 6.Fear And Trembling 7.Embers 8.Happy Tune 9.Waiting For Eden

Músicos: Brad Mehldau: piano; Larry Grenadier: contrabajo; Jorge Rossy: batería.

Editado por Nonesuch

Comentario: Durante diez años el trío de Brad Mehldau se encontró conformado por Larry Grenadier y Jorge Rossy. El año pasado la formación fue remodelada con la incorporación del batería Jeff Ballard, en lugar del batería catalán, lo que comportó la aparición de un nuevo disco con esta formación (Day is Done), y la correspondiente gira de promoción. El cambio de batería provocó un profundo debate sobre si era preferible Jorge Rossy a Jeff Ballard, y sobre el tipo de aportación musical que cada músico proporcionaba tanto al trío como al pianista.

Parece ser, y decimos, “parece ser”, pues son de difícil explicación tanto estética como musical –por supuesto que no mercantiles–, las razones de la publicación del presente trabajo, dado que el pianista americano tiene en la actualidad una formación a trío estable y consolidada. House on Hill resultan ser las grabaciones finales del anterior trío de Mehldau (con Grenadier y Rossy), aunque mucho me temo que, a lo largo de los años aparecerán más grabaciones de este trío, para grata satisfacción del departamento contable de la casa discográfica. Mehldau se encuentra en la actualidad con el desarrollo de un nuevo trío totalmente distinto al anterior; la única razón explicable de la aparición de este compacto, no es otra que comercial, y volverá a reabrir el “eterno” debate de la conveniencia del tipo de batería que Mehldau necesita, pero permitirá a los seguidores del pianista comprobar la labor creadora de su anterior trío. Las grabaciones de House on Hill fueron realizadas entre 2002 y 2004, y en ellas es posible apreciar la técnica tan particular y perfectamente reconocible de Mehldau, así como la cualidad de músico original que se ha ido ganando con el tiempo, además de instrumentista brillante.

La música de esta grabación permite comprobar la dualidad interpretativa de que hace gala Mehldau, la frontera entre dos mundos, el clásico y el del jazz, pero todo ello repleto de trazos pop-rock. Asimismo es posible apreciar a un músico que despliega una extensa paleta sonora, explotando y ayudado de una notable independencia de manos (con una mano izquierda prodigiosa), poniendo toda esta técnica al servicio de un talento improvisatorio inigualable. Tan sólo hay que escuchar las invenciones sonoras que lleva a cabo Mehldau, las rupturas rítmico-armónicas que desarrolla, o la repetición obsesiva de acordes (con consecuencias sonoras importantes), en todo su discurso musical.

El aficionado deberá de estar atento a la música que desarrolla no sólo el pianista sino también la sección rítmica, dada la densidad sonora a la que se encuentra sometido, y que hará que pueda apreciar una música muy elaborada, extraordinariamente dinámica y rica, y a veces enigmática, que no le decepcionará.

En definitiva, la posibilidad de escuchar de nuevo al anterior trío de Mehldau, y ante todo, la posibilidad de disfrutar por parte de los aficionados del “arte” del pianista norteamericano.

Juan Carlos Abelenda