Damon Brown - Harold’s Souk


Músicos: Damon Brown (trompeta y fiscorno), Ed Jones (saxo tenor), Rico Rodriguez (trombón), Leon Greening (piano), Mike Janish y Ben Hazleton (contrabajo), Troy Davis, Mat Skelton y Seb Rochford (batería).

Grabado en 2001 y 2005.
New Mood Jazz
FAM 22023

Comentario: La escucha del presente trabajo del trompetista inglés Damon Brown, no ha sido sencilla a priori; y no por la dificultad o complejidad de la música que es desplegada en el mismo. Ha sido necesario escuchar el presente compacto en diversas sesiones y alguna de ellas espaciadas, para poder entender el planteamiento que ha llevado a Brown ha confeccionar este proyecto tan dispar.

Desde la primera hasta la ultima audición, no me ha abandonado la sensación de unos temas y una música desigual, que no sé si se deben al tiempo transcurrido entre ambas sesiones de grabación, o a las distintas formaciones que utiliza el líder. Todo ello confiere al presente trabajo de Damon Brown una sensación cuando menos extraña; es como si el mismo hubiese sido llevado más como una motivación por publicar un trabajo discográfico que como una conjunción de ideas.

A pesar de esta sensación de desazón que provoca el disco, podemos encontrar momentos musicales interesantes y de intensidad, donde se desarrolla un hard bop con tintes melódicos, y en el que apreciamos a un trompetista que gusta de las frases cortas, mordientes, con un excelente gusto por las líneas armoniosas y bien construidas, como en el tema “Busted Back Blues”, y muy especialmente, en las versiones de los clásicos de Tadd Dameron (“On a Misty Night”) y Herzog y Billie Holiday (“God Bless The Child”), sin lugar a dudas de lo mejor de esta grabación. Junto con estos pasajes, es posible apreciar otros más cadenciosos, donde prima un interesante diálogo con algunos de los compañeros de la banda, destacar al saxofonista Ed Jones y el pianista Leon Greening, tanto en las aportaciones individuales como de soporte rítmico del grupo. Para olvidar, el tema “Christmas Ska”, un auténtico despropósito musical, fuera de contenido, que desmerece en buena medida la grabación.

En definitiva, un proyecto desigual pero con ciertos apuntes de interés para su escucha.

Juan Carlos Abelenda




Miquel Casany - Wes Montgomery Revisited


Músicos: David Pastor (trompeta), Toni Belenguer (trombón), Vicent Macià (saxo tenor), Perico Sambeat (saxo alto), Francisco A. Blanco “Latino” (saxo barítono), Arturo Serra (vibráfono), Miquel Casany (guitarras), Santi Navalón o Abe Rabade (piano), Lluis Llario o Paco Charlín (contrabajo), Felipe Cucciardi o Felipe Santandreu (batería).

Grabado el 9 de Diciembre de 2003 y el 12 de julio de 2005
Sedajazz Records
SJ003/EFDSS309

Comentario: El músico valenciano Miquel Casany propone en el presente trabajo un homenaje a Wes Montgomery, el guitarrista que en los años sesenta llegó a ser considerado uno de los músicos más influyentes en su instrumento, después del gran maestro Charlie Christian. Para su cometido Casany reúne algunos de los mejores temas de Montgomery, como el memorable “Four On Six”, otros menos conocidos, y un standard, “Polka Dots & Moonbeams”, del que Montgomery realizó una de las mejores versiones que se conocen. Junto con este racimo de temas, Miquel Casany se ha rodeado de la flor y nata de los músicos del Estado español, entre ellos los valencianos Perico Sambeat, Toni Belenguer, Santi Navalón, Arturo Serra y los gallegos Abe Rabade y Paco Charlín.

Hasta este punto la grabación se rige por los parámetros clásicos de un homenaje (temas del homenajeado y buen elenco de músicos), pero hay que prestar atención a la manera en que se desarrolla, que es sin duda alguna el punto fuerte del mismo. Casany se aleja de las versiones tradicionales y opta por una sonoridad mucho más opulenta, y no tan definida como las que desplegó Wes Montgomery en su momento. Los temas son interpretados y desarrollados por combos amplios (siete u ocho músicos), lo que confiere a los temas una paleta sonora amplia, rica en matices, con suculentas aportaciones por parte de todos los músicos, gracias a que el líder de la sesión deja espacio y no acapara el protagonismo interpretativo. El otro elemento atractivo de la grabación, son los interesantes arreglos que presentan los temas, sencillos, diáfanos y exentos de dificultad, que permiten que la música fluya tanto en el camino global de los temas, como en la rueda de solos que se producen por parte de los músicos.

Interesante proyecto que los aficionados al hard bop sabrán apreciar.

Juan Carlos Abelenda




La Campagnie des Musiques à Ouïr - La Manivelle Magyare


Músicos: Denis Charolles (trombón, percusión, gravas y efectos), Frederic Gastard (bajo, saxos tenor y soprano y efectos), Christophe Monniot (saxos alto, sopranino y barítono y efectos), Gábor Gadó (guitarra), Béla Szakcsi (piano) y Balázs Bujtor (violín).

Grabado en Budapest entre el 22 y el 25 de 2004.
BMC Records
BMC CD 113


Gábor Gadó Quartet - Psyché


Músicos: Matthieu Donarier (saxo tenor y clarinete bajo), Gábor Gadó (guitarra), Sébastien Boisseau (contrabajo) y Joe Quitzke (batería); con la inclusión de diversos músicos invitados.

Grabado en Budapest entre el 12 y el 15 de 2004.
BMC Records
BMC CD 120

Comentario: Ya hace algún tiempo que el sello húngaro BMC (Budapest Music Center) ofrece propuestas musicales ricas en contenidos, que permiten fórmulas de expresión donde se proporcionan resultados interesantes, a consecuencia de la mezcla de diversos estilos y concepciones musicales.

Este el caso de la grabación de La Campagnie des Musiques La Manivelle Magyare, en la que se nos muestra una sabía combinación de estilos musicales, como por ejemplo motivos tradicionales en el tema “Winnie the Pooh joins Europe part I”, de libre improvisación en “La Manivelle”, o con ascendencias de música clásica (“Direction Technopôle”), de música contemporánea (“Distortion”) e incluso ciertas pinceladas de rock a cargo de la excelente guitarra de Gábor Gadó. Todo ello proporciona una paleta musical en muchos momentos inclasificable, pero siempre ecléctica y heterogénea. La música desarrollada es siempre una sorpresa interesante que llevará al aficionado a estar bien atento a lo que desarrollan los músicos. De entre ellos destacar la guitarra de Gábor Gadó, un músico que proporciona jugosas aportaciones.

Por el contrario, bien distinta es la propuesta del cuarteto liderado por Gábor Gadó en Psyché (BMC CD 120), al presentar un proyecto con una claro planteamiento contemporáneo, dejando de lado las reminiscencias y motivos tradicionales de una forma expresa. Todas las composiciones son originales del guitarrista y demuestran una concepción de ideas arriesgadas desde un buen comienzo, secundado por unos músicos que las entienden y las desarrollan en formato de cuarteto, de quinteto o de sexto, y gracias a la participación de diversos músicos invitados. Hay que recalcar la extraordinaria aportación del saxofonista francés Matthieu Donarier, que demuestra una gran compenetración con Gábor Gadó, contribuyendo con desarrollos minimalistas o de gran calado interpretativo. Interesante grabación.

Juan Carlos Abelenda




Keith Jarrett - The Carnegie Hall Concert


Músicos: Keith Jarrett: piano.

Grabado en directo en el Isaac Stern Auditorium, Carnegie Hall, Nueva York, el 26 de septiembre de 2005.
ECM Records
ECM 1989/90

Comentario: Con la aparición de este nuevo trabajo de Keith Jarrett se consolida de forma definitiva su regreso a la interpretación a piano solo, que tan importantes grabaciones ha dejado en su larga y abultada discografía. La anterior grabación en este formato, Radiance (ECM 2005), fue la primera en cinco años desde La Scala (ECM 1997), y en ella desarrollaba de forma clara una interpretación bien distinta a la realizada hasta entonces, tanto estética como musicalmente.

The Carnegie Hall Concert mantiene los planteamientos interpretativos de Radiance, apartándose de las macro-improvisaciones que caracterizaron sus primeros trabajos. La interpretación de Jarrett se ha concentrado, pero sin duda no ha perdido en creación, improvisación, emotividad y, sobre todo, belleza.

The Carnegie Hall Concert proporcionará a los detractores del pianista estadounidense nuevos motivos (si no los tenían ya) para criticar y, de alguna forma, menospreciar las interpretaciones de Jarrett, ya sea por sus disquisiciones musicales o por sus canturreos (en este concierto hay un buen número de ellos).

La música desplegada a lo largo de este concierto (que parece ser el contenido integral del mismo, ya que se aprecian las largas ovaciones y vítores que se producen entre los diferentes bises), se podría definir como de heterogénea, sin relación directa entre las diversas partes de la suite, por momentos oscura y en otros, de una belleza exultante e indescriptible.

La suite que conforma el núcleo del concierto está compuesta por 10 partes que, de alguna forma, constituyen el mundo de Jarrett, en sus diversas concepciones musicales. Podemos apreciar reiterativas y sonoras ejecuciones (al viejo estilo de sus primeras improvisaciones a piano solo), como en la Parte V, hasta hoscas y libertarias improvisaciones como en las Partes I y IV, o la interacción interpretativa entre el piano y su vocalización en la Parte II, que constituyen un dúo musical de gran calado expresivo y de elaboración de ideas, todo ello en pos de una misma dirección musical. O las ascendencias clásicas de la Parte V, tanto en el desarrollo como en la resolución de la pieza. Asimismo, podemos apreciar la faceta góspel de la Parte VII, en donde reconocemos al Jarrett de las grabaciones de Columbia e Impulse! en los años setenta.

En The Carnegie Hall Concert podemos valorar la extraordinaria y portentosa belleza musical de Jarrett; claro ejemplo de ello son la Parte III y la VIII del concierto. Esta última, se me antoja de una belleza frágil, por instantes nostálgica, en donde la delicadeza del piano y las sucesivas vocalizaciones de Jarrett confieren un ambiente íntimo y con una fuerte carga emocional, que dejan prácticamente sin aliento.

El concierto finaliza con el añadido de diversos bises (material original de Jarrett a excepción de un tema). Y es allí donde se encuentra una dirección musical distinta, principalmente por la interpretación del gran clásico “My Song”. Resulta sorprendente comprobar la inclusión en el repertorio de un tema tan antiguo y la forma que tiene de desarrollarlo, con una gran sencillez, sin artificios, casi sin vocalizaciones, tan sólo con el canto del piano, lo que proporciona un relectura del mismo muy interesante.

The Carnegie Hall Concert permitirá al aficionado disfrutar del músico en su más amplio sentido, es decir, de todas las facetas conocibles y reconocibles de la larga trayectoria musical de Jarrett. Pero principalmente de dos aspectos: en primer lugar, la extraordinaria faceta compositiva del pianista, y en segundo, para mí el más importante, la extraordinaria facilidad que muestra Keith Jarrett para crear de la nada, unido a una calidad de ideas inagotable. Con ello sigue demostrando ser uno de los más grandes músicos de todos los tiempos que cuenta con una legión de seguidores como de detractores.

Juan Carlos Abelenda




Carmen Nikol - De mujer a mujer


Músicos: Carmen Nikol (voz), Brian Trainor (piano), Richie Ferrer (contrabajo) y Jeff Jerolamon (batería).

Grabado en junio de 2003.
ESMAP

Comentario: Según las notas que acompañan al CD, todo comenzó con una pregunta de Jeff Jerolamon a Carmen Nikol: “¿Por qué no pruebas a hacer vocalese en español?” Tres años después, la respuesta se ha convertido en este álbum, que ya ha cosechado elogiosos comentarios.

Lamentablemente no puedo acabar de compartir totalmente esas opiniones entusiastas. Encuentro que el desafío de enfrentarse a unos textos en castellano se ha concretado en “De mujer a mujer” con resultados algo desiguales, tal como ocurre muchas veces con las adaptaciones musicales del inglés al español: por momentos las palabras fluyen con swing y en otras ocasiones aparecen más forzadas, como si las letras le restaran musicalidad a cada verso.

Creo que el principal inconveniente de la vocalista Carmen Nikol es la letrista Carmen Nikol. Los textos, aunque bienintencionados (críticos, comprometidos, pegados a la realidad) y con puntos de vista originales (“La madame”, “Entre amor y guerra”), hacen una exposición demasiado directa que en general les hace perder vuelo poético a las canciones.

Por otro lado, la voz de Carmen suena suelta, fresca, convencida, apasionada, vital, melódica, muy segura en sus fraseos y con ese punto optimista tan propio de los maestros del vocalese, incluso cuando las letras se atreven con temas espinosos.

Sus versiones de temas como “Misty”, “Come rain or come shine” o “Alma en pena” sí son una clara muestra de sus innegables posibilidades expresivas.

El coherente acompañamiento musical que encontramos en los ocho cortes arropa la voz de Nikol con unas maneras clásicas muy apropiadas, destacando el piano elegante del recientemente fallecido Brian Trainor, con algunos pasajes instrumentales muy conseguidos.

Más allá de los más y los menos que podamos tener con el resultado final de este álbum, no podemos negar que Carmen Nikol está desarrollando un camino muy personal. Y eso no es poco, desde luego.

Sergio Zeni




Pedro Iturralde - Jazz en España, volumen 2


Composiciones: CD 1 “Whole-Tone 12” (Pedro Iturralde); “Elegy” (Pedro Iturralde); “Old Friends” (Pedro Iturralde); “Tribute To Trane” (Pedro Iturralde); “Toy” (Pedro Iturralde)/”Martinete” (Pedro Iturralde)/”Recuerdo a Turina” (Joaquín Turina); “Oleo” (Sonny Rollins) CD 2 “Mr PC” (John Coltrane); “Impressions” (John Coltrane); “Sometimes I Feel Like A Motherless Chile” (tradicional); “I’ve Got You Under My Skin” (Cole Porter); “Send Me Someone To Love” (Percy Mayfield); “Georgia On My Mind” (Hoagy Carmichael/S. Gorrell); “Write Me One Sweet Letter” (Donna Hightower); “Baby Get Lost” (Leonard Feather); “Les Feuilles Mortes” (J. Kosma/J. Prévert)

Músicos: Pedro Iturralde (saxo tenor, saxo soprano y clarinete), Horacio Icasto (piano), Mariano Díaz (piano en el tema 10 del CD 2), Horacio Fumero (contrabajo), Miguel Ángel Chastang (contrabajo en el tema 10 del CD 2), Peer Wyboris (batería), Carlos Carli (batería en el tema 10 del CD 2), Donna Hightower (voz en los temas 3 a 9 del CD 2).

Grabado en el Teatro Albéniz (Madrid) el 18 de noviembre de 1987 (CD 1), en el Pabellón Deportivo de Mendizorroza (Vitoria) el 18 de julio de 1987 (temas 1 a 9 del CD 2) y en el Aula de Cultura de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (Alicante) el 20 de febrero de 2004

RTVE Música 63014

Comentario: Si la colección Jazz en España comenzaba, como no podía ser de otra forma, con nuestro músico de jazz más internacional, Tete Montoliu, este segundo volumen doble nos ofrece grabaciones inéditas del veterano saxofonista navarro Pedro Iturralde, cuya depurada técnica en todo tipo de instrumentos de caña ha ido siempre unida a una incesante necesidad de absorber y reciclar todas las corrientes del jazz y a una inquietud por mezclar el jazz con otros estilos musicales, desde el flamenco (no hay que olvidar que se le considera el padre del jazz-flamenco) hasta la música contemporánea, pasando por las músicas folklóricas de diversas regiones españolas, como quedó patente en su disco Etnofonías (Dado Dadá, 1999).

Pese a tratarse de dos conciertos muy cercanos en el tiempo (julio y noviembre de 1987), el contraste entre el material seleccionado para cada uno de los dos discos es notable. En el primero, el saxo de Pedro Iturralde, acompañado por el trío de piano liderado por Horacio Icasto, interpreta fundamentalmente composiciones propias y adquiere un protagonismo indiscutible. Tal y como comenta Juan Claudio Cifuentes en las notas al disco, “Whole-Tone 12” “juega con las doce notas de la escala cromática dividida en dos escales tonales... mientras el tema y las improvisaciones funcionan sobre la escala de blues pero con los acordes aumentados”, mientras que la balada “Elegy”, compuesta en los años setenta para la banda sonora de la película Viaje a ninguna parte, es un perfecto vehículo para admirar el bello timbre que también puede extraerse del saxo soprano: frente al sonido lleno de aristas y cercano a la estridencia de algunos de sus más afamados intérpretes, el de Iturralde es suave y delicado, incluso en los registros más altos del instrumento. “Old Friends”, otro tema compuesto para el cine (en concreto para la película Nuevas amistades, dirigida por Ramón Comas), tiene un alegre y pegadizo corte hard bop que hace recordar algunos álbumes del sello Blue Note de los primeros años 60 y contiene un breve pero intenso intercambio de cuatros entre Iturralde, Fumero y Wyboris, previo a la reexposición final del tema. “Tribute to Trane” es un largo homenaje a uno de los iconos del panteón del músico navarro, John Coltrane y contiene uno de los mejores solos de tenor de todo el disco. El largo medley de más de 24 minutos que nos ofrecen a continuación comienza con “Toy”, un denso e inquietante tema en el que Iturralde retoma el saxo soprano, para continuar con una personal e intensa interpretación de un martinete y terminar con el arreglo que Iturralde realizó para “Orgía”, de Joaquín Turina. Se cierra el primer disco con una versión del clásico de Sonny Rollins “Oleo” ejecutada a un tempo infernal.

El segundo disco, sin embargo, se abre con dos composiciones de John Coltrane, el blues “Mr. PC” y el tema modal “Impressions” a cargo del mismo cuarteto para, a partir del tercer tema, ceder todo el protagonismo a la poderosa voz de la cantante Donna Hightower, musa del jazz barcelonés y madrileño en los años sesenta y setenta, que arranca con una conmovedora versión a capella de “Sometimes I Feel Like A Motherless Child” para, a continuación, y acompañada únicamente por la sección rítmica, afrontar dos clásicos imperecederos del jazz vocal como son “I’ve Got You Under My Skin” de Cole Porter y “Lush Life” de Billy Strayhorn, a las que la estudiada dejadez y un cierto tono nasal le dan un aire encantador. De los restantes temas de este concierto vitoriano merece la pena destacar “Baby Get Lost”, un blues en el que Donna Hightower rinde homenaje a Dinah Washington y la divertida “Write Me One Sweet Letter”, en la que el scat de la cantante norteamericana dialoga con el saxo tenor de Iturralde.

Sorprendentemente, se ha incluido como bonus al final del segundo compacto una versión de “Les Feuilles Mortes”, tema compuesto por Joseph Kosma a partir un poema de Jacques Prévert, grabado en un concierto en Alicante diecisiete años más tarde (2004), con Pedro Iturralde demostrando su depurada técnica al clarinete y con una sección rítmica totalmente distinta (Mariano Díaz al piano, Miguel Ángel Chastang al contrabajo y Carlos Carli a la batería).

Si bien es cierto que cualquier aficionado español al jazz ha tenido la oportunidad de disfrutar muchas veces de la gratificante experiencia de asistir a un concierto de Pedro Iturralde (son ya más de cuarenta años los que lleva dejándose la piel en los clubs y salas de conciertos de toda la geografía española), no por ello es menos reseñable la edición de estos dos conciertos, dada la escasez de grabaciones jazzísticas a su nombre a pesar de su larga carrera y máxime cuando se trata de dos magníficos ejemplos de lo que es capaz de hacer en directo, por un lado como solista indiscutible y por otro como discreto –en el buen sentido de la palabra– acompañante.

Agustín Pérez Gasco




Tete Montoliú - Primeros pasos


Composiciones: “Superhombre” (Alberto González); “No, no y no” (Oswaldo Farrés); “Mambo-Jazz” (J.A. Zavala); “Mi-Fa-Sol” (Noro Morales); “Mambo de la telefonista” (Pérez Prado); “No se irrite” (Pepe Márquez); “Luna de miel en Puerto Rico” (Bobby Capó); “Ayer no viniste” (José Sola); “Playa escondida” (Manuel Moreno); “¡Qué cosas, … qué cosas!” (J.P. Latorre-A. Rivero); “No me hagas rosquillitas” (Sixto Bautista); “La mujer Vespa” (J. Sancha-Gil Serrano); “Té, chocolate o café” (P. Latorre-J. Guerra); “Cha-Cha-Chá Chabela” (Luis Demetrio); “Eso es el amor” (Pepe Iglesias “El Zorro”); “Spain” (Jones-Kahn); “Tenderly” (Gross-Lawrence); “Toledo Blade” (Lionel Hampton).

Músicos: Latin Quartet (temas 1 y 2): Enrique Domínguez (voz), Tete Montoliu (piano y voz), Enrique Cifuentes (contrabajo y voz) y Jorge Pérez (percusión y voz).

Orquesta de Lorenzo González (temas 3 a 7): Lorenzo González (voz y dirección), Vila (trompeta), Calces (trompeta), Tete Montoliu (piano), Rafael Verdura (batería) y Pedrito Díaz (percsión). Resto de músicos desconocidos.

Tete Montoliu y su Conjunto Tropical (temas 8 a 15): Pilar Morales (voz en los temas 8 a 11), Jorge Candela (voz en los temas 12 a 15), Manolo Mercedes (trompeta), Ramón Aragall (trompeta), Tete Montoliu (piano), José Vives (contrabajo), Ramón Farrán (batería), Rafael Verdura (tumbadora).

Lionel Hampton y su quinteto Flamenco Five (temas 16 a 18): Lionel Hampton (vibráfono), Tete Montoliu (piano), Billy Mackel (guitarra), Peter Badie (contrabajo), June Gordner (batería), María Angélica (castañuelas en los temas 16 y 18).

Grabado en Hilversun (Holanda), junio-septiembre de 1954 (temas 1 y 2); Barcelona, mayo de 1955 (temas 3 a 7); Barcelona, 1956 (temas 8 a 15); Estudios RCA Española, Madrid, 30 de junio de 1956 (temas 16 a 18)

Discmedi Blau CD DM 4189-02

Comentario: Los aficionados a la música de Tete Montoliu estamos de enhorabuena: en poco más de un año se han editado por primera vez en CD la mayor parte de las primeras grabaciones de Tete, realizadas entre 1956 y 1962, y en su mayor parte sólo disponibles hasta ahora en sus ediciones originales en discos de pizarra de 78 rpm o en primitivos microsurcos de 45 rpm, difíciles de encontrar y al alcance de muy pocos bolsillos.

Primero fue la caja de 3 CD editada por Fresh Sound Records como acompañamiento al libro “Jazz en Barcelona 1920-1965”, que contenía los dos EP editados por el sello SAEF con la música del grupo de Tete con el saxo alto Ricard Roda y el vibrafonista Francesc Burrull (de 1958), el EP del quinteto de Tete con los saxofonistas Bent Jaedig y Dick Spencer editado por Zafiro (de 1962) y la mitad del EP de Tete Montoliu y su Conjunto, con Manuel Bolau a la guitarra, editado por Philips (de 1957).

Ahora Primeros Pasos, proyecto llevado a buen puerto por el empeño personal de Miquel Jurado, biógrafo y amigo cercano de Tete, con el apoyo de Alex Eslava de Discmedi, pone a nuestra disposición todas las grabaciones comerciales de Tete hasta el año 1956.

Salvo los últimos tres temas, grabados por un quinteto liderado por Lionel Hampton, se trata de ritmos latinos de moda en la época, fundamentalmente bolero, mambo y cha-cha-cha, que dejan muy poco espacio al piano de Tete para improvisaciones jazzísticas.

Una vez convertido en músico profesional, Tete, bien curtido ya en numerosas jam sessions y con el conocimiento adquirido en sus contactos con músicos americanos de paso por Barcelona (sobre todo con Don Byas) tenía que ganarse la vida. Para ello era necesario tocar la música comercial de moda en los locales nocturnos de Barcelona. Y lo mismo sucedía en el plano de las grabaciones.

La primera grabación de Tete tuvo lugar en Holanda, donde le habían ofrecido un contrato de tres meses en el club Flying Dutchman de La Haya bajo el requisito de tocar música latina. El Latin Quartet interpreta “No, no y no”, un popular éxito de los Panchos, y “Píntame de colores pa que me llamen Superman”, un ritmo cubano que se retituló “Superhombre” en la edición española.

De vuelta a España, Tete siguió liderando grupos de música latina y grabó varios mambos en el estilo de Pérez Prado con la orquesta de Lorenzo González, en los que el piano de Tete, constreñido por la limitaciones del ritmo y por los arreglos orquestales, pugna por aportar algún toque jazzístico en los pocos compases de que dispone.

En 1956 Tete grabó varios discos bajo el nombre de Tete Montoliu y su Conjunto Tropical, en el que la cantante cubana Pilar Morales, con la que se había casado recientemente, compartía las labores vocales con Jorge Candela, quien se encargaba de los ritmos más ligeros (cha-cha-cha), en contraposición a la voz algo afectada y melodramática con que aquella entonaba los boleros.

Los tres últimos temas de este CD son totalmente diferentes. Tras haberse quedado admirado por la calidad de Tete tres meses antes –tras tocar con él en una mítica jam session e invitarle a unirse a la orquesta el día siguiente para un concierto en el Windsor Palace de Barcelona–, Lionel Hampton invitó a Tete a grabar con él en quinteto tres temas del LP Jazz Flamenco en junio de 1956. El resto de este disco (que se ha reeditado varias veces en CD), con la orquesta al completo y sin la intervención de Tete, está plagado de tópicos españoles que habían captado la atención de Hampton –entre ellos las castañuelas, que suenan realmente fuera de lugar al lado de una orquesta de jazz–, pero contiene poco o muy poco de flamenco. Sin embargo, los tres temas en quinteto con Tete, aparte de tratarse de sus tres primeras grabaciones puramente jazzísticas, incluyen momentos muy destacables, como los intercambios entre Hampton y Tete en “Spain” o el desarrollo de “Toledo Blade”, que va creciendo en intensidad hasta el clímax final. Pero la joya del disco es sin duda “Tenderly”, que contiene un largo solo de más de cinco minutos en el que Tete interpreta uno de sus “caballos de batalla” en aquella época con exquisita elegancia, mostrando algunos signos de lo que sería su estilo pianístico maduro, sobre todo ese toque limpio y esa digitación precisa en las improvisaciones y esos ornamentos al terminar las frases que exponen la melodía.

Como conclusión, se trata de un CD imprescindible para los coleccionistas de Tete Montoliu y de una refrescante curiosidad para el resto de los aficionados al jazz, siempre que se enfrenten sin prejuicios a unos temas, ritmos y arreglos de moda hace cincuenta años en las pistas de baile españolas.

Agustín Pérez Gasco

(http://www.jazzdiscography.com/Artists/Montoliu/index.htm)





Frequency - Frequency


Músicos: Edward Wilkerson (saxo tenor, clarinete, flauta de madera y campanas), Nicole Mitchell (flautas, melódica, arpa egipcia, bolsa de plástico y voz), Harrison Bankhead (contrabajo, chelo, flauta de madera y campanas) y Avreeayl Ra (percusión, kalimba, flauta indígena americana y voz).

Thrill Jockey 164
(Green Ufos)

Comentario: Hay tanta distancia entre cualquier miembro de la Art Ensemble of Chicago y, digamos, Anthony Braxton, como la existente entre éstos y Jeff Parker, guitarrista de Chicago Underground y Tortoise, o Matana Roberts, de Sticks and Stones. Todos, sin excepción, pertenecen a la AACM y si la imagen de lo que ésta ha sido y la herencia de la asociación surge muy clara, no lo es tanto cuando tratamos de generar una de lo que es en la actualidad. El soberbio archipiélago de individualidades que forma su generación de maestros permanece como un logro incuestionable, con el Art Ensemble reponiéndose de sus pérdidas, Muhal Richard Abrams pasando sus conocimientos a alumnos escogidos o Henry Threadgill construyendo su música de mundos posibles e influyendo a músicos tan distintos como Myra Melford o Dave Douglas. Su entrega de testigo a una nueva generación se presenta sin embargo como algo más difuso y abierto a discusión. La escucha el primer álbum de Frequency aclara algo e introduce nuevos elementos de debate.

Frequency es el cuarteto integrado por la actual presidenta de la AACM, la flautista Nicole Mitchell, y tres de los miembros de 8 Bold Souls, el grupo comandado por Edward Wilkerson que también cuenta con Harrison Bankhead, bajista del trío de Roscoe Mitchell, y Avreeayl Ra, batería de Sun Ra en cierto período. Antes funcionaron bajo la denominación de Mitchell-Wilkerson Quartet sin dejar obra discográfica. Su primer registro trae irresistiblemente a nuestros días muchas de las señas de identidad de la AACM, llámense el colectivismo, el uso de los instrumentos pequeños en largas piezas o un ritualismo que aquí adquiere un sesgo bucólico, sin que haya mucho lugar para un lema como el de su buque insignia de “From ancient to the future”. Frequency se abre con dos piezas de enérgico free-bop que no estarían fuera de lugar en alguno de los primeros discos de Threadgill ni en su grupo Air. La tormenta que levantan el bajo grueso de Bankhead y los múltiples acentos de Ra llevan ahí, pero Mitchell es otra clase de flautista, a veces granulosa, más cercana a James Newton en sus disparos de multifónicos y sus efectos vocales. Su emparejamiento con el clarinete bajo y el voluminoso tenor de Wilkerson es perfecto ya sea en estas piezas urgentes como en el camerismo abstracto de partes de “Satya”, una composición de muy diferentes estilos y atmósferas que se suceden llevadas en volandas por un toque colectivo que puede ser apasionadamente abrasivo tanto como, en su segunda parte que desemboca en un final hímnico, delicadamente étnico. Es esto último lo que domina el segmento central del álbum, con una casi nana, “Portrait of Light”, y “Fertility Dance”, una excursión exótico-misteriosa que fija el tono para “From the other side”, de toque comunal abierto. “The Tortoise” devuelve el álbum a los terrenos donde tenía su inicio, free-bop rugoso y de empuje muscular en el que el grupo se muestra irrefrenable para finalizar el álbum en otra clave con las contemplativas “Optimystic”, con el tenor trémulo de Wilkerson, y “Serenity”, con un muy delicado arreglo de maderas.

Hay mucho que apuntar de este álbum de Frequency, como la viveza de su toque, la conjunción de un cuarteto sin líder, la amplitud de su paleta e intenciones, la producción de Steve Wagner, generosa con la rítmica y atenta a los matices de los pequeños sonidos... pero todo puede resumirse al señalarlo como una de las revelaciones del año. La AACM vive.

Ángel Gómez Aparicio




World Saxophone Quartet - Political Blues


Músicos: Oliver Lake (saxo alto), David Murray (saxo tenor) y Hamiet Bluiett (saxo barítono); con la colaboración de Jeremy Pelt (trompeta), Craig Harris (trombón, dijeridoo y voz), Jaleel Shaw (saxo alto), Bruce Williams (saxo alto), James “Blood” Ulmer (guitarra y voz), Hervé Samb (guitarra), Jamaaladeen Tacuma (bajo eléctrico), Lee Pearson (batería) y Carolyn Amba Hawthorne (voz).

Justin Time 221
(Resistencia)

Comentario: Aunque los miembros de World Saxophone Quartet son caracterizables a la manera de los componentes de la Art Ensemble de Chicago –el conceptualizador, la máscara ritual, el maestro zen...– lo cierto es que todos, desde Julius Hemphill, perseguidor del funk abstracto, al gruñente barítono de Hamiet Bluiett, comparten su condición de soul brother. Y es una expresión fuerte en todos ellos porque... rindámonos a la evidencia: por cada defensor del bronco Live in Zurich, ¿cuántos hay de Rhythm&Blues?, ¿seis, siete, ocho ...? Esta tendencia populista, además de la costumbre de aderezar la rigurosa formación del cuarteto con invitados, se inició en su período de Elektra pero ha sido con la desaparición de Hemphill, y con él, lógicamente, la de su concepción del formato, cuando ha triunfado la mantenida por David Murray, tanto, que no es difícil ver ahora cómo corren los destinos del cuarteto de manera harto parecida a los de la carrera del tenor. ¿Se pueden ver de otra manera álbumes como su triunfante homenaje a Miles Davis y el más desigual a Jimi Hendrix? A ellos cabe añadir Political Blues, el por ahora último capítulo en esta dirección, tanto en su forma de airear puntos de vista político-sociales expresados en entrevistas por Murray, hoy sito en París desafecto de la situación ideológica y jazzística de su país, como por el papel que en la nueva configuración de la banda –indescriptible ya como cuarteto de saxos– ocupa uno de sus colaboradores más cercanos, el trombonista Craig Harris, prácticamente, su director musical.

Resulta tentador tomar este Political Blues como un significativo posicionamiento anti-Bush en una música como el jazz, en la que no ha habido un equivalente a las Dixie Chicks que haya actuado como revulsivo y en la que la enorme mayoría de músicos se han guardado sus opiniones para las entrevistas. Tomarlo de esta manera resultaría así mismo altamente parcial, pues sólo cuatro de las nueve piezas de las que consta Political Blues tienen esa intención; las restantes tendrían cabida en cualquier buen o muy buen álbum del grupo. Olvidémonos por lo tanto de establecer paralelos con We Insist! de Max Roach o con “Fables of Faubus” de Charles Mingus. Es de hecho en este aspecto en el que el disco puede mostrar más puntos flacos: la cruda simplicidad del mensaje de “Amazin’ Disgrace”* de Bluiett o la ironía poco cortante del “Spy on Me Blues” ** de Lake no son de lo más favorecedoras. Mucho más lo son la aportación vocal llena de soul y protesta de Murray en el tema del título, con una música que acompaña su airada repulsa, y la charla de Harris contra la visión corporativa del jazz mantenida por los neocons del Jazz at the Lincoln Center, “Bluocracy”, una vez más acompañada por una expresión musical inseparable de su proclama. Son los valores musicales los que sostienen sin duda a Political Blues; su función de vehículo de un mensaje político-social, aunque importante como motor, queda a otro nivel.

Political Blues es ante todo un álbum vibrante. Ya su primer tema, el que da título al álbum, es imparable, guiado por la batería africanizante de Pearson, el bajo cartilaginoso de Tacuma y con los saxos en un glorioso unísono que dan vía a Murray a la voz en un danzante tema soul en el que Harris le da respuesta para después dar paso a solos bien caldeados del tenor, Bluiett y Jeremy Pelt, éste en su única aparición en el álbum. Otras piezas que mantienen ese aire soul son “Let’s Have Some Fun” de Lake, escasamente una proclama política, pero de rítmica altamente contagiosa y cuajada de buen solismo, como lo está de funk “Blue Diamond”de Tacuma. Si en éstas la masa de saxofones funciona orquestalmente, en piezas como “Hal’s Blues” y la nostálgica “Harlem” recuperan el toque coral propio del cuarteto. El duelo tenor-trombón en la tercera parte de “Bluocracy”, una pieza bien ensamblada y mejor defendida instrumentalmente, es demoledor. Sólo la versión de “Mannish Boy” de Muddy Waters, confiada a James “Blood” Ulmer, parece en este álbum de blues omnipresente fuera de lugar.

Dada la excelencia de la aportación de invitados como Craig Harris, que solea en primer lugar en más de un tema, o del peso de una rítmica como la formada por Tacuma y Pearson, la denominación World Saxophone Quartet parece cada día menos apropiada. Sigue habiendo en ellos un mundo de saxofón pero el cuarteto hace tiempo que fue rebasado. En todo caso, ¿quién es el cuarto que va con Murray, Bluiett y Lake?

Ángel Gómez Aparicio

* Increíble desgracia/ cuando nos trajeron a este lugar olvidado por Dios/ violaron a nuestras madres/ encarcelaron a nuestros padres/ y robaron toda la tierra./ Están destruyendo la Tierra, el Agua y el Aire./ Pero a pesar de todo,/ todo estará bien / porque eso es incontestable./ Pero nadie será libre/ hasta que no lo seamos yo y nosotros.

** Katrina 2005, Nueva Orleáns/ La ayuda está de camino/ ¡Necesitamos ayuda!/ ¡Necesitamos ayuda!/ La ayuda está de camino/ ¡Vaya!, el gobierno no ha solicitado ayuda/ ¡Vaya!, si no hay nadie en el Centro de Convenciones, como dice el encargado de la Seguridad Nacional/ ¡Pero si todas las TV muestran a la gente en el Centro de Convenciones!/ ¡Vaya!, pues sí, están ahí, admite el tipo de la Seguridad Nacional/ ¡Vaya!, pero si el Rey Jorge, vuestro presidente, está jugando al golf el día siguiente de la Catástrofe/ ¡Vaya!, pero si es el Rey Jorge en una visita aérea tres días después/ ¡Necesitamos ayuda!/ La ayuda viene de camino/ ¡Vaya!, pero si son los periodistas de la NBC dentro del Centro de Convenciones; al gobierno le da miedo entrar/ Harry Connick, Jr. está en el Centro de Convenciones, pero al gobierno le da miedo entrar./ ¡Vaya!, al quinto día llega el Rey Jorge y dice “ esto no es aceptable”, aunque todo va bien, claro / “¿Cóoomo?” / ¡Necesitamos ayuda!/ La ayuda va de camino/ Mientras tanto se producen muertes innecesarias a causa de la lenta respuesta de/ nuestro gobierno/ Los países del mundo están boquiabiertos por la lenta respuesta del Gobierno de los Estados Unidos/ ¿Podría ser una cuestión racial? / Déjame pensar un poco/ ¡Que va! América ha sido siempre ciega al color de la piel/ Risas, claro que ya sabemos que pasaría si los colores se hubiesen invertido en la Superdome y en el Centro de Convenciones/ La respuesta habría sido la misma/ ¡Necesitamos ayuda!/ La ayuda va de camino.





Peter Brötzmann, Albert Mangelsdorff & Günter “Baby “ Sommer - Pica Pica


Músicos: Peter Brötzmann (saxos alto, tenor y barítono y tarogato), Albert Mangelsdorff (trombón) y Günter “Baby”Sommer (batería, vientos).

Atavistic Unheard Music Series 258
(Green Ufos)


Peter Brötzmann, Marino Pliakas & Michael Wertmüller - Full Blast


Músicos: Peter Brötzmann (saxos alto y tenor y tarogato), Marino Pliakas (bajo eléctrico) y Michael Wertmüller (batería).

Jazzwerkstatt 001

Comentario: Al maestro del trombón Albert Mangelsdorff no se le escapaba nada. Ya fuese en un disco de trombón solo en el que combinaba desbordante inventiva técnica con melodía, en medio de la United Jazz Rock Ensemble o de la Globe Unity Orchestra, en tríos, con Jaco Pastorius y Alphonse Mouzon o con Atilla Zoller o Hans Koller, y en grupos, como el liderado por los west-coasters Bud Shank y Bob Cooper, Mangelsdorff parecía encontrar terrenos inagotables para la improvisación, ya respondiese con sutileza a pensadores armónicos como Lee Konitz y Martial Solal, o interaccionase con un escupefuegos como Peter Brötzmann. Pica Pica recoge una actuación de ambos acompañados por Günter “Baby” Sommer en el Jazzfest Unna en septiembre de 1982, antes publicada por FMP y no, no hay desencuentro ni conflagración. Brötzmann más que bajar la temperatura del soplete parece detenerse, mas la furia no disminuye –ahí están los 20 minutos del primer corte, “Instant Tears”–, sino que aparece reconsiderada por un Mangelsdorff que va integrándola en contextos que desarrolla con Sommer. Más claro aun resulta en “Wie Du Mir, So Ich Dir Noch Lange Nicht” del percusionista, donde no hay ataques frontales a responder con fuerza sino fases para acabar en una calma sección a tres vientos que no se encontrará en toda la discografía del gran huno, para después remontar hasta alcanzar el clímax. “Pica Pica” es un breve corte del saxofonista en el que el trío opta por lo humorístico y circense.

Si Pica Pica es muestra de un Brötzmann mesurado, Full Blast lo recoge en la cúspide de su bramar donde Free y Hardcore se encuentran. También proveniente de un directo, Full Blast recoge la actuación de Brötz con el bajista de los brutales Steamboat Switzerland, Marino Pliakas, y Michael Wertmüller, viejo cómplice del saxofonista, en el club The Loft de Colonia el pasado febrero. Dividido en cinco partes atendiendo a cambios de instrumentos y a solos que sirven de separación, en realidad el álbum presenta una actuación unitaria de potencia demoledora que sólo se calma en el inicio de su último tramo cuando Brötzmann toma el alto. Todo el álbum es testamento flamígero del toque omnívoro del saxofonista, al que Pliakas responde con un zumbido pulsante y Wertmüller con una mezcla de toque lineal que se enrosca en remolinos (por ejemplo en su primera parte) que actúan como centros de tensión y maremagnums derivados del rock (partes tercera y cuarta). Cuando Pliakas pisa el fuzz a fondo se alcanzan temperaturas de fusión. Puede que este no sea uno de los brötzmanns más fáciles de localizar, de lo que no cabe duda es que se trata de uno de los más intensos, se diría que embrutecedor en su glorificación de la testosterona, de estos últimos años.

Ángel Gómez Aparicio




Xavier Casellas - Yesterday's Sun


Composiciones: 1. My Ship (Weill-Gershwin) 5:02
2. So It Seems (C.Cheek-X.Casellas) 7:16
3. Keep on Walking (G.Vanelli) 4:31
4. Not Like This (J.Lubbock) 2:19
5. Last One's For the Road (E.Solla-X.Casellas) 7:33
6. Jump (L.Süle) 5:59
7. Mean Old Man (J.Taylor) 3:45
8. But Not For Me (Gershwin) 4:52
9. In The Wee Small Hours of the Morning (D.Mann-B.Hilliard) 4:34

Músicos: Xavier Casellas (voces), Emilio Solla (piano), Tom Warburton (contrabajo), Dani Domínguez (batería), Emilio Solla (arreglos y dirección musical); con la colaboración especial de Raynald Colom (trompeta), Gorka Benítez (saxo tenor), Cristo Fontecilla (guitarra), Pere Bardagí (violín), Jordi Coll (violín), Quim Badia (viola) y Manuel Martínez del Fresno (chelo).

Grabado en Gerona.

Blue Moon Inner Jazz
BMCD 2504

Comentario: La aparición del presente trabajo de Xavier Casellas ha puesto de manifiesto una circunstancia que muy pocos aficionados y críticos se han planteado: la salud del jazz vocal en España. La realidad es desalentadora, al encontrarse esta actividad en el estado más precario posible. Existen contadas voces que se atreven a desarrollar una carrera como cantantes. Xavier Casellas es la excepción más clara, al presentar unas claras convicciones ante el reto de desarrollar un proyecto discográfico con un repertorio cantado al completo en inglés y con una clara vocación de gustar.

El disco de debut de Xavier Casellas hay que calificarlo tras su escucha de interesante, tanto por el repertorio –con el que se aleja de los standards apostando por temas más recientes como los de Gino Vanelli o James Taylor– como por la sección rítmica y la aportación de los músicos invitados.

En lo que se refiere al repertorio, la música presenta un carácter muy actual, siendo perceptible una gran cantidad de influencias musicales provenientes principalmente de los cantantes de los años setenta (como ciertas pinceladas de Al Jarreau perfectamente reconocibles), pero sin renunciar a cierto aire clásico en la presentación y tratamiento de los temas, que es reforzado con un cuarteto de cuerda por momentos exquisito, como en el tema “Not like this”. Asimismo, esta música tiene una vocación generalista muy clara y no sería justo el etiquetarla exclusivamente como jazz, lo que implica una paleta de colores muy amplia que serán del gusto tanto del entendido como del publico menos especializado.

En cuanto a los músicos, apuntar la excelente compenetración entre la voz de Xavier Casellas y el piano de Emilio Solla, lo que conlleva momentos de lirismo y belleza dignos de ser disfrutados, como el tema “In the Wee Small Hours of the Morning”, una pequeña gema. Los músicos invitados colaboran en la paleta sonora amplia y diversa a la que aspira y consigue la grabación, destacando la aportación de Gorka Benítez.

En definitiva, un estupendo y meritorio álbum de debut para un cantante que habrá que seguir de cerca en el futuro.

Juan Carlos Abelenda




A.Jacob featuring Albert Bover - Die Enttafudchung Des Hans Castorp + DVD


Músicos: A. Jacob (batería, teclados y tablas), Albert Bover (piano), Amelia Bernet (voz), Max Sunyer (guitarra), Rosario Fernández (violín), Xavier de la Salut (trompeta), Odracir Lavia (guitarra), Dom F. Scab (sintetizadores).

Satchmo Jazz Records, 2006

Comentario: Adéntrate en el sueño del alquimista de las posibilidades imposibles. En un laberinto sin principio ni fin, en el jazz-poético-gótico, en la psicodelia, en el Canterbury, en la ópera misterio-cósmica que alcanza “el sonido filosofal”.

Es la música nacida al amparo del sueño de un fauno, en el atardecer de un bosque profundo y enigmático.

Es la música madurada en catedrales imaginarias y pintada en el cielo con invisibles pinceles surrealistas.

Es la música de un visionario para escuchar entre penumbras y tinieblas, a la luz de una vela o bajo el palio de la luna llena.

Es la presencia del espíritu de Soft Machine,Robert Wyatt o David Slyvian.

Es la música de las mil y una noches, es un acercamiento a Dead Can Dance en Mohaidi.

Es una balada de música de cámara y folk campestre, es Volume II –a Jacques Ibert.

Es un hada con voz de aterciopelado ébano, es Amelia Bernet, es “All my Life” y “Flint Glass”.

Es un transfigurado pianista desconocido, por su sensibilidad poético-sinfónica y sus insinuaciones al jazz. Es Albert Bover.

Es el cierre de este viaje por lugares imaginarios, con igual dramatismo e igual sencillez y belleza, a la que se unen las manos de Bover en una danza que parece cortar el aire.

Es el Romanticismo onírico que aquí puedes leer, pero no puedes escuchar, es el enigma que tú has de resolver.

Enrique Farelo