Antonio Sánchez - Migration


Composiciones: "One For Antonio" (Chick Corea), "Did You Get It?", "Arena (Sand)" (Pat Metheny), "Challenge Within", "Ballade", "Greedy Silence", "Inner Urge" (Joe Henderson), "Solar" (Miles Davis).

Todas las composiciones por Antonio Sánchez excepto donde se indica.

Músicos: Chris Potter (saxo tenor y soprano), David Sánchez (saxo tenor), Scott Colley (contrabajo) y Antonio Sánchez (batería), con la colaboración de Chick Corea (piano en "One For Antonio") y Pat Metheny (guitarra eléctrica en "Arena (Sand)" y "Solar").

Grabado en Sear Sound Studio (Nueva York, Estados Unidos) el 10 y 11 de enero de 2007, excepto "One For Antonio", grabada en Clearwater (Florida, Estados Unidos) el 21 de enero de 2007.

CamJazz 7804-2.

Comentario: No es casualidad que algunos de los mejores baterías demuestren excelentes maneras al piano. Jack DeJohnette o Bill Stewart son capaces de acompañar temas a los tambores dotando a su discurso rítmico de una conexión total con los materiales armónicos y melódicos gracias a su conocimiento del medio, motivo por el cual también demuestran maneras como compositores. Ahora le ha llegado el turno a Antonio Sánchez. El mexicano, titular del trío y la banda eléctrica de Pat Metheny, acaba de presentar su primer CD Migration, en el que el propio Metheny y el pianista Chick Corea aportan breves colaboraciones a lo que en esencia es un cuarteto con dos saxos, sin instrumento armónico. Viva el riesgo.

Como era de esperar, Sánchez ha aparcado la pirotecnia en este trabajo a su nombre, centrándose en la búsqueda de texturas y espacios para la improvisación de sus compañeros. No obstante una escucha detallada de su labor a la batería descubre innumerables diabluras y una gran dosis de imaginación. Los responsables de la labor melódica no podían haber sido mejor escogidos. Si bien ambos saxofonistas asumen un rol casi idéntico dentro del cuarteto, son claramente identificables en base a ese lenguaje propio que han desarrollado a lo largo de su carrera. David Sánchez, desgarrado y de brillante sonoridad, por momentos llega a evocar las figuras de John Coltrane y David Murray. Su compañero Chris Potter aporta un sonido más oscuro, notas más rectas e impecable estructura en sus solos, avalando la opinión de los que le consideramos sucesor natural de Michael Brecker. Ambos tenores destacan en "Challenge Within" (el tema se presta a ello). La piedra angular del disco, no obstante, es el contrabajista Scott Colley, uno de los más reputados, alabados y requeridos de la escena neoyorquina. Perfecto y discreto, aporta consistencia y buen sonido, llegando a ser una prolongación del líder.

Las composiciones de Antonio Sánchez son más que correctas. Mezcla de tradición y modernidad, cumplen su función de vehículo expresivo para una formación tan libre como esta, si bien la pieza más destacada del disco es "Arena (Sand)", aportada por Pat Metheny. Migration demuestra madurez en la vertiginosa carrera de uno de los baterías del momento, siendo una obra agradable permite descubrir infinidad de novedades en cada escucha y además implica la transición a la mayoría de edad para cuatro brillantes músicos de una generación que tiene mucho que ofrecernos. Y dando la alternativa, Metheny y Corea. Dos espadas de lujo.

Arturo Mora Rioja




Antonio Sánchez - Migration


Composiciones: One for Antonio (Ch. Corea), Did you get it? ( A. Sánchez), Arena (P. Metheny), Challenge Within ( A. Sánchez), Ballade ( A. Sánchez), Greedy Silence ( A. Sánchez), Inner Urge ( J. Henderson), Solar (M. Davis).

Músicos: Chris Potter, saxo tenor y soprano, David Sánchez, saxo tenor, Scott Colley, contrabajo, Antonio Sánchez, batería + Chick Corea, piano en 1, Pat Metheny, guitarra en 3 y 8

Grabado en Nueva York, 10 y 11 de Enero de 2007
CamJazz 78004 2
(Karonte)

Comentario: La pertenencia de Antonio Sánchez al Pat Metheny Group y la presencia, podría pensarse que acreditaticia, del guitarrista y Chick Corea en su CD de presentación puede alimentar alguna expectativa equivocada o más de un falso prejuicio, porque ante todo Migration es un disco tozudo y únicamente con las concesiones que pueden venir del agradecimiento. Así, el tema que lo abre, el menos representativo de su contenido, es una dedicatoria de Chick Corea que suena totalmente fuera de la órbita estética del batería y no prepara en nada a la horda de cañonazos que continúa. No ocurre lo mismo con el tema de Metheny, que se funde con los principios de Sánchez sin problema alguno.

Sánchez es un batería de acción rápida cuyo centro de atención es el entramado de golpes más que la fijación del pulso. Su concepción muscular se traslada a una música en la que una actividad grupal en ebullición se sitúa por delante del tratamiento melódico. Sin instrumento de sostén armónico, la música exige mucho tanto del líder como de un Scott Colley que centra el discurso con un despliegue asombroso de recursos. Si poderoso es el apartado rítmico, en pocas ocasiones se puede escuchar a Chris Potter y David Sánchez en contextos tan cortantes como este ya sea trazando combativas frases que se enroscan sin cesar o en compactos unísonos. A la misma altura están los planteamientos compositivos de Sánchez, originales, a veces complejos, de intereses compartidos con los de Colley y Potter. La fusión de cuarteto es portentosa cuando se disparan ya en el primer tema en el que aparecen juntos, un nervioso “Did You Get It?” con un esquema postbop embravecido por sus furiosos intercambios. “Challenge Within”, cercano a la escritura para dos saxos de grupos como Lan Xang, viene impulsado por el ímpetu de una rítmica sencillamente incontestable que se torna dramática en un “Ballade”, trío desnudo y reflexivo con un Potter declamatorio al soprano en un tema al que su temática intimista no presta la más mínima blandura. “Greedy Silence”, nuevamente en cuarteto, es, junto a una abrasiva versión de “Inner Urge” de Joe Henderson, la pieza más definitoria del álbum, espaciosa, de grandes reflejos grupales y toque desarmante. Metheny proporciona un resonante “Arena” con sus habituales líneas melódicas que la instrumentación rebaja en contenido épico y lloroso, y en un muy paladeable dúo con el batería sobre el “Solar” de Miles Davis que cierra el álbum.

Migration es uno de los discos de presentación más completos e inesperados del año 2007 y deja algo muy claro: en Sánchez tenemos a un músico para rato. Muy buen y sustancial rato. A seguir de todas todas.

Ángel Gómez Aparicio




Nicole Mitchell Black Earth Ensemble - Black Unstoppable


Composiciones: CD:
"Cause And Effect" (7:01), "Black Unstoppable" (7:21) ,"February" (5:39), "Love Has No Boundaries" (8:48), "Sun Cycles" (7:54), "The Creator Has Other Plans For Me" (12:43), "Life Wants You To Love" (9:04), "Navigator" (4:02), "Thanking The Universe" (8:37).
DVD:
"The Creator Has Other Plans For Me" (10:11), "Life Wants You To Love" (12:18), "Cause And Effect" (11:52), "Love Has No Boundaries" (14:03), "Black Unstoppable" (12:15), "February" (7:12), "Thanking The Universe" (10:19).
Todas las composiciones, arreglos y letras por Nicole M. Mitchell.

Músicos: Nicole Mitchell (flauta, flauta pícolo y coros), David Boykin (saxo tenor y percusión), David Young (trompeta, fiscorno y voz en 4), Jeff Parker (guitarra), Tomeka Reid (violonchelo y percusión), Josh Abrams (contrabajo), Justin Jillard (piano: CD temas 4, 5 y 8 / DVD tema 4), Ugochi (voz; CD temas 4, 7, 9 / DVD temas 2, 4, 7).

CD grabado en Delmark House, Chicago, el 28 y 30 de mayo de 2007. DVD grabado en directo en Velvet Lounge, Chicago, el 8 y el 9 de junio de 2007.
El DVD incluye una entrevista con Nicole Mitchell.

Editado por Delmark Records. Delmark DE 575 / Delmark DVD 1575. http://www.delmark.com

Comentario: Black Unstoppable es la tercera grabación del colectivo Black Earth Ensemble liderado por Nicole Mitchell. Esta flautista y compositora es integrante de la AACM de Chicago, asociación de la que es su vicepresidenta. A lo largo de los últimos meses hemos podido escuchar a Mitchell en distintas grabaciones calificables como mínimo de interesantes. Como líder se han editado los estrenos discográficos del grupo Frequency (Frequency, Thrill Jockey) y de Indigo Trio (Live In Montreal, Greenleaf Music) donde está acompañada por el contrabajista Harrison Bankhead y Hamid Drake. También ha aparecido acompañando a Anthony Braxton en el monumental 9 Compositions (Iridium) 2007 (Firehouse 12 Records) o como integrante de la Exploding Star Orchestra de Rob Mazurek en su primera grabación, We Are All From Somewhere Else, (Thrill Jockey).

En Black Unstoppable, su estreno para Delmark Records –el veterano sello independiente de Chicago– Mitchell trabaja con una formación que varía entre los siete y los nueve componentes. Entre ellos hay que destacar especialmente al guitarrista Jeff Parker, activo últimamente en distintos proyectos relacionados con el jazz como la Exploding Star Orchestra de Rob Mazurek o el Powerhouse Sound de Ken Vandermark, además de con el grupo de post-rock Tortoise. También realizan un gran trabajo el saxofonista David Boykin (participante en las grabaciones anteriores del Black Earth Ensemble y que había echado mano de los servicios de Mitchell en su grabación 47th Street Ghost), así como el contrabajista Josh Abrams. Todo ello sin olvidar el gran trabajo de la líder de la formación, toda una referencia entre los flautistas de jazz.

Musicalmente la grabación supone una puesta al día del concepto de la Great Black Music. Ésta recoge elementos del jazz, sin importar que caminen por la senda del free o que traigan a la memoria propuestas de hace varias décadas, el soul (con la tremenda voz de la cantante Ugochi), el blues o las raíces africanas. El principal hallazgo del disco son los grandes temas allí incluidos, compuestos y magníficamente arreglados por Mitchell, que sabe sacar un enorme partido a esta formación. De esta manera hay que destacar "Cause And Effect", la magnífica "Life Wants You To Love" (quizás el mejor de los temas), "The Creator Has Other Plans For Me" o "Black Unstoppable", tema que da título al disco.

Un aspecto muy importante a destacar es la diferencia existente entre los formatos CD y DVD. Al contrario que sucede en otras ocasiones, el formato en compacto ofrece los temas grabados en estudio. La duración de cada uno de ellos es más breve que las versiones en directo recogidas en el DVD. En contraposición, el CD incluye dos temas que no aparecen en el DVD. Su grabación, en directo, se realizó unos pocos días después de la grabación en estudio. Su realización es correcta, sin grandes alardes técnicos, manteniendo la marca de la casa de los otros DVDs editados en Delmark. Las imágenes de los músicos en directo se alternan con imágenes del local, del público y también de algunos músicos de Chicago. Entre ellos se encuentra un emocionado Fred Anderson, dueño del Velvet Lounge, local en donde está grabado el concierto.

Lo más interesante de este doble formato en audio-estudio/vídeo-directo, es que ambos aportan elementos que hacen que ambos formatos resulten complementarios. En cualquier caso el resultado es un acierto más de Nicole Mitchell, una interesante artista a tener en cuenta.

José Francisco "Pachi" Tapiz




Stop Control - Stop Control


Composiciones: "Estados carenciales", "Kalamarsus", "¿Dónde Está Mingus?" (Pablo Posa), "Nathalie" (Joan Francesc Romero), "Tolerancia Cero", "Giant Sheeps", "Slow Food", "Freak #2"

Todas las composiciones por Pep Mendoza, excepto donde se indica.

Músicos: Pep Mendoza (guitarra eléctrica), Pablo Posa (batería), Jordi Fiol (bajo eléctrico) y Pancho Marrodán (piano y teclados). Invitado: Jorge Rossy (piano en "Slow Food").

Jamsession BCN Records JSS-7

Comentario: Jazz fusión de calidad, sin complejos, sin parafernalias y desde Barcelona. Esta sería la tarjeta de presentación de Stop Control, proyecto que gira en torno a las composiciones del guitarrista Pep Mendoza con una compensada mezcla de control y desenfado. Jordi Fiol y Pablo Posa proporcionan precisión y buen gusto como sección rítmica, Mendoza se mueve a su gusto haciendo gala de un sonido trabajado y Pancho Marrodán aporta la armonía con discreción y buen hacer. Para colmo el grupo cuenta con la presencia del batería Jorge Rossy tocando su otro instrumento, el piano, en uno de los temas.

Este primer CD homónimo de la banda muestra un repertorio bien elaborado, sin carencias ni excesos, que huye de los extremos del progresivo y el smooth para conformar un trabajo donde interés musical y cercanía al oyente se dan la mano en coherente comunión. Hay guiños al blues en "¿Dónde está Mingus?", lirismo en la balada "Nathalie", complejidad métrica en "Freak #2" y hasta una divertida recreación del coltraniano "Giant Steps" rebautizado como "Giant Sheeps" ("ovejas gigantes"). Además Stop Control cuenta con la hoy en día inusual duración de 40 minutos. Lo bueno si breve…

Arturo Mora Rioja




André Ceccarelli - Golden Land


Composiciones: “Love Whispers” (Pieranunzi), “Five Plus Five” ( Pieranunzi), “Golden Land” (Kontomanou-Ceccarelli-Trotignon), “Free Three” (Pieranunzi- Ceccarelli- van de Geyn), “I’m Through with Love” ( Khan, Malnek, Livingston), “1er Novembre” (Ceccarelli), “Though Dreamers Die” (van de Geyn), “This Side Up” (Ceccarelli- Trotignon), “Golden Land – Instrumental” (Kontomanou-Ceccarelli-Trotignon), “Just One Thought and a Half” (Ceccarelli- Trotignon), “Maybe Sunday Night” (Pieranunzi- Ceccarelli- van de Geyn- El-Malek)

Músicos: Enrico Pieranunzi (piano). Hein van de Geyn (contrabajo). André Ceccarelli (batería). Invitados: Elisabeth Kontomanou (voz). David El-Malek (saxo tenor).

Grabado en Paris, 13, 14 y 15 de Noviembre de 2006
CamJazz 7800 2 distribuido por Karonte

Comentario: André Ceccarelli ha tocado con todos los grandes (del jazz, del pop, de la chançon), y no cabe duda, es uno de los grandes baterías europeos. Pero cuando se entra en su discografía como líder se encuentra una alineación de álbumes convincentes en sí mismos, aunque estilísticamente zigzagueantes y llenos de bien escogidos invitados, pero sin línea de unión. Es el mismo y excelente batería el que impulsa con golpes netos y autoritarios su Avenue des Diables Blues con Birelli Lagrene y Joey De Francesco, y el estilista de su último álbum Golden Land. En ambos casos son dos grandes recitales de toque, y si habrá quien interprete esto como un demérito, apunta a uno de sus grandes puntos fuertes: su capacidad de adaptación, de diálogo y complementación.

Golden Land es una vez más un álbum compuesto pero que parte de un centro inatacable: uno de los tríos más memorables de hoy en día, el formado por Ceccarelli, Enrico Pieranunzi y Hein van de Geyn. Es ahí donde se encuentra el núcleo sustancial de este trabajo, por más que David El-Malek muestre su mate tenor joehendersoniano en entre otros, un “Five plus Five” de Pieranunzi en el que el pianista se muestra virtuosista y Ceccarelli muestra su lado más Tony Williams, Elisabeth Kontomanou interprete la versión vocal del tema-título y un agradable “I’m through with Love”. Si los temas con El-Malek son valorables, es la química reactiva del trío la que resulta irresistible desde que el álbum se abre con los suaves compases del vals “Love Whispers” de Pieranunzi, otra muestra más si se quiere del suave tratamiento de las escobillas del líder de la sesión, y de la sensibilidad extrema del contrabajo de van de Geyn. Su cohesión natural se muestra en todos los terrenos, desde esta balada soñadora a los totalmente improvisados “Free Three”, con un Pieranunzi inusualmente funky, y “Maybe Sunday Night” (este con El- Malek), pasando por un intenso “Just One Thought and a Half”. Pero si hay un corte que agarra y no suelta es la versión instrumental del tema-título, con el lirismo que les es propio exprimido al máximo en una lectura ralentizada con Pieranunzi como “cantante”. Su intimidad llega bien dentro.
Cómo este trío posee tan pocas grabaciones frente al trío americano de Pieranunzi sigue dejando perplejo. Un recuerdo de su grandeza para aquellos a los que su Live in Paris sigue dejando boquiabiertos.

Ángel Gómez Aparicio




Andy Milne - Dreams And False Alarms


Músicos: Andy Milne (piano)

Grabado en Vancouver, el 25 y 26 de agosto de 2006

Comentario: Seguro que el primer sorprendido del resultado de este disco fue el propio Andy Milne. De alguna manera, tal y como explica en la carpetilla el propio Milne, la posibilidad de grabar a piano solo se le plantó en las narices sin pretenderlo, y ni mucho menos buscarlo. Hay quien dice que las grandes cosas ocurren por casualidad, y en este caso, Dreams And False Alarms es buena prueba de ello.

La mayoría de nosotros conoce a Milne como pianista de Steve Coleman, Ravi Coltrane o Ralph Alessi, entre otros, además de su propio proyecto, Cosmic Dapp Theory. Pues bien, olvídense de lo que han oído hasta ahora. El retrato que compone Dreams And False Alarms es difícilmente abarcable, pues el pianismo de Milne bebe de tantas fuentes (desde Paul Bley a Geri Allen) que se vuelve completamente independiente, fuera del tiempo y del espacio. Su estilo se presenta deliciosamente errático, los temas comienzan en un sitio y, para cuando terminan, han estado en tantos otros, que uno tiene la sensación de flotar en una maravillosa deriva.

La elección de los temas no originales alude a la formación musical (y por consiguiente, emocional) del propio Milne, y no rinde tributo en absoluto a la vulgar moda de “jazzificar” frívolamente temas pop y rock. Las reinterpretaciones de Neil Young, Joni Mitchell, Bob Marley, Bob Dylan o Sting suenan completamente desligadas de las originales en la medida en que en este disco, la interpretación es el caminante y el pianista, el camino.

Después de escucharlo una y otra vez, sigo descubriendo verdadera magia detrás de cada nota y no puedo evitar rendirme ante una música que te envuelve y actúa como un bálsamo para el alma. Si no se lo creen, escúchenlo, y luego me cuentan.

Yahve M. de la Cavada




Chris Potter - Song For Anyone


Músicos: Chris Potter (saxo tenor y soprano); Erica Von Kleist (flauta); Greg Tardy (clarinete); Michael Rabinowitz (fagot); Mark Feldman (violin); Lois Martin (viola); David Eggar (chelo); Steve Cardenas (guitarra); Scott Colley (contrabajo); Adam Cruz (batería y percussion)

Grabado en Nueva York en agosto de 2006


Chris Potter - Follow The Red Line – Live at the Village Vanguard


Músicos: Chris Potter (saxo tenor); Craig Taborn (fender rhodes); Adam Rogers (guitarra); Nate Smith (batería)

Grabado en directo en Nueva York, del 15 al 17 de febrero de 2007

Comentario: Chris Potter es un caso extraño. Es sin duda uno de los saxofonistas más importantes de su generación, dueño de una técnica asombrosa y de un discurso construido cuidadosamente con el que desarrolla habitualmente improvisaciones inteligentes, creativas y muy elocuentes. Sin embargo, es en su larga trayectoria como sideman en la que ha perfilado sus mejores momentos. Sus aportaciones a la música de Dave Holland, Scott Colley, Edward Simon, Kenny Werner, Paul Motian, Dave Douglas, Billy Hart, Steve Swallow o Alex Spiagin entre otros, han colmado nuestros oídos de gozo en incontables ocasiones.

Siempre versátil, casi siempre interesante y en ocasiones verdaderamente brillante, su carrera como líder ha sido, paradójicamente, una descorazonadora sucesión de discos bienintencionados pero, por lo general, de muy inferior calidad a su trabajo como sideman. Por supuesto que tiene discos interesantes como Introducing Chris Potter (criss cross, 1994) Moving In (concord, 1996) o Unspoken (concord, 1997), pero no llegan al nivel de muchas de sus colaboraciones. Asimismo, grabaciones mas recientes como Traveling Mercies (universal, 2002) o Lift: Live at the Village Vanguard (sunnyside, 2004), son lamentables tropiezos en una discografía que debería, por fuerza, haber sido mucho mas sólida.

Cuando apareció Underground (sunnyside, 2006), resultó una gran alegría. El saxofonista parecía querer ir en una nueva dirección y, sin ser un disco extraordinario, reúne una serie de ideas muy interesantes y marca el rumbo que le hará desembocar en los discos que nos ocupan. Dos discos que han traído a Potter la gloria merecida y tanto tiempo reclamada. Dos grabaciones muy diferentes en su concepción que comparten un vínculo además de su titular: la altísima calidad de ambas.

Song For Anyone, producido por Dave Holland y con Potter liderando un tenteto de ensueño, contiene diez originales tratados de manera muy inteligente. Los arreglos, obra del propio Potter, son siempre interesantes y más que apoyar, dan color y profundidad a las intervenciones del líder, que es también el principal solista. Esto no quiere decir que no haya grandes solos de otros miembros del grupo, de los que destacaremos el clarinete de Greg Tardy, el violín de Mark Feldman y el fagot de Michael Rabinowitz.

Follow The Red Line sirve como contrapartida a Song For Anyone, por ser una grabación en directo con su cuarteto eléctrico Underground, y esto ya son palabras mayores. El grupo es perfecto, con una complicidad impresionante entre Nate Smith, Adam Rogers y uno de los más grandes teclistas de los últimos años: Craig Taborn. Desde el primer minuto del CD hasta el último, se respiran intensidad, pasión, contundencia y creatividad en uno de los mejores discos que he oído en muchísimo tiempo. No hay una sola nota que no sea la que tiene que ser y, aunque todos improvisan magníficamente, Potter construye algunos de los mejores solos de su carrera.

En estado de absoluto éxtasis por las repetidas escuchas de Follow The Red Line, fui a ver a Underground en directo durante el pasado Festival de Jazz de Madrid. Mis expectativas no solo se vieron cubiertas, sino que fueron superadas por una banda en estado de gracia que es, sin ninguna duda, una de las mejores del momento. Además, a excepción del tema "Viva Las Vilnius", tocaron un repertorio completamente diferente al CD (versión del "It Ain’t Me Babe de Bob Dylan" incluida) que promete una futura entrega discográfica. Yo, desde luego, no creo que pueda esperar.

Yahve M. de la Cavada




Charles Gayle - Consider The Lilies…


Músicos: Charles Gayle (saxo alto y piano); Hilliard Greene (contrabajo); Jay Rosen (batería)

Grabado en New York, el 15 de junio de 2005
Clean Feed

Comentario: Charles Gayle es un superviviente. Mas allá del halo de malditismo que rodea su figura (cualidad nunca bien ponderada tratándose de un jazzman), de sus años de “homeless”, de sus periodos de misteriosa desaparición y de su profunda devoción religiosa, Gayle parece importado a nuestros días de un pasado, no tan lejano, en el que el free jazz era más que un estilo vagamente definido por los críticos.

Músico personal y despiadadamente honesto, es dueño de la herencia de Albert Ayler mas legítimamente que otros así proclamados, profeta del sonido y de la plenitud espiritual a través de la improvisación. Sus discos, instantáneas de su compromiso con la música y con su dios, nunca dejan indiferentes, practicando habitualmente una violencia acústica que no es tal, sino que deviene en cánticos, aullidos y desesperados intentos de transmitir los latidos del universo a través de su saxofón.

A pesar de poderse considerar un abanderado del tenor, Gayle es también un excelente pianista, como acostumbra a demostrar en casi todos sus recitales, y en no pocos de sus discos (de hecho, tiene dos discos a piano solo), y ha tocado en alguna ocasión la viola y la batería, entre otros instrumentos.

Consider The Lilies… es una de sus últimas grabaciones, y le captura en directo con su trío en el Vision Festival de 2005. Desde el 2004 aproximadamente, Gayle parece haber adoptado el saxo alto como instrumento principal y, no se bien si por ese cambio, su música parece haber perdido en radicalidad y ganado en expresividad.

A lo largo de los cortes del CD el trío despliega algo mas de cuarenta minutos magníficos que, por encima de todo, se hacen muy cortos. El sonido de Gayle se vuelve tremendamente heredero de Ornette Coleman por momentos, pero su pulso, su fraseo y su lenguaje permanecen intactos. Gracias al buen hacer de Hilliard Greene y sobre todo al excelente acompañamiento de Jay Rosen, Consider The Lilies… se convierte en una de las mejores grabaciones recientes del saxofonista, que también toca el piano (llegando incluso a tocar piano y saxo simultáneamente).

Aquí va un pedazo de Charles Gayle, un clásico vivo, un músico oscuro por elección, aunque también involuntariamente porque, por suerte para nosotros, es su música quien le guía.

Yahvé M. de la Cavada




Otomo Yoshihide’s New Jazz Quintet - Live In Lisbon


Músicos: Mats Gustafsson (saxo tenor y baritono); Tsunami Kenta (saxo alto); Otomo Yoshihide (guitarra); Mizutani Hiroaki (contrabajo); Yoshigaki Yasuhiro (batería y trompeta)

Grabado en Lisboa, en agosto de 2004
Clean Feed

Comentario: A veces es complicado acertar cuando queremos conocer a un músico. En esto que llamamos jazz una sola grabación (e incluso varias), no sirve para formarse un retrato de la personalidad musical completa del músico.

Otomo Yoshihide es uno de esos músicos con una personalidad compleja, llena de recovecos y de instantes musicales muchas veces inesperados, pero casi siempre interesantes.

Para un oyente casual, ajeno a los universos de Yoshihide, no seria lo mismo conocerle mediante la catártica (y a veces dolorosa) intensidad de Cathode (tzadik, 1999) o Anode (tzadik, 2001) que con su fascinante reinvención de Dolphy en Out To Lunch (doubtmusic, 2005), por citar algunos de sus discos mas conocidos. Puede que ahí radique el principal valor de Live In Lisbon, en su accesibilidad.

Presentando su New Jazz Quintet, Yoshihide desarrolla una música más basada que nunca en el free jazz tradicional, sin perder su personalidad ni la característica tensión que impregna habitualmente su obra. Tampoco debemos quitar merito a sus acompañantes, entre los que destaca, por familiar, el nombre de Mats Gustafsson, colaborador habitual del japonés. Pero la música que hace el quinteto bebe y es absoluta esclava de la participación de cada uno de sus miembros. Un jazz libre, colectivo y absolutamente palpitante, desde el hímnico comienzo del disco con "Song For Che" hasta los ecos de Ayler en "Eureka" y la realimentación eléctrica que invade Flutter.

Que nadie me malinterprete, este no solo es un gran disco de Yoshihide, sino un gran disco de jazz. Mayúsculo, autentico y de los que se escuchan una y otra vez.

Yahve M. de la Cavada




Jason Smith with Gary Husband and Dave Carpenter - Tipping Point


Composiciones: “Carole's Garden” (D.Zeitlin), “The Way You Look Tonight” (J.Kerm,D.Fields), “Follow Your Heart” (J.McLaughlin), “Starbright” (K.Jarrett), “Heyoke”(K.Wheeler), “Three Lies” (Gary Husband), “Up, Up and Way” (J.Webb).

Músicos: Dave Carpenter (Contrabajo), Jason Smith (Batería), Gary Husband (Piano, Piano eléctrico Fender Rhodes)

Grabado en directo en el Jazz Bakery, Los Angeles el 15 de mayo de 2006. Moonjune records

Comentario: Segundo trabajo de este trío, el primero de los cuales llevaba por título Think Like This. En el presente se vuelven a repetir temas como “The Way You Look Tonight” o “Three Lies”, incluyéndose además versiones de John McLaughlin, Kenny Wheeler o Keith Jarrett, artistas más actuales frente a otros más tradicionales como los casos de Denny Zeitlin, Jerome Kern, Dorothy Fields y Jim Webb.

Se da la circunstancia que tanto Gary Husband como Dave Carpenter han coincidido con Allan Holdsworth, además de Gary con Jack Bruce o John McLaughlin, y el propio Dave Carpenter con Herbie Hancock o Peter Erskine. El comentario es pertinente no como mero dato biográfico, sino porque todo esto queda reflejado en el disco.

Con “Carole's Garden” se abre camino el hard-bop, estableciéndose un diálogo a tres: Gary Husband elocuente, Dave Carpenter potente y Jason Smith rápido y suave.

En ocasiones resulta difícil no establecer semejanzas, y esta es una de ellas, ya que inmediatamente viene a la cabeza el recuerdo del trío de Bill Evans, tanto colectiva como individualmente, por su sensibilidad y por su sonido, que se manifiesta en “The Way You Look Tonight”. Parte de la frescura de este disco llega de la mano de “Follow Your Heart”, una particular versión, en la que el contrabajo de Dave Carpenter sirve de introducción para que Gary Husband vaya intercalando el piano con un Rhodes en fuzz que acerca el sonido a la fusión progresiva.

Un piano andante, elegante, sensible y técnicamente refinado en “Starbright” vuelve a rememorar al que fuera uno de los más sensibles y delicados pianistas: Bill Evans. La veloz entrada del trío contrasta con los sosegados y sutiles solos de Dave Carpenter, Gary Husband y Jason Smith en “Heyoke”. “Three Lies” es el tema más creativo con cambios constantes de ritmo y estilo que pasan por el hard-bop, la fusión progresiva y alcanza pinceladas free-disonantes. Compuesto por Gary Husband, es el más complejo desde este punto de vista y de la improvisación, acercándonos a cuotas muy destacables cuando éste recuerda a Miles Davis y su tema “Milestones”.

“Up, Up and Way” es el punto y final al concierto y al disco. ¡Nada más acertado! Comienzo sereno como un amanecer, para irse desperezando hasta alcanzar el clímax y finalizar en declive.

Enrique Farelo




Phil Miller In Cahoots - Conspiracy Theories


Composiciones: “Conspiracy Theories”, “Press Find Enter”, “Flashpoint”, “5's and 7's”, “End of the Line”, “Freudian Triode”, “Orinaca”, “Crackpot”, “Lydiotic”

Músicos: Simon Finch (trompeta, fiscorno), Annie Whitehead (trombón), Didier Malherbe (saxo soprano, flute, doudouk, ocarina), Simon Picard (saxo tenor), Phil Miller (guitarrra & guitarra sintetizador), Doug Boyle (guitarra), Fred Baker (guitarra bajo), Richard Sinclair (guitarra bajo), Mark Fletcher (batería), Pete Lemer (teclados), Barbara Gaskin (voz), Dave Stewart (percusión)

Moonjune records mjr013

Comentario: Phil Miller es el hermano pequeño de Steve Miller y miembro de los grupos de la onda Canterbury entre los que se puede citar Delivery, Matching Mole, Hatfield and the North y National Health. Conspiracy Theories es su octavo trabajo con In Cahoots, grupo por el que han pasado desde el año 1989, en que publicaron su primer disco Cutting Both Ways, músicos de la valía y el prestigio de Hugh Hopper, Pip Pyle o el recientemente desaparecido Elton Dean. Todos estos argumentos son suficientes para hacernos una idea de por dónde van los derroteros de esta última creación del veterano guitarrista inglés. En Conspiracy Theories hay un mayor apoyo de la sección de metales ya que Simon Finch, Annie Whitehead, Simon Picard y sobre todo el ex gong Didier Malherbe le dan un aire más jazz que intercala con pinceladas étnicas.

El álbum se abre con el tema que da título al CD “Conspiracy Theories”, donde destaca la melodía amable y ligera de la sección de metales que alterna con los solos de Didier Malherbe en el saxo soprano y Pete Lemer en el Rhodes. En “Press Find Enter” sobresale el solo de Didier Malherbe al doudouk y de Annie Whitehead y Simon Finch en el trombón y trompeta respectivamente, y anteriormente del propio Malherbe en el saxo soprano. Los excelentes y precisos arreglos de los metales se conjugan con el potente bajo de Fred Baker y la guitarra de Phil Miller, al que sucede el piano de Pete Lemer en “Flashpoint”. “5's and 7's” es un tema en apariencia sencillo en el que entran y salen instrumentos alternándose en un complejo entramado donde la voz etérea de Barbara Gaskin se posiciona en primer plano. Tanto aquí como a lo largo de todo el disco el papel del gran teclista Canterbury Dave Stewart es puramente testimonial, limitándose a tocar la percusión. “End of the Line”: Mark Fletcher, Pete Lemer y Fred Baker van dando forma a esta preciosa balada en la que brilla con luz propia la flauta travesera de Didier Malherbe, con el aliento de Phil Miller y su guitarra en fuzz. En “Freudian Triode”, Simon Finch con su trompeta modulante da paso al diálogo del bajo eléctrico de Fred Baker y la guitarra de Phil Miller, desembocando en el Rhodes de Pete Lemer y el soprano de Didier Malherbe. “Orinaca”, supone la nota colorista y étnica protagonizada por la ocarina de Didier Malherbe. En “Crackpot”, la conversación entre los saxos tenor y soprano de Simon Picard y Didier Malherbe dan rienda suelta a aquél, dejando el camino expedito a Phil Miller para desarrollar uno de los solos más convincentes del disco. Es en “Lydiotic”, el corte que cierra el disco, donde Phil Miller encuentra mayor desarrollo para su guitarra sintetizador con sonidos disonantes y notas alargadas, muy bien secundado por los bajos del ex Caravan, Richard Sinclair y de Fred Baker. Sin embargo, quedando mucho por desarrollar, la composición termina incomprensiblemente, cuando se corta de manera abrupta.

Enrique Farelo




David Prez - Romain Pilon Group - David Prez - Romain Pilon Group


Composiciones: “Buenos Aires” (R. Pilon), “Shaggy” (D. Prez), “Emma´s Song” (D. Prez), “One Eyed King”(R. Pilon), “Anachronisme” (R. Pilon), “Dark Side” (D. Prez), “Fly Over” (D. Prez), “Ck´s Mind” (R. Pilon), “Collecting Nights” (R. Pilon).

Músicos: David Prez (saxo tenor), Romain Pilon (guitarra), Yoni Zelnik (contrabajo), Karl Jannuska (batería).

Grabado en Mesa Studio, 26 de Marzo de 2006.
Fresh Sound New Talent, FSNT 285

Comentario: El encuentro entre los dos músicos franceses Romain Pilon y David Prez que tuvo lugar en una jam session en Nueva York en el año 2004 fue el germen de lo que posteriormente desembocaría en la formación de su grupo como colíderes. La incorporación de Yoni Zelnik y Karl Jannuska en 2005 desembocó en la grabación de este álbum que estamos reseñando, con un sonido típico de Fresh Sound en el que las melodías del saxo de Prez parecen flotar sobre las cálidas armonías que surgen de los acordes electroacústicos de la guitarra de Pilon. Éste no escatima en ocasiones en la utilización de recursos varios con los pedales como distorsiones, wah-wahs y algunos más, pero siempre manteniendo un nivel de intensidad moderado para no desentonar con el aire contenido que en general envuelve la grabación. Tal vez el sonido peque un poco de monótono y se echan en falta vías alternativas de intensidad musical, lo que no quiere decir que no se trate de una obra homogénea ni que en determinados solos la inspiración de los músicos nos deleite con su arte. Probablemente el hecho de que el disco se grabase en un solo día influye en este aspecto. El acompañamiento de Zelnik al contrabajo y Jannuska a la batería es correcto, procurando no destacar demasiado y dejando el papel protagonista para sus líderes, salvo en contadas ocasiones en los que las composiciones, todas ellas de Prez y Pilon, así lo requieren.

En definitiva, un disco que evoca al club humeante, a la música nocturna, que puede servir para escuchar relajadamente o para mantener una agradable charla mientras uno se imagina al cuarteto tocando frente a él, olvidándose del reloj y del tiempo porque esta música consigue detenerlo.

Diego Ortega Alonso




Susana Cáncer - Crímenes o Promesas


Composiciones: “Brillante y entero”, “Océanos de Fantasía”, “Duerme”“Vendedor de sueños”, “La casa Vacía”, “Llueve”, “Los Cristales del agua”, “Reencuentros”, “Crímenes o Promesas”, “Sirenas,”, “Las Olas”.

Todas las composiciones de Susana Cáncer excepto “Océanos de Fantasía” (Kawoll –Jay – Zill - Frank Farian), “La casa vacía” (letra de Manu Cáncer) y “Crimenes o Promesas” (música por Justo Bagüeste y Susana Cáncer; letra por Manu Cáncer).

Músicos: Músicos: Susana Cáncer (Voz, piano, fender rhodes, órgano hammond, wurlitzer y sintetizadores), Justo Bagüeste (saxos, syncussion, mini-moog), Gonzalo Lasheras (guitarras), Suso Saiz (Guitarra), Gonzalo Maestre (batería), Javier Díaz-Ena (bajo), Irapoao (trompeta), Javier Arnal (coros), Javier Colís (guitarra), Faín Sánchez-Dueñas (percusión), Javier Corcobado (voz, guitarra tormento).

Grabado en primavera y verano del 2007 en Serendipity.
Editado en 2007 por La ecléctica madrileña. EM 008

Comentario: El sonido de este disco en muchos momentos recuerda al último disco de 'Pram'. No de manera inmediata, pero algo lleva a ese fascinante sonido irremediablemente. Un sonido mezcla de exótica y caja de juguete. Algo que no suele pasar cuando en un disco se encuentra gente que ha estado en Vamos a Morir, Demonios tus Ojos, Corcobado (con los Chatarreros de Sangre y cielo o sin ellos) o Mil Dolores Pequeños, en el que se puede esperar tremendismo, ansiedad, intensidad y ruido. Sin embargo y como ya demostró Susana Cáncer en su primer disco, la intensidad no tiene que estar reñida con la mesura. En éste, su segundo disco en solitario, vuelve a usar la formula de ese cabaret sideral que en los 90 usara Ana D (seguimos en la orbita corcobadiana) en su magnifico disco. Así trenza un rosario de 11 canciones (todas originales excepto una fascinante versión de…¡Boney M!) donde puede haber aires de bosanova marciana, pianos de Satie mezclados con la Lydia Lunch más jazz, pop costumbrista a lo Vainica Doble o maravillosas nanas exóticas y espaciales.

Ángel Mari García Martiartu




David Murray Black Saint Quartet - Sacred Ground


Composiciones: “Sacred Ground” (Murray/Reed), “Transitions”, “Pierce City”, “Banished”, “Believe In Love”, “Family Reunion”, “The Prophet Of Doom” (Murray/Reed)

Músicos: David Murray (saxofón tenor y clarinete bajo), Lafayette Gilchrist (piano), Ray Drummond (contrabajo), Andrew Cyrille (batería), Cassandra Wilson (#1,7)

Grabado el 20 y 21 de Octubre de 2.006

Justin Time Records, 2.007

Comentario: La inquieta personalidad de David Murray parece no encontrar sosiego en ninguna parte. El saxofonista nos tiene acostumbrados a los más variados y singulares proyectos: de los memorables dúos con Dave Burrell, Aki Takase o Kahil El’Zabar a las grabaciones en big band, pasando por sus periódicos retornos al World Saxophone Quartet o los experimentos con cuerdas; de los homenajes a Grateful Dead, Trane o Bobby Bradford a las incursiones en la música jamaicana o los chapuzones en el vitalismo cubano. No obstante, de cuando en cuando vuelve Murray a dos de los formatos que quizá le han permitido ahondar con mayor libertad en sus inquietudes musicales: el octeto y el cuarteto. Sacred Ground es su último trabajo en cuarteto, al que se suma Cassandra Wilson en dos cortes.

Se trata de una grabación surgida de la colaboración de Murray con el director Marco Williams con motivo de la realización de un documental que relata la sistemática expulsión de miles de personas de un puñado de condados del sur y el medio oeste norteamericano antes de la Gran Depresión debido al color oscuro de su piel. Murray, que firmó la banda sonora de aquel documental (Banished), quedó muy impresionado y propuso al poeta y novelista Ishmael Reed, con quién ha trabajado anteriormente en diversos proyectos, su participación en lo que terminaría siendo este CD: Reed terminó escribiendo las notas de carpetilla y los dos poemas que el saxofonista, ya entonces, deseaba fueran cantados por Cassandra Wilson. Así, la propia gestación de este trabajo de Murray es apasionante en sí misma, y denota una dedicación sorprendente para alguien que, como él, está simultáneamente implicado en tantos proyectos.

Sacred Ground es una de las más fascinantes grabaciones que recuerdo haber escuchado de David Murray. Su estilo instrumental lleva ya, qué duda cabe, muchos años plenamente desarrollado, pero creo detectar en sus últimos trabajos (singularmente en Waltz Again (2005, Justin Time) y en el disco que nos ocupa) una solidez de ideas que si bien no es nueva, sí al menos es diferente, una claridad interna que corre el peligro de pasar desapercibida en el desinhibido marasmo que convocan sus cañas. Y es que sus intervenciones en Sacred Ground son verdaderos poemas de torcidas pero emocionantes rimas, certeras creaciones surgidas de la inspiración y la experiencia de uno de los más talentosos músicos del momento; sus líneas nos desprenden de las composiciones que las contienen para narrarnos historias fascinadoras que, no obstante, quedan perfectamente imbricadas en ellas.

Lafayette Gilchrist, que ya colaboró de manera sobresaliente en el anterior Walt Again de Murray, no es ya una promesa sino una implacable realidad: su extraño estilo, ora arcaico, ora avant garde, brilla con luz propia a lo largo de toda la grabación. Soy de los que han caído rendidos ante sus recientes trabajos para Hyena Records (Three -2007- y, sobre todo, Towards The Shining Path -2005-); sin embargo, me resulta un placer especialmente revelador escucharle alejado de la relativa rigidez rítmica de sus grupos… aquí se muestra menos estilista (sin dejar de ser una insólita rareza) y su música respira en cambio con mucha mayor hondura: al igual que Murray, Gilchrist se apropia con decisión de las composiciones para crear paisajes tan extraños como hermosos. En “Sacred Ground”, sin ir más lejos, su improvisación arranca tras una vibrante sección del grupo en off-rhythm, que el pianista remata con unos segundos de emoción suspendida antes de la reentrada del grupo, ya con mayor viveza: es un momento memorable (uno más, en un disco repleto de ellos).

El tándem Cyrille / Drummond funciona con una elegancia, viveza y finura sensacionales. En verdad uno de los más potentes activos del disco es la íntima compenetración surgida entre los cuatro músicos, propiciada por el fluido, constante diálogo entre contrabajo y batería, y que se traduce en un sonido untuoso y flexible que les permite ofrecer música llena de serena libertad. Vale la pena detenerse en el precioso solo de Cyrille al final de “Transitions”, un destilado de melodía, color y ritmo.

La intervención de Cassandra Wilson es ejemplar tanto por lo sólida que resulta por sí misma como por lo bien imbricada que está en el conjunto de la grabación. Su habitual y emocionante contención impone una imposible serenidad al drama narrado en la pequeña, prodigiosa suite que abre el disco y un sentido del humor muy sutil, lleno de natural elegancia, al blues que lo cierra.

Entre medias, ya sin la participación de la cantante, Sacred Ground recorre un amplio espectro emocional, y lo hace con pasmoso aplomo. Es curioso cómo varía el disco a partir de “Banished”: una extraña unidad compositiva recorre los tres primeros cortes, realmente sensacionales, para mí lo mejor del disco. Luego Murray ofrece un tema modal característico suyo al clarinete bajo (“Banished”), un hermoso bolero (“Believe In Love”), un festivo, refrescante tema de corte hard bop (“Family Reunion”) y un sobrio y emocionante blues (“The Prophet Of Doom”).

El resultado es un disco magnífico. Sacred Ground, enorme como es, sabe a poco.

Ricardo Arribas




Abbey Lincoln - The World Is Falling Down


Composiciones: “The World Is Falling Down” (Abbey Lincoln), “First Song” (Charlie Haden), “You Must Believe In Spring And Love” (Michel Legrand/Alan & Marilyn Bergman), “I Got Thunder (And It Rings)” (Abbey Lincoln), “How High The Moon” (Morgan Lewis/Jacques Larue/Nancy Hamilton), “When Love Was You And Me” (Thad Jones/Abbey Lincoln), “Hi Fly” (Randy Weston/Jon Hendrix), “Live For Life” (Francis Lai/Pierre Barouh/Norman Gimbel)

Músicos: Abbey Lincoln (voz), Clark Terry (trompeta, fliscorno), Jackie McLean (saxofón alto), Jerry Dodgion (saxofón alto), Alain Jean-Marie (piano), Charlie Haden (contrabajo), Billy Higgins (batería), Ron Carter (arreglos)

Grabado en New York el 21 y 22 de Febrero de 1990 en los RCA Studios, y el 27 de Febrero en los Clinton Recording Studios

Verve Records, 1990, reeditado en 2006


Abbey Lincoln - Abbey Sings Abbey


Composiciones: “Blue Monk” (Thelonious Monk), “Throw It Hawai”, “And It’s Supposed To Be Love”, “Should’ve Been”, “The World Is Falling Down”, “Bird Alone”, “Down Here Below”, “The Music Is The Magic”, “Learning How To Listen”, “The Merry Dancer”, “Love Has Gone Hawai”, “Being Me”

Músicos: Abbey Lincoln (voz), Larry Campbell (guitarra), Dave Eggar (cello), Gil Goldstein (acordeón), Scott Colley (bajo), Shawn Pelton (batería).

Grabado entre el 25 de Septiembre y el 17 de Noviembre de 2006

Verve Records, 2007

Comentario: Puede que sea un comentario recurrente, pero no por ello deja de ser cierto: algo en Abbey Lincoln nos recuerda poderosamente a Billie Holiday. Hace unos meses, a cuenta de la última grabación de Madeleine Peiroux (Half The World Away, 2006), mi colega Sergio Zeni y yo comentábamos en esta misma web la enorme influencia de Holiday que se percibe en ella; pero aquello era más mimetismo que inspiración. Por el contrario Abbey Lincoln no busca el fraseo sino la honda implicación emocional de Holiday. La suya es una de esas (pocas) voces que saben prescindir del pulido técnico de su emisión de modo musicalmente vibrante; Abbey Lincoln consigue sublimar sus limitaciones vocales para llegar al último extremo expresivo posible, algo que las voces muy dotadas tratan habitualmente de hacer “físicamente”, quedándose casi siempre a medio camino.
Abbey, también como Billie, no solo es una gran intérprete de música sino que también lo es de los textos que canta. Lejos de limitarse a recitar la letra de los temas, ella consigue espesarlas, llenarlas de un componente físico y de volumen: la vida penetra a raudales en la música de Abbey a través de la insoslayable humanidad de su voz. No es de extrañar que su música gane con los años ya que es lo que tienen los cantantes que huyen de la expresión técnica y se centran en la puramente emocional: el paso del tiempo ha erosionado la superficie de su hermosa voz confiriéndole profundidad e inundando sus pliegues con el poso vital de las experiencias vividas.


La reedición de The World Is Falling Down (Verve, 1990), junto con la edición hace unos meses de Abbey Sings Abbey (Verve, 2007) es una excusa perfecta para volver a disfrutar de una de las vocalistas más personales de la historia del jazz.

The World Is Falling Down es el primer que la cantante registrara para el sello Verve, donde ha grabado desde entonces un buen puñado de discos realmente notables tras largos años de vagar por distintos sellos sin encontrar estabilidad en ninguno. Se trata de un disco de sonido clásico en el que Abbey reunió a un grupo de músicos de verdadero lujo. Sin embargo, no estamos ni de lejos ante una de esas grabaciones donde un plantel de estrellas campa a sus anchas tratando de firmar su paso por la grabación a hierro y fuego. En The World Is Falling Down la maestría de todos estos músicos se percibe en pequeños detalles que transforman una grabación planteada de manera más o menos convencional en una discreta rareza: sus personalidades, aún discretamente presentadas, aportan un plus que redimensiona por completo el resultado. Así, disfrutamos del toque aéreo de Billy Higgins sosteniendo el conjunto sonoro un palmo sobre el suelo (“Hi Fly”); de la energía latente tras el hermoso sonido de Charlie Haden (“I Got Thunder (And It Rings)”), que se permite quizás, en determinados momentos, mayores libertades musicales que sus colegas (por ejemplo durante la preciosa revisión de “How High The Moon”); de la atenuada pero siempre ardiente acidez de Jackie McLean y de la clase imborrable de Clark Terry, jugando ambos constantemente a manifestar las diferencias de sus particulares estilos sin que ese enfrentamiento condiciones la música resultante en ningún momento (“You Must Believe In Spring And Love”, “I Got Thunder (And It Rings)”). Mención aparte merece Alain Jean-Marie, pianista para mí desconocido que aporta su sonido cristalino y sus ideas limpias, impecablemente expuestas en el momento exacto (“You Must Believe In Spring And Love”, “When Love Was You And Me”).

Llama la atención la presencia de Ron Carter solo como arreglista; en todo caso, su labor es cuidadosa y está muy bien matizada: los cambios de tonalidad al sucederse las improvisaciones de Clark y Terry en “The World Is Falling Down” o los discretos y efectivos arreglos de trompeta y alto en temas como “High Fly” acreditan sobradamente su esfuerzo.


El nuevo Abbey Sings Abbey es algo totalmente distinto. La cantante se ha desprendido de la habitual formación jazzística para dar nuevo aire a 11 composiciones suyas más el monkiano “Blue Monk”, reinterpretándolas con una instrumentación que las lleva a territorios equidistantes del blues, el folk y el country. Una escucha superficial puede transmitir la sensación de disco fácil para acercar a Abbey a un mayor número de clientes potenciales; afinando el oído descubrimos una grabación desbordante de ternura que, lejos de estrechar el alcance de las composiciones, reaviva su frescura mediante un encantador tratamiento conceptual y sonoro.

Abbey Lincoln suaviza habitualmente el dramatismo de sus textos mediante interpretaciones que de algún modo introducen una nota de optimismo: la vida no es fácil, parece decirnos, pero todos sufrimos las mismas zancadillas, todos tiramos del mismo carro, así que levántate, lucha y disfruta de la vida cuanto puedas. El acordeón de Gil Goldstein, el cello de Dave Eggar y la guitarra de Larry Campbell inciden en esa tenue melancolía convocada por la cantante, que termina impregnando tanto a hermosas baladas (“Blue Monk”, “Lerning How To Listen”) como a esos medios tiempos arrebatadores (“And It’s Supposed To Be Love”, “The Music Is The Magic”). Scott Colley, por su parte, pone la nota más claramente jazzística del disco: su inquieto contrabajo serpentea constantemente por entre el resto de instrumentos, aportando de alguna manera el espejo instrumental de ese acento optimista que Abbey genera con su voz cascada y hermosa.

Todas las piezas del rompecabezas encajan con inusual perfección, las composiciones de Abbey discurren perezosas y, sin embargo, imparables, ante nuestros encandilados sentidos. Sería inútil tratar de reseñar la labor de los músicos por separado, funcionan todos como un conjunto perfectamente engrasado y ajustado, sin que el fulgor de Colley, Campbell o Goldstein resalte sobre los demás. Resulta inevitable emocionarse ante recreaciones tan sensibles y hermosas como “Throw It Away”, “The World Is Falling Down”, “Bird Alone” o “The Merry Dancer”; Abbey Sings Abbey supone una experiencia singular por la que vale la pena pasar. Es más que probable que quien lo haga repita una y otra vez.

Ricardo Arribas




Joao Lencastre - Comunión ONE!


Composiciones: 1- Lonely Woman (Ornette Coleman) 15:46 2- Communion 1 (Communion) 5:38 3- Byrdlike (Freddir Hubbard) 10:52 4- Communion 2 (Communion) 3:37 5- Summertime (George Gershwin) 6:25 6- Communion 3 (Communion) 2:01 7- New World (Bjork) 4:36 8- 108 (Communion) 5:37

Músicos: Joao Lencastre (batería); Phil Grenadier (trumpeta); Bill Carrothers (piano); André Matos (guitarra) y Demian Cabaud (contrajo).

Grabado entre los días 27 y 30 de Julio de 2006.
Fresh Sound New Talent
FSNT 298

Comentario: Jordi Pujol, el productor ejecutivo de la presente grabación y alma mater del sello independiente Fresh Sound Records, no se cansa de descubrir a jóvenes talentos y proyectos musicales de alta calidad. Baste recordar que en su sello discográfico empezaron músicos de la talla de Brad Mehldau, Ethan Iverson –pianista de The Bad Plus- o el mismísimo Robert Glasper. De las últimas producciones presentadas por este sello, de la del batería portugués Joao Lencastre debemos resaltar algunas de las características que lo definen: originalidad, creatividad y calidad.

Para obtener estos resultados musicales Lencastre lleva a cabo una comunión entre música e interpretes. El repertorio que para ello se ha escogido es muy ecléctico, al interpretar temas tan clásicos como son “Lonely Woman” de Ornette Coleman, “Summertime” de George Gershwin, así como un tema de Bjork, o diversas composiciones firmadas por el grupo de músicos al completo, denominado comnunion.

Para la interpretación de todos estos temas el baterista portugués parte de un axioma que es básico a lo largo de toda la grabación: no son tan importantes los temas en sí mismo, como la forma de ejecutarlos e interpretarlos. Para ello, parte de una línea melódica que permite reconocer los temas interpretados, que a continuación utiliza para deshacerlos y volverlos a rehacer, pero con un planteamiento de libre improvisación y de extraordinaria independencia, en donde músicos como Bill Carrothers y Phil Grenadier se encuentran extremadamente cómodos y sueltos. La música que es desplegada presenta momentos de gran calidad interpretativa, la cual, combinada con ciertas dosis de humor, redunda sin duda alguna, en el resultado final del proyecto.

Los temas compuestos por el propio grupo (“Communion 1”, “Comunión 2” y “Comunión 3”) participan de los conceptos señalados, pero si cabe con mayor profusión y reiteración, lo que permite obtener un diálogo mucho más fructífero entre todos los músicos, resultando en una propuesta jazzística de altos vuelos y de gran calidad interpretativa.

Disco recomendable y que no debería de pasar desapercibido, gracias a un planteamiento musical que sorprenderá a más de un aficionado.

Juan Carlos Abelenda




Tommy Potter - Hard Funk In Sweden


Composiciones: 1- The Imp (F. Redd) 6:02 2- Keester Parade (J. Mandel) 6:01 3- Russ and Arlene (T. Kahn) 4:37 4- Punsch ((R. Ericson) 5:35 5- T.N.T. (T. Kahn) 6:37 6- Reets and I (B. Harris) 6:30 7- Dig (K. Dorham) 5:49 8- I´ll Remenber April (G. de Paul) 5:05 9- Oh, Lady Be Good (G. Gershwin) 6:41 10- Half Nelson (M. Davis) 5:57 11- These Foolish Things (Strachey-Link) 3:18 12- Stella by Starlight (V. Young) 2:34 13- A Night in Tunisia (D. Gilliespie) 13:59 14- The Theme (M. Davis) 0:57

Músicos:
Temas 1, 5 y 6:
Gunnar “Hacke” Bjorksten [as Woody Birch] (ts), Stig Gabrielsson (bs), Freddie Redd (p), Tommy Potter (b), Joe Morris (d). Estocolmo, 10 de septiembre de 1956.

Temas 2-4:
Mismo personal, excepto Erik Norstrom (ts) que sustituye a Bjorksten. Estocolmo, 13 de septiembre de 1956.

Temas 7-14:
Rolf Ericsson (tp), Freddie Redd (p), Tommy Potter (b), Joe Morris (d). Directo en Folets Park, Varnarno, Suecia, 30 de Julio de 1956.

Jazz Connections
JC 1008

Comentario: La presente reedición permitirá a muchos aficionados la posibilidad de descubrir algunas de las grabaciones que llevó a cabo uno de los contrabajistas más respetados del be-bop. El hecho de ser poco conocido se debe tanto a sus escasas actuaciones como solista, como a las todavía más desconocidas grabaciones como líder.

Los temas que aparecen en el presente compacto provienen de tres actuaciones que Tommy Potter llevó a cabo en la ciudad de Estocolmo en el año 1956. Para ello se rodeó músicos de importante valía (mencionar al trompetista, Rolf Ericsson, con quien actuó en diversas ocasiones), y que conllevó una lectura de algunos temas cuando menos interesantes y dignas de ser escuchadas. El repertorio que interpretaron, junto con temas originales de los componentes de cada grupo, estaba compuesto por temas de Miles Davis, de Dizzy Gilliespie, George Gershwin o Kenny Dorham, y algunos de los temas más clásicos de la época bop. La música hará las delicias de los aficionados al jazz más clásico ya que está impregnada de una fuerte carga de swing.

Juan Carlos Abelenda




José Alberto Medina Trio - In my Mind


Composiciones: 1- My Self Portrait 5:00 2- Playa de Santiago 6:01 3- Twilight Song 6:18 4- Una muy cantable 3:59 5- Caminando Sol 6:43 6- Adormecido 4:43 7- I Love You 6:55 8- Todo se acabó 3:52 9- Tal como eres 6:10 10-I Think in Blue 8:17

Todas las composiciones escritas y arreglas por José Alberto Medina, excepto en 3 por Kenny Barron / arreglada por José Alberto Medina, 4 por Alejandro Mingot y 8 por Cole Porter.

Músicos: José Alberto Medina (piano), Paco Weht (contrabajo acústico) y Mariano Steimberg (batería). Colaboración especial de Oscar Aresi (voces).

Fresh Sound New Talent
FSNT 299

Comentario: Es un hecho incontestable que todos los músicos, independientemente del estilo musical que desarrollen, se encuentran influenciados en mayor o en menor medida por otros músicos que han desarrollado un estilo o una forma de entender el jazz. Las nuevas generaciones de músicos nacionales no son ajenas a este hecho, y es posible apreciar como estas influencias cada día les son más cercanas. Las influencias de un pianista que se dedica al jazz son enormes y variadas, aunque se han acortado al poder apreciar elementos de músicos que generacionalmente se encuentran muy próximos a ellos.

Este es el caso del pianista José Alberto Medina y de la presente grabación que lidera a trío junto a Paco Weht y Mariano Steimberg. La escucha de la mayoría de composiciones de José Alberto Medina permite reconocer las sonoridades y planteamientos estilísticos de un músico de la talla de Brad Mehldau y hasta cierto punto la concepción musical del grupo nórdico E.S.T. trío. Temas como “My self portrait” o “Twilight song” demuestran lo señalado, pero no como modelos a imitar, sino tan sólo como puntos de partida para de esta forma abrirse hacia nuevos planteamientos musicales, en los que poder desarrollar su propia personalidad. La concepción pianística de José Alberto Medina es eminentemente moderna, con grandes dosis de melodía y de lirismo, con una construcción caracterizada por frases sencillas con conceptos que aunque minimalistas, son de gran belleza. En este aspecto colaboran de forma muy importante tanto Paco Weht como Mariano Steimberg, quienes se encuentran perfectamente atentos a las necesidades de su líder, ayudando o completando en la labor musical, pero nunca estorbando.

La conjunción de las tres voces que conforman el grupo, hace que la música se desarrolle de forma natural y espontánea, dando la sensación de una gran compenetración entre los músicos. No cabe duda alguna de que este músico presenta una formación musical muy interesante y que los aficionados al piano harán bien en prestarle atención.

Juan Carlos Abelenda




Chet Baker & Art Pepper - Complete Playboys Sessions 1956


Composiciones: 1- “Tynan Time” (Art Pepper) 6:19 2- “Little Girl” (Henry Hyde) 4:16 3- “Minors Tours” (Art Pepper) 7:12 4- “Sonny Boy” (Jolson-DeSylva – Henderson - Brown) 3:56 5- “The Route” (Baker – Pepper - Kamuca) 5:04 6- “For Minors Only” (Jimmy Heath) 4:00 7- “Minors Yours” (Art Pepper) 6:41 8- “Resonant Emotions” (Jimmy Heath) 5:41 9- “Tynan Time” (Art Pepper) 5:31 10- “Picture of Heath” (Jimmy Heath) 6:43 11- “For Miles and Miles” (Jimmy Heath) 6: 24 12- “C.T.A.” (Jimmy Heath) 5:11

Músicos: 1-5: Chet Baker (Trompeta); Art Pepper (saxo alto); Richie Kamuca (saxo tenor); Pete Jolly (piano); Leroy Vinnegar (Contrabajo); Stan Levey (batería).
Arreglos de Art Pepper (en 1 y 3).
Grabado en Los Angeles, Forum Theatre, los días 26 y 28 de Julio de 1956.
6-12: Chet Baker (Trompeta); Art Pepper (saxo alto); Phil Urso (saxo tenor); Carl Perkins (piano); Curtis Counce (Contrabajo); Lawrence Marable (batería).
Arreglos de Art Pepper (en 7 y 9) y Jimmy Heath (en 6, 8, 10, 11 y 12).

Grabado en Los Angeles, Radio Recorders, los días 20 y 21 de Noviembre de 1956.

Fresh Sound Records
FSR-CD 428

Comentario: La música contenida en el presente compacto, hace referencia a las grabaciones históricas que llevaron a cabo juntos Chet Baker y Art Pepper en el año 1956. Aparecieron publicadas originalmente en 1961en el LP titulado Playboys, y posteriormente en el año 1989 bajo el nombre de The Route.

Lo más significativo de esta reedición es que incluye en único compacto todas las sesiones de grabación que se llevaron a cabo. Incluye unas extensas notas en la carpetilla del mismo (que explican profusamente la história de las mismas), e indica las fechas correctas en que se llevaron a cabo.

La música que se puede escuchar a lo largo de todo el compacto se puede calificar de atemporal y permite apreciar el arte que despliegan dos de los mejores músicos de la historia de jazz, aunque no solamente a ellos, sino también a las secciones rítmicas que les acompañan, que son de ensueño; pura delicia.

En 1956 las trayectorias profesionales de Chet Baker y Art Pepper transcurrían por senderos bien distintos. Baker se encontraba recién llegado de Europa y con un reconocido prestigio; Pepper, al contrario, acababa de cumplir una condena de diez meses a consecuencia de su adicción a las drogas. Bajo estas circunstancias, y gracias a la colaboración del productor Richard Bock que fue quien propuso a Chet Baker grabar con Art Pepper, se llevaron las presentes grabaciones.

A pesar de las circunstancias personales de Pepper las sesiones con Chet Baker son una de las muchas joyas que se pueden encontrar en las discografías de ambos músicos. La compenetración entre saxofonista y trompetista alcanza cotas telepáticas con unas participaciones brillantes; basta escuchar temas como “Minors Tours”, “For Minors Only”, “Picture of Heath” o “C.T.A.”, todos ellos auténticas joyas que tienen la consideración de clásicos. La participación del resto de los integrantes del sexteto también es de gran calidad, tanto en las sesiones llevadas a cabo en julio como en noviembre de 1956. Tan sólo hay que ver la nómina de los mismos y escuchar las contribuciones al grupo, que sirven de base para el lucimiento de los líderes de la sesión.

Un compacto imprescindible para cualquier aficionado al buen jazz, y que no puede faltar en ninguna discoteca que se precie.

Juan Carlos Abelenda




Lucky Thompson - Lucky Is Back! (Then, So Is Love)


Composiciones: 1.- “Love” (Martin Blane) 5:13 2.- “Evil Eva” (L. Thompson) 4:45 3.- “Passionately Yours” (L. Thompson) 5:19 4.- “SLow Dough” (L. Thompson) 5:00 5.- “I´ll be Around” (A. Wilder) 2:46 6.- “Willow Weep For Me” (A. Ronell) 7:37 7.- “Caressable” (L. Thompson) 3:14 8.- “On Tippy Top” (L. Thompson) 2:41 9.- “My Old Flame” (Costow-Johnston) 6:26 10.- “Anthropology” (Parker-Harris) 6:00 11.- “Star Eyes” (Raye-DePaul) 3:01 12.- “You Stepped Out Of a Dream” (Kahn-Brown) 4:21 13.- “Open Haus” (L. Thompson) 2:47 14.- “Poor Butterfly” (L. Thompson) 2:32 15.- “Who Can I Turn To” (Bricusse-Newly) 2:55 16.- “Kinfolks Corner” (L. Thompson) 5:42

Músicos: Temas 1-9: Lucky Thompson (saxo soprano y saxo tenor en 1, 3, 4, 5, 7, 8, 11, 14, 15); Tommy Flanagan (piano); Willie Ruff (contrabajo); Walter Perkins (batería).
Tema 10-13: Oliver Jackson (batería) sustituye a Walter Perkins.
Temas 14-16: Mismo personal que en 10-13, más Fank Anderson (órgano) y Wally Richardson (guitarra). Tommy Flanagan no toca.

Grabado en N.Y.C., en Jaysina Studios, 1965 (# 1-9) & 1966 (# 10-16)
Fresh Sound Records FSR-CD 455

Comentario: A Lucky Thompson se le puede considerar uno de los grandes saxos tenores que aparecieron en la década de los años cuarenta, y también como uno de los primeros músicos en dar carta de naturaleza al saxo soprano, popularizado tiempo más tarde por John Coltrane. También hay que resaltar que como músico poseía un perfecto conocimiento de la tradición jazzística. Durante los años 1944-1945 se ganó una gran reputación por su pertenencia a la orquesta de Count Basie supliendo a quien fue su gran influencia, el también saxo tenor Don Byas. Dentro de su currículo profesional está también el haber tocado y grabado, entre otros, con Dizzy Gillespie, Dinah Washington, Fletcher Henderson, Milt Jackson y Oscar Pettiford.

Tras una estancia de más de cinco años en Paris Lucky Thompson regresó a Nueva York, y en el año 1965 deviene su propio productor, llegando a grabar dos discos en colaboración con el sello independiente Rivoli Redords, que son las dos grabaciones que han sido reeditadas en el presente compacto por Fresh Sound Records. Sin ser de las más conocidas, no por ello dejan de ser interesantes y de alguna forma vienen a demostrar algunas de las mejores cualidades de este excelente saxofonista, que ha sido tan poco valorado a lo largo de toda la historia del jazz.

En las presentes grabaciones, además de a Lucky Thompson es posible apreciar el piano y la música de Tommy Flanagan, quien desplegando sus conocimientos, no sólo como acompañante sino también como solista, demuestra ser el pianista ideal para el líder de esta sesión, por la extraordinaria melodía con que trata y desarrolla los temas que interpreta. Pero lo más importante de estas grabaciones es la posibilidad de disfrutar por parte de Thompson de una sonoridad muy particular, delicada por momentos y muy melosa, pero nunca empalagosa, muy vehemente en ciertos momentos, y de gran invención creativa (escúchese los desarrollos e improvisaciones en el tema “Love”). Esa sonoridad no sigue las tendencias estilísticas de los saxos tenores que por esos años se estaban desarrollando. Junto a esta sonoridad tan especial, Thompson cultiva otra de sus facetas más interesantes, la articulación y el fraseo; la delicadeza, la sensualidad y el lirismo hacen del mismo un músico “especialista” de la balada, para lo que basta escuchar temas como “Passionately Yours” o “Caressable”: el arte de la balada en su estado más exquisito.

Todo lo apuntado (sonoridad y fraseo), sirve al saxofonista para mostrar su potencial como intérprete (tanto al saxo tenor como en el soprano), con unas líneas musicales de gran enjundia tanto a nivel compositivo como rítmico, y muy especialmente con gran libertad armónica, que crea un discurso musical rico y de gran talento, que sin duda hará disfrutar a muchos aficionados.

Ésta es una interesante reedición que de alguna forma viene a reivindicar el sitio que le corresponde a Lucky Thompson en la historia del jazz. Un disco muy recomendable.

Juan Carlos Abelenda




Wallace Roney - Jazz


Composiciones: Vater Time (W Roney), Children of the Light (A. Roney), Inflorescent (R. Carter), Fela’s Shine (E. Alle, W Roney)., Nia ( A. Roney), Revolution: Resolution (W. Roney), Her Story (W. Roney), Stand (S. Stone), Un poco loco (B. Powell)

Músicos: Wallace Roney, trompeta. Antoine Roney saxo soprano, saxo tenor, clarinete bajo, Geri Allen, piano y teclados, Robert Irving III, teclados y piano eléctrico, Rashaan Carter, contrabajo , Eric Allen, batería, DJ Axum, Val Jeanty (platos)

Highnote 7174
(Karonte)

Comentario: El bop ha sido durante años la lingua franca del jazz. Desde hace tiempo puede decirse que ese puesto ha sido capitalizado por Miles Davis y las múltiples direcciones que tomó su música. De alguna forma incomoda cuando, por mucha presencia de Miles que exista, y la hay, y mucha si se quiere, en los trabajos de Wallace Roney todo se circunscriba a ello como si una niebla envolviese todo lo demás y lo hiciese invisible. Si lo que se plantea es la autonomía creativa, surgen las ideas de nostalgia, pastiche y otras, como si no hubiese discos, de bop, hard-bop, free etc ,de a veces estupendos instrumentistas a los que todo este efecto jíbaro fuese aplicable. Estas ideas vuelven a surgir cuando se escucha el último álbum de Roney, un disco que sigue sin duda las preocupaciones de Davis con introducir la música de la calle en el jazz, pero que resulta notable por un sonido bien diseñado y ensamblado, su alto nivel instrumental, por parte del matrimonio Roney-Geri Allen en especial, y piezas entre sugerentes y muy conseguidas (en muchos casos derivadas de planteamientos del Miles pre y eléctrico). Añadamos que alguna de ellas podría estar sin problemas en el repertorio del quinteto o de los Keystone de Dave Douglas - pongamos por caso la preciosa “Nia”- sin que se planteasen este tipo de fáciles identificaciones o reducciones.

La concepción que sostiene Roney del jazz es de caño ancho y cabe el funk, Djs y la proclama afro como reino perdido, junto a todo lo anteriormente descrito. En el tema que abre el álbum, “Vater Time”, se combina todo de forma acabada: rítmica de alta combustión, tema pegadizo, efectos envolventes que forman parte de la historia sonora del disco y no simples añadidos fashion , trompeta con fuste del líder, ricamente cromática, un solo de Allen de gran cuerpo y un trabajo compacto de grupo. Es de esos cortes exultantes que van directos como un gancho de izquierda y marcan un nivel que se hace difícil de mantener. El sex/pteto demuestra que ese es su estadio natural en cortes como un enigmático “Children of the Light” en el que se mezclan las sonoridades del quinteto de Davis de mediados de los sesenta y su funk-sintético de Miles circa You’re Under Arrest, en un insidioso “Felas’s Shine”, con el sombrío clarinete bajo del hermano del líder y el Rhodes con wha-wha, o en el citado “Nia”, balada de ecos hancockianos. Es sin embargo en los dos últimos temas del álbum donde tocan cima, como una versión del “Stand” de Sly Stone convertida en una vamp sabiamente graduada entre el ímpetu y la distensión hasta alcanzar el climax, y en una lectura correosa de “Un poco loco” de Bud Powell. Exultantes.

Un disco titulado directamente Jazz plantea ya una definición. Por mucho que como éste incluya DJs y ritmos callejeros contemporáneos - aunque ya eso ni choque ni asuste a nadie - , la calidad del toque y la consistencia neta de sus temas están por encima de su intención o su valor polémico.

Ángel Gómez Aparicio




Matthew Shipp - Piano Vortex


Músicos: Matthew Shipp (piano); Joe Morris (contrabajo); Whit Dickey (batería)

Grabado en Nueva York

Comentario: Antes de sentarme a escribir sobre Piano Vortex, he desempolvado algunos discos para enfocar en su justa medida la evolución (de haberla) de Matthew Shipp al frente de un trío. Tras reescuchar atentamente Circular Temple (infinite zero, 1992) y Prism (brinkman records, 1993, reeditado por hatology en 2000), la evolución no solo es evidente, sino aplastante. Curiosamente, Shipp ha recurrido en Piano Vortex a Whit Dickey, batería en aquellos primeros discos con quien no grababa hace años. Por eso y por muchas otras cosas, este disco parece una especie de “back to the basics”, de vuelta al principio para seguir hacia delante.

Una de las claves del invento es Joe Morris, uno de los guitarristas mas interesantes de los últimos años, que desde hace tiempo se esta desdoblando como contrabajista con una elocuencia pasmosa. Morris, dueño de un lenguaje coherente e inagotable, se mantiene todo el disco en perpetua conversación con Shipp, dejando en un segundo plano a Dickey, que siempre ha sido un batería ligero y aéreo. Esta conversación entre Shipp y Morris se hace más evidente gracias a la producción, en ocasiones oscura e incluso opaca, con el contrabajo muy presente en la mezcla y la batería difuminada en el fondo.

El lenguaje de Shipp es cada vez mas sofisticado, sus improvisaciones destilan madurez por los cuatro costados y, aunque queda mucho de Cecil Taylor en su estilo, podemos considerarle uno de los pianistas vivos más personales que hay. Desde los intrincados pasillos armónicos del tema que da titulo al disco, al ritmo contagioso de “Key Swing”, y los compases obsesivos de “Nooks And Corners”, este disco es la alianza perfecta entre la tradición (incluyendo una cita a “Giant Steps” en el tema “Quivering With Speed”) y ese jazz NUEVO que algunos (pocos, en realidad) están intentando desarrollar.
Shipp es una de las voces más importantes de la actualidad y, con total seguridad, también del futuro.

Yahve M. de la Cavada




Zorongo - El jardín de Yayyán


Composiciones: “El Jardín de Yayyán”, “La palmera de Abd al-Rahmán”, “Azahar al alba”, “Luminoso vergel”, “¿No fue nuestro vivir una delicia?” , “Cuando se vive en la gloria”, “Escrito sobre el huerto I”, “Si la mar fuera de leche”, “Ileileré buleileré”. “Escrito sobre el huerto II”, “La música callada”, “La soledad sonora”, “Las tres morillas”, “Paraíso”, “Tangos del agua”.

Músicos: Edurne Aizpún (coros, flauta, jaleos), Diego Belzunegui (piano), María Echeverría (soprano), J.L. Gómez “Koki” (saxos soprano y tenor, coros, jaleos, palmas), Ekhi Ocaña (flautas, cajón, darbuka, qaraqeb, bendir, cántara, coros, palmas, piano), Urko Ocaña (guitarras, jaleos, palmas), Amaia Pardo (violoncello), David Zarzosa (bajo, contrabajo eléctrico) y Paco Ocaña (recitado), con la colaboración de Jorge Pardo, Adela Santesteban, Juan Carlos Aizpún, Roxana Mori, Marta Huarte, Itxaso Moriones, Aitziber Etxarri y Santiago Ruiz.

Grabado en Estudios M.A.V. durante 2005. Producido por ZORONGO, subvencionado por el Gobierno de Navarra.

Comentario: Comentario: El grupo navarro Zorongo se sumerge en este Jardín de Yayyán ( Yayyán es la acepción árabe de Jaén, que significa “lugar de paso para caravanas”) en el pasado de los pueblos de la España de las Tres Culturas, a través de la música de raíces sefardíes, musulmanas y cristianas envueltas en un tupido velo de flamenco, y la poesía de autores de la época, ahondando en la riqueza de nuestro pasado cultural El disco goza en todo momento de cierto aire trovadoresco. Está separado en tres partes fundamentales que están irremediablemente unidas por la raíz flamenca: “Del Jardín Andalusí”, “del Huerto Sefardí”, y “Del Claustro Cristiano”, y que toman forma a través de rumbas, alegrías, tangos, tanguillos, fandangos, soleás y bulerías. La música se enriquece con ritmos andalusíes, melodías sefarditas y letras castellanas, y unas veces la poesía es adaptada y cantada, y otras es recitada con arreglos musicales de fondo. Se cantan o recitan poemas de escritores arábigo-andalusíes, hispano-hebreos y castellanos conocidos o anónimos. Está clara, con estas bases, la intención de Zorongo de mostrarnos a través de la música que pueblos que hoy están enfrentados, no hace mucho tiempo convivían en torno a una misma tierra, y prueba de ello es la posibilidad de mezclar las Tres Culturas en un solo disco, y no parecer disperso el contenido del mensaje.

Diego Ortega Alonso




Giulia Valle Group - Danza imprevista


Composiciones: 1. “Danza imprevista” (G. Valle); 2. “Carrer Sant Martí” (G. Valle); 3. “Laberinto” (G. Valle); 4. “Sanremo” (G. Valle); 5. “Chacarera búlgara” (G. Valle); 6. “Música das nuvens e do châo” (Hermeto Pascoal); 7. “Hindemith transfigurado” (G. Valle); 8. “Oye mi canto, libélula” (G. Valle).

Músicos: Martí Serra (saxos tenor y soprano); Miguel “Pintxo” Villar (saxo tenor); Sergi Sirvent (piano y Fender Rhodes); Giulia Valle (contrabajo); David Xirgu (batería).

Producción artística: Giulia Valle.
Producción ejecutiva: Jordi Pujol.
Grabado en Grabaciones Silvestres, Barcelona, los días 14 y 15 de noviembre de 2006.
Fresh Sound New Talent (FSNT 287).

Comentario: Lo que se anuncia como un álbum evansiano en las primeras notas de “Danza imprevista” estalla enseguida en una hipnótica explosión rítmica atemperada por coloristas melodías y la delicada ejecución de los músicos implicados en este nuevo trabajo de Giulia Valle. Las composiciones de la contrabajista italiana tienen algo de camerístico, y en ellas su voz baja confiere vigor y esplendor al discurso sonoro, dotado de una atractiva fragilidad. El título dado al cedé nos parece muy apropiado: en el centro de estas composiciones, surge cercada de aristas, de complicadas y laberínticas harmonías, surge siempre inopinadamente esa danza, esa voluntad festiva que contrasta con los pasajes decididamente impresionistas.

Alberto Marina Castillo




Latino Blanco Band - Around Mulligan


Composiciones: 1. “Line for Lyons”; 2. “Boplicity” (Cleo Henry); 3. “Swinghouse”; 4. “Darn That Dream” (DeLange, Van Heusen); 5. “Venus de Milo”; 6. “Bernie's Tune” (Leiber, Miller, Stoller); 7. “Festive Minor”; 8. “Apple Core”; 9. “I Know, Don't Know Why”; 10. “Walkin' Shoes”; 11. “Revelation”; 12. “Angela” (Francisco Blanco); 13. “Carioca” (Eliscu, Kahn, Youmans); 14. “Utter Chaos”.

Todos los temas compuestos por Mulligan, excepto en los casos en que se indica lo contrario.

Músicos: David Pastor, Paul Evans, Voro García (trompeta); Toni Belenguer, Carlos Martín, Francisco Soler, Juan A. Sauco (trombón); Pascual Picot (trombón, tuba); Gavino Mele (corno francés); Iván Albuixech, José Miguel Pérez (saxo alto); Vicente Macián, Josvi Muñoz (saxo tenor); Miquel Casany (guitarra); Kontxi Lorente (piano); Jordi Vilà (contrabajo); Jeff Jerolamon (batería); Francisco Blanco Latino (saxo barítono, flauta, director).

Grabado los días 8, 9 y 10 de agosto de 2006 en Millenia Estudios, Valencia.
Institut Valencià de la Música, Xàbia Jazz 006.

Comentario: El festival Xàbia Jazz (Jávea, Valencia) encarga cada año a un músico valenciano –o habitual de la escena valenciana, como es el caso de Blanco, cordobés de nacimiento y valenciano de adopción, según reza el libreto– un proyecto musical. Francisco Blanco, alias Latino, fue el músico elegido para hacer lo propio en la sexta edición de dicho festival, cuando se cumplían diez años del fallecimiento de Gerry Mulligan –lloramos estos días, ay, la muerte de Cecil Payne–. He aquí el resultado. Un sincero, amable homenaje al genio musical de Mulligan. La afinidad de Blanco por el enorme saxo barítono, arreglista superdotado y compositor de algunos de los más bellos estándares del género (baste recordar su contribución al mítico Birth of The Cool de Miles Davis: “Venus de Milo”, “Jeru”, “Rocker”... ¿y qué decir de temas “perfectos” como “Line for Lyons”, “Walkin' Shoes”...?), el amor por la claridad y la austeridad expresivas, no reñidas en ningún caso –sino todo lo contrario– con la vertiginosidad y el pasmoso dominio técnico, esa predilección, esa apuesta estética es lo que recoge este disco en el que Mulligan sonríe.

Alberto Marina Castillo




Kahil El'Zabar's Infinity Orchestra - Transmigration


Composiciones: 1. “Soul To Groove”; 2. “Speaking In Tongues”; 3. “Transmigration”; 4. “Nu Art Claiming Earth”; 5. “Return Of The Lost Tribe”.

Todos los temas compuestos por Kahil El'Zabar.

Músicos: la nómina de músicos es inabarcable; baste destacar, de entre los cuarenta músicos reunidos, a Kahil El'Zabar (percusión, líder); Ernest Dawkins (saxo alto, percusión); Joseph Bowie (trombón, percusión), etc.

Grabado los días 29 y 30 de abril de 2005 en el Teatro Nacional de Burdeos, Aquitania, Francia.
Delmark Records, 2007.

Comentario: La Infinity Orchestra es, en palabras de John Litweiler, “una orquesta de jazz grande, muy grande, formada por músicos de la Aquitania, región del suroeste francés, eminentemente rural, dedicada a la producción de vino, al norte de los Pirineos y al este del Atlántico. Con todo y con eso, nada apela tanto a la urbanidad del jazz como los saxos crispados, la exaltada percusión, los solos alternativamente suaves y fieros... de este álbum”. La propuesta de El'Zabar no deja de ser interesante, por cuanto reúne a músicos de procedencia diversa que afrontan el jazz con un bagaje diverso que viene a confluir en este totum revolutum que es la Infinity Orchestra, de ascendencia mingusiana o que posee, más bien, algo de las imposibles mescolanzas y acumulaciones a lo Sun Ra... Con todo, la propuesta se nos atraganta en ocasiones, por lo que tiene de mistificador, de caótico y aun diríamos pretencioso: lejos del genio y la garra mingusianos, del hechizo galáctico del rarísimo Sun Ra, el jazz de la Infinity Orchestra no pasa de ser una amalgama más bien aburrida a la que uno, por lo menos, y más allá de algún que otro solo correcto, no le encuentra gracia alguna. Por no hablar de los patinazos raperos...

Alberto Marina Castillo




Roger Mas 5et - Mason


Composiciones: 1- Moments Notice (John Coltrane) 6:25; 2- Dana (Roger Mas) 4:17; 3- Lonic (Roger Mas) 11:04; 4- Mason (Roger Mas) 6:52; 5- God & The Devil in the land of the sun (Antonio Carlos Jobim) 8:29; 6- In love in Vain (Kern-Robin/Roger Mas) 8:53; 7- Wizard (Roger Mas) 3:56; 8- Millenium Park (Roger Mas) 10:04

Músicos: Jon Robles (Saxo tenor y soprano); Jaume Llombart (guitarra); Roger Mas (fender rhodes y piano); Bori Albero (Contrabajo); Juanma Nieto (batería), con el músico invitado Enrique Oliver (saxo tenor)

Grabado los días 20 y 21 Noviembre 2006.

Fresh Sound Records
Fresh Sound New Talent
FSNT 296

Comentario: La escucha de este disco (que de un buen inicio recomiendo), provocará en más de un aficionado cierta “nostalgia”, pero así mismo, un fuerte impacto musical. Esta dualidad musical, es posible apreciarla, gracias a los planteamientos con que el líder de esta sesión los ha diseñado y principalmente ejecutado.

La utilización del piano fender rhodes por parte de Roger Mas; la presencia de uno de las composiciones más importantes de John Coltrane (“Moment’s Notice”); y la brillantez de ciertos temas originales, hacen del presente trabajo, un ejercicio estilístico en toda regla y digno de prestarle atención.

La utilización del instrumento Fender Rhodes de una forma reiterada a lo largo de toda la grabación, y no como un mero anexo, confiere a muchos temas una sonoridad que nos recuerda a tiempos pretéritos, pero con un planteamiento muy actual. A parte de este instrumento, Roger Mas también presenta momentos muy brillantes en la utilización del piano.
De la formación en quinteto que acompañan al pianista, es importante señalar la aportación de uno de los mejores saxofonistas españoles del momento, Jon Robles. La musicalidad que despliega tanto en el saxo tenor como en el soprano, es sencillamente fantástica, con grandes dosis de creatividad, con un discurso muy elaborado por momentos, pero ante todo diverso en su expresión. Al saxo soprano, (en donde la influencia de John Coltrane es que más apreciable), la creatividad que despliega es diversa y bien construida, valga de ejemplo el tema “God & The Devil In The Land Of The Sun”. La interpretación del tema de Coltrane, “Moment’s Notice”, permite apreciar una versión sobria y brillante, muy especialmente en los arreglos que se llevan acabo, lo que refrenda un planteamiento moderno a pesar de los mimbres clásicos en el que se encuentra concebida.

El resto de componentes de la formación se encuentran a la altura de los músicos comentados, entre ellos resaltar la guitarra de Jaume Llombart.

Juan Carlos Abelenda




Herb Robertson NY Downtown AllStars - Real Aberration


Composiciones: CD1 “Sick(s) Fragments”
CD2 “Re-elaboration”

Compuestos por Herb Robertson

Músicos: Herb Robertson (trompeta), Tim Berne (saxo alto), Sylvie Courvoisier (piano), Mark Dresser (contrabajo), Tom Rainey (batería)

Grabado en directo en Casa da Música, Oporto (Portugal) el 26 de septiembre de 2006.
Editado en 2007 por Clean Feed CF096CD http://www.cleanfeed-records.com

Comentario: Uno de los problemas de los súper grupos, es precisamente las expectativas que pueden llegar a levantar como tales. Esto es lo que sucede con Herb Robertson y su grupo NY Downtown Allstars, que ha editado su segunda grabación, Real Aberration, en el sello portugués Clean Feed. Vayamos con la disección por partes y brevemente.
Creo que no hace falta indicar a nadie medianamente informado sobre la importancia y las enormes carreras que tienen tras de sí los integrantes de esta formación: el trompetista Herb Robertson (líder y compositor de todos los temas), el saxofonista Tim Berne (aquí en el alto), la pianista Sylvie Courvoisier, el contrabajista Mark Dresser y el batería Tom Rainey. Efectivamente: un supergrupo.

El problema llega cuando este CD doble y grabado en directo queda como una sucesión un tanto inconexa de solos prendidos con pequeños esbozos melódicos que no llegan a dar no ya un sentido completo, sino mínimo a la obra. Una decepción que es todavía mayor si se compara con su anterior grabación en el sello portugués.

Pachi Tapiz




Actis Band - Allende


Composiciones: “Allende”, “Krk”, “Sentiero del re”, “Noche de Fraga”, “Mock Democracy”, “Zorro”, “Bolivar”, “Kamakura”, “Sandokan”, “We are the UFO”

Todos los temas compuestos por Carlo Actis Dato

Músicos: Carlo Actis Dato (clarinete bajo, saxos tenor y barítono), Massimo Rossi (saxos alto y soprano), Karsten Lipp (guitarra eléctrica), Federico Marchesano (bajo eléctrico) y Dario Bruna (batería)

Grabado el 10 y 11 de mayo de 2005 en Vanilla Studios, Verduno, Italia
Editado en 2006 por Leo Records. CD LR 462


Actis Band - Zhon Guo’ – Cina!


Composiciones: “Fela”, “Erzurum”, “Craco”, “SOS in Djakarta”, “Penelope”, “Bhopal”, “Lùderitz”, “Mumbai”, “Atatùrk”, “Conclusión(e)”

Todos los temas compuestos por Carlo Actis Dato

Músicos: Carlo Actis Dato (clarinete bajo, saxos tenor y barítono), Massimo Rossi (saxos alto y soprano), Karsten Lipp (guitarra eléctrica), Federico Marchesano (bajo eléctrico) y Dario Bruna (batería)

Grabado entre el 9 y el 12 de junio de 2007 en Vanilla Studios, Verduno, Italia
Editado en 2006 por Leo Records. CD LR 497

Comentario: Tras su doble CD en directo titulado On Tour. Live 2004 (Splasc(h) Records, 2005), el saxofonista italiano Carlo Actis Dato ha editado sendos trabajos en estudio de su Actis Band en Leo Records de título Allende (CD LR 462, 2006) y Zhon Guo’ – Cina (CD LR 497, 2007). Sin cambios en la formación, ésta continúa siendo un quinteto compuesto por el propio Carlo Actis Dato (clarinete bajo, saxos tenor y barítono y composiciones), Massimo Rossi (saxos alto y soprano), Karsten Lipp (guitarra eléctrica), Federico Marchesano (bajo eléctrico) y Dario Bruna (batería). Estas dos obras retoman el buen tono de sus trabajos en estudio tras la pequeña decepción que supuso su doble en directo. En sus composiciones, algunas de ellas de escritura nada sencilla, Carlo Actis Dato continúa mezclando elementos del free, el jazz, la improvisación, la música mediterránea y el rock. El resultado es una música alegre, llena de vitalidad, energía y colorido, que no por incluir un cierto componente humorístico, resulta menos contundente.

Aunque ambas grabaciones presentan estas características generales, constantes a lo largo de la ya amplia discografía de la Actis Band, los temas en Zhon Guo – Cina incluyen unos toques orientales y los temas resultan algo más oscuros que en su predecesor Allende. Este factor, que muestra una cierta evolución en su propuesta, es precisamente el que hace que ambos discos resulten igualmente disfrutables.

Pachi Tapiz




Nobu Stowe – Lee Pembleton Project - Hommange an Klaus Kinski. Total Improvisations on Sonic Canvas


Composiciones: 1.- “Duo I-A” 3:17 2.- “Quintet III” 21:12 3.-“Trio III-B” 5:02 4.- “Duo II-E” 4:20 5.- “Quartet” 5:29 6.- “Trio II” 7:09 7.- “Quintet I-D” 12:55 8.-“Duo II-B” 3:5 9.- “Hommage An Klaus Kinski” 5:05 10.- “’Round Midnight” (T.Monk / C. Williams)

Todas las composiciones, salvo la indicada, compuestas e improvisadas espontáneamente por N.Stowe y L.Pembleton con:
P.Robinson, B.Siwula, J.McLellan (2, 7)
P.Robinson, B.Siwola (5)
R.Bonadona (3, 6, 9)

Músicos: Nobu Stowe (piano), Lee Pembleton (diseño sonoro), Perry Robinson (clarinete y microocarina en 2, 5, 7), Blaise Siwula (saxo tenor y clarinete alto en 2, 5, 7), John McLellan (batería en 2, 7), Ross Bonadonna (clarinete bajo, saxo alto y guitarra en 3, 6, 9, 10)

Grabado el 20 y 21 de mayo de 2006 en Wombat Studio, Brooklyn, N.Y. Publicado en 2007 por Soul Note 121337-2

Comentario: Hommage an Klaus Kinski es la primera grabación en dúo del polifacético pianista japonés afincado en los Estados Unidos Nobu Stowe con el artista Lee Pembleton, que aquí ejerce de diseñador de lienzos sonoros. Toda la música contenida en el compacto, salvo una preciosa versión de “’Round Midnight”, es totalmente improvisada, tal como indican los títulos, incluyendo “Hommage An Klaus Kinski”, el tema que da título al CD. Aunque los acompañantes de éste dúo quizás puedan hacer pensar en una línea artística que se adentre por los terrenos de la libre improvisación y el free más aguerridos, la música aquí contenida tiene un alto contenido melódico. Tanto es así, que el trabajo del pianista está más cercano a las improvisaciones de Keith Jarrett (toda una referencia para el pianista), que a las de Cecil Taylor (por poner un ejemplo). Esta línea de desarrollo estilístico se aprecia con más detalle en las piezas en formaciones más reducidas: “Duo I-A”, y especialmente la magnífica triada formada por “Duo II-B”, “Hommage An Klaus Kinski” y “’Round Midnight” que sirven para que el disco finalice de una manera sensacional. Por el contrario, los dos temas en quinteto (que duran más de 36 minutos), incluyen elementos más cercanos al free, como por ejemplo la sencilla melodía de corte casi ayleriano que atraviesa la larga –más de 21 minutos- “Quintet III”, resultando quizás estas dos piezas lo menos interesante de la grabación.

En cuanto a los músicos aquí presentes, además de las magníficas formas de Stowe al piano y la sorpresa que suponen esos lienzos sonoros que Pembleton lanza para la improvisación de sus colegas, hay que destacar al veterano ocarinista Perry Robinson, pero sobre todo a Ross Bonadonna, en especial en su faceta de guitarrista. Una grabación que resulta todo un descubrimiento. Habrá que seguir con atención el trabajo de Stowe y Pembleton.

Pachi Tapiz




John Scofield - This Meets That


Composiciones: "The Low Road", "Down D", "Strangeness In The Night", "Heck Of A Job", "Behind Closed Doors" (Kenneth Gist), "House Of The Rising Sun" (Tradicional), "Shoe Dog", "Memorette", "Trio Blues", "Pretty Out", "(I Can't Get No) Satisfaction" (Jagger/Richards).

Composiciones de John Scofield salvo donde se indica.

Músicos: John Scofield (guitarras), Steve Swallow (bajo eléctrico), Bill Stewart (batería), John Swana (trompeta y fiscorno), Jim Pugh (trombón), Lawrence Feldman (saxo tenor, flautas), Roger Rosenberg (saxo barítono, clarinete bajo); Bill Frisell (guitarra en "House Of The Rising Sun").

Grabado en septiembre de 2006 y abril y mayo de 2007.

Emarcy 0602517340855

Comentario: Scofield coge el toro por los cuernos. Tras el trabajo cooperativo con Medeski, Martin & Wood –que quizás no salió tan bien como se esperaba– se reúne con dos fieles escuderos, reúne a una competentísima sección de vientos para la que escribe todos los arreglos, saca sus propias composiciones y acapara casi totalmente el espacio solista, con huecos aquí y allá para Steve Swallow.

La monotonía esperable de tales premisas brilla por su ausencia. Desde los primeros acordes de "The Low Road", distorsionados y disonantes, el disco muestra una tensión que se mantendrá, con algún momento de relajación, necesario y bienvenido, hasta el final. También desde este tema queda claro el papel acompañante de los vientos, cuyos arreglos, no obstante, distan de ser banales. Además, Scofield despliega una amplia paleta de sonidos que añade diversidad, y como autor va más allá del esquema tema-solos-tema, combinando varias secciones en una sola composición. Como guitarrista sigue explotando un discurso que, por sus asperezas e imperfecciones, conjuntadas con una gran riqueza de matices, se asemeja más al habla que al toque de la guitarra por la guitarra. La inmediatez con que transmite tensión o lirismo es, probablemente, producto de ese toque.

El lirismo es precisamente una de las facetas destacables en este disco. En "Down D", composición de armonías sencillas, se sirve de efectos de guitarra para establecer un ambiente de quietud. En "Behind Closed Doors", con el solo más hermoso del CD, parece evocar las planicies del Medio Oeste, algo cuya presencia en este tipo de disco posiblemente se deba al precedente de Bill Frisell. "Memorette" es quizás la composición más atractiva de este trabajo, cuya riqueza melódica –que recuerda al primer Metheny– logra la infrecuente combinación de baja potencia y alta intensidad. No se queda atrás "Pretty Out", lo más cercano a la experimentación free que hay aquí, que arranca como una suerte de "Fly Me To The Moon" en menores, en el que Scofield y Stewart mantienen, más que un diálogo, dos monólogos paralelos.

"Shoe Dog" es un tema que parece pedir un ritmo reggae (llegará al final) en el que los vientos tienen otra vez una presencia discreta pero muy acertada. Swallow tiene ocasión de bordar un solo muy agradable, sin disonancias; al bajista no le queda más remedio que tirar de imaginación melódica para compensar el sonido un tanto artificial de su bajo, instrumento bien temperado cuyos trastes dan exactitud al músico pero privan al oyente de la incertidumbre expectante.

"Strangeness In The Night" es una de las piedras de toque del disco. Cuenta con varias secciones: la primera suena a un eco lejano del "Evidence" de Thelonious Monk; la segunda, más rápida, en 4/4 swing, es puro jazz modal (con fuertes ecos del "Bohemia After Dark" de Oscar Pettiford) en la que el tema viene enunciado por guitarra y bajo en octavas paralelas, con un resultado que parece un guiño al dúo Metheny-Pastorius del disco Bright Size Life. En "Trio Blues", que como su nombre indica va con vientos, muestra su lado más ortodoxo, por timbre y fraseo, respaldado por un Stewart de swing implacable.

Si ésos son los momentos más propiamente jazzeros del CD –octavas a la Wes incluidas–, el siguiente corte, "Heck Of A Job" arranca con Scofield solo marcando un ritmo funk al que se unen los vientos y Stewart –que aquí solea– como si salieran de un desfile del Mardi Gras, con unos vientos que parecen sacados de los discos de los noventa de Gatemouth Brown. Como curiosidad el remate viene con una suerte de variaciones sobre el "Englishman In New York" de Sting que van desdibujándose hasta desmembrarse.

Finalmente, Scofield aborda sin complejos "La casa del sol naciente" (se basa en la versión de The Animals) y "Satisfaction", dos temas arquetípicos de la British Invasion de los sesenta, enriqueciéndolos a base de arreglos y añadidos temáticos (la intro de "House Of Rising Sun") o armónicos (con acierto en "Satisfaction"). En "... Rising Sun", otro tema tenso, cuenta además con la colaboración de un excelente Bill Frisell. "Satisfaction", cierra el disco y sirve para que toda la banda, vientos incluidos, se desmelenen. Y no sin merecerlo.

Fernando Ortiz de Urbina




Frank Wess - Wess Point – The Commodore recordings


Composiciones: "Wess Point" (Frank Wess), "Some Other Spring" (Wilson-Herzog), "Mishawaka" (Olsen), "Flute Song" (Wess-Feather), "Basie Ain't Here" (Frank Wess), "Basie Ain't Here" (alt. take) (Frank Wess), "You're My Thrill" (Gorney-Clare), "Frankosis" (Johnson), "Pretty Eyes" (Reddie-Lunceford-Welsh), "Wess Of The Moon" (Johnson), "I'll Be Around" (Wilder), "Danny's Delight" (Frank Wess), "Romance" (Donaldson-Leslie), "All My Life" (Mitchell-Stept), "Frankly The Blues" (Frank Wess), "Bitty Ditty" (Jones), "Elusive" (Jones).

Músicos: Joe Wilder o Thad Jones (trompetas), Henry Coker, Benny Powell o Urbie Green (trombones), Frank Wess (saxo tenor y flauta), Jimmy Jones o Hank Jones (piano), Oscar Pettiford o Charles Mingus (contrabajo), Osie Johnson o Kenny Clarke (batería).

Grabado en mayo y agosto de 1954.
Fresh Sound Records
FSRCD 469

Comentario: Uno de los atractivos singulares del jazz es que es una música tremendamente personal, de forma que al encarar una recopilación de mainstream puro y duro la pregunta fundamental es: ¿a quién voy a escuchar tocando "lo de siempre"?

En este caso lo primero que llama la atención es la rítmica: Oscar Pettiford y Osie Johnson (sustituidos por Mingus y Klook en dos cortes) son un motor inexorable; sirva como prueba "Romance", una suerte de variación sobre el "Skyliner" de Charlie Barnet a la que, sin esfuerzo aparente, ambos le imprimen un swing que podría servir de prueba forense para certificar defunciones ("si no se mueve, es que está muerto").

Sobre esa base, lo siguiente más destacable es la flauta de Wess. Aunque existe el precedente de Wayman Carver (su escalofriante "Sweet Sue" con Chick Webb es una joya olvidada), Wess ha marcado durante años la pauta a seguir con un toque sin complicaciones y con un tono dulce pero magro. En cuanto al personal, tampoco es desdeñable la sucesión de trombonistas aquí presentes, todos del ala expresionista que cayera casi en desuso con la llegada del virtuosismo de JJ Johnson.

Otro aspecto a tener en cuenta cuando se escucha "lo de siempre" son los pequeños detalles. Por ejemplo, Jimmy Jones, dueño de la versatilidad que se gana acompañando a cantantes, alcanza en su solo en "Wess Of The Moon" niveles de abstracción armónica que uno esperaría de Monk o Tristano, sin sonar a ninguno de los dos. También está el aplomo con que Henry Coker, un solista rocoso, clava una cita de "You And The Night And The Music" aprovechando la tonalidad menor de "Flute Song", o el virtuosismo de Pettiford, puesto al servicio de una empatía con los solistas en "Basie Ain't Here" juguetona y casi mágica.

No obstante, lo que realmente hace que "lo de siempre" no se convierta en "más de lo mismo" es la calidad de los solistas. A los ya nombrados hay que añadir en esta ocasión a Urbie Green –buen solo en "Frankly The Blues"– y Joe Wilder, un enorme profesional que sigue aún en activo y que aquí está excelente en "Danny's Delight" y tocando blues con sordina, Harmon en "Wess Of The Moon" y plunger en "Frankly...".

En lo que respecta al líder, en este tipo de jazz la flauta resulta demasiado lánguida en temas lentos, pero su ligereza funciona a la perfección en tempos vivos, en los que Wess demuestra cierta huella rítmica de Lester Young. Esto hace que sea aun más notable el cambio al saxo tenor, instrumento en el que su tono nace a la sombra de Coleman Hawkins y Ben Webster, rasgo especialmente notable en las baladas ("Pretty Eyes" y "All My Life"), en las que exhibe una autoridad impropia de un presunto segundón.

A todo esto hay que añadir una variedad formal en las composiciones aquí incluidas, que sin apenas desviarse de los patrones más convencionales, va más allá de los meros detalles mencionados. Desde los cuatros de flauta y bajo en "Wess Of The Moon" (un blues, nada que ver con "East Of The Sun"), a las variaciones armónicas sobre la rueda de "I Got Rhythm" en el tema de "Danny's Delight". Además, los dos temas de "regalo" aquí incluidos se da más rienda suelta a la experimentación (proceden del sello Debut de Mingus y Max Roach), aunque en esta ocasión, bajo el liderazgo de Thad Jones, esa faceta resulte un poco forzada: tras la exposición de un largo y complejo tema, "Bitty Ditty" resulta ser un blues, mientras que "Elusive" es precisamente eso, una esquiva línea bebop sobre una rueda de 52 compases distribuidos en 12(blues en re bemol)-4-12(blues en fa)-4-4-4-12(blues en re bemol). Ambos temas se salvan, en todo caso, por el anclaje rítmico de Mingus y Klook, y los competentes solos de Wess y Hank Jones.

En conclusión, "lo de siempre", cuando se deja en buenas manos, es bastante más que eso.


Fernando Ortiz de Urbina




Bobby Scott - The Compositions of Bobby Scott


Composiciones: "Betty", "Moon Tan", "Aunt Sarah", "Cerebellum", "Dot", "The Creed", "The Tablecloth Stomp", "A Parable", "Kwan Youen", "The Wig", "Count Bill", "Wigwam", "Sally’s Pound Cake", "Every Woman", "Woodville", "Myrt", "Box Car Blues", "The Good Ship Linda", "The Old Man", "Theme III".

Composiciones de Bobby Scott.

Músicos: Bobby Scott (director y piano), Ronnie Woellmer o Conte Candoli (trompeta), Eddie Bert o Frank Rosolino (trombón), Hal McKusick o Charlie Mariano (saxo alto), Bill Holman o John Murtaugh (saxo tenor), Al Epstein, Jimmy Giuffre o Marty Flax (saxo barítono), Milt Hinton, Max Bennett o Whitey Mitchell (bajo), Osie Johnson, Stan Levey o Howie Mann (batería).

Grabado en noviembre de 1954 (Nueva York), enero de 1955 (Hollywood) y octubre de 1956 (Nueva York).

Fresh Sound Records
FSRCD 468

Comentario: A principios de la década de los cincuenta, antes de la explosión del hard bop y del fenómeno Miles Davis, existió cierta querencia por una experimentación "civilizada", muy enfocada a lo escrito, la composición y los arreglos, con gente como George Russell, Jimmy Giuffre, Teddy Charles, el Mingus de la primera mitad del decenio, Teo Macero o Duane Tatro. Algunos de sus experimentos fructificarían –como el jazz modal– y otros quedarían abandonados en la cuneta.

En ese contexto, la obra de Bobby Scott (1937-1990) resulta más civilizada que experimental. Scott fue muy precoz en su carrera musical, pero lo más probable es que en los anales figure como autor del tema "A Taste Of Honey", no como responsable de estas grabaciones.

Aunque todos los temas aquí presentes son originales, es profunda la huella de todo lo que vino después de las sesiones de Birth Of The Cool, y especialmente de la obra de Gerry Mulligan, con texturas que llevan al oyente a encasillar a este neoyorquino en el estilo West Coast, a pesar de que sólo siete de los veinte temas incluidos están grabados en California.

En la primera sesión la presencia del núcleo McKusick-Hinton-Johnson (trabajaron mucho juntos) apenas llega a darle a esta música el nervio que requiere. Eddie Bert, uno de los solistas más regulares y eficaces de la historia de esta música, le añade fondo al grupo, especialmente con su solo en "Aunt Sarah". McKusick, otro "experimentador tranquilo" de la época, despliega su atención al detalle y su sutileza rítmica en sus solos, con alguna curiosidad añadida como su cita del "Raincheck" ellingtoniano en "Betty". Por su parte, el desconocido Ronnie Woellmer, muy influido por el Miles de la época, tiene su oportunidad de brillar en "Moon Tan", donde deja un solo competente. "Dot" suena al instante como el mejor tema de la sesión –buenos solos de Woellmer y Bert– aunque con la sospecha de que se deba meramente al cambio de tempo, más vivo que el resto.

Para la siguiente sesión ("The Creed"-"Wigwam", para Bethlehem, como la anterior), Scott viajó a California y grabó con músicos afincados allí. Al contrario de lo que cabría esperar –el jazz y sus tópicos– el resultado es un aumento de la tensión debido a una mayor afinidad de los participantes con el bebop de Charlie Parker: Levey, sin escobillas, es más agresivo que Osie Johnson, Candoli más que Woellmer y Mariano más que McKusick. Holman, hoy más conocido como arreglista, muestra un tono llamativamente similar al de Stan Getz.

El ambiente cambia diametralmente en la última sesión, procedente de un LP ABC-Paramount, en la que premisa es interesante: al reducirse los vientos a dos saxos, tenor y barítono, éstos sólo pueden sugerir acordes, sin llegar a fijarlos si no es con la ayuda del bajo o el piano. De hecho, uno de los juegos habituales en estos temas es el solo de uno de los saxos mientras el otro toca una línea de acompañamiento; en "Every Woman" por ejemplo, quedan claras las posibilidades de esta combinación (y de lo que habría podido dar de sí un cuarteto sin piano de Mulligan con Zoot Sims).

En esta sesión Scott se muestra más firme como pianista, con fuertes influencias de Bud Powell en "Woodville", tema en el que, como ocurre en "Myrt", el arreglo le deja tocando totalmente solo, sin acompañamiento alguno. El resto de los temas, salvo el llamativo blues arrastrao de "Box Car Blues", transcurre por esos caminos y, aunque las anotaciones del LP original dicen que es un homenaje a los arreglistas de la Costa Oeste, hay muy poco de la parte más experimental de contemporáneos como Jimmy Giuffre o incluso Shorty Rogers.

El valor de Scott es haber tratado de crear su propia obra dentro de unos parámetros muy concretos, pero lo cierto es que no suena especialmente original ni llamativo, cuando en el jazz se valora mucho la originalidad. Aun más, como se aprecia en "Count Bill" o en "Woodville" lo que parece dársele mejor es la imitación (a Basie y Mulligan, respectivamente).

Además, y paradójicamente en un disco "de arreglista", el verdadero interés de estas grabaciones reside en los solistas. Éstos, además, eran excelentes lectores, por lo que, si Scott no destaca, es por los limitados recursos que utiliza: armónicamente se mueve en terreno muy familiar –con cierto atractivo en algunos voicings, como al final de "Wigwam"–, arreglados casi siempre en acordes de fondo o líneas paralelas, sin apenas recurrir al contrapunto, que exploraron en esta época Gerry Mulligan y Jimmy Giuffre, y evitando choques disonantes de ningún tipo.

Un testimonio menor de una época colosal.


Fernando Ortiz de Urbina