Vladimir Karparov - Thracian Dance


Composiciones: “Thracian Dance”, “Vine Leaves”, “Tangra”, “Ulitzata”, “Kreuzberg CueCheck”, “Song For N”, “Gipsy Smile”, “Apollonia”, “Take Five” (Paul Desmond), “Hle Hle”, “Na Mama”

Todas las composiciones por Vladimir Karparov, excepto donde se indica.

Músicos: Vladimir Karparov (saxos tenor y soprano), Christian von der Goltz (clavia nord stage), Horst Nonnemacher (contrabajo) y Dimitris Christides (batería y percusión), con Nedyalko Nedyalkov (kaval), Stoyan Yankoulov (tupan), Peyo Peev (gadulka), Martin Lubenov (acordeón) y Alexey Wagner (guitarra).

Grabado en Feedback Studio (Berlín, Alemania) del 17 al 19 de julio de 2006 y en Jam Production Studio y Drumboy Studio (Sofia, Bulgaria) en agosto de 2006.
Meta Records 038

Comentario: Las fusiones entre jazz y músicas étnicas europeas están tomando auge en los últimos tiempos. Por fortuna generalmente están siendo realizadas por músicos con buen conocimiento de ambos medios. En esta ocasión el turno es del saxofonista búlgaro Vladimir Karparov, que presenta su primer disco como líder Thracian Dance.

El reto de conciliar la tradición del jazz con la del folclore balcánico radica en la dificultad armónica y libertad improvisatoria del primero frente a la complejidad rítmica y sonoridad precisa del segundo. A priori todo un encaje de bolillos, el resultado no es satisfactorio si no se engarzan los materiales musicales con naturalidad. En ese sentido Karparov lo borda, respetando la riqueza métrica del legado de su tierra pero otorgando el bastón de mando a una sección rítmica de sonoridad puramente jazzera, donde el sonido oscuro del contrabajista Horst Nonnemacher y el atrevimiento de Dimitris Christides a la batería y percusión establecen una base firme. Otro elemento importante es la colaboración de instrumentos de tinte tradicional en varias de las composiciones, combinando sus timbres con los de los saxofones del líder, así como el ambiguo sonido de teclado de Christian von der Goltz, capaz de proveer soporte armónico sin encorsetar el trabajo final.

El tema que abre y da título al CD presenta un riff en 6/8 seguido por una melodía amalgamada. Lo que parece seguir siendo un 6/8 en la sección de solos es un compás de 6/8 seguido de uno de 7/8, con el consiguiente efecto de ruptura. El unísono entre saxo tenor y kaval aporta el toque étnico necesario. La riqueza en las subdivisiones rítmicas se hace notar especialmente en “Tangra”, dúo entre el tenor de Vladimir Karparov y el tupan (pandero percutido con una maza) de Stoyan Yankoulov. “Hle Hle” incorpora la inusualidad métrica a un tempo más lento, conformando una especie de 14/8. El uso de melodías exóticas y escalas orientales es prominente en “Vine Leaves”, con Karparov doblándose a sí mismo en la melodía; los aires festivos inundan “Kreuzberg CueCheck” y “Gipsy Smile” (con improvisaciones sobre una rápida sección de swing) y el vibrato la melodía del clásico “Take Five” (en 5/4, como su nombre siempre indicó). La balada “Song for N”, el aire más contemporáneo de “Apollonia” y el ritmo flotante de “Ulitzata” completan una grabación cuya guinda es “Na Mama”, una especie de nana interpretada a dúo por el titular de la sesión y Alexey Wagner a la guitarra acústica.

Excelente trabajo, más aún siendo un disco de debut. Vladimir Karparov ha sabido aunar conceptos distantes con soltura y desparpajo, mostrando una excelente tarjeta de presentación. Como comenta Milcho Leviev en las notas al libreto del CD: «En la situación actual de “jugar prudentemente” de la “industria de la música”, los artistas atrevidos son una rareza. Karparov es uno de ellos».

Arturo Mora Rioja




Bill Stewart - Incandescence


Composiciones: “Knock On My Door”, “Toad”, “Portals Opening”, “Opening Portals”, “See Ya”, “Four Hand Job”, “Tell A Tellevangelist”, “Metallurgy”, “Incandescence”

Músicos: Larry Goldings (órgano Hammond y acordeón), Kevin Hays (piano), Bill Stewart (batería).

Grabado el 6 y el 7 de diciembre de 2006 en Nueva York, EE UU.

Pirouet Records, 2008.
PIT3027

Comentario: La escucha de Incandescence confirma el buen sabor de boca que esta banda dejó en marzo de 2007 a su paso por estas tierras. A través de nueve temas, compuestos en su totalidad por el polifacético Bill Stewart, el trío explora las posibilidades de esta peculiar formación, ya ensayada por estos mismos músicos en Keynote Speakers (Independent, 2.005). A juzgar por el resultado, las horas pasadas sobre los escenarios no han caido en saco roto: Incandescence se beneficia de una interacción mucho más rica entre los músicos y de un uso más equilibrado de las posibilidades sonoras del grupo.

La labor de Goldings es decisiva a la hora de conformar la personalidad musical de la grabación: sabe aprovechar el pastoso sonido de su instrumento para dar una notable consistencia al resultado, sin anular con ello el aéreo efecto provocado por la batería de Stewart. En efecto, el estilo ligero, alegre, saltarín de Stewart presta gran parte de su atractivo a la grabación: sus golpeteos suenan casuales, como si se estuviera dejando llevar por el ritmo sin tratar de manipularlo. Así, aún siendo un batería tremendamente inquieto, sus ritmos siempre cambiantes se mantienen siempre fieles al ritmo interno de la composición. Finalmente, Hays deja constancia de un estilo cada vez más personal y sólido, y una capacidad improvisadora más que notable: es el suyo un pianismo ligeramente arrastrado, muy terrenal, que muestra en ocasiones influencias gospel y que por momentos recuerda a Keith Jarrett.

Incandescence está dominado por medios tiempos directos, festivos, impregnados de aires funk: “Knock On My Door” es un tema muy sencillo, sin movimiento armónico, con excelentes intervenciones solistas; “Toad” pasea sus aires bluesy sobre un rotundo walking bass de Goldings; “Opening Portals” es otro típico tema de la banda, con los dos teclados entrelazando sus diferentes líneas melódicas sobre el abigarrado pero leve colchón rítmico de Stewart, y que termina con el batería sosteniendo a dúo las improvisaciones de Hays (gran compenetración entre ámbos) y Goldings. En “Tell A Tellevangelist” es Goldings quien construye una improvisación de gran profundidad (de nuevo ese hermoso walking bass).

Un par de cortes lentos, off rhythm, algo insustanciales, prestan variedad al conjunto (“Portals Opening” y “See Ya”). Pero donde encontramos un buen contrapunto al estilo fundamentalmente festivo del grupo, es en el corte final “Incandescence”, con ese ritmo insistente sobre el que los teclados desarrollan un tema más bien lento, creándose un sugerente efecto y, sobre todo, en “Four Hand Job”, corte exploratorio donde el grupo se enzarza en una productiva improvisación colectiva que deja todas las piezas perfectamente encajadas.

No es ésta una grabación tremendamente ambiciosa, pero a cambio ofrece una hora de buen jazz, ritmo y diversión liderados por un músico al que algunos, como John Scofield, consideran el batería más grande de estos tiempos.

Ricardo Arribas y Sergio Zeni




Chris Potter Underground - Follow The Red Line: Live At The Village Vanguard


Composiciones: “Train”, “Arjuna”, “Pop Tune #1”, “Viva Las Vilnius”, “Zea”, “Togo” (Ed Blackwell)

Todas las composiciones de Chris Potter salvo indicación en contra

Músicos: Chris Potter (saxofón tenor, clarinete bajo), Adam Rogers (guitarra), Craig Taborn (Fender Rhodes), Nate Smith (batería)

Grabado en directo en el Village Vanguard, New York, los días 15-17 de febrero de 2007

Sunnyside Records, 2007

Comentario: A la vera de jefes de filas como Paul Motian, Steve Swalow, Dave Douglas o Dave Holland entre otros, Chris Potter parecía estar a punto de convertirse en el eterno sideman de lujo. Por fortuna, de un tiempo a esta parte el saxofonista de Chicago ha comenzado a dar muestras de inquietudes personales que denotan una bien trabajada madurez.

Follow The Red Line es, más que una vuelta de tuerca al anterior trabajo del grupo (Underground, 2005), una instantánea tomada desde un ángulo diferente: sigue presente la inquietud compositiva de Potter, que se manifiesta a través de creaciones de aliento post bop y funk de relativa sencillez formal, claramente pensadas para su desarrollo por este conjunto. Sin embargo, en esta ocasión el trabajo del Chris Potter Underground se beneficia notablemente del calor del directo: los músicos se permiten una mayor libertad a la hora de desarrollar sus improvisaciones, con lo que los temas se alargan y la intensidad crece.

El fulgurante triángulo Potter-Rogers-Smith se mueve seguro sobre las texturas del Fender Rhodes de Craig Taborn, consiguiendo unos niveles de interacción que echan chispas. Los solos del saxofonista (demoledor en “Train”) se agigantan con esa cocción a fuego lento en la que las improvisaciones van incrementando su intensidad para desembocar en rotundas catarsis sonoras. Taborn se reserva un papel relativamente discreto, proporciona un sustrato sobre el que Smith construye su poderoso pero frágil castillo rítmico. Un sustrato que, eso sí, es en todo momento sorprendente, impredecible, por lo original, por lo sencillo, por lo efectivo. Aún así, las pocas intervenciones solistas del teclista son memorables (como por ejemplo en “Togo”). La guitarra de Rogers se mimetiza acertadamente con el Fender de Taborn para redondear la textura del grupo, sonando melosa o lacerante, discreta o contundente, aportando de paso originales y atinadas improvisaciones.

Con todo, y aún estando ante una grabación de conjunto, es Potter quien nos regala la mayor sorpresa: sólo hay que escuchar su improvisación de clarinete bajo, lírica y austera, sin una nota de más, en “Zea”, para darse cuenta de que es un hombre que ya empieza a estar de vuelta de muchas cosas.

Potter se nos hace mayor. Bendita madurez.

Ricardo Arribas y Sergio Zeni




Ernesto Jodos - Trío


Composiciones: “Subconscious-Lee”, “Dreams”, “Background Music”, “Two, Not One”, “No necesariamente una línea/Ablution”, “Lenny-Bird”, “Marionette”, “Kari’s Trance”, “317e32nd St.”, “Wow”, “Baby”

Músicos: Ernesto Jodos (piano), Hernán Merlo (contrabajo), Eloy Michelini (batería)

Sony/BMG, 2007

Comentario: De vez en cuando, aunque no con la frecuencia que quisiéramos, el espíritu del gran Lennie Tristano desciende a la tierra y se nos aparece en forma de grabación (vienen a la cabeza, a bote pronto, grabaciones como Convergence de Michael Kanan (1999) o, de hace tan solo unos meses, Eladio Reinón Jazz Quartet de Eladio Reinón). En esta ocasión lo hace inspirando a un estupendo Ernesto Jodos que logra, con Trío, un difícil equilibrio entre la pulsación lineal, tan llena de aparente lasitud como de honda tensión interna que caracterizaba a Tristano, y un pianismo muy personal que, sin ser exhuberante, resulta más luminoso y matizado que el del homenajeado.

La participación de Hernán Merlo y Eloy Michelini apunta en la misma dirección: flexibilizan la rigurosa concepción tristaniana sin traicionarla, inundando cada toma con sonidos sensibles y muy bien colocados. Desde el arranque mismo de “Subconscius-lee”, Jodos nos abre la puerta de su universo sumergiéndonos en un puñado de improvisaciones llenas de ideas nítidamente expresadas, y otorgándolas ese lugar privilegiado y esencial que tenían en las construcciones de Tristano. El trío hace suya esa sonoridad algo sorda que imprimía Tristano a su música, y que le permitía exponer sin distracciones la belleza irresistible de las composiciones y su propia reacción ante esa belleza (en forma de improvisaciones… sí, electrizantes); Jodos hace suyo el planteamiento con un resultado fascinante, pero brilla igualmente en las pocas ocasiones en que imprime a la música un plus de leve “barroquismo”, como en la deliciosa “Not Two, Not One”.

Al igual que hacía el pianista de Chicago con sus ídolos, Jodos homenajea sin imitar, evoca sin caer en el cliché. Tanto cuando desgrana largas líneas melódicas como cuando busca atajos armónicos emocionantes, el argentino transmite una insoslayable sensación de redondez, de cosa bien pensada y ejecutada.

Un álbum tan hermoso como necesario. Una cita impostergable.

Ricardo Arribas y Sergio Zeni




Jaleel Shaw - Optimism


Composiciones: “Flipside”, “Almost” (Jaleel Shaw & Lage Lund), “In 3”, “Optimism”, “If I’m Lucky” (Delange & Myrow), “Flight”, “Love For Sale” (Cole Porter), “Muna’s Sleeping”, “Muna’s Dream” (Jaleel Shaw & Lage Lund), “The Struggle”, “Optilude”

Todas las composiciones por Jaleel Shaw, excepto donde se indica.

Músicos: Jaleel Shaw (saxo alto y percusión), Lage Lund (guitarra eléctrica), Robert Glasper (piano, Fender Rhodes), Joe Martin (contrabajo) y Jonathan Blake (batería y percusión) con Jeremy Pelt (trompeta y fiscorno).

Grabado en System Two Recording Studios (Brooklyn, Nueva York) el 25 y 26 de junio de 2007.
Changu Records CR001

Comentario: Conocido por su pertenencia al cuarteto de Roy Haynes, Jaleel Shaw es uno de los saxofonistas de nuevo cuño más destacados en la actualidad. En su nuevo CD Optimism no sólo demuestra sus innegables cualidades como improvisador, sino también capacidad de liderazgo y concepto de grupo. Para la ocasión, Shaw se rodea de algunos de los músicos jóvenes más importantes de la escena neoyorquina, con especial atención a Lage Lund, estilista de voz elegante y personal cuyo mérito recae en combinar lo mejor de los guitarristas más importantes de los últimos veinte años sin copiar a nadie.

En un menú conformado en su mayoría por originales, el discurso de los solistas camina entre la ortodoxia y el atrevimiento. Optimism es un disco de claro corte moderno, si bien el nivel de abstracción nunca excede ciertos límites y el feísmo brilla por su ausencia. El contraste viene de la mano de los sidemen Robert Glasper y Lage Lund, el primero de voz más nerviosa e incisiva, el segundo melódico y reposado. Apoyados en una firme sección rítmica donde Joe Martin ofrece un sonido bonito y conciso de contrabajo y Jonathan Blake derrocha estilo y recursos, la única colaboración es la de otro joven privilegiado, el trompetista Jeremy Pelt, en dos de los cortes.

Si la revisión del porteriano “Love For Sale” mira de reojo al pasado y el arranque con “Flipside” se cimenta en el hard-bop, “Flight” nos sumerge en ambientes chill-out (muy apropiado el Fender Rhodes de Glasper) y la oportunamente titulada “In 3” camina sobre una hipnótica métrica de 3/4. “Optimism” transcurre sobre una armonía fresca y agradable (especial mención al solo de batería). La suite formada por “Muna’s Sleeping” y “Muna’s Dream” es intimista y relajante, último escalón hacia el intenso “The Struggle” y el pausado cierre con “Optilude”.

Optimism es un trabajo brillante, más aún si cabe teniendo en cuenta que es el segundo de Jaleel Shaw como líder y el primero en su propia compañía, Changu Records. Y es que para embarcarse en proyectos como ese hay que ser, como poco, optimista.

Arturo Mora Rioja




Joan Sanmartí - Quatre portas de Fes


Composiciones: “Fes”, “He venido de muy lejos”, “L’Impromptu”, “Dialogo”, “Lleons”, “Porta centre”, “South”, “Foc”, “Guissa”, “La Pensive”, “A traves”, “Epilogue”

Todos los temas compuestos por Joan Sanmartí

Músicos: Joan Sanmartí (guitarra eléctrica, laúd barroco), Omer Avital (contrabajo), Marc Miralta (vibráfono, palmas) y Jesús Reina (batería, caja, shaker) con Robert Armengol (marimba, steel drums, tams, caja, gongs), Ferrán Armengol (vibráfono, campanas tubulares), Ramon Torramilans (tams), Ignasi Vila (vibráfono, marimba, tams, platillos), Sebastià Bel (vibráfono, marimba, xilófono, tams, platillos, caja) y la colaboración de Lito Iglesias (chelo) y Vicky Romero (voz).

Grabado en los estudios 44.1 de Gerona el 12 y 13 de junio y 13 y 26 de octubre de 2006.
New Mood Jazz. FAM 22049

Comentario: ¡Vaya discazo nos ha regalado Joan Sanmartí! Por encargo del grupo de cámara Percussions de Barcelona (Robert Armengol, Sebastià Bel, Ramon Torramilans e Ignasi Vila) y con el apoyo de la Associació de Músics de Jazz i Música Moderna de Catalunya, el manresano compuso esta gran suite para guitarra y grupo de percusión cuyo título y temática gira en torno a la leyenda de la escapada del filósofo Maimónides de la ciudad de Fez (Marruecos) a través de sus cuatro puertas. No es de extrañar el aroma étnico que impregna varios pasajes del CD, si bien se trata con claridad de un disco de jazz.

Aparte de la dulce guitarra de Joan (más metheniano que nunca en su discurso solista) y el grupo de percusiones, el catalán se arropa de una solvente sección rítmica con Jesús Reina a la batería, Marc Miralta en su poco conocida faceta de vibrafonista y el soberbio contrabajista israelí Omer Avital, rocoso e imaginativo en su acompañamiento y rotundo en sus improvisaciones. El violonchelo de Lito Iglesias varía los colores tímbricos en algunas ocasiones, y la voz flamenca de Vicky Romero se une con naturalidad al conjunto en “He venido de muy lejos”. Limitado en ocasiones a un cuarteto de guitarra y vibráfono, ampliado en otras por las variadas percusiones, el grupo aborda con clase y desparpajo las buenas composiciones de Sanmartí. Las más melódicas, las del principio (“Fes”) y el final (“Epilogue”), dos joyitas. Aparte del ambiente norteafricano y el mencionado guiño flamenco también hay referencias al barroco (en la introducción de “L’Impromptu” y en “La Pensive”, inspiradas en música de Charles Mouton y Jacques Gallot) e incluso al minimalismo (la obsesiva acumulación de vibráfonos y marimbas en “Lleons” recuerda a obras de Steve Reich).

Un trabajo redondo, en definitiva, por parte de un músico en continua progresión en los últimos años y cuya evolución va más allá de sus dotes improvisatorias. Y una nueva puerta al eterno debate sobre qué es, que puede y qué debe ser el jazz en la Europa del siglo XXI.

Arturo Mora Rioja




Guillermo McGill Quartet - Tan Cerca


Composiciones: “A Remark You Made” (Joe Zawinul) 6:57; “La Sonrisa de Miguel” 6:11; “Con cuidadito” 3:54; “La duna” 3:49; “Grito del corazón” 3:47; “Tensky” (Ronan Guilfoyle) 5:13 ; “Tan cerca” 4:41; “Tu marina soledad” 9:27; “Por la vida” (Butler/Molinary- Traducción de Guillermo McGill y Ana Salazar) 6:07

Todos los temas compuestos por Guillermo McGill excepto los indicados.

Músicos: Guillermo McGill (batería, cajón, bendri, derbouka, caxixi, shékere, palmas y voz en el tema “Tan cerca”), Martí Serra (saxos tenor y soprano), Israel Sandoval (guitarras eléctricas y acústicas), Josep Pérez Cucurella (bajo electrónico); artistas invitados Josete Ordóñez (guitarra flamenca y mandola), Javier Colina (contrabajo en el tema “Por la vida”), Ana Salazar (baile en el tema “Tu marina soledad” y voz en los temas “La duna” y “Por la vida”)

Grabado los días 10 y 11 de diciembre de 2007 en los estudios Arco del Valle de Madrid.

Contrabaix distribuido por Karonte.
KAR 7805.

Comentario: El cuarto trabajo como líder del baterista uruguayo afincado en Madrid le ha servido para estrenar nueva formación. Para este cometido se ha rodeado y han colaborado algunos de los mejores músicos nacionales que existen en la actualidad.

La escucha atenta de la presente grabación provocará en el aficionado una grata sorpresa, al comprobar que no se trata del típico trabajo de un líder que toca la batería, sino que el compendio del mismo es la aportación y confluencia de todos los músicos que participan en el presente proyecto. Tan cerca representa para McGill la culminación de muchos años de música y de experiencias con músicos de la talla de Joe Pass, Enrique Morente, John Abercrombie, y muy especialmente, con Chano Domínguez.

La mayoría de las composiciones de este trabajo son originales y escritas por el propio Guillermo McGill, presentándose en todo momento muy heterogéneas, al encontrarse pasadas por el filtro de diversos estilos, entre ellos un hard-bop potente y desgarrado, un flamenco elegante y delicado (ya sea por bulerías como en el tema “Con cuidadito”), así como un funk infeccioso y rítmico. El planteamiento de todos ellos se encuentra basado en la simplicidad y la sencillez, lo que no menoscaba en ningún momento la calidez de la música que se desarrolla, así como la intimidad y la sensibilidad de las interpretaciones de los músicos. En esta aportación general de todos los intérpretes, destacar la excepcional contribución tanto de Martí Serra (uno de los mejores saxo tenores de la escena nacional, aunque desafortunadamente muy poco valorado), como de Israel Sandoval, en donde radica el punto fuerte de la grabación y del planteamiento del líder.

La música que nos propone Guillermo McGill es un jazz hecho y ejecutado con un gusto exquisito, en donde la condición de líder queda diluida en pos de un estilo y un discurso en donde el grupo se concibe como pieza básica, pero con una personalidad propia que muy pocos músicos en la actualidad pueden ofrecer. Una música para disfrutar.

Juan Carlos Abelenda




Mario Pavone - Trio Arc


Composiciones: “Slant” 5:34, “Hello Again” 6:54, “Quest” 5:26, “Miro” 5:35, “Lazzi” 8:12, “Sweet” 7:40, “Solo Bley” (Paul Bley) 2:53

Todas las composiciones instantáneas – improvisaciones por Mario Pavone, Paul Bley y Matt Wilson, salvo la indicada.

Músicos: Paul Bley (piano), Mario Pavone (contrabajo) y Matt Wilson (batería)

Grabado el 8 de octubre de 2007 en Systems Two, Brooklyn, Nueva York. Publicado en 2008 por playscape recordings PSR#100807

Comentario: Trio Arc, además de ser su décimoctava referencia como líder o co-líder, sirve para celebrar el 40 aniversario de su estreno en una grabación. Éste tuvo lugar precisamente en un disco de Paul Bley titulado Canada (Radio Canada, 1968). Esta colaboración entre ambos músicos no fue algo puntual, sino que se mantuvo durante el final de la década de los años 60 y principios de los 70. En estos años Pavone fue integrante de distintos tríos liderados por Bley que estuvieron completados por los bateristas Barry Altschul (a finales de los años 60) y Laurence Cook (en los años 1971 y 1972). 1972 fue el año en que cesaría su colaboración momentánea con el gran pianista canadiense, que ha retomado con la grabación de este CD. El tercer componente es el baterista Matt Wilson. Trio Arc es su quinta grabación en compañía de Pavone y la primera vez en la que aparece en una grabación con Paul Bley. No obstante ha colaborado con el pianista a lo largo de su carrera.

El resultado es un encuentro musical más que satisfactorio, sumamente melódico y en el que prevalece la sensación de gran complicidad entre los tres músicos. A lo largo de los temas cualquiera de ellos va abriendo, a veces apenas sugiriendo, distintos caminos que son seguidos por sus compañeros. De este modo el disco arranca como una exhalación por medio de “Slant”, para continuar con “Hello Again”, un tema lleno de espacios. “Lazzi” comienza con el juego de Bley con el piano interior para evolucionar y transformarse en unos fantásticos duetos entre el contrabajo de Pavone, la batería de Wilson y las cuerdas del piano. “Sweet” es una maravillosa composición instantánea que, sumamente lírica, aparece llena de matices, mientras que los apenas tres minutos de “Solo Bley” sirven para demostrar una vez más la tremenda versatilidad del canadiense. Trio Arc es, en suma, un magnífico ejemplo de las posibilidades expresivas que las composiciones instantáneas pueden originar en las manos adecuadas.

José Francisco “Pachi” Tapiz




Nicole Mitchell’s Black Earth Ensemble - Xenogenesis Suite (A Tribute To Octavia Butler)


Composiciones: “Wonder” 4:56, “Transition A” 5:54, “Smell Of Fear” 5:36, “Sequence Shadows” 4:42, “Oankali” 4:22, “Adrenalin” 5:43, “Transition C” 5:49, “Before And After” 6:39, “Dawn Of A New Life” 7:01

Todos los temas, arreglos y letras por Nicole Mitchell. Compuesto como encargo del Chamber Music America’s New Works Presentation Program, financiado por la Doris Duke Foundation.

Músicos: Nicole Mitchell (flauta), David Boykin (saxo tenor), David Young (trompeta), Nankwe Ndosi (voz), Justin Dillard (piano), Tomeka Reid (violonchelo), Josh Abrams (contrabajo), Marcus Evans (drumset), Avreeayl Ra (percusión).

Grabado el 20 de junio de 2007 en Firehouse 12, New Haven, Connecticut. Editado en 2008 por Firehouse 12 Records. FH12-04-01-006.

Comentario: De cambio radical se puede calificar el dado por la flautista y compositora Nicole Mitchell en la quinta grabación de su grupo Black Earth Ensemble. Tal y como sucedía en las grabaciones anteriores su música se vuelve a alimentar de la tradición de la AACM de Chicago, pero en vez de con el concepto de la Great Black Music, en esta ocasión su obra entronca con los trabajos más comprometidos, musicalmente hablando, de algunos de los grupos e integrantes de esta asociación, especialmente The Art Ensemble Of Chicago, o de luminarias como Sun Ra.

El hilo conductor de esta obra conceptual es Dawn, la primera parte de la trilogía Xenogenesis de la escritora de ciencia ficción Octavia Butler. Esta autora, primera mujer ganadora del importante premio Nebula y merecedora de una beca de la Fundación McArthur, falleció inesperadamente poco antes de la presentación de esta obra.

En esta novela, tras una hecatombe nuclear su protagonista sufre una abducción por unos extraterrestres que se procrean con otras especies. Este ser humano se encontrará en un entorno alienígena inhóspito y terrible. La vocalista Nankwe Ndosi representa a este personaje y es capaz de transmitir el miedo, incertidumbre y desesperación generados en semejante situación. Para ello recurre tanto a los textos de Nicole Mitchell, como sobre todo a los amplios recursos expresivos de su voz. El resto de componentes del ensemble son los encargados de crear musicalmente, a partir de las composiciones y arreglos de Nicole Mitchell, ese entorno desolador y terrorífico en el que apenas hay resquicios para la esperanza.

Aquí es donde radica la grandeza de esta obra, ya que los efectos emocionales de sus músicas sobre el oyente son independientes del conocimiento de los elementos a partir de los cuales se originó esta obra. Un cambio radical y un paso adelante en la carrera de la flautista más interesante de su generación.

José Francisco "Pachi" Tapiz




Empty Cage Quartet - Stratostrophic


Composiciones: “Again A Gun Again A Gun Again A Gun“ 10:40, “Freedom Is On The March” 2:26, “Old Ladies” (Kris Tiner) 3:03, “The Power Of The Great” 5:20, “We Are All Tomorrow’s Food” 6:50, “Steps Of The Ordinary Unordinary” 2:07, “Aurobindo” (Kris Tiner) 3:20, “Through The Doorways Of Escape Come The Footsteps Of Capture” 13:57, “Beedie And Bob” (Kris Tiner) 0:45, “The Illusion Of Transparency” 3:17, “Don’t Hesitate To Change Your Mind” (Kris Tiner) 17:24

Todas las composiciones por Jason Meers, salvo las indicadas.

Músicos: Jason Mears (saxo alto y clarinete), Kris Tiner (trompeta y fiscorno), Ivan Johnson (contrabajo), Paul Kikuchi (batería, percusión y electrónica).

Grabado en Luna Records, Los Angeles (California), el 13 y 14 de agosto de 2006. Publicado en 2008 por Clean Feed. CF103CD.

Comentario: Stratostrophic es la segunda grabación del grupo de Los Ángeles (California) Empty Cage Quartet. Es obligatorio indicar que a pesar de su juventud son ya seis las grabaciones publicadas por este cuarteto. A las dos publicadas a nombre de Empty Cage Quartet hay que añadir las cuatro primeras que fueron editadas a nombre de MTKJ Quartet.

Este bagaje previo se nota fuertemente en la música de su última grabación. Su propuesta artísitica incorpora elementos provenientes de diferentes estéticas dentro del jazz. Estos pasan desde un bop más o menos free (“Old Ladies”, “We Are All Tomorrow’s Food”, “Beedie And Bob”) hasta formas contemporáneas (especialmente en las composiciones más extensas como “Again A Gun Again A Gun Again A Gun“,“Through The Doorways Of Escape Come The Footsteps Of Capture” y “Don’t Hesitate To Change Your Mind”, que sin que se indique explícitamente aparecen planteadas a modo de suites). Sin embargo, el aspecto más relevante de la grabación es que la escucha de la música deja la presesencia de una voz común, muy trabajada y llena de recursos tanto colectivos como individuales por parte de los cuatro músicos.

Stratostrophic es una grata sorpresa por parte de un grupo no muy conocido, que gracias a obras como la publicada en Clean Feed bien merecería comenzar a alcanzar un mayor reconocimiento entre los aficionados al jazz.

José Francisco “Pachi” Tapiz




Jesse Stacken - That That


Composiciones: “Humidity” (Stacken, Opsvik, Davis), “Shaky Oak”, “Distractions”, “Sad Sidewalk”, “North Shore”, “Inventor”, “Bulge In Tire” (Stacken, Opsvik, Davis), “Ignored”, “Birds In Slow Motion (From Above) ”, “Climb A Tree”, “That That”, “Current”

Todos los temas compuestos por Jesse Stacken salvo los indicados.

Músicos: Jesse Stacken (piano), Eivind Opsvik (contrabajo) y Jeff Davis (batería).

Grabado en Nueva York, el 10 de diciembre de 2006. Editado en 2007 por Fresh Sound New Talent.
FSNT 308

Comentario: Jesse Stacken fue una grata sorpresa cuando le escuché como pianista del Peter Van Huffel Quintet, banda en la que comparte atril con otro joven valor, el guitarrista Scott Dubois, y con el propio líder, que también apunta maneras muy interesantes. Ahora Stacken levanta el vuelo con este disco, que sirve como carta de presentación y como declaración de intenciones.

Acompañado por una rítmica nada despreciable, formada por el noruego Eivind Opsvik y el norteamericano Jeff Davis, este trío es una buena muestra de la música que están desarrollando algunos jóvenes en Brooklyn. Fresh Sound lleva años editando discos que intentan definir una denominación de origen para ese gran barrio neoyorquino. A veces con resultados mas afortunados que otros y últimamente con un criterio un tanto vago, pero ahí quedan esas instantáneas para la posteridad, que nos recordarán lo que se cocía al principio del milenio entre los jóvenes jazzmen de Brooklyn.

Centrándonos en Stacken, tras escuchar atentamente este That That, descubrimos a un pianista completo, formado, con una gran capacidad y muchos sitios a los que le apetece ir. Esa falta de enfoque es normal en músicos jóvenes y no debe ser un obstáculo a la hora de valorar a Stacken en su justa medida. Su pianismo emerge a borbotones y lleno de vida, llevándonos de un sitio a otro sin llegar a explotar, pero manteniendo cierto interés indemne a lo largo del CD.
Stacken suena por momentos a Andrew Hill, Paul Bley, Jarrett, Mehldau e incluso Craig Taborn, sin acabar de definirse, pero demuestra una técnica sólida y un planteamiento fresco y arriesgado.

That That es un debut muy interesante en el que Jesse Stacken, con la inocencia que acarrean las circunstancias, muestra una calidad muy superior a muchos pianistas supuestamente consagrados. La materia prima ya la tiene, la madurez ya le llegará. Ahora le toca ir hacia adelante y enseñarnos qué quiere hacer.

Yahvé M. de la Cavada




Peter Brötzmann & Peeter Uuskyla - Born Broke


Composiciones: CD1: “Born Broke” 21:45, “Beautiful But Stupid” 13:33, “Ain’t Got The Money” 22:29
CD2: “Dead And Useless” 38:24

Todas las composiciones por Peter Brötzmann y Peeter Uuskyla.

Músicos: Peter Brötzman (saxo tenor y clarinete) y Peeter Uuskyla (batería).

Grabado en Suecia el 9 de septiembre de 2006. Editado en 2007 por Atavistic. ALP185CD.

Comentario: Peter Brotzmann está en un momento impresionante. A pesar de ser tradicionalmente uno de los grandes free-blowers del jazz europeo, y de la aparente dureza de su música, por todas partes aparecen grabaciones suyas que, si bien no son amables o ligeras, resultan siempre diferentes e interesantes, yendo mucho más allá de tocar fuerte y hasta el infinito.

A pesar de la desaparición de su mejor grupo pequeño (Die Like A Dog), Brotzmann ha sabido montar una serie de pequeñas unidades realmente interesantes para complementar sus grandiosas obras con su Chicago Tentet. Tanto Sonore como su cuarteto con Joe McPhee, la Wild Mans Band o el Full Blast Trio son diferentes caras de una misma personalidad, la del excelente saxofonista alemán. Su capacidad para interactuar con los miembros de estas y otras pequeñas formaciones es la llave para producir música tan diferente con unos y con otros.

En este caso hay que partir de que el dúo con un batería es, desde su propia concepción, un terreno árido y difícil de afrontar. Además, dada la estética en la que Brotzmann tiende a moverse, esta colaboración con el batería sueco Peeter Uuskyla podría desembocar en una orgía paroxística, agresiva, ruidosa y desbocada. Pues bien, nada más lejos de la realidad; contra todo pronostico, Born Broke es un disco reflexivo, intenso pero contenido y también, aunque de forma muy personal, introspectivo.

En muchos momentos, Uuskyla despliega desarrollos rítmicos continuos y muy sincopados, juega mucho con la intensidad y mantiene en todo momento a Brotzmann paralelo a su propio discurso. Nadie arrastra a nadie, con lo que el dúo resulta muy democrático, pero sobre todo, un alarde de improvisación bicéfala que mantiene el interés del oyente en todo momento.

Born Broke, una vez más, confirma que Brotzmann es una apuesta segura. A veces dura, a veces impactante, pero siempre interesante y creativa.

Yahvé M. de la Cavada




Enrico Pieranunzi, Marc Johnson, Joey Baron featuring Kenny Wheeler - As Never Before


Composiciones: “Soundings”; “Improheart” (Wheeler, Pieranunzi, Johnson, Baron); “A Nameless Gate”; “As Never Before”; “Many Moons Ago”; “Impromind” (Wheeler, Pieranunzi, Johnson, Baron); “Song for Kenny”; “Time's Passage”; “Winter Moon”.
Todos los temas de Enrico Pieranunzi excepto los indicados

Músicos: Enrico Pieranunzi (piano), Marc Johnson (contrabajo), Joey Baron (batería) y Kenny Wheeler (trompeta y fiscorno).

Grabado en Noviembre y Diciembre de 2004 en Ludwigsburg
CAM Jazz 7807-2


John Taylor - Whirlpool


Composiciones: “Consolation” (Kenny Wheeler); “For Ada” (John Taylor); “Nicolette” (Kenny Wheeler); “The Woodcocks” (John Taylor); “I Loves You Porgy”; “Everybody's Song But My Own” (Kenny Wheeler); “In The Bleak Midwinter” (John Taylor).

Músicos: John Taylor (piano), Palle Danielsson (contrabajo) y Martin France (batería).

Grabado en Octubre 2005 en Ludwigsburg
CAM Jazz 7802-2


Kenny Wheeler - Other People


Composiciones: 1 “Other People”; 2 “Some Days Are Better”; 3 “Win Some, Lose Some”; 4 “More is Less”; 5 “Nita”; 6 “String Quartet n. 1”; 7 “The Lucky Lady”; 8 “The Unfortunate Gentleman”.

Todos los temas compuestos por Kenny Wheeler.

Músicos: Kenny Wheeler (trompeta, fliscornio) y John Taylor: piano (en 1, 3, 4, 7, 8); Hugo Wolf String Quartet: Sebastian Gürtler (violín), Régis Bringolf (violín), Wladimir Kossjanenko (viola), Florian Berner (violonchelo).

Grabado en Octubre 2005 en Ludwigsburg
CAM Jazz 7801-2

Comentario: Melancólico es un adjetivo inseparable de Kenny Wheeler, ya se hable del aire nostálgico y de pérdida que respiran sus composiciones, o de su carácter, reticente hasta lo huidizo, puntilloso e hipercrítico con sus solos, y de protectiva modestia envuelta. Lo es también el poso que deja la escucha de estos discos bajo reseña que circulan alrededor suya, ya sea como trompetista o como autor. En ellos el estilo sigue ahí, en la escrupulosa factura de sus emotivos temas, y en un toque lírico en el que, a los 78 años de este caballero canadiense, la columna de aire que le hacía escalar como una exhalación hasta el registro más alto e interpretar elegante e inmaculadamente saltos interválicos, ha perdido consistencia, y, como consecuencia, bajado el lustre de su tono rotundo y dorado, uno de los más perfectos del jazz contemporáneo. La elección de un poco convencional trío de dos guitarras y un contrabajo en su anterior trabajo para CAM Jazz, It Takes Two, y su no presencia en algunos temas casi anunciaban una vocación de retiro, de refugiarse en la composición, ante la bajada de sus prestaciones como instrumentista, y no deja de ser significativo que la fecha de grabación de estos discos bajo reseña daten de la misma época que el citado It Takes Two.

Siete meses antes, grababa Enrico Pieranunzi su As Never Before, un homenaje al trompetista y un disco deseado dadas la falta de empuje y compromiso que plagaba un disco a priori ganador como fue Fellini Jazz, su primer encuentro discográfico. En la notas del nuevo registro, Pieranunzi señala la influencia decisiva del álbum de Wheeler Gnu High que le dio suficiente coraje para cambiar su estilo compositivo, una influencia generalizada en no pocos músicos desde Jane Ira Bloom a John Hollenbeck, pasando por numerosos jóvenes músicos centroeuropeos. Ingresar a un elemento nuevo en el engranaje superior de un trío como el formado por Pieranunzi, Marc Johnson y Joey Baron tiene sus riesgos y si la deferencia a Wheeler en su papel de solista es total, la arquitectura del trío permaneces intacta, con Johnson surgiendo desde el fondo con sus impulsivos episodios cargados de melodismo y Baron añadiendo su exquisito gusto a las escobillas y en los platos. Las composiciones de Pieranunzi son el punto fuerte, desde la pasional “Soundings”, con la que se inicia el disco, a la bellísima “Winter Moon”, que lo cierra. Siguiendo la tónica de álbumes anteriores hay en este también cortes colectivamente improvisados, dos en este caso, con el prefijo impro en su título. La conjunción con Wheeler es impecable en los temas antes citados y en el doliente vals “A Nameless Gate”, en los que se mantiene en un seguro registro medio; con su voz menos precisa, el tema-título peligra sin llegar a naufragar. El foco está instalado sobre Wheeler, pero de lo que el oyente se maravilla es del supremo entendimiento del trío que lo sustenta.

La afinidad entre Wheeler y John Taylor es profunda y viene de antiguo. Ambos comparten una misma tendencia introspectiva, gusto por lo pastoral y contemplativo, por la exquisitez armónica mostrada en detalles significativos pero que no llaman la atención sobre si mismos, por un toque limpio y muy labrado, todo ello mostrado con amplitud en un reguero de discos a sus nombres y en un proyecto compartido como Azimuth. Ya el primer disco de Taylor, Pause And Think Again, incluía a Wheeler y a todos los colaboradores cercanos, como John Surman, Norma Winstone o Chris Laurence. Su dúo para CAMjazz What Now? era una muestra patente de ello, tanto como la devoción de Taylor por su amigo al incluir temas suyos en sus álbumes, el último de ello el muy aclamado Angel Of The Presence, producto de un trío ejemplar. El mismo trío protagoniza Whirlpool, un disco que despliega sus mismas virtudes si bien su sensibilidad es más cercana a la configuración de trío de Bill Evans, con quien siempre se ha comparado a Taylor, y de camino a Pieranunzi. Si el pianista italiano ha logrado una extroversión melódica clásico-mediterránea que lo ha alejado paulatinamente del modelo, Taylor continúa siendo un pianista de interior cuya educada y sensible distancia no le permite caer en lo confesional. Así Whirlpool se inicia con “Consolation”, de Wheeler, todavía dentro del molde evansiano, como lo están “I Loves You Porgy” y “Everybody’s Song But My Own”, pero ya en el tema-título ofrece algo propiamente de Taylor con una de sus características composiciones en la que el tema oscila en un ir y venir, pregunta y respuesta, que sirve de conversación interna al trío, muy suelto en sus intervenciones en un fluido que llega a parecer eternamente maleable. Desde un inicio semioriental, “For Ada” va cambiando de carácter hasta centrarse en una lírica melodía punteada con gusto por France, siempre discreto en sus bien juzgadas y medidas dosis de color. Le sigue “Nicolette”, uno de los temas durables de Wheeler cuya melodía y exposición no estarían fuera de lugar en Pieranunzi si su trío y este no fuesen de sonido tan diferentes y si la fraseología de ambos pianistas no se distanciasen tanto. Situado en medio del álbum, “The Woodcocks” es claramente su pieza de resistencia, un introvertido tema de Taylor con sus característicos motivos de ida y vuelta y un trabajo ejemplar de conjunción del trío con France suelto y preciso y Danielsson gigantesco. “In The Bleak Midwinter” es por su parte una de esas estampas a que nos tiene acostumbrados la música británica, serenas y dignas en un meciente canto con la emotividad a flor de piel en su lamento pero que nunca rompe en algo pasional. Algo muy similar ha sido la crítica reiterada lanzada a Taylor: una música llena de interés pero que raramente alcanza lo subyugante. Hay momentos que así parece en su civilidad, pero los detalles, la inteligencia, y la “carpintería” de su música, hay que decirlo, resultan preciosos.

Taylor registraba su disco en Octubre, tres meses después de It Takes Two!. Dos días después reingresaba en el estudio Bauer de Ludwigsburg, donde ECM grababa sus primeros discos, para grabar un álbum muy diferente con Kenny Wheeler, un álbum con el Cuarteto de Cuerdas Hugo Wolf. Y qué álbum, sobre todo porque el toque de Wheeler parece revigorizado en sus vuelos flechados al registro clarín, además de que el formato parece indicado para el romanticismo derrotista (léanse los títulos para mejor indicación) del músico canadiense. Su “String Quartet No. 1” tiene sus señas en toda su extensión, con su oscilante línea melódica y su sentido de pérdida expresada como lamento. Convencionalmente tonal y nada solemne o rígido, falta común de quienes son ajenos al formato, la interpretación del Cuarteto Hugo Wolf es poderosa y profundamente emotiva, con un sobresaliente trabajo de su primer violín y su chelista. Si bien esta pieza resulta de mayor interés para el seguidor de Wheeler que para el aficionado común, el resto del álbum, con el trompetista y Taylor, es otro asunto, sobre todo cuando Wheeler introduce otros ritmos, como un semitango en el tema-título, o el tratamiento de los distintos elementos del grupo en forma de diálogo, como en el díptico “The Lucky Lady/ The Unfortunate Gentleman”. Pero es en piezas como la que da título al álbum, en el dramático “More Is Less”, y en el desolador “Some Days Are Better”, en los que Wheeler da su fuerte. Álbum claramente personal, producto del deseo, muy trabajado en una integración de cuarteto, piano y trompeta, y en el que el trompetista se muestra a corazón descubierto, encuentra su paralelismo en discos como los de otros compañeros de generación, John Surman, que en sus últimos trabajos integra modos barrocos e incluso un órgano de iglesia. Una inesperada vuelta a la forma.

Ángel Gómez Aparicio




Vandermark 5 - Beat Reader


Composiciones: “Friction”, “New Acrylic”, “Any Given Number”, “Signposts”, “Speedplay”, “Compass Shatters Magnet”, “Further From The Truth”, “Desireless”

Todas las composiciones por Ken Vandermark.

Músicos: Ken Vandermark (saxo barítono y clarinetes), Dave Rempis (saxos alto y tenor), Fred Lonberg-Holm (chelo y electrónica), Kent Kessler (contrabajo) y Tim Daisy (batería)

Grabado en Chicago, el 19 y 20 de diciembre de 2006. Editado en 2007 por Atavistic.
ALP184CD


Vandermark 5 - The New York Suite


Composiciones: “Part 1: Painters”, “Part 2: Composers”, Part 3: Improvisers”

Todas las composiciones por Ken Vandermark.

Músicos: Ken Vandermark (saxo barítono y clarinetes), Dave Rempis (saxos alto y tenor), Fred Lonberg-Holm (chelo y electrónica), Kent Kessler (contrabajo) y Tim Daisy (batería)

Grabado en Chicago el 17 de junio de 2007. Editado en 2007 por Atavistic como bonus disc con las primeras 1500 copias de Beat Reader.

Comentario: Hay pocos grupos en activo con la solvencia y el alto nivel que tienen los Vandermark 5, y cada vez que se incorpora una pieza más a su discografía es un momento de tensión. Como con el quinteto de Dave Holland o el trío de Keith Jarrett, la experiencia nos ha demostrado que cada entrega de su obra es de una calidad impensable para muchos de sus contemporáneos y que, aunque hagan uso del derecho a citarse a sí mismos, cada tema que producen está justificado, sea desde la perspectiva de la excelencia musical o desde la simple premisa de estar constantemente buscando y creando.

El anterior disco de Vandermark 5, A Discontinuous Line marcó un nuevo comienzo para esta banda, debido a algo muy importante: la salida de Jeb Bishop y la entrada (no diremos que sustituyéndole) de Fred Lonberg-Holm. La capacidad para reinventar la banda y redirigirla del líder ha sido magistral. Lejos de caer en la autoindulgencia o intentar en vano cubrir la plaza de Bishop, Vandermark ha puesto en marcha unos V5 completamente nuevos, sin perder un gramo de personalidad en el camino.

El único disco que podría considerarse “de transición” es el doble LP en directo editado por Not Two, Four Sides To The Story, en el que Lonberg-Holm se incorpora a un quinteto que mantiene en su repertorio temas de The Color Of Memory mientras estrena algunos que se grabarían semanas después en A Discontinuous Line. Desde entonces, Vandermark ha compuesto específicamente para los nuevos V5, y el resultado ha sido espectacular. Si su anterior disco demostraba el acierto de la incorporación del chelista, Beat Reader confirma que Lonberg-Holm era lo mejor que podía pasarle al grupo, sin desmerecer al gran Jeb Bishop.

Beat Reader suena mas maduro, más redondo que cualquier entrega anterior de la banda, y eso son palabras mayores. Desde la primera nota, no hay un solo segundo en esta grabación que no sea magistral. Las composiciones, la compenetración de la banda, los solistas, todo ello es intachable y de una calidad impensable. Vandermark ha roto la barrera entre compositor e instrumentista y se expresa con una elocuencia apabullante. Como ya hiciera en A Discontinuous Line (y parece que va a ser tónica habitual a partir de ahora), opta por limitarse a tocar saxo barítono y clarinetes, dejando a Dave Rempis la exclusividad en los saxos alto y tenor. Ésta medida hace que la paleta sonora sea más rica y define aun más los lenguajes de cada instrumentista.

A pesar de que ha avanzado muchísimo en el dominio del tenor, Vandermark es un maestro del clarinete y el clarinete bajo (un par de muestras claras de ello en Beat Reader son los temas “Signposts” y “Friction” respectivamente), y una de las voces ineludibles para entender el saxo barítono de los últimos años (como demuestra en la escalofriante “Any Given Number”).

Rempis, por su parte, ha pulido su sonido y alcanza en este disco cotas de inspiración e interpretación altísimas. Tanto al tenor como al alto (en el que todavía es evidente la herencia de Dolphy) su discurso es siempre sólido e interesante.

Por otro lado, la presencia de Lonberg-Holm va mucho mas allá de su original estilo y su impresionante dominio del arco; su aportación con electrónica tanto a su instrumento como al conjunto (un rasgo que parece importado a V5 de otro grupo de Vandermark, la Territory Band), proporciona nuevos matices a una música que de por si es tremendamente rica.

Asimismo, la perfecta sección rítmica que conforman Kessler y Daisy hacen que todo funcione con una perfección que no tiene nada que ver con la frialdad, sino con la implicación máxima y emocionante en una música cuyos giros y recovecos se vuelven sencillos en sus manos.

Además, con las primeras 1000 copias del disco se regalaba un CD en directo que recoge la inédita “New York Suite” de Vandermark. En tres partes dedicadas a pintores compositores e improvisadores, los V5 desarrollan otro disco que debe entenderse como lo que es: un disco diferente. The New York Suite, sin alcanzar el nivel de Beat Reader, nos regala 48 minutos más de música fantástica, entre la que destaca la parte dedicada a los improvisadores.

Las cosas no pasan por casualidad. Estas composiciones, esta compenetración y maestría no salen de la nada, sino de miles de horas de búsqueda y de reflexión. De miles de días cogiendo el instrumento con la valentía y la humildad que exige el compromiso total con la creación; un compromiso que Ken Vandermark adquirió hace tiempo.

La recompensa está aquí, en estos 70 minutos perfectos que componen el último disco de Vandermark 5. Si Beat Reader es una obra maestra lo dirá el tiempo, pero a mi ya me lo parece.

Yahvé M. de la Cavada