E.S.T. (Esbjörn Svensson Trio) - Leucocyte


Composiciones: “Decade”, “Premonition – I. Earth”, “Premonition – II. Contorted”, “Jazz”, “Still”, “Ajar”, “Leucocyte – I. Ab Initio”, “Leucocyte – II. Ad Interim”, “Leucocyte – III. Ad Mortem”, “Leucocyte – IV. Ad Infinitum”

Todas las composiciones por Esbjörn Svensson, Dan Berglund y Magnus Öström.

Músicos: Esbjörn Svensson (piano, efectos, radio), Dan Berglund (contrabajo, efectos) y Magnus Öström (batería, efectos, voz).

Grabado en Studios 301, Sydney (Australia).
ACT 9018-2

Comentario: La impronta de e.s.t. en la escena jazzística mundial había llegado a tal punto que ya recibían críticas relativas a su escasa capacidad de renovación. Leucocyte es la respuesta a los portavoces de semejante despropósito. La temprana muerte de Esbjörn Svensson una llamada al vacío, a lo inconcluso. Si, en palabras de Michel Houellebecq: “el deseo, al contrario que el placer, es fuente de sufrimiento, odio e infelicidad”, Leucocyte es la última muestra de placer de la banda más influyente de la última década, pero la pérdida de Esbjörn nos ha hecho presas del deseo insatisfecho.

Si la renovación de los leucocitos es básica para la defensa del sistema inmunitario humano, la visión musical de e.s.t. se renovaba periódicamente gracias a jam sessions informales en las que partían de un material melódico y armónico mínimo, lanzándose de lleno al terreno de la libre improvisación no feísta. Hace apenas unos meses el trío decidió enfrentarse a dicha tarea en mitad de su última gira australiana. Durante dos días ensayaron sin objetivo ni rumbo fijo, apoyándose en breves motivos melódicos y rítmicos en base a los que expresarse con total libertad y, eso sí, grabando la sesión. Formalmente el resultado es muy distinto al trabajo histórico del grupo, pero en términos de tímbrica, intención e intensidad sonora e.s.t. habla más claro que nunca. Al lirismo de Esbjörn Svensson y la claridad de Dan Berglund se suma el excepcional trabajo de un Magnus Öström original y atrevido (baste como ejemplo su solo de caja al final de “Premonition – I. Earth”). Por primera vez en bastante tiempo se puede escuchar un atisbo de swing en el cuarto corte, titulado simplemente “Jazz”, si bien armónicamente la interpretación tan sólo se centra en una sección modal. En “Ajar” encontramos una pequeña joya donde Svensson se recrea en su piano durante poco más de minuto y medio, y en la suite “Leucocyte” escuchamos al grupo haciendo gala de todo su potencial, desde los sonidos roqueros y distorsionados de “Ab Initio” a la calma contemplativa de “Ad Infinitum”, pasando por el dolor de “Ad Mortem” y el sobrecogimiento de “Ad Interim”: un simple minuto de silencio.

Escuchamos Leucocyte desde el respeto, casi veneración, pero también desde la frustración, desde la ansiedad que ocasiona el deleite cuando sabemos que ocurre por última vez. El hecho de que el trabajo final de e.s.t., el disco póstumo de Esbjörn Svensson, sea una obra maestra no es motivo suficiente para aliviar la pena de los que reconocíamos en la banda sueca a tres visionarios capaces de conducir el jazz por nuevos y originales terrenos. Ad infinitum.

Arturo Mora Rioja




Humi (Hugh Hopper & Yumi Hara Cawkwell) - Dune


Composiciones: “Long Dune”, “Shiranui”, “Seki no Gohonmatsu”, “Circular Dune”, “Scattered Forest”, “Hopeful Impressions Of Happiness”,
“Awayuki I”, “Awayuki II”, “Distant Dune”, “Futa”

Músicos: Hugh Hopper (guitarra bajo y loops), Yumi Hara Cawkwell (teclados y voz)

Grabado entre el 19 de septiembre de 2007 y 27 de febrero de 2008

MoonJune Records, 2008

Comentario: Humi es un proyecto extraño y difícil de catalogar formado por el dúo Hugh Hopper & Yumi Hara Cawkwell donde se yuxtaponen elementos vanguardistas, música contemporánea, jazz y rock progresivo en su faceta mas ambient.

En todo caso Humi práctica un sonido alejado de lo hecho anteriormente por Hugh Hopper ya sea en solitario o con el grupo Soft Machine, lo que llevará a sus incondicionales a reconocer que es un músico de valía y difícil de encasillar por su constante búsqueda de sonidos diferentes y creativos.

En cuanto a Dune, es una obra que se pierde en el misterio espiritista y en el dolor de ultratumba, donde las voces de Yumi Hara Cawkwell son lamentos psicofónicos en “Long Dune” ó “Hopeful Impressions Of Happiness”, creándose atmósferas dramáticas, envolventes y tenebrosas, induciéndonos a percibir llantos de recién nacidos en la lejanía.
Los desvaríos del órgano sinuoso y chirriante de Yumi Hara Cawkwell se mezclan con un no menos extraño bajo de Hugh Hopper, produciendo ambientes desafiantes y delirantes que nos alejan de este mundo en “Awayuki I” y “Awayuki II”.

Dune se acerca al romanticismo gótico de nuestro compatriota Andreu Jacob, a Maese Pérez “El organista” y a Béla Lugosi en un desafíante descalabro sonoro para oídos inquietos y corazones tranquilos.

Enrique Farelo




Brigada Bravo & Díaz - Músicas populares de la Guerra Civil


Composiciones: “¡A las barricadas!”, “Trágala”, “Canción del Frente Unido”, “La Internacional”, “Los cuatro generales”, “Bandiera rossa/La joven guardia”, “Au devant de la vie”, “Himno de Riego”, “Arrión”, “Si me quieres escribir”

Músicos: Antonio Bravo (guitarras, live looping); Germán Díaz (zanfona, caja de música, live looping)

Grabado el 5 de diciembre de 2007 en la mansión de producciones efímeras por Arturo Valdasano.

Comentario: ¡Qué difícil es hacer un homenaje! Porque, afrontémoslo, las buenas intenciones, la admiración y el intento de emulación no bastan. Un gran homenaje necesita utilizar un lenguaje propio con el que interpretar lo homenajeado; crear algo que sea propio y real y que, al mismo tiempo, evoque algo inevitablemente ajeno.

Cuando se trata de tocar una música que amamos, es difícil no caer en la falta de objetividad del fan, o en la irrelevancia provocada por una subjetividad exacerbada. De hecho, algunos de los más grandes se han hundido recreando a sus grandes tótems, convirtiendo grandes ideas en fiascos ingenuos y pueriles.

Por todo lo expuesto anteriormente, Músicas populares de la Guerra Civil me parece mejor que bueno; es todo lo que puede esperarse de un gran homenaje y, además, un disco fantástico.

La premisa puede resultar chocante o, al menos, peculiar: un dúo de guitarra y zanfona que, al final, resulta mucho más de lo que parece. Antonio Bravo es un guitarrista completísimo y lleno de recursos, y para el dúo no duda en utilizar con mucha habilidad un looper con el que grabar en directo acompañamientos y bajos que envuelvan las improvisaciones. Pero Germán Díaz no se queda atrás y, utilizando puntualmente la misma técnica, se muestra como un interprete dúctil y polivalente. Con estos pequeños “trucos” (aunque de trucos no tienen nada), la pareja despliega varias capas de sonido que les proporcionan un sinfín de posibilidades y que hacen que la inclemencia acústica que puede generar un dúo se convierta en un montón de canciones extrañas y mágicas, que suenan tan actuales como tradicionales. Canciones de toda la vida que no pierden su significado, pero que se convierten en himnos a la modernidad y a la universalidad.

Mezclando anacronismos con vanguardia, tocando con pasión y respeto, tomando la distancia necesaria pero, en cierta forma, abrazando afectuosamente las composiciones… El resultado es un disco que, al menos en este momento, suena atemporal.

Música de verdad, que respira y que crece ante nuestros oídos. Música de entonces tocada como música de hoy, por músicos de hoy. Dos creadores que se sitúan a la cabeza de un panorama nacional que, aunque un tanto anquilosado, se mantiene vivo y palpitante. Antonio Bravo y Germán Díaz son dos de ellos, pero también están Baldo Martínez, Marc Egea, Ramón López, Agustí Fernández, Agustí Martínez, Néstor Munt, Enric Cervera, Manolo Rodríguez, Carlos Costa, Ferran Fagés, Albert Giménez… Tantos nombres que, desgraciadamente, se mencionan muy poco dada su contribución a la evolución de la música improvisada en nuestro país.

Así que háganse un favor: agénciense una copia de este Músicas populares de la Guerra Civil y descubran la maravilla que pueden hacer dos grandes talentos con un fragmento de nuestra historia musical.

Después vayan a un recital de Antonio Bravo y Germán Díaz y disfruten de música creativa en directo de mano de dos intérpretes magníficos. Yo lo haré, desde luego. Y si tengo valor, quizá me acerque después a darles las gracias por este proyecto, porque es una de las mejores cosas que le han pasado este año al jazz español.

Yahvé M. de la Cavada




Revolutionary Snake Ensemble - Forked Tongue


Composiciones: “Just A Closer Walk” 5:49 (tradicional, arreglado por Ken Field), “Slots” 2:44 (Ken Field), “Brown Skin Girl” 3:11 (Norman Span), “Little Liza Jane” 5:39 (tradicional, arreglado por Ken Field), “The Large S” 4:30 (Ken Field), “Chippie” 3:08 (Ornette Coleman, arreglado por Ken Field), “Give Me Jesus” 2:18 (tradicional), “Down By The Riverside” 7:03 (tradicional, arreglado por Ken Field), “Que Sera Sera” 7:19 (Jay Livingston & Ray Evans), “White Wedding” 2:54 (William Broad), “Minor Vee” 5:14 (Ken Field), “Under The Skin” 3:00 (Ken Field)

Músicos: Ken Field (saxo alto, silbatos, percusión, palmas), Jon Fraser (trompeta), Andrew Hickman (saxo tenor), Kimon Kirk (contrabajo), Phil Neighbors (batería, percusión; bajo en “Slots”), Erik Paull (batería, percusión), Lennie Peterson (trombón). Invitados: Gabriell Agachiko (voz en “Down By The Riverside”), Karen Aqua (djembe en “Down By The Riverside”; pandereta y palmas en “Chippie”), Andy Pinkham (bajo en “White Wedding”, “Slots”; palmas en “Chippie”), Jesse Williams (bajo en “Under The Skin”).

Grabado en estudio en Boston en 2006. Publicado en 2008 por Cuneiform Records. Rune 269.

Comentario: Uno de los estereotipos en el jazz es el de las marching bands. El Revolutionary Snake Ensemble rompe con algunas de estas ideas preconcebidas, recogiendo la tradición de estas formaciones y avanzando un poco más allá. En su segunda grabación tras editar en 2003 Year Of The Snake (Innova Recordings), este septeto dirigido por el saxofonista Ken Field no tiene ningún problema en aunar música perteneciente a la tradición funeraria de Nueva Orleans (“Just A Closer Walk”) con ritmos funk (“Slots”) o latinos (“Brown Skin Girl”), o temas tradicionales de blues (“Down By The Riverside”) retomados con un cierto aire oriental junto a versiones de artistas tan dispares como Ornette Coleman (“Chippie”), Billy Idol (“White Wedding”) o del archiconocido “Que Sera Sera”. A pesar de esta aparente dispersión Forked Tongue se transforma en un trabajo coherente de principio a fin gracias a unos ritmos calientes apoyados puntualmente por distintos detalles (un silbato aquí, una percusión allá, la colaboración de una vocalista en algún tema) que proporcionan una gran variedad al sonido del grupo. A esto hay que unir unos buenos solos y unos arreglos que logran que la música sea vibrante de principio a fin y toda una invitación al baile. No estaría mal que alguien tomase nota de estos bostonianos y de la forma en que la animación callejera puede ser llevada por unos derroteros distintos a los acostumbrados, al menos por parte de las propuestas que acostumbran a actuar por estos pagos. Mientras tanto, a seguir disfrutando con el segundo disco del Revolutionary Snake Ensemble.

José Francisco “Pachi” Tapiz




Speed / Cheek / Furic Leibovici - Jugendstill


Composiciones: 1.- “Carter Variations I” (1:33) 2.- “Carter Variations II” (1:38) 3.- “Carter Variations III” (0:56) 4.- “Carter Variations IV” (0:57) 5.- “Carter Variations V” (0:20) 6.- “Therego” (5:01) 7.- “A Music Of Tranquility” (4:15) 8.- “Daffodils” (4:07) 9.- “Three Kind Of Folks” (6:30) 10.- “Feuillage Des Gestes” (9:37) 11.- “Les Nuits De La Chapoulie” (11:26)

Todos los temas compuestos por Stephane Furic Leibovici

Músicos: Chris Speed (clarinete), Chris Cheek (saxos tenor y soprano), Stephane Furic Leibovici (contrabajo).

Grabado en Nueva York en junio de 2006. Mezclado en París en junio de 2008.
Publicado en 2008 por ESP-DISK’ ESP 4048

Comentario: Tono calmado, muy calmado, el de Jugendstill. Con una formación inusual de saxo (Chris Cheek al tenor y soprano), clarinete (Chris Speed) y contrabajo (Stephane Furic Leibovici), este trío se mueve por la frontera de la libre improvisación y la clásica contemporánea. Los once temas (todos ellos firmados por Furic Leibovici, aunque el disco esté editado a nombre de los tres músicos) presentan una gran variedad en cuanto a la duración. Estos varían entre los apenas cinco minutos que duran en total las cinco “Carter Variations” (inspiradas en Elliot Carter) que abren el disco, a los aproximadamente diez minutos de cada una de las dos piezas que lo cierran (“Feuillage Des Gestes”, “Les Nuits De La Chapoulie”). Otro hecho relativamente sorprendente es que el productor del disco sea el batería y percusionista Jim Black. Por un lado está la ausencia de su instrumento, pero sobre todo porque esta es una propuesta bastante alejada de lo que suele tocar en sus proyectos o acompañando a otros músicos.

Lo más interesante de la grabación es la forma en que los músicos desarrollan la música. Ésta se distribuye en uno, dos o tres planos sonoros que no caminan independientes entre sí, sino que están fuertemente correlacionados. El resultado es una obra preciosa en la que destaca sobre todo lo demás la forma magistral en la que los músicos van engarzando sus intervenciones.

José Francisco “Pachi” Tapiz




Marc Copland - Another Place


Composiciones: “Like You” (Marc Copland). “River Bend” (John Abercrombie). “Dark Horse” (Drew Gress). “Car Blue Lady” (John Abercrombie). “Another Place” (Marc Copland). “Ballad In Two Keys” (John Abercrombie). “Everything I Love” (Cole Porter).

Músicos: Marc Copland (piano), John Abercrombie (guitarra), Drew Gress (contrabajo) y Billy Hart (drums).

Grabado en julio de 2007 por Jason Seizer en Pirouet Studios, Munich.
2008 Pirouet Records. PIT3031



Comentario: A Copland siempre le gusta reencontrarse con viejos amigos. Una nueva prueba de ello es este Another place, en el que los músicos llamados a participar en el cuarteto, además de cruzar sus trayectorias en múltiples proyectos, ya registraron con idéntica formación Second Look (Savoy, 1996). Incluso, si pensamos en las primeras colaboraciones entre Copland y John Abercrombie, tenemos que remontarnos a finales de los sesenta, cuando el hoy pianista ejercía de saxofonista alto.

Sin embargo, el innegable entendimiento que se percibe entre los músicos no encuentra en todos los cortes la misma altura compositiva, dejándonos, dentro de un nivel general muy bueno, una ligera sensación de irregularidad.

Destacan especialmente, en estas exploraciones por paisaje sonoros, “Like you”, con ese teclado moviéndose en la niebla que tantas veces hemos disfrutando en las baladas de Copland; la energía de “River bend”, con los mejores fraseos de Abercrombie; “Car blue lady” con pianista y guitarrista alternando protagonismos, y “Another place”, especialmente rica en las interacciones del grupo.

Copland vuelve a mostrar sus dotes de líder imprimiendo su personalidad en cada tema, cohesionando siempre los movimientos de la banda, dosificando perfectamente su presencia y firmando un par de estupendas composiciones; sus improvisaciones son siempre originales y emocionantes, y sus acompañamientos tan atentos como insólitos… El pianista, sabedor quizá de las carencias que amenazaban con lastrar la grabación, se crece en su ejecución y termina entregando un trabajo extrañamente irresistible en su imperfección. A su lado, Abercrombie se muestra más suelto y melódico que en sus habituales trabajos para ECM. Drew Gress responde en todo momento con esa precisión y sensibilidad que tan bien conocemos, aunque los arreglos del disco nos dejan con ganas de escucharlo con mayor presencia (la belleza de su sonido asoma en la introducción de “Ballad in two keys” dejándonos con la miel en los labios). Y el experimentado Billy Hart, por su parte, acierta tanto a la hora de empujar con brío a los solistas como cuando toca tejer sutilezas en las baladas; su labor, digna de mención por sí sola, resulta especialmente atractiva por la distancia que marca con respecto a su colega Rückert, habitual batería del pianista: su estilo resulta mucho más fluido e igual de libre, y es indudable la fuerza con que espolea al líder de la grabación.

Sin estar entre los mayores logros de Copland, este lanzamiento, que coincide con el sexagésimo aniversario del pianista, deja momentos de indudable disfrute que no decepcionarán a sus seguidores, invitándonos a esperar con ganas la última entrega de la trilogía New York Recordings.


Ricardo Arribas – Sergio Zeni




Every Woman Is A Tree - Angles


Composiciones: “Peace is not for us”, “Don´t ruin me”, “My world of mines” “Every woman is a tree”, “The indispensable warlords”, “Let´s talk about the weather (and not about the war)”

Todos los temas compuestos por Martin Küchen.



Músicos: Magnus Broo (trompeta), Mats Äleklint (trombón), Martin Küchen (saxo alto), Mattias Ståhl (vibráfono), Johan Berthling (contrabajo), Kjell Nordeson (batería).

Grabado en directo en Estocolmo el 2 de marzo de 2007. Publicado en 2008. Clean Feed Records. CF 112

Comentario: Es uno de esos días.

No ha pasado nada concreto, o quizá si, y no he reparado en ello. La cuestión es que no estoy en mi mejor momento. Quizá es tristeza, hastío o un poco de la tan veces romántica, pero siempre amarga, melancolía. Mis movimientos se han vuelto más lentos, más cansados. En definitiva, tengo ganas de rendirme por hoy, de bajarme del día y esperar a que venga otro, mas clemente.

Mi desidia y yo subimos a mi coche; nos esperan unos cuantos kilómetros por delante y uno de mis rituales favoritos, escuchar música mientras conduzco, ni siquiera me apetece. De forma automática pongo un CD anodino que se limite a ocupar el silencio, o más bien, a tapar el zumbido que emiten el coche y mi tarde seca.

En un momento dado, la música empieza a fundirse con el ruido de fondo y decido no devaluar aún más lo que suena. En un alarde de autodisciplina, cosa muy poco habitual en mi, decido adelantar trabajo y dar una primera escucha a algún disco que tengo pendiente de reseñar. Después de todo, una primera toma de contacto es algo muy básico en el proceso de valoración, y dadas las circunstancias, me resulta saludable concentrarme en algo, aunque sea forzándome a mi mismo.

Veamos… Every Woman is a Tree. Mmmm, buen título y buena portada. Un sexteto liderado por Martin Küchen, saxofonista desconocido para mí que, además, firma todas las composiciones. Los nombres de éstas suenan comprometidos, refiriéndose a la ecología, la paz o la descarnada sociedad en la que vivimos. En un vistazo rápido veo que en el interior de la carpetilla se explaya a gusto sobre estos y otros temas de forma clara, directa e inteligente.

Entre los músicos hay tres nombres destacables: Magnus Broo, Mattias Ståhl y Kjell Nordeson. Todos ellos traen cantidad de buenos recuerdos para cualquier oyente iniciado en la escena europea actual, aunque su presencia garantiza la calidad y el interés, no la dirección y el estilo que tomará la música. Pero eso es lo de menos, mi mente está preparada para cualquier embestida acústica, y sabe desconectar rápidamente, si acaso fuese necesario.

Una nota sostenida con arco en el contrabajo precede y envuelve algunas frases del saxo alto. Suena solemne, pero fresco; no está mal. Entonces entra el vibráfono, y la pieza se va intensificando lentamente hasta que entra el sexteto. Y suena cada vez mejor.

Con el grupo acompañando desde una estética postfree, el trombonista comienza a improvisar. El solista es capaz, aunque no particularmente elocuente, pero la banda que tiene detrás es fantástica y trepidante y poco a poco el solo se vuelve parte de una improvisación colectiva, aunque controlada.

De alguna forma, mi ánimo está levantándose, principalmente porque mi atención no puede despegarse de lo que suena. Comienza el segundo tema y una vez mas, el contrabajo abre la pieza, esta vez con un solo reflexivo y espiritual que desemboca en un dibujo que se repite obsesivamente. Küchen y Ståhl se van introduciendo en el tema y un aura hipnótica emana de los arreglos, a medida que la composición crece y crece.

Ahora estoy preso de una euforia callada, mi cuerpo se mantiene en tensión y la desidia se ha extinguido. ¿Quién dudó del poder curativo de la música? Para almas adormecidas no hay nada mejor.

Espero unos segundos a que empiece el tercer tema y temo que la cosa decaiga, pero no. Un riff a la Mingus tocado por los vientos estalla con la entrada del contrabajo y la batería. La euforia se desata. He perdido el control y me veo cabeceando rítmicamente sin poder evitar sumergirme en esta música intensa y gloriosa.

El resto ya da igual. Desde ese momento, lo único que me importa son los sonidos que invaden mi cabeza. Lo que fuese que me oprimía se ha evaporado y me ha dejado a solas con una experiencia musical de primera categoría. Podría hablar de solos excelentes y de arreglos fantásticos, pero sería como intentar fotografiar una tormenta.

Sin lugar a dudas, Every Woman is a Tree es uno de los discos del año. Una grabación que infecta al oyente y toma el control de su mente desde el principio hasta el fin. Suena espiritual y sexual, a Coltrane, Mingus y en definitiva, al sonido del puñetero planeta palpitando bajo mis pies.



Yahvé M. de la Cavada




Poetry In Motion - Conference Call


Composiciones: “The Shining Star” (Gebhard Ullmann), “Poetry in Motion” (Michael Jefry Stevens), “The Path” (Joe Fonda), “Next Step” (Joe Fonda), “Back To School” (George Schuller), “Quirky Waltz” (Michael Jefry Stevens), “Desert... Bleue... East” (Gebhard Ullmann)

Músicos: Gebhard Ullmann (saxo tenor, soprano y clarinete bajo); Michael Jefry Stevens (piano) Joe Fonda (contrabajo); George Schuller (batería y percusión).


Grabado en Brooklyn, Nueva York, el 7 de septiembre de 2006. Publicado en 2008 por Clean Feed Records. CF118


Comentario: Poetry In Motion podría ser el mejor disco del grupo Conference Call. O puede que no, pero la cuestión es que tras una primera escucha, esa es la sensación que queda.

Con la formación aparentemente estable desde hace unos años (George Schuller es el batería oficial, aunque le precedieron Matt Wilson y Han Bennink y Gerry Hemingway le ha sustituido en alguna ocasión), el grupo parece cómodo y relajado, comunicándose a un nivel espectacular. Esa parece la base de la banda y de la música que toca: la extraordinaria comunicación entre ellos. Todos los temas parecen tremendamente abstractos y sin embargo están muy definidos. Pero lo que es más importante, los músicos alcanzan ese estado de gracia en el que parece que todos tocan completamente a su aire y sin embargo, escarbando en los sonidos, uno puede percibir la sintonía que les hace imprescindibles a todos ellos.

Gebhard Ullmann, nombre básico del jazz y la vanguardia europea, posee un sonido pleno pero flexible al tenor y etéreo pero contundente al clarinete bajo. Así, consigue el difícil objetivo de sonar diferente según la pieza, no sonando a nadie en concreto. Michael Jefry Stevens tiene desde hace años un grupo con Joe Fonda, con lo que es natural que se entiendan a la perfección, y su estilo abierto y lírico es necesario para la música. Concentrándose en la parte media y aguda del teclado, recurre en ocasiones a armonías enriquecedoras y patrones percusivos que se repiten obsesivamente. Su papel es quizá el más impresionante puesto que, seguramente sin pretenderlo, desvía la atención del oyente hacia su piano en todo momento.

Pero Poetry In Motion es una obra coral, porque todos tocan en todo momento para todos y al final, es imposible disfrutar exclusivamente de lo que hace uno de ellos. Por ejemplo, George Schuller parece tener un papel secundario por lo aéreo y sofisticado de su toque, pero poco a poco se revela como una de las claves de la banda. Y no nos olvidemos de Fonda, con esas líneas poderosas e inspiradas que zigzaguean envolviendo a sus compañeros.

Además, las composiciones tienen la misma cualidad que los músicos: la de lograr una unidad ilusoria, teniendo en cuenta lo variado de la propuesta. Hay cientos de matices entre ellas y caracteres muy diversos pero, curiosamente, Poetry In Motion suena compacto, indeleble, capaz de soportar el juicio de los oídos más exigentes.

Quizá es por el resultado, orgánico y atemporal, o porque simplemente, lo firman cuatro nombres de un talento extraordinario. En definitiva, es una música inclasificable que navega entre la libertad más pura y el sentido más definitivo.

Poetry In Motion. Ahora que lo pienso, visto así, es mucho más que el nombre de un tema o el título del CD. Es toda una definición.



Yahvé M. de la Cavada




Gorka Hermosa - Tangosophy


Composiciones: “Intro: Ekía” (Hermosa), “Libertango” (A.Piazzolla), “¿Albiztur...?” (Popular/Hermosa), “L`Enfant Perdu” (G. Díaz), “Jota de Al Cañis” (Hermosa), “Anantango” (Hermosa), “Milonga dell Vent” (Hermosa), “Galliano en Santiago” (Hermosa), “Bulería de Arousa” (C. Díez), “Slalom” (A. Furundarena), “Epilogoa: Ekía” (Hermosa)

Músicos: Gorka Hermosa (acordeón), Germán Díaz (zanfona), Baldo Martínez (contrabajo), Chema García Portela (clarinete bajo), Daniel L. Arróyabe (guitarra), Jesús Prieto "Pitti" (guitarra), Jesús Marcos (bajo eléctrico), César Díez (bajo eléctrico), Diego Martín (batería), Juguillos, Andoni Elorza y Aitor Furundarena (percusiones y jaleo)

Grabado en Madrid, Valladolid, Ponferrada y Hendaia, entre 2003 y 2006.
X-Trañas Producciones, 2006.


Comentario: Gorka Hermosa es un músico fuera de lo común. Incansable compositor, pedagogo e intérprete de acordeón, en su densa carrera –aunque apenas pasa de los treinta años– ha realizado incursiones en el folk, el jazz, la música clásica y la electrónica, de las que han resultado numerosas grabaciones, tanto de discos propios como ajenos. Podemos encontrar su personal sonido en discos de músicos de estilos heterogéneos, pero que tienen en común una altísima calidad musical, como es el caso de Rao Trío o Manuel Luna.

Tangosophy es el tercer trabajo en la discografía de Gorka Hermosa y el primero bajo su propio nombre, que se presenta como compilación de algunos de los proyectos en los que se halla inmerso. Como era de esperar, en él participa una extensa lista de músicos que, junto al acordeonista, integran cuatro formaciones diferentes: Germán Díaz & Gorka Hermosa con Baldo Martínez, Rao Trío, Diáspora y Garúa. Entre todos ellos destacan las figuras de Germán Díaz, Baldo Martínez y el propio Gorka Hermosa, en lo que parece el embrión de una nueva escuela, en la que que todos colaboran en discos de todos –incluso los temas “Libertango” y “Bulería de Arousa” han sido extraídos del primer disco de Rao Trío–.

Como reflejo de este eclecticismo, nace una mezcla de géneros y estilos en la que Gorka Hermosa se mueve con fluidez: el jazz, la música contemporánea, la música tradicional de distintos puntos de nuestra geografía y, sobre todo, el tango, del que encontramos pinceladas a lo largo de todo el disco. Y es que esta integración de estilos que caracteriza a Gorka Hermosa tiene mucho en común con el tango de Astor Piazzolla –también integrador y ecléctico–, como el propio Hermosa reconoce, tanto en el interior como en el título del disco.

Con todos estos ingredientes no podía resultar más que un trabajo sobresaliente, innovador, que fluye a contracorriente de todo y sorprende por su capacidad de absorber desde la primera escucha. Nada sobra y nada falta en este disco, que ofrece en 11 temas de calidad indiscutible un repaso por el personal universo sonoro de Hermosa, en el que conviven una intensa melancolía y un optimismo vital que quedan perfectamente reflejados en sus composiciones. En suma, Tangosophy es un disco redondo, con un sonido característico que a buen seguro constituirá un importante hito en la carrera del acordeonista.

Sin duda, este grupo de magníficos músicos tiene mucho que decir y está enriqueciendo a buen ritmo el panorama musical español. Celebramos este nuevo trabajo de Gorka Hermosa que desde su nacimiento es ya todo un clásico. Imprescindible.


Ana Blázquez




Pablo Held - Forest Of Oblivion


Composiciones: “Two Questions, One Answer”. “Forest Of Oblivion”. “Hand Jive”. “Interlude”. “Phasen”. “Melody”. “Vertigo”. “Pájaro Triste”. “Ana Maria”. “Phase II”.

Músicos: Pablo Held (piano), Robert Landfermann (contrabajo) y Jonas Burgwinkel (batería)

Grabado el 3 de agosto y el 13 de diciembre de 2007 en Munich, Alemania.
Editado en 2008 por Pirouet Records. PIT3032


Comentario: Es alemán, tiene 21 años y éste es su debut discográfico como líder.

Ganador en tres ocasiones del primer premio del concurso de Jóvenes Músicos de Jazz de Nordrhein-Westfalen (el primero a la edad de 10 años), Held ha tocado con la WDR Big band, Manfred Schoof, Paul Heller y Niels Klein. Le gusta citar entre sus influencias, a los teclados de Evans, Hancock, Jarrett, Barenboim, Tristano, Mompou, Paul Bley, Satie, Zawinul, Carrothers o Debussy. Pero también a músicos tan diversos como Miles, The Beatles, Joao Gilberto, Joni Mitchel, Toru Takemitsu, Sonny Rollins, Björk o Coldplay.

Seis de los diez temas aquí reunidos son de su autoría. Los otros cuatro pertenecen a Tony Williams (“Hand Jive”, muchos recordarán la version del álbum Nefertiti de Miles Davis), Wayne Shorter (“Ana Maria”), Federico Mompou (“Pájaro triste”) y a una improvisación del trío (“Interlude”).

Held se muestra en general como un pianista calmo, inclinado a moverse con una notable economía de recursos, que otorga especial atención a los silencios (“Interlude”, “Phasen”, “Melody”, “Pájaro triste”, “Ana Maria”, “Phase II”). Sabe crear tensión con su interpretación, sabe aguantar un instante el tempo antes de pulsar determinados acordes (“Phasen”), compone con verdadera habilidad y ofrece arreglos pianísticos originales y atractivos. Robert Landfermann y Jons Burgwinkel se adaptan perfectamente al estilo de Held, y entre los tres consiguen una grabación convincente, moderna y atractiva, con momentos impregnados de una sosegada sensación de misterio (“One Answer”).

Juega en su contra que ya hayamos escuchado muchas grabaciones conceptualmente similares, ejecutadas por músicos de mayor calado; Forest Of Oblivion no produce ningún rechazo, pero tampoco es fácil que genere grandes pasiones. Se trata, ni más ni menos, de una correcta grabación que presenta a un joven pianista con la cabeza bien amueblada pero, todavía, con poco que decir. El tiempo corre a su favor, y cuando arda la chispa que alumbra interpretaciones como “Forest Of Oblivion”, “Ana Maria” o “Phase II” le estaremos esperando.


Ricardo Arribas – Sergio Zeni




Guinga - Dialetto Carioca


Composiciones: Guinga (guitarra y voz), Paulo Sergio Santos (clarinete), Jorginho do Trompete (trompeta), Lula Galvao (guitarra); artistas invitados Gabriele Mirabais (clarinete).

Músicos: 1. “Di menor” 3:56; 2. “Garoa e maresia” 1:52; 3. “Dà o pé loro” 3:49; 4. “Senhorinha” 5:42; 5. “Côco do côco” 2:29; 6. “Orassamba” 4:35; 7. “Dichavado” 2:52; 8. “Mingus samba” 1:53; 9. “Igreja da Penha” 2:53; 10. “Sete estrelas” 2:45; 11. “Comendador Alburquerque” 3:46; 12. “Jongo de comprades” 2:40; 13 “Chorado” 4:07

Todos los temas compuestos por Guinga.



Grabado el Auditórium Santa Cecilia de Perugia en Septiembre 2005. Editado en 2007 por Egea. SCA 131

Comentario: El título que da nombre al presente trabajo discográfico refleja a la perfección la impresión que se llevará el aficionado tras la escucha del mismo. Los treces temas que son interpretados a lo largo del compacto (con unos tiempos de duración relativamente cortos, entre minuto y medio, y cinco minutos), son pequeñas piezas en donde el diálogo entre los diferentes interpretes es la esencia y la base del proyecto liderado por el guitarrista y vocalista Guinga. Para ello se sirve de diversas texturas sonoras procedentes de músicas como el jazz o la música clásica, todo ello canalizado e interpretado a través de la música brasileña.

Hay que señalar de entrada que no nos encontramos ante un compacto en esencia de música de jazz, pero tampoco, ante uno de world music, categoría que hoy en día se utiliza como “cajón de sastre”, para incluir cualquier proyecto musical en donde se mezclan diversos estilos musicales. La influencia y la materia prima musical, proviene de la música brasileña, que se convierte en el hilo conductor, al cual se le añaden diversas sonoridades y texturas estilísticas que provoca que se enriquezca el proyecto, y que conlleva como resultado, la interpretación de las melodías con una extraordinaria naturalidad y gran lirismo. Todo ello provoca un extraordinario “diálogo” entre todos los músicos, lo que redunda en una gran cantidad de historias, que son contadas e interpretadas con extraordinaria sensualidad y buen gusto. De entre los músicos de la sesión, señalar el sonido del clarinetista Paulo Sergio Santos (uno de los mejores en su especialidad, pues fue durante muchos años solista en al Orquesta Sinfónica en Rio de Janeiro, y también formó parte del mítico quinteto de Villa-Lobos), que con su instrumento aporta una sonoridad sencillamente bella y que resulta ser el complemento perfecto para la guitarra de Guinga.

El presente trabajo se tiene que escuchar con tranquilidad y sin prisas, pues de lo contrario se corre el peligro de dejar escapar la enorme belleza que del mismo se desprende, lo que no se hace apto para llevar la escucha de una forma acelerada, muy propia de los tiempos que hoy corren. Pasen y escuchen.


Juan Carlos Abelenda.




Marcus Printup - Bird Of Paradise – The music of Charlie Parker


Composiciones: “Stupendous”, “Now’s The Time”, “Lover Man (take 2)” “Bird Of Paradise”, “Donna Lee”, “Parker’s Mood”, “The Hymn”, “Quasimodo”, “Lover Man (take 1)”, “Confirmation”, “Bird Feathers”

Todos los temas compuestos por Charlie Parker excepto “Donna Lee” por Miles Davis, “Lover Man” por Roger Ram Ramirez y “Stupendous” por Melvin Broiles.


Músicos: Marcus Printup (trompeta), Ted Nash (saxos alto y tenor), Kengo Nakamura (contrabajo), Shinnosuke Takahashi (batería), Riza Hequibal (arpa).



Grabado en enero de 2007. SteepleChase Records.

Comentario: Marcus Printup es uno de los Young Lions menos conocidos de los 90; un heredero directo de Wynton Marsalis (con el que puede mimetizarse hasta el extremo) y protegido en su momento de Marcus Roberts. Después de grabar y girar con Marsalis, la Lincoln Center Jazz Orchestra, Carl Allen y el propio Roberts, Printup fue desarrollando una carrera como líder bastante anodina. El chaval tocaba bien, pero sin contar nada nuevo. Uno de tantos.

Printup volvió a captar mi atención como sideman del gran Ted Nash en sus grupos más mainstream, protagonizando momentos estelares en los discos Still Evolved (Palmetto, 2003) e In The Loop (Palmetto, 2006). Después de eso, una vez más volví sobre el trompetista gracias a su anterior CD, Peace In The Abstract (SteepleChase, 2006), que me llamó la atención por la presencia de dos de los mejores músicos del momento: Greg Tardy y Marc Cary. Está claro que Printup sabe rodearse de grandes músicos, pero además de eso, encontré un valor añadido en su carrera mas reciente.

Aparentemente, después de desligarse de la enorme sombra de Marsalis y Roberts, y de ver como su contrato con Blue Note se perdía en el limbo tras Nocturnal Traces (Blue Note, 1998), el joven trompetista ha ido desarrollando una carrera independiente en la que, dentro de sus posibilidades, intenta expresarse libremente.

Por supuesto, su enfoque sigue partiendo del neo-hardbop y su intención no parece ser en ningún momento evolucionar o innovar sobre un lenguaje que le gusta tal y como es. En la grabación que nos ocupa, la rítmica japonesa de Peace In The Abstract repite un año después (¿tal vez el disco está grabado en Japón? SteepleChase no da ninguna pista al respecto...) y se mantiene sólida y atenta, cubriendo perfectamente su papel.

En esta ocasión, tenemos a los saxos al ya mencionado Ted Nash, viejo conocido de Printup y uno de los grandes saxofonistas vivos. Su presencia en Bird Of Paradise garantiza un buen puñado de grandes momentos, que se hacen realidad en cada uno de sus solos. Por si fuera poco, Nash tiene la clase necesaria para improvisar al alto en un homenaje a Parker… ¡Sin emular a Parker en absoluto!

Así que tenemos una buena banda, un repertorio incuestionable firmado en su mayoría por Charlie Parker (incluido el excelente y poco versioneado “Quasimodo”) y un líder con ganas de hacer algo diferente dentro de la tradición. Y aquí viene el elemento diferenciador o, como mínimo, peculiar. Ante la ausencia de piano, el trompetista incluye en varios temas a Riza Hequibal, interprete de arpa que sale del aprieto con toda tranquilidad. En realidad, el arpa sólo le da un color al conjunto y algún que otro solo de lo mas apañado, pero merece la pena escuchar estos temas tocados como siempre, pero diferentes.

En cuanto al líder, su lenguaje también ha mejorado considerablemente, y da la sensación de que ha alcanzado ese punto tan bueno en el que un solista se toma el tiempo para pensar sus frases y no tocar nada innecesario. Sonando más a Clark Terry y a Fats Navarro que a un paradigma más natural en este proyecto como sería Gillespie, su estilo y sonido parecen estar rozando algo bastante cercano a la madurez.

Sin ser un disco inolvidable, Bird Of Paradise contiene una cantidad nada despreciable de buenos momentos, y la promesa de que Marcus Printup tiene cosas que decir, aunque sea atrincherado en la tradición. Y eso ya es más de lo que ofrecen muchos.


Yahvé M. de la Cavada




Sumrra - Ao vivo


Composiciones: “Believe In Trane”, “Continuo”, “Chanzo”, “Home”, “Mr. Jones”, “Nature Wine”, “Intruso”.
Todos los temas compuestos por Xacobe Martínez Antelo, excepto “Continuo” y “Nature Wine”, de Manuel Gutiérrez.


Músicos: Manuel Gutiérrez (piano) Xacobe Martínez Antelo (contrabajo) y LAR Legido (batería).

Grabado en directo del 4 al 7 de julio de 2007 en la Sala Nasa. Editado en 2008 por Free Code Jazz records. FC33CD



Comentario: Conviene que a uno le guste la carne algo cruda para disfrutar a fondo de la tercera grabación de Sumrrá: el contrabajo untuoso de Xacobe Martínez Antelo, las escobillas de LAR Legido y la elegante ejecución pianística de Manuel Gutiérrez están ahí, pero pronto la música se torna afilada para mostrarnos lugares sonoros de torva belleza y aristados contornos.

No hay nada fingido en Ao Vivo, las composiciones son relativamente sencillas y entramos en ellas rápidamente. Priman en su desarrollo una componente rítmica muy directa, de sorprendente modernidad, remachada constantemente por el maremágnum de ritmos de recia y potente factura de Legido, y una actitud de Gutiérrez a la hora de encarar las improvisaciones que a menudo nos lleva a pasajes profundamente hipnóticos, todo ello empastado con el necesario buen hacer de Martínez Antelo.

Llama especialmente la atención el efecto que por momentos (“Believe In Trane”, “Chanzo”) producen algunas improvisiones de Manuel Gutiérrez: de entrada las sentimos como si estuviese tanteando, la digitación lenta y deliberada, muy cuidadosa, casi poco natural, pero en seguida nos va llegando un sentido dramático enorme que se desprende de ese mismo planteamiento pianístico. Claro que los logros de Sumrrá son cosa de tres: a lo largo de toda la grabación se respira un constante flujo de energía entre los músicos (especialmente rico en “Continuo” o “Intruso”, por ejemplo). En “Chanzo” el piano se carga de una sorprendente viveza, y la energía latente en el sonido del grupo se incrementa hasta desembocar en una coda de prodigiosa potencia que hace subir al máximo la temperatura de la sala. Era ya conveniente levantar por un momento el pie del acelerador y “Home”, teñida de un melancólico lirismo, cumplimenta esa necesidad sin bajar el listón emocional del resto del disco. “Mr. Jones” supone el regreso de los ritmos macizos, insistentes, de la insolente liberación sensitiva que propone el nuevo Sumrrá (Xacobe vuelve a dejar aquí un buen ejemplo de lo que puede dar de sí una improvisación de contrabajo en este contexto). La reposada “Nature Wine” y la swingueante “Intruso” terminan de redondear una grabación orgánica, coherente, que permite a los integrantes del trío ahondar en una manera sólida de plantear el jazz que, por los motivos que sea, no es frecuente entre los músicos españoles, y que ellos llevan ya varios años transitando a través de este grupo, cada vez con mayor personalidad, desparpajo y contundencia.

Ao vivo es una celebración llena de talento, de entusiasmo, de sudor, de sinceridad, de grandes complicidades. En ella priman la fuerza sobre la dulzura, la crudeza sobre la hechura…Un suculento plato que muchos devoraremos con fruición.


Ricardo Arribas – Sergio Zeni




Rodrigo Gonzalez Pahlen - El origen de la realidad


Composiciones: 1. “Mirando el cielo y las estrellas” 06:58; 2. “Montevideo te quiero” 07:23; 3. “Como dos niños” 05:13; 4. “Milonga de los lujuriosos” 06:03; 5. “La contemplación” 01:29; 6. “La impernanecia” 02:27; 7. “Candombe del suizo” 07:43; 8. “Conversaciones con Hernán Romero” 07:20; 9. “A la merced de las Almas” 08:55; 10. “Momentos de Clermont” 06:27, Bonus Track - En vivo/Festival Internacional de Jazz de la Pataia. Uruguay. Enero 2002

Todos los temas compuestos y arreglados por Rodrigo Gonzalez Pahlen.


Músicos: Hernando Romero (guitarra - Temas 1/8/9); Badal Roy (tablas - Tema 3); Filarmónica de Montevideo (Tema 3); Raúl Jaurena (bandoneón - Temas 2/3); Federico Garcia Vigil (Dirección - Temas 2/3); Ruben Rada (Voz - Tema 2); Húgo Fattorusso (acordeón - Tema 4); Andrés Ibarburu (bajo eléctrico - Tema 4); Martín Ibarburu (bombo leguero - Tema 1, cajón Temas 1/2/4/8/9 y batería Tema 4); Pablo Soma (flauta - Temas 2/4/8/9/10); Popo Romano (bajo eléctrico - Temas 8/9 y contrabajo - Tema 10); Marcelo Torres (contrabajo - Tema 2); Mariano Gallardo Pahlen (guitarra acústica - Tema 7); Lobo Nuñez (tambores - piano - Temas 2/7); Noe Nuñez (repique - Temas 2/7); Ferna Nuñez (chico - Ferna Nuñez - Temas 2/7); Freddy Kerber (Jarrón - Tema 4); Mauro Perez (armónica - Temas 1/2); David Silliman (cajón y chiches - Tema 1); Hernando Romero (guitarra - Temas 1/8/9); Mario Rodríguez (contrabajo - Tema 1) y Rodrrigo González Pahlen (guitarra - Tema 1 / voces - Temas 1/2/4/7/9 y piano en todos los Temas excepto Tema 1).

Temas grabados entre 2004 y 2006 en Nueva York, Montevideo y Buenos Auries. Editado en 2008 por New Mood Jazz.

Comentario: Tras haber escuchado este disco en diversas ocasiones, uno no sabe bien a ciencia cierta cual ha sido el resultado del mismo: si nos encontramos ante una vulgar y casposa copia de temas de Pat Metheny, un disco de world music, un disco con influencias argentinas o un disco con dudoso gusto flamenco. La grabación de Gonzalez Pahlen adolece en integridad de concreción artística, y esto es una de las peores circunstancias que le pueden pasar a un músico.

Los temas “Mirando el cielo y las estrellas” y “Montevideo te quiero”, tal y como he comentado, son una copia sonora que nos rememora al grupo de Pat Metheny, pero sin duda alguna de mal gusto a consecuencia de la nula creatividad en los mismos. Por otro parte la utilización de motivos flamencos en diversos temas como “Conversaciones con Hernán Romero” y “A la merced de las Almas”, se tornan en muchos momentos repetitivos, cansinos y monótonos, lo que provoca que su escucha por instantes se haga casi insoportable. Igual ocurre en la utilización de ciertos ritmos de tambores o voces, como en el tema “Candombe del suizo”, en donde el líder de la sesión, con una obsesión y hasta diría que con obstinación, se regodea en la interpretación del mismo hasta asediar musicalmente, llegando a un colosal aburrimiento.

La “realidad” de este disco deja un sabor de boca bastante amargo al que seguramente Gonzalez Pahlen ha querido obtener con el mismo. En definitiva, un disco que no pasará a la historia.


Juan Carlos Abelenda




People Are Machines - People Are Machines


Composiciones: Marius Neset (saxo tenor), Magnus Hjorth (piano), Petter Eldh (contrabajo) y Antón Eger (batería).

Músicos: 1. D.S. (Antón Eger); 2. Blame Wilhelm (Magnus Hjorth); 3. “Far Away” (Marius Neset); 4. “Cath This Cat” (Magnus Hjorth); 5. “In The Crease (Brandford Marsalis)

Grabado en directo durante el Festival Internacional de Jazz de Getxo 2007. Getxo Europar Jazzaldia 2007. Publicado en 2008 por Errabal. ER.019.



Comentario: La presente grabación pertenece al ganador del “Concurso de Grupos” del Festival Internacional de Jazz de Getxo del año 2007, que recayó en el grupo danés People Are Machines. Señalar así mismo, que junto al premio de mejor grupo, también se entregó en el mencionado festival el premio al “Mejor solista”, que recaló en Magnus Hjorth , pianista de la mencionada formación. Este grupo danés, que se fundó como banda profesional en el año 2004 y que es prácticamente desconocido en nuestro país, tiene en la presente grabación la tarjeta de presentación para los aficionados.

El nombre del grupo hará preguntarse a más de un aficionado, tras la escucha de todo el repertorio, si los intérpretes de la formación no son auténticas máquinas de interpretar música, pues la ejecución de la misma a lo largo de los cinco temas (muchos de ellos con un extenso minutaje), demuestran un fuerte grado de intensidad e ímpetu. Resaltar la aportación del fantástico saxofonista Marius Neset, que en el tema “Cath This Cat” o en el de Brandford Marslis “In The Crease”, expone su jazz más explosivo, expansivo y vigoroso, que hará disfrutar a más de un aficionado, y que sin duda alguna presenta las credenciales del que puede ser en un corto periodo de tiempo uno de los mejores improvisadores del continente europeo. Resaltar por supuesto el buen hacer del pianista Magnus Hjorth, pieza básica en el grupo, así como el resto de miembros que se mantienen a una gran altura y que sirven de apoyo para la interpretación de sus compañeros. El grupo danés también demuestra buenas maneras en tempos más reposados como la balada “Far Away”, aunque la misma acaba en pleno éxtasis interpretativo por parte de todo el grupo, lo que manifiesta la versatilidad del mismo en momentos menos vigorosos.

En las notas que acompañan en la carpetilla del compacto el crítico de jazz Javier de Cambra al final de sus comentarios señala que “este disco promete muchas escuchas”; yo me atrevería a decir, que este disco promete muchas, muchas y muchas escuchas satisfactorias. Que lo disfruten.


Juan Carlos Abelenda.