Agustí Fernández, Baldo Martínez & Ramón López - Triez


Composiciones: “Anònim” (David Mengual), “Unos por otros”, “Locura otoñal” (Baldo Martínez), “Soltando lastre”, “Lonely Woman” (Ornette Coleman), “Belle de jour”, “Bhimsen Joshi” (Ramón López), “Pasión intacta”, “Mbira Of The Spirits” (Ramón López), “Una sombra en la sombra”

Todas las composiciones por TriEz, excepto donde se indica.

Músicos: Agustí Fernández (piano), Baldo Martínez (contrabajo) y Ramón López (batería, percusión).

Grabado en Girona entre el 17 y el 19 de abril de 2009.
Emarcy 0602527432441

Comentario: ¡TriEz, por fin! Los que hemos tenido el lujo de disfrutar de estos tres gigantes en directo esperábamos ansiosos su debut discográfico, y las expectativas se han visto colmadas. Fernández, Martínez y López, los tres “ez”, abordan la libre improvisación con control y sin los feísmos típica y tópicamente asociados al estilo. Agustí Fernández es una garantía en lo que a pintar armonías con brillo se refiere, Ramón López se integra con gusto y sentido, en milésimas de segundo, en el discurso de sus compañeros, y Baldo Martínez confirma su camaleonismo desenvolviéndose con soltura en un terreno que conoce a la perfección, si bien puede sorprender a los seguidores de otros proyectos suyos.

En el CD encontramos momentos deliciosos (“Unos por otros”, “Mbira Of The Spirits”), encendidos (“Locura otoñal”), inquietos (“Pasión intacta”) y sugerentes (“Belle de jour”). Es impresionante cómo los tres músicos pueden dar sentido al caos (“Soltando lastre”) u otorgar frescura a la enésima versión del ornettiano “Lonely Woman”. La excelente calidad de sonido es el colofón de un disco que, dada su publicación en Emarcy-Universal, puede tener mucha proyección fuera de nuestras fronteras. A ver si es verdad.

Arturo Mora Rioja




Dan Berglund - Dan Berglund’s Tonbruket


Composiciones: “Sister Sad” (Martin Hederos & Tonbruket), “Stethoscope”, “Sailor Waltz” (Dan Berglund & Tonbruket), “Gi Hop”, “The Wind And The Leaves”, “Wolverine Hoods” (Martin Hederos, Dan Berglund & Tonbruket), “Monstrous Colossus”, “Song For E” (Martin Hederos & Tonbruket), “Cold Blooded Music” (Dan Berglund, Johan Lindström & Tonbruket), “Waltz For Matilda”

Todas las composiciones por Johan Lindström & Tonbruket, excepto donde se indica.


Músicos: Dan Berglund (contrabajo), Johan Lindström (guitarras eléctrica, acústica, lap y pedalsteel, piano), Martin Hederos (piano, órgano, violín, teclados, acordeón), Andreas Werliin (batería, percusión).

ACT 9023-2

Comentario: Que nadie espere una continuación de e.s.t. Tonbruket es un proyecto completamente nuevo que parte de las inquietudes del contrabajista Dan Berglund, pero que poco o nada conserva de aquel trío liderado por el tristísimamente fallecido Esbjörn Svensson, y que dejó un poso indeleble en la forma de hacer jazz en este siglo XXI.

Berglund ha conformado un cuarteto especialmente versátil donde las cuerdas de Johan Lindström y las teclas de Martin Hederos dotan a cada pieza de un ambiente propio, distinto al resto pero coherente en concepto. Andreas Werliin es otra elección acertada, capaz de moverse a medio camino entre el jazz, el folk, el pop y el rock sin sobrecargar el volumen del grupo. Y es que esos son los campos por los que transita este proyecto de profundas sonoridades escandinavas. Rock instrumental de tintes folclóricos, improvisaciones jazzísticas sobre bases rítmicas bailables. Si bien alguna obra invita a la esperanza (“Gi Hop”), el contenido global presenta un oscuro desencanto patente en unos títulos de temas (“Sister Sad”, “The Wind And The Leaves”, “Cold Blooded Music”) que bien podrían pertenecer al catálogo de una banda de doom metal.

Tonbruket presenta también un punto obsesivo, cíclico en algunos temas como “Sailor Waltz”. Dan Berglund sigue fiel a su sonido rocoso en pizzicato y melancólico al arco. Johan Lindström sorprende con la pedalsteel guitar, más propia del country, pero que aporta un toque de misterio y se convierte en seña de identidad de esta agrupación. Martin Hederos se centra en el piano o en sus otros instrumentos, dependiendo del tema, pero no suele utilizar todo a la vez. El espacio es un elemento clave en este proyecto.

Por supuesto, no podía faltar el obligado homenaje a Esbjörn Svensson, implícito en “Song For E”, capaz de poner los pelos de punta desde su primera nota. A falta de comprobar el funcionamiento de la banda en directo, los augurios son excelentes para este proyecto Tonbruket, cuyo disco de debut está llamado a convertirse en toda una referencia contemporánea.

Arturo Mora Rioja




Abe Rábade - Zigurat


Composiciones: “Zigurat”, “Sinestesia”, “Xiket”, “Prana”, “7 contra 5”, “Tránsito nº 2 (Deep Cycle)”, “Chanson nº 6” (Federico Mompou)

Todas las composiciones por Abe Rábade, excepto donde se indica

Músicos: Abe Rábade (piano), Pablo Martín-Caminero (contrabajo) y Bruno Pedroso (batería)

Grabado en Boom Studios (Gaia, Portugal) el 27, 28 y 29 de diciembre de 2009.
Nuba Records. Distribuido por Karonte 7818

Comentario: Abe Rábade es uno de esos músicos inagotables que da la sensación de avanzar un poco más en cada uno de sus trabajos discográficos. En este Zigurat se muestra más jarrettiano que nunca, labor en la que cuenta con la inestimable colaboración de un solidísimo Pablo Martín-Caminero al contrabajo y un elegante Bruno Pedroso a los tambores.

Tres aspectos fundamentales sobresalen en Zigurat:
1 - El genio de Abe Rábade, un músico adulto para quien no hay notas que carezcan de importancia, un talento hecho y derecho cuyo tacto al piano sugiere gravedad, solemnidad, importancia.
2 - El trío, una agrupación ensamblada como pocas, donde todos se escuchan y se apoyan sin fisuras, donde todos son figura y gregario. ¿Acabarán, por fin, con esa idea de que en España hay buenos músicos pero no buenos grupos?
3 - El sonido del CD, trabajado y depurado hasta la saciedad, y que acaba de situar a esta terna, definitivamente, al nivel del resto de tríos de piano europeos.

Pero no olvidemos la materia prima, los temas: “Sinestesia”, comandada por el contrabajo, bien podría pertenecer a uno de los primeros discos de e.s.t. (Esbjörn Svensson Trio). El fuego viene de la mano del modal “Xiket”, homenaje al tenor valenciano Jesús Santandreu, con quien Rábade ha compartido numerosos momentos en directo y en estudio. “7 contra 5” es, como su título indica, un ejercicio métrico de difícil asimilación, y en “Tránsito Nº 2”, con una espectacular sección a piano solo, Rábade continúa la série de tránsitos que ya comenzara en Open Doors. De cierre, la “Chanson Nº 6” de Federico Mompou, y de postre, oculto al final de esa pista, un “Somewhere Over The Rainbow” delicioso y la vez coherente con el material precedente.

Este es un CD digno de ser comentado, de aparecer en listas del año y de proporcionar a sus responsables trabajo en directo. Algo que ocurrirá en cuanto se escuche con algo de atención. No en vano en las bellas y profundas notas al libreto dice Abe Rábade que “de la sensibilidad nace la justicia”.

Arturo Mora Rioja




Capman - Lecciones de vida


Músicos: Nacho Aldeguer (voz), Javier Bruna (saxo y flauta), Diego Hernando (batería), Hector García Roel (guitarra), Javier Delgado (contrabajo), Félix Antolín (teclados) y Pablo Rodríguez (violín)

Comentario: El idilio entre el jazz y el hip-hop comenzó hace bastante tiempo desmintiendo con ello a todos los que pensaban que eran músicas completamente antagónicas. Ya sea por medio de samples (A Tribe Called Quest o Digable Planets) o con instrumentación real detrás (The Roots), muchos son los artistas y formaciones que, desde primeros de los noventa incorporan a su música elementos procedentes de ese vasto y rico universo llamado jazz.

Ahora parece que esta mezcla de sensaciones llega a nuestro país con Capman, un proyecto liderado por el polifacético Nacho Aldeguer, antes conocido como actor y ahora dando rienda suelta a su faceta como vocalista y rapper, que desde el 28 de mayo cuenta con un primer disco en el mercado, un directo grabado en el Ateneo de Madrid en diciembre de 2009 bajo el título de Lecciones de vida. Para llevar a cabo con éxito esa, en ocasiones, difícil tarea de abordar un género a partir de otro, Aldeguer se rodea en el escenario de buenos y sólidos músicos, entre los que destacan Héctor García Roel en la guitarra y Javier Bruna en los saxos y flauta, ambos componentes de Fractal. Pues bien, habiéndonos puesto ya en situación podemos decir que ese éxito se consigue pero sólo a medias. El punto positivo viene por parte del apartado instrumental del asunto. Los músicos presentes se encargan de transmitir un elegante groove que, en todo momento, suena más que correcto, con momentos en los que incluso llega a brillar a gran altura. No se trata del clásico beat repetitivo del hip-hop adornado con arreglos jazzies sino de un sonido que divaga, con gran soltura y a partes iguales, entre los dos grandes océanos que representan el jazz y el rap, fluyendo por un aparente fácil camino donde el saxo y la flauta, llevados con maestría por el mencionado Javier Bruna, no se limitan a ser meras comparsas o elementos recurrentes sólo para solos enfocados al lucimiento personal de quien los sopla, sino que acompañan por debajo, a modo de background, la voz principal. Este último es, precisamente, el apartado en el que el disco adolece de cierta falta de carisma, pues un acompañamiento instrumental del calibre del mostrado debe tener al frente, al menos, una voz elegante con algo de flow. Nacho Aldeguer no frasea mal, pero no consigue encontrar su sitio, al menos en lo que a este concierto se refiere, algo que se acrecenta cuando intenta cantar, con momentos desafinados bastante importantes y que, en ocasiones, se hacen un poco cuesta arriba. Estamos por tanto, ante un trabajo de contrastes que, si bien puede resultar interesante en cuando al sonido desplegado en su parte instrumental, queda un tanto cojo en su conjunto global con una desatinada elección como voz protagonista. Con todo y con eso, Lecciones de vida supone un paso adelante en lo que a esta fusión entre jazz y hip-hop se refiere a nivel nacional. Puede que no sea perfecto y que haya bastante por pulir, pues todo es susceptible de margen de mejora, pero puede ser considerado una primera piedra de toque sobre la que edificar un posible futuro que torne en prometedor un subgénero con un sinfín de posibilidades. Veremos.

Rodrigo López "Donny"




Russ Lossing - Personal Tonal


Composiciones: 01."Personal Tonal" (Lossing) 6:27; 02."School Days" (Coleman) 6:49; 03."Turn" (Lossing) 5:58; 04."Gate C53" (Lossing) 7:13; 05."Here’s That Rainy Day" (Van Heusen) 4:11; 06."Plate 80" (Lossing) 6:51; 07."Ley Bay" (Lossing) 6:54; 08."Ozart May" (Lossing) 6:44; 09."Heaven" (Ellington) 7:45; 10."Scrapple From the Apple" (Parker) 5:51

Músicos: Russ Lossing (piano), Loren Stillman (saxo alto), John Hebert (contrabajo), Eric McPherson (batería)

Duración: 65:06

Grabado y mezclado por Joe Marciano en los Systems II Studio, Brooklyn, Nueva York, el 4 de marzo de 2009. Masterizado por Max Ross. Producido por Russ Lossing. Producción ejecutiva: Jordi Pujol. Publicado por Fresh Sound New Talent en 2010. FSNT-365


Comentario: Segundo presente que Russ Lossing nos hace a través del sello Fresh Sound New Talent. Y hablo de regalo porque si Phrase 6 (FSNT, 2004) es un placer para los oídos, la nueva producción del pianista afincado en la Gran Manzana no lo es menos.

Personal Tonal es un disco construido a base de tensión armónica y lienzos modales que el cuarteto utiliza para trazar escarpados paisajes musicales dibujados desde el aire, y que destaca por la compacidad y complicidad con la que los cuatro músicos se desenvuelven. En temas como "Personal Tonal" o "Gate C53", los acordes de Lossing hacen imposible el aterrizaje melódico de Stillman durante sus desarrollos instrumentales; en "Plate 80" es el irregular terreno rítmico el que dificulta la tarea para tomar tierra de todo el cuarteto, mientras que Ozart May deja la impresión de estar observando una tormenta eléctrica desde uno de los asientos de este nuestro particular avión.

Además de las composiciones originales de Lossing, el cuarteto rinde un espectacular tributo en forma de versiones a las figuras de Ornette Coleman con su "School Days" (me atrevo a afirmar que este CD debe mucho a la escuela del saxofonista tejano); a Ellington con la pieza "Heaven"; a Charlie Parker en un cierre redondo del disco con "Scrapple From The Apple"; y de forma indirecta a la figura de Bill Evans a través de la pieza de Van Heusen "Here’s That Rainy Day". En un excelente ejercicio compositivo, Lossing y el resto de la tripulación consiguen llevarse todas y cada una de las partituras versionadas a su personal terreno musical.

Tras haber estado volando más de sesenta minutos sobre atmósferas turbulentas, uno se tropieza de frente con el silencio y la distensión que éste produce. Más relajado, sí, pero con las ansias de volver a disfrutar de una nueva travesía a cargo de las Aerolíneas Lossing.

Sergio Masferrer




The Andrew Neff Group - Ebb and Flow


Composiciones: “Libra Stream”, “Vijnana”, “Scenic Boothl”, “Road to Nowhere”, “Ebb and Flow”, “Chaga”, “Tathata” , “Urban Shift”, “ Red Sand” y “Conditional”.

Todos los temas compuestos por Andrew Neff.

Músicos: Andrew Neff (saxo alto), Daisuke Abe (guitarra), Scott Ritchie (contrabajo) y Jim Orso (batería).

Fresh Sound New Talent 363

Comentario: Segundo trabajo del joven saxofonista neoyorkino Andrew Neff, esta vez en el sello Fresh Sound. Un nuevo talento que se muestra como un gran intérprete y compositor en este Ebb and Flow. El grupo que le acompaña tampoco se queda corto y ofrece un cúmulo de piezas listas para ser disfrutadas al máximo. Tanto las que se decantan por unos derroteros más inquietantes, “Libra Stream” que abre el disco, como otras más dinámicas y directas como la que da nombre al disco. La capacidad interpretativa de Neff alcanza momentos álgidos en los que muestra un torrente de notas, seguido por el guitarrista Daisuke Abe o el contrabajista Scott Ritchie que saben coger el relevo de una manera perfecta.

La pieza “Chaga” es una composición muy relajante en su comienzo, apoyada en la batería de Jim Orso. A modo de balada, el tema envuelve al oyente como si fuera un pequeño laberinto oriental del que al final se puede salir gratamente. Una de las piezas destacadas es “Tathata”, donde tiene un primer papel el guitarrista japonés Daisuke Abe, perfecto acompañante remarcando los fraseos de Neff, que cada vez se enredan más y más. Los solos del guitarrista están llenos de buenos matices y detalles que hacen que las piezas vayan subiendo de tono cada vez más. Otro buen trabajo a remarcar es el del batería Jim Orso, sobre todo en la pieza “Urban Shift”. Cerrando el disco, “Conditional” resume a la perfección todos los elementos que componen este trabajo: sugerentes piezas, gran precisión del cuarteto y estupendas interpretaciones de cada uno.

Andrew Neff es un saxofonista que atesora mucha calidad y así lo demuestra en un trabajo que esperemos no pase desapercibido para los aficionados.

Carlos Lara




Aerophone - Aerophone


Composiciones: “Five Characters (in surch o an exit)”, “Effrol´”, “Désoriental”, “Plus de Poissons”, “Frases”, “Danse des Lyntes”, “Petit Pays” , “Lamentation” y “Papagei”.

Todos los temas compuestos por Yoann Loustalot, excepto “Effrol” y “Danse des Lyntes”, por Blaise Chevallier, y “Desoriental”, por Yoann Loustalot y Blasie Chevallier.

Músicos: Yoann Loustalot (trompeta y fiscorno), Blaise Chevallier (contrabajo) y Emile Saubole (batería).

Grabado el 9 y 10 de mayo de 2009 en Studio Berduquet (Cénac, Francia).

Producido por Yoann Loustalot, Blaise Chevallier y Emile Saubole.

Fresh Sound New Talent 377


Comentario: No suelen ser muy habituales los tríos de trompeta, contrabajo y batería. En este caso, el trío Aerophone se estrena con su primer disco para el sello Fresh Sound New Talent. Una apuesta decidida liderada por Yoann Loustalot, un trompetista de formación clásica y uno de los más destacados de la escena parisina del momento. A sus trabajos en solitario une algunas colaboraciones con el saxofonista David El-Malek e incluso con el gran David Liebman.

Las composiciones de Aerophone oscilan entre una cierta orientación abstracta, acompañada por momentos en los que gusta de apoyarse en sonidos más exóticos como en “Desoriental”, una pieza con una ejecución redonda por parte de los tres músicos. El encanto de la balada también está presente en varios temas como “Plus de Poissons”, pieza lenta que poco a poco va adquiriendo una fuerza emocionante. En otros momentos el trío se introduce por sendas con mayor espacio para la improvisación, que otorga al grupo mayores aires de libertad, pinceladas de colores más sugestivas en contraste con aquellas que pueden parecer más encorsetadas. Es el caso de la composición “Frases”, con los tres músicos emprendiendo caminos divergentes, pero con una base común que les sustenta.

No cabe duda que estamos ante una buena formación con un propuesta inteligente, que sabe llevar el pulso del jazz a lo largo de todo el disco. Para ello se sirven de buenas composiciones y una gran disposición para crear diferentes ambientes, cuyo resultado es una música de una belleza notable.


Carlos Lara




Vinnie Sperrazza & Jacob Sacks & Masa Kamaguchi - Barcelona Holiday


Composiciones: “Three in One (Thad Jones)”, “Yardbird Suite (Charlie Parker)”, “I Loves you Porgy (George Gershwin, DuBose Heyward, Ira Gershwin)”, “Night and Day (Cole Porter)”, “Sweet and Lovely (Gus Arnheim, Harry Tobias, Jules Lemare)”, “When Will the Blues Leave? (Ornette Coleman)”, “Ugly Beauty (Thelonius Monk)” y “I Got Rhythm (George Gershwin, Ira Gershwin)”.

Músicos: Jacob Sacks (piano), Masa Kamaguchi (contrabajo) y Vinnie Sperrazza (batería).

Grabado el 21 de julio de 2009 en Estudi Laietana (Barcelona). Producido por Vinnie Sperrazza, Jacob Sacks y Masa Kamaguchi.
Fresh Sound New Talent 373


Comentario: Barcelona sigue siendo una ciudad atractiva para los músicos de jazz. Por alguna razón que quizá tenga que ver con su cosmopolitanismo u otras causas, se sienten a gusto allí. Una razón evidentes es que la tarjeta de visita del productor Jordi Pujol pesa mucho en el ámbito del jazz internacional. El sello que fundó y dirige, Fresh Sound, es un referente muy importante fuera de nuestras fronteras. Cada proyecto que presenta cuenta con el añadido especial de dar a conocer a músicos emergentes o ya consagrados. Siempre, por encima de todo, cuidando la calidad. En cualquier caso la labor que realiza es impagable.

En lo que nos ocupa estamos ante un trío neoyorkino, con el batería Vinnie Sperrazza, el pianista Jacob Sacks y el contrabajista Masa Kamaguchi, presentando su segundo trabajo para la casa (el anterior con diferente batería). De la trayectoria del primero, que lidera el grupo, apenas tenemos referencias, no así de los segundos, que han formado parte de grupos de músicos ya consagrados. Sacks ha colaborado con Tony Malaby, Ben Monder, Matt Wilson, Chris Potter, Mat Maneri o Paul Motian, entre otros. Mientras que a Kamaguchi se le puede oir en trabajos de Paul Motian, Frank Kimbrought o Ron Horton. Por cierto, que está afincado en Barcelona y acompaña a grandes del jazz nacional como, últimamente, el pianista Albert Sanz.

Los ocho temas del disco componen una colección de standards muy bien trabajados por el trío. Aunque cada una de las piezas parte de elementos clásicos, cuentan con un desarrollo especial. A pesar de tratarse de piezas recurrentes en muchos repertorios, han sabido proporcionarle un barniz eminentemente moderno a cada canción. En ningún momento el disco pierde frescura. Las aportaciones de Jacob Sacks son precisas, con un pianismo firme, que levanta el ánimo. Vinnie Sperrazza demuestra una presencia decisiva, tanto en los comienzos como en los finales de los temas y el contrabajista es el contrapunto perfecto para este triángulo. A destacar piezas como “I Love You Porgy”, que empieza con un lirismo y una calma reposada y termina con un caudal desbordante de energía; la composición de Ornette Coleman, “When Hill the blues Leave?”, está interpretada con un gran respeto a la original, pero aportando varios elementos improvisatorios que le otorgan una factura realmente bella a la pieza; “Ugly Beauty” de Thelonius Monk es una adaptación más modernizada, donde las notas asimétricas de Monk son sustituidas por una ejecución más suave y lírica, que por momentos nos recuerdan ciertos detalles evansianos y en el que resalta un gran solo de Kamaguchi. Como si de un fin de fiesta se tratara, el disco acaba con la chispeante “I Got Rhythm”, en donde todo el protagonismo lo adquiere el trío, con diversos cambios de ritmo sometidos a gran velocidad, que suponen un gran colofón para este convincente trabajo elaborado con gusto, con una gran selección de los temas y una producción de altura.

Carlos Lara




Athanasopoulos / Pin - Modern Money Mechanics


Composiciones: 1.Ken Saro Wiwa; 2.Don’t Drink The Black Water; 3.Fragment; 4.Waltz For Melina; 5.Unlike A Rollingstone; 6.Dogsy; 7.She Wakes Up And Smiles; 8.Modern Money Mechanics; 9.Swing Flu; 10.Bagheera’s Dilema; 11.Danker’s Suite (Burned Nicely…); 12. Gordon Bleu

Composiciones [01,03,07,12] por Thanos Athanasopoulos; composiciones [04,09,10] por Marcos Pin; temas [02,05,08,11] firmadas por el cuarteto.


Músicos: Thanos Athanasopoulos (saxo tenor y saxo soprano), Marcos Pin (guitarra), Paco Charlín (contrabajo), L.A.R. Legido (batería)


Duración: 58 minutos

Grabado y mezclado por Pablo Barreiro en la Radio Televisión de Galicia, Santiago de Compostela, el 23 de octubre de 2009. Diseño gráfico de Encarta Gráfica.

Free Code Jazz Records. FC54CD

Comentario: Tras Knock Before (2009) Thanos Athanasopoulos y Marcos Pin firman Modern Money Mechanics (2010), segunda entrega en formato de cuarteto para el sello gallego Free Code Jazz Records. Además de Athanasopoulos a los saxos tenor y soprano y de Pin a la guitarra, la banda queda completada por el contrabajista Paco Charlín y L.A.R. Legido a la batería.

El lenguaje empleado por el combo llama la atención de forma espectacular durante el tiempo que dura el pistoletazo de salida: los cinco minutos cuarenta segundos de la pieza que abre la grabación dedicada al activista nigeriano Ken Saro Wiwa (ejecutado durante la dictadura de Sani Abacha), sin olvidar los escasos pero interesantes minuto diez segundos improvisados de la segunda pista, “Don’t Drink The Water”.

Sin embargo, las voces de un presente musical más que interesante de estos músicos son rápidamente acalladas por las voces del pasado. Y es que desde la primera frase de “Fragment” el cuarteto comienza un discurso en claves bebop/hard bop que no abandona hasta el cierre de la grabación (con la excepción de las breves improvisaciones que van siendo intercaladas cada tres pistas).

La escucha de Modern Money Mechanics resulta desconcertante, pues parece estar compuesto bien por piezas de puzzles distintos, bien por piezas de un mismo puzle que no terminan de encajar. Pecando de una postura excesivamente crítica con este larga duración, a día de hoy buena parte de las producciones discográficas de jazz en España está muy por encima del listón del hard bop. Y aunque esta formación salte holgadamente superando esta altura, ofrece muy poco y de forma descontextualizada más allá de este mínimo exigido/exigible.


Sergio Masferrer




Javier Vercher - Wish You Were Here


Composiciones: 1 "Vivi" 7:20, 2 "Wish You Were Here" 8:07, 3 "Ears Of A Distant Traveler" 7:46, 4 "Magicians Of Sound" 4:47, 5 "Blue Heron" 7:22, 6 "Ahí donde vive Joe" 5:28, 7 "Style And Grace" 3:55

Todos los temas por Javier Vercher, salvo "Vivi" por Lionel Loueke

Músicos: Javier Vercher (saxo tenor), Lionel Loueke (guitarra), Sam Yahel (piano), Larry Grenadier (contrabajo), Francisco Mela (batería). Colaboran: Arturo Stable (percusión), Jorge Pérez (cajón)

Grabado en Nueva York entre mayo y septiembre de 2008. Productor: Javier Vercher. Productores ejecutivos: Miguel Mengual y Martín Perramon. Publicado en 2010 por el sello ADLIB arts.

Comentario: Bendito sea el jazz y dichosos los músicos que lo hacen posible. Disculpad tanto énfasis, pero es que necesitaba comenzar manifestando abiertamente mi más sincera y llana gratitud, conmocionado aún por la calidad del disco que hoy vengo a comentar. Una verdadera obra de arte.

Si en mi anterior reseña sobre el último trabajo de Jorge Rossy (Ivlianvs Suite) subrayé la particularidad de que un álbum de jazz encontrara su inspiración en una obra literaria (Juliano el apóstata, de Gore Vidal), tras escuchar, feliz de mí, repetidas veces el último trabajo de Javier Vercher, Wish You Were Here, me consta ya que es un álbum de jazz susceptible de inspirar por sí solo varias obras literarias. Se trata ciertamente de dos álbumes muy distintos, que comparten no obstante sutiles correspondencias, como el hecho de que Vercher incluya a Rossy y a Chris Cheek en sus agradecimientos y sea, a su vez, el autor de las fotografías que ilustran Ivlianvs Suite. En todo caso, ambos trabajos tienen en común el ser verdaderas obras de creación, nacidas de proyectos personales tan ambiciosos como honestos y llevadas a cabo por músicos españoles con arrojo, constancia y absoluta coherencia con sus respectivas trayectorias. Y no es orgullo patrio, sino todo lo contrario: la música no tiene patria; pero a mí, mortal aficionado, me resulta harto gratificante y esperanzador ser testigo de cómo el jazz que hacen un catalán y un madrileño tiene día tras día más alcance y es cada vez más reconocido en foros internacionales y en la mismísima cuna del jazz. Eso sí que es un síntoma de progreso, de apertura, de comunicación.

En el jazz cuentan sobre todo el bagaje personal y la individualidad de cada músico. El músico de jazz lleva siempre un fuego en su interior que necesita alimentar y compartir. En ese sentido, este álbum es una hoguera de hogueras cuyas llamas se funden para procurarnos calor. Calor. Ésa es la palabra. Javier Vercher ha reunido en Wish You Were Here a un plantel de músicos de primerísima línea que, amén de intérpretes superdotados, son también prolíficos creadores y compañeros de viaje en numerosos proyectos individuales y colectivos. El resultado es una obra luminosa que arroja mucha luz en nuestros oídos. A través de ellos percibimos cómo la libertad y el magisterio de Vercher se sustentan y elevan sobre todos los cánones y las referencias estilísticas. Dicho de otro modo: Vercher es un creador verdadero que se apropia y nutre de la herencia jazzística colectiva y la convierte en cimiento individual sobre el que edificar su propia música. "Una vez la obra de arte se ha hecho orgánica, esa obra es para siempre", dijo precisamente el impar arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright. Wish You Were Here es una obra sabiamente ordenada, proporcionada y acabada, pero también absolutamente abierta, en la que cada una de las partes armoniza con el todo. Es una obra, pues, viviente y en perpetuo movimiento, que demuestra que Vercher está tocado por las musas, sí, pero también su conocimiento y su dominio sobre todos y cada uno de los resortes que le han permitido materializarla. Todo ello la convierte en una obra al mismo tiempo atemporal y poderosamente actual. Una obra maestra. Por eso no tiene mucho sentido hablar aquí de estelas, semejanzas u órbitas en las que se inserta el jazz que hace Vercher. Como artista total, en su música todo tiene cabida, toda el alma del jazz está presente. Por otra parte, Vercher no ha ocultado nunca sus referentes e influencias; yo, obviando las más emblemáticas, casi me atrevería a asegurar que el saxofonista Chris Cheek ha sido y continúa siendo uno de los músicos más determinantes en su carrera (casi he sentido su aliento en la hondura y los timbres de "Ears Of A Distant Traveler"); pero lo cierto es que él traza y explora sus propios caminos partiendo de sus más íntimos diálogos con la realidad para alumbrar jazz de la más alta y noble estirpe.

Ya desde su presentación (estuche y álbum exquisitamente diseñados e ilustrados fotográficamente por Carlos Pericás) tenemos la impresión de que Wish You Were Here es un proyecto personal muy trabajado, compacto, firme, con cuerpo, en el que todos los elementos encajan a la perfección. Una vez desentrañado su interior, ya no nos cabe duda de que lo que allí se custodia es una música para oír una y otra vez como si fuera siempre la primera. Con ella, sin duda, Javier Vercher se sitúa ya internacionalmente entre los músicos y compositores de jazz más creativos, versátiles y necesarios de su generación.

Todos los temas son composiciones de Vercher, a excepción del que da inicio al álbum, "Vivi", compuesto por Loueke. Este tema, desde luego, es magnífico, y constituye un prólogo sublime (otro paralelismo literario) del trabajo de Vercher, en el que cada pieza es un mundo que cada uno de los músicos hace suyo. Y eso también se siente: el placer de los músicos por participar en un proyecto así. Sin duda es lo que más vida, unidad y autenticidad le confiere a este trabajo. Vercher exhibe toda su destreza y acredita una capacidad de expresión y transmisión realmente portentosa a través del diálogo con los músicos que le acompañan. La pulsión y el impulso de cada uno de ellos, desde la primera a la última nota, revelan una fluidez y una complicidad extraordinarias. Raras veces se consigue tal intensidad, tanta inmediatez, tanta dinámica. Loueke (de quien además de su predominio armónico hay que destacar sus brillantísimos solos, siempre acolchados por su cálida voz), Yahel (aunque sólo interviene en tres de los temas), Grenadier y Mela están inconmensurables. Éste último hace matemática pura con las baquetas y las escobillas y crea tejidos que en todo momento fluyen cálidos y acogedores.

En líneas generales, de los siete temas que componen este álbum destacaría la sencillez cuasi minimalista de sus melodías, que contrasta con su gran riqueza armónica; también su discurso, pleno de contenidos y matices, y su lenguaje, claro y reflexivo a la vez que intuitivo y natural. Luego está que cada tema tiene su propia textura, su tiempo y su desarrollo justos, y pone en marcha un engranaje de vínculos insospechados en los que ni a Vercher ni al resto de los músicos les queda nada por decir ni por callar. El mencionado "Vivi" y "Ahí donde vive Joe" son temas rotundos; quiero decir que tienen esa hechura que caracteriza a los grandes temas inmortales, aquellos que guardamos para siempre en nuestra memoria. “Ahí donde vive Joe", puro swing alto que alterna tiempos ternarios y cuaternarios, comienza abruptamente y tiene una melodía dinámica, alegre, cautivadora, a la que no le sobra ni le falta ni una nota. "Wish You Were Here", la composición que da título al álbum, comienza con un ágil aleteo de las escobillas, con las que Mela se recrea durante todo el tema; Vercher inicia la melodía como un vals que inapreciablemente se diluye en una atmósfera más intensa, claroscura, con latidos muy diversos pero armónicos. "Magicians Of Sound" es, junto a "Style And Grace", uno de los temas más eclécticos y contemporáneos. Comienza con una solitaria melodía de saxo que me resulta enormemente familiar. No sé..., me recuerda una cancioncilla popular, un fragmento de música de zarzuela e incluso la mismísima "Danza del fuego" de Manuel de Falla. Tras la exposición de Vercher, todo el grupo le sigue (o le persigue) como a tientas, repitiendo y variando las frases con ligeros retardos y aparente anarquía. Es posiblemente el tema en el que mayor es mi impresión de que los músicos son como una extensión del propio Vercher. Al igual que "Style And Grace", tiene trazas de impromptu; aunque la verdad es que muchas partes de otros temas las tienen. "Ears Of A Distant Traveler", interpretado en cuarteto bajo el elegante dominio armónico de la guitarra española, es el paradigma de la balada perfecta: impecables la exposición de Vercher y el sentido solo de Loueke, celosamente arropados por Grenadier y Mela. Y se me ha quedado para el final "Blue Heron", que lo dice todo en su título: "Garza azul". Naturaleza pura. Comienza Mela, majestuoso; Vercher, Louke y Grenadier entran a la vez. La melodía es sumamente poética y evocadora. Se unen las percusiones. Después, los solos: primero, Louke; luego, Vercher. Regresan a la melodía. Tras la exposición, nueva improvisación en fuga, con especial protagonismo de Mela con los platos…

En fin… La verdad es que no tenía intención de hablar sobre los temas, aunque como veis podría estar haciéndolo toda la vida. Lo repito: cada uno es un mundo en un universo armónico y ordenado. Mi consejo es que escuchéis cuanto antes este disco. No os sacará de la crisis, pero se fortalecerán vuestras almas, se saciaran vuestras ansias y redoblaréis vuestra afición. Porque Wish You Were Here no es tanto un deseo como un ofrecimiento. Y un tributo al JAZZ con mayúsculas.

Javier Vercher: We're there. Estamos allí. Gracias, gracias.

Sebastián Mondéjar