Michael Bates - Acrobat: Music For, And By, Dmitri Shostakovich


Composiciones: “Dance Of Death” (Dmitri Shostakovich), “Talking Bird”, “Strong Arm”, “Some Wounds”, “Fugitive Pieces”, “Silent Witness”, “The Given Day”, “Yurodivy”, “Arcangela”

Todas las composiciones por Michael Bates, excepto donde se indica.


Músicos: Michael Bates (contrabajo), Chris Speed (saxo y clarinete), Russ Johnson (trompeta), Russ Lossing (piano y Fender Rhodes) y Tom Rainey (batería).


Grabado en Systems Two el 11 de febrero de 2011.
Sunnyside Communications 1291


Comentario: El contrabajista Michael Bates y otros nombres de la escena neoyorquina abordan un trabajo donde no se sabe muy bien si Dmitri Shostakovich es inspiración, impedimento o simple excusa. Uno siente escalofríos cuando escucha las primeras notas pueriles y fanfarriosas de la particular visión de las “danzas de la muerte” del compositor ruso que abren el CD. Falsa alarma, el problema (si lo hay) es que Acrobat es un disco muy ecléctico, y los matices estilísticos no se mezclan de forma orgánica, sino desplegados a lo largo del tiempo que dura la grabación.

En “Talking Bird” Russ Johnson, sordina en ristre, parece acometer la banda sonora de una comedia que deviene en película de suspense para acabar, gracias al clarinete de Chris Speed, convertida en uno de esos temas que Nino Rota escribía para Fellini. Conceptualmente Bates le debe mucho a Miles Davis. Por un lado al del segundo gran quinteto (“Strong Arm”: espectacular); por otro, al de Bitches Brew, cuyo espíritu – especialmente evocado por el Fender Rhodes de Russ Lossing– planea sobre “Silent Witness”. Paisajes abstractos sirven de base para un diálogo abierto a cargo de unos timbres bien cuidados. Valga “Yurodivy” como muestra.

En cuanto al líder, apenas sobresale en su propio disco. Michael Bates se erige en cerebro y director, pero su labor contrabajística se ciñe a las exigencias del guión, dando casi todo el espacio a sus compañeros. No sabemos si Shostakovich se sentiría halagado por su trabajo, pero a buen seguro que cualquier oyente inquieto lo agradecerá.

Arturo Mora Rioja




Bill McHenry - Ghosts Of The Sun


Composiciones: “Ms. Polley”, “La fuerza”, “Anti Heroes”, “Ghosts Of The Sun”, “William (Drums)”, “Little One”, “William III”, “Lost Song”, “Roses II”

Todas las composiciones por Bill McHenry.


Músicos: Bill McHenry (saxo tenor), Ben Monder (guitarra), Reid Anderson (contrabajo) y Paul Motian (batería).


Grabado en Avatar Studio B (Nueva York) el 20 y 21 de diciembre de 2006.
Sunnyside Communications 1244


Comentario: Con casi cinco años de retraso llega este Ghosts Of The Sun a cargo de Bill McHenry, saxofonista de la escena neoyorquina. McHenry presenta una música de espacios abiertos, ambientes etéreos y libre improvisación dentro de los márgenes formales de unas composiciones, todas ellas originales, que buscan una belleza abstracta, nada convencional. Para ello se rodea de tres gigantes: el guitarrista Ben Monder, que va y viene por la grabación como si de un fantasma se tratara; el contrabajista Reid Anderson, en una faceta que sorprenderá a los fans de The Bad Plus; y el batería Paul Motian, que se mueve con soltura en un entorno bastante cercano a su propia visión musical.

Aunque los temas están basados en el paradigma melodía-solos-melodía, las improvisaciones son muy abiertas y dibujan paisajes distintos en cada una de las piezas. Excepto en el final “Roses II” –en la que el solo de McHenry se ajusta a los cánones de las propuestas de Ornette Coleman en los años sesenta–, los ritmos son lentos o medios, y cada nota goza de un valor sopesado con ahínco. Mientras Paul Motian busca su camino con inventiva e insolencia dentro del marco estructural de cada composición, Reid Anderson (que recuerda sobremanera a Charlie Haden en contextos de free jazz) dialoga con todo el mundo, aportando contramelodías en “Anti Heroes” o compartiendo solo con Ben Monder en “Ghosts Of The Sun”. Es el batería el que esboza el contrapunto en “William III” sobre la conversación saxo-contrabajo. Mientras tanto la guitarra crea un fondo inquieto de distorsión sucia que acaba pasando al primer plano.

Grabada en dos días, Ghosts Of The Sun constituye una grabación sincera y directa que aborda conceptos contemporáneos alejados de la esfera comercial, pero no da cabida gratuita al feísmo.


Arturo Mora Rioja




Dan Tepfer - Goldberg Variations / Variations


Composiciones: “Aria” (Bach & Tepfer), “Goldberg Variations BWV 988” (Johann Sebastian Bach) alternadas con “Improvised Variations” (Dan Tepfer), “Aria” (Tepfer & Bach)


Músicos: Dan Tepfer (piano).

Grabado en Yamaha Artist Services (Nueva York) entre mayo y junio de 2006.
Sunnyside Communications 1284


Comentario: Fue Esbjörn Svensson el que trató infructuosamente de llevar El clave bien temperado al lenguaje jazzístico. El pianista sueco tuvo que abortar la misión y centrarse en material original para su disco Tuesday Wonderland. Mejor le ha ido a Dan Tepfer con otra obra de Johann Sebastian Bach, las Variaciones Goldberg, si bien con fines menos ambiciosos, ya que el resultado final, a pesar de estar marcado por la improvisación, carece de apariencia jazzística.

Lejos de reabrir el eterno debate sobre qué es jazz y qué no lo es, Tepfer aborda un trabajo tan excelente como atrevido. Aporta sus pinceladas como compositor/arreglista al aria inicial y al aria da capo final. Entre medias, tras cada una de las treinta variaciones el pianista añade una improvisación, conformando un total de sesenta y dos cortes en el CD (y una generosa duración de casi setenta y ocho minutos). Es curioso escuchar los matices que separan las variaciones originales de las sonoridades modernas presentes en las improvisaciones de Tepfer. Son solo eso, matices. En Bach se condensa el corpus de la música occidental, y buen ejemplo es cómo la partitura original se entrelaza orgánicamente con improvisaciones de alto nivel que aprovechan los avances armónicos de los últimos trescientos años.

Dan Tepfer interpreta con soltura e improvisa sin complejos. Se desboca en la cuarta improvisación, busca el misterio en la sexta, dibuja la claustrofobia en la duodécima (que él mismo califica de obsessive), se muestra melancólico en la vigesimoquinta y hace brillar la vigesimosexta con buen gusto (incluso canta sobre ella). En la carpetilla del disco muestra agradecimientos a sus profesores de piano clásico. No es para menos.


Arturo Mora Rioja




La Vella Dixieland - Cooking (Al Luz de Gas)


Composiciones: “Joan Bounce”, “I Just Can't Get New Orleans Off My Mind”, “Flight Of The Foo Birds”, “There'll Be Hot Time In The Old Town”, “I Ain't Got Nothing But The Blues”, “Swing Brother Swing”, “Robbin's Nest”, “Le Marchand De Poissons”, “You Are My Sunshine”, “Permit Me To Introduce You To Yourself”, “Masquerade Is Over”, “Tornant A Recordar”, “Sing On”.


Músicos: Pep Gol (trompeta), Pau Casares (clarinete y saxo tenor), Benoit Poinsot (saxo alto), Xavier Manau (trombón), Gerard Nieto (piano), Josemi Moraleda (contrabajo) y Pinyu Martí (batería) y las colaboraciones de Esther Ovejero (voz en 4, 5,6) y Marian Barahona (voz en 2, 9, 10,11)


Grabado en Luz de Gas los días 25, 26, 29 y 30 de agosto de 2011
Discmedi


Comentario: La Vella Dixieland tiene una dilatada carrera a sus espaldas desde el lejano año 1980. Desde entonces ha realizado casi 3000 actuaciones y grabado 8 discos. Ha participado en festivales nacionales del fuste de Vitoria Gasteiz, Terrassa, Mallorca o Antorcha Olímpica (en los Juegos de Barcelona) entre otros. A nivel internacional lo ha hecho en New Orleans Jazz & Heritage Festival (Estados Unidos), Kobe Jazz Street (Japón), etc.

La Vella Dixieland cuenta con dos brillantes vocalistas que hacen las delicias del oyente. Una de ellas es Esther Ovejero, que con soul profundo y potente destaca en “There'll Be Hot Time In The Old Town” y “Swing Brother Swing”, y en la composición de Duke Ellinton y Don George “I Ain't Got Nothing But The Blues” con su blues desgarrador. La otra es Marian Barahona, de voz más aguda, quien modula con soltura siendo capaz de impregnar todo de alegría. Es en “Masquerade Is Over” donde ofrece su lado más glamuroso.

El resto son temas instrumentales entre los que “Joan Bounce” sirve de apertura perfecta para que La Vella Dixieland haga una declaración de intenciones y desnude su alma sin tapujos y a las claras: jazz endorfínico que rebosa swing por los bordes del CD hasta derretirlo. ¡Swing, hermano, swing!

Buenos músicos y mejores chicos. Música desenfadada y estructurada en exposición, elaboración y final. Solos diáfanos, elegantes y precisos al igual que los arreglos. Disco gozoso. Una delicia segura en directo.

Me chifla la combinación del piano de Gerard Nieto y la voz de Esther Ovejero al comienzo de “There'll Be Hot Time In The Old Town” y me fascina otra vez Gerard Nieto en su crescendo al relevo de la trompeta de Pep Gol en “I Ain't Got Nothing But The Blues” con final de Esther Ovejero. Sin duda, si alguien quiere aficionarse al jazz ¡que empiece por aquí!


Enrique Farelo