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Joshua Redman - Back East

Composiciones: “The Surrey With The Fringe On Top”, “East Of The Sun (And West Of The Moon)”, “Zarafah”, “Indian Song”, “I’m An Old Cowhand”, “Wagon Wheels”, “Back East”, “Mantra #5”, “Indonesia”, “India”, “GJ”
Músicos: Joshua Redman (saxos tenor y soprano), Larry Grenadier, Christian McBride o Reuben Rogers (contrabajo), Brian Blade, Eric Harland o Ali Jackson (batería), Chris Cheek (saxo soprano), Joe Lovano o Dewey Redman (saxo tenor).
Nonesuch 104252
Comentario: Había expectación por descubrir en qué consistiría el nuevo trabajo de Joshua Redman tras los experimentos de la Elastic Band y su paso por el San Francisco Jazz Collective. Despejada la incógnita, Redman vuelve al jazz de corte tradicional en pequeña formación, pero en un terreno novedoso en lo que a su material grabado se refiere: el trío de saxo, contrabajo y batería.
Back East (“de vuelta al Este”) es el reencuentro del saxofonista de California con varios músicos neoyorquinos, motivo por el cual presenta tres tríos distintos: con Larry Grenadier y Ali Jackson en los dos primeros y cuatro últimos cortes; con Reuben Rogers y Eric Harland en los temas del cinco al siete; y, cosechando los mayores éxitos, con Christian McBride y Brian Blade en el original “Zarafah”, de corte oriental, y en el “Indian Song” de Wayne Shorter donde, por si fuera poco, cuenta con la inspirada colaboración de Joe Lovano. Chris Cheek también interviene como invitado en “Mantra #5”. Joshua Redman muestra una clara evolución en su sonido, adaptándose con soltura a los distintos contextos presentados en la grabación y sabiendo alternar tenor y soprano. En cuanto a las secciones rítmicas, cabe destacar la bendita insolencia de los jóvenes Reuben Rogers y Eric Harland, el estilo e imaginación de Larry Grenadier y la contundencia de Ali Jackson, Brian Blade y, especialmente, Christian McBride.
No obstante la aparición estelar es la del padre de Joshua, Dewey Redman, en los dos cortes finales. Dewey falleció poco después de la grabación, dejando en ella su particular testamento sonoro. En el coltraniano “India” dialoga con su hijo, dejando patentes las diferencias entre sonido y estilo de uno y otro saxofonista. Cerrando la grabación, Joshua se ausenta y cede la palabra a su padre. “GJ” es un canto de despedida transmitido con ausencia de tiempo, sobre las discretas pinceladas de acompañamiento de la sección rítmica. El mejor final imaginable.
Arturo Mora Rioja
Kenny Werner - Democracy
Composiciones: “Democracy Now” (Werner), “Fish Gotta Fly” (Werner), “Untitled Lament” (Werner), “One for Joni” (Werner), “Intro to Hedwig's Theme” (Werner), “Hedwig's Theme” (John Williams).
Músicos: Kenny Werner (piano), David Sánchez (saxofón tenor), Matt Shulman (trompeta), Kenny Wheeler (trompeta), Scott Colley (contrabajo), Brian Blade (batería).
Grabado en directo en el club Blue Note, New York.
Half Note Records, 2006.
Kenny Werner - Lawn Chair Society

Composiciones: “Lo's Garden” (Werner), “New Amsterdam” (Werner), “The 13th Day” (Werner), “Burble_Burble_Splerk” (Picket), “Uncovered Heart” (Werner), “Inaugural Balls” (Werner), “West_Coast_Variant” (Picket/Werner), “Lawn Chairs (And Other Foreign Policy)” (Werner), “Loss” (Werner), “Kothbiro” (Acheing/Ogada).
Músicos: Kenny Werner (piano, teclados, computadoras), Chris Potter (saxofón tenor, clarinete bajo), Dave Douglas (trompeta), Lenny Picket (flauta, )Scott Colley (contrabajo), Brian Blade (batería).
Grabado en Charlestown Road Studios, Hampton, New Jersey.
Blue Note Records, 2007.
Comentario: Las dos últimas grabaciones de Kenny Werner le presentan al frente de un quinteto que se completa, en determinados momentos, con la participación de un músico extra. Similar formación, grabaciones muy seguidas en el tiempo, una en concierto y otra en estudio… podríamos pensar que se trata de discos más o menos similares. Pues bien, Werner ofrece en ellos dos recorridos musicales completamente diferentes, dos interesantes planteamientos que dibujan el presente de un pianista de estilo esquivo pero poderoso, capaz de cuajar intervenciones realmente emocionantes. Además, la música de Kenny Werner parece estar perdiendo cierta natural seriedad, se está volviendo más accesible y fácilmente disfrutable: si bien no ha sido nunca cerebral, sí ha resultado a menudo severa, llena de ascetismo formal y de un virtuosismo seco y opaco que, al parecer, los años van matizando.
Democracy documenta una grabación en directo del quinteto de Werner en el Blue Note, suplementado en los dos últimos cortes con la trompeta de Kenny Wheeler. Se trata de un disco variado y animoso, que a menudo nos trae ecos de grandes grupos del pasado. Uno no puede dejar de pensar en el quinteto de Davis con Hancock, Shorter y compañía mientras escucha “Fish Gotta Fly”, con esa ejecución tan sofisticada del quinteto y con Blade reviviendo las fascinantes, caprichosas, impredecibles polirrítmias de Tony Williams; o en el cuarteto de Coltrane durante “Hedwig’s Theme”, donde Sánchez saca a relucir su fraseo más claramente traneniano y Werner calza una intervención llena de toques de aquel lejano Tyner. A este último tema en concreto -extraído de la banda sonora de una película ¡de Harry Potter! y compuesto por John Williams-, le van muy bien ese toque amenazador y esa energía apenas contenida tan afines al estilo del mejor McCoy Tyner.
Arranca el disco con un precioso soliloquio del pianista, que en seguida introduce “Democracy Now”, composición que muestra tanto la profundidad y alcance del pianismo de Werner como el telepático entendimiento Colley-Blade. Tras la fabulosa improvisación de Werner, Sánchez da fe de la evolución que su tenor ha sufrido en los últimos años con una intervención muy bien construida, serena pero de gran alcance. Música densa e intensa.
“One For Joni” es una hermosa composición dedicada a Joni Mitchell, que evoca suavemente su música. El ritmo relajado y atrayente, la sinuosa melodía, el ambiente vagamente funk… todo ello convoca algunos de los mejores momentos de Democracy, una grabación que resulta grande sin necesidad de grandes ambiciones.
Lawn Chair Society arranca con un sorprendente golpe de efecto: no es Kenny Werner un músico del que a priori cupiera esperar experimentos con la electrónica y las posibilidades que las técnicas de post-producción ofrecen. Pero, claro, este tipo de apreciaciones siempre dicen más de quien las emite que de quien las protagoniza. El caso es que en esta ocasión el pianista ha jugueteado con elementos no acústicos, que dan un aire diferente a la grabación, sin variar sustancialmente sus fundamentos.
Más allá de los mencionados apuntes electrónicos (que abundan a lo largo de todo el disco, sin devorarlo), Lawn Chair Society es una grabación de agradecidos contrastes: tras el electrónico arranque de “Lo’s Garden” nos encontramos con “New Amsterdam”, un tema de ritmo funk que apetece zapatear inmediatamente; “The 13th Day” ofrece excelentes improvisaciones modales de los músicos; “Burble_Burble_Splerk” es un divertimento de Douglas donde caben guturales sonidos vocales de su trompeta y travesuras electrónicas diversas; “Uncoverded Heart” es una reposada composición que el pianista compuso al nacer su hija, trágicamente fallecida el año pasado; “Inaugural Balls” trae ritmos entrecortados de rabiosa modernidad... Y así transcurre, dando un buen puñado de bandazos estilísticos, este curioso disco, que termina con “Kothbiro”, una preciosa composición de aire oriental, donde vuelve a brillar el cristalino, emocionante piano de Werner.
Repiten, con respecto a Democracy, Scott Colley y Brian Blade, aunque su labor es en esta ocasión bien diferente: el contexto es bastante más estrecho y su intervención, igualmente brillante, resulta mucho más controlada, más entregada a las composiciones. Chris Potter aporta un toque de locura con sus alucinantes improvisaciones, construidas desde su misma base y que alcanzan siempre un nivel admirable. Dave Douglas, como siempre, llena de calidez y originalidad cada corte, y también de esa saludable dosis de locura.
Es esta una grabación difícil de valorar: ¿variada o dispersa?, ¿ecléctica o indefinida? La respuesta está muy cerca del filo que separa todas estas opciones, cada cual la situará donde considere conveniente y, sin duda, acertará. A mí, personalmente, me resulta algo deslavazada. Aunque, tomados por separado, cada uno de los cortes me parecen fantásticos, escuchados uno tras otro me despistan, porque no sé hacia dónde apunta el pianista. Se trata, sin duda, de una valiosa propuesta, cuajada de excelentes composiciones e intervenciones solistas, pero no dudaría en quedarme con Democracy y su engañosa humildad… aunque seguramente honra mucho más al pianista la persecución de una grabación como Lawn Chair Society (con los riesgos que ello conlleva) que la grabación de un disco más o menos “straight”, como Democracy.
Pero lo mejor sería no tener que elegir; se trata de dos discos enormemente disfrutables.
Ricardo Arribas
Eldar Djangirov - Eldar
Sony Classical
Grabado en los Sony Music Studios de Nueva York los días 6 y 7 de abril de 2004.
Publicado en marzo de 2005.
Músicos: Eldar Djangirov (piano y sintetizadores) John Patitucci (contrabajo y bajo eléctrico) Todd Strait (batería) Michael Brecker (saxo tenor en “Point of view”)
Temas: 1.- Sweet Georgia Brown (Kenneth Casey Sr./Ben Benie/Maceo Pinkard) 3:21 2.- Nature Boy (Eden Ahbez) 5:30 3.- Moanin´ (Bobby Timmons) 7:38 4.- Point Of View (Eldar Djangirov) 6:55 5.- Raindrops (Eldar Djangirov) 2:46 6.- Lady Wicks (Eldar Djangirov) 5:00 7.- Maiden Voyage (Herbie Hancock) 6:56 8.- ´Round Midnight (Thelonious Monk/Cootie Williams/Bernard Hanighen) 6:21 9.- Ask Me Now (Thelonious Monk) 4:15 10.- Watermelon Island (Eldar Djangirov) 5:38 11.- Fly me to the moon (Bart Howard) 3:24
Liner notes: Billy Taylor
Comentario: Eldar Djangirov es un ejemplo de niño prodigio sobre el que se centran todos los focos. Nacido en 1987 en la ex república soviética de Kirguizistán, empieza a tocar el piano a los tres años. Es a los cinco cuando su madre (musicóloga y profesora de historia de la música) se da cuenta de la habilidad de Eldar para repetir, nota por nota, cualquier tema que sonase. Después de oírle tocar en el festival de jazz de Novosibirsk en 1996, el promotor de jazz Charles McWhorter consigue que asista a un campus de verano en el Interlochen Center for the Arts en Michigan, tras el que Djangirov se instala en los EEUU (primero en Michigan, luego en Kansas City y finalmente en San Diego). En 2001 gana el primer premio del Lionel Hampton Jazz Festival y en 2002 el de la Peter Nero Competition, asistiendo además como invitado al famoso programa radiofónico de Marian McPartland “Piano Jazz”.
Graba sus dos primeros discos, “Eldar” (2001) y “Handprints” (2003) para el sello discográfico D&D y en el año 2004 firma un contrato con Sony. En concreto, y supongo que por alguna razón corporativa que se me escapa, con la división de música clásica. En marzo de 2005 se publica “Eldar” (Sony Classical).
De los músicos que le acompañaron en sus dos primeros trabajos, el contrabajista Gerald Spaits y el batería Todd Strait, veteranos de la escena jazzística de Kansas City, sólo el último se mantiene. Para esta nueva grabación, que se desarrolló en una sola sesión que comenzó a las once de la mañana y terminó a las cuatro de la madrugada, Sony puso a su disposición al polifacético John Patittuci, con el que Djangirov nunca había tocado antes, y al saxofonista Michael Brecker, que aunque únicamente aparece como invitado en un tema, “Point of view”, figura en un lugar destacado en toda la campaña promocional.
“Eldar” es una mezcla de temas propios y de versiones de standards y temas clásicos del jazz; combinando las baladas y los temas uptempo. Que nadie espere innovaciones estilísticas: se trata de straight-ahead jazz, eso sí, de primera categoría.
El disco comienza sin concesiones, con una introducción a “Sweet Georgia Brown” que anticipa lo que viene después: un torrente continuo de notas tocadas a velocidad vertiginosa con su mano derecha, mientras se acompaña con la mano izquierda. El tema concluye con una bonita coda. Como contraste, “Nature boy”, tocado a un tiempo lentísimo, nos introduce en su concepción de las baladas. Su versión de “Moanin´”, el tema de Bobby Timmons que popularizaran los Jazz Messengers de Art Blakey, es vibrante y pasional. A continuación, tres temas originales: “Point of view” contiene algunos interesantes pasajes en los que la temperatura se eleva gracias a los solos de Michael Brecker, acompañado magistralmente por Djangirov; por el contrario, con “Raindrops” y “Lady Wicks” nos adentramos en un lirismo evansiano con aires de piano clásico. “Maiden Voyage” es el primero de los dos homenajes a Herbie Hancock. El segundo, denominado “Watermelon Island” en clara referencia al “Watermelon Man” de Hancock, es un tema cercano al funk y la fusión, en el que Patitucci coge el bajo eléctrico. Djangirov se atreve también con dos clásicos de Thelonious Monk: la balada “´Round midnight”, de la que hace una bella e introvertida versión, y una particular adaptación de “Ask me now”, tocada a piano solo, en la que altera la melodía, la descompone, a veces sólo sugiriéndola, con continuos y peculiares cambios de ritmo que encajan muy bien en el universo monkiano. Cierra el disco la composición de Bart Howard “Fly me to the moon”.
Djangirov es un músico que combina influencias procedentes de diversos pianistas señeros en la historia del jazz: el virtuosismo de Art Tatum (aunque quizás su estilo pianístico esté más cercano al de Oscar Peterson), el intimismo de Bill Evans o la exuberancia de Dave Brubeck. Dotado de una impecable técnica, es capaz de tocar larguísimas líneas melódicas con la mano derecha a una velocidad pasmosa, mientras su mano izquierda hace el comping, pero también de tocar block chords. La profusión de notas no impide que el toque sea preciso y controlado, y que las ideas surjan con fluidez y coherencia. En alguno de los temas lentos, sin embargo, se puede apreciar algún rasgo propio de su falta de madurez: la ausencia de espacios (por su tendencia a tocar demasiadas notas) y una cierta “frialdad” en las baladas.
En mi opinión se trata de un muy buen disco, un paso más en el desarrollo musical y personal de este artista. Esperemos que la promesa se haga realidad y el joven y virtuoso pianista se convierta en un gran músico de jazz. Cualidades le sobran.
Agustín Pérez
Varios Artistas - ACT: 15 Magic Years 1992-2007

Composiciones: "Della Mae" (John Lee Hooker), "Funébre" ([em]: Wollny, Kruse y Schaefer), "Asta" (Lars Danielsson y Nils Petter Molvaer), "Fragile" (Nils Landgren y Rigmor Gustafsson), "The Global Soul" (David Binney, Chris Potter, Uri Caine y Brian Blade), "Shining On You" (Viktoria Tolstoy), "Calima" (Gerardo Nuñez, Michael Brecker y Chano Domínguez), "Tennessee Waltz" (Norah Jones y Joel Harrison), "Down By The Old Well" (Tomasz Stanko y Jazz Baltica Ensemble), "Dodge The Dodo" (E.S.T.), "Massanicissé" (Soriba Kouyaté, Paolo Fresu y Linley Marthe), "Wade In The Water" (Eddie Harris, Nils Landgren y WDR Big Band), "Walk Talk" (Nils Landgren Funk Unit y Esbjörn Svensson), "Mangustao" (Nguyen Le, Huong Thanh y Paolo Fresu), "Black Is The Colour Of Mhy True Love's Hair"(Joachim Kühn, Django Bates y Michael Gibbs), "Tangos" (Vince Mendoza, Al Di Meola y Michael Brecker).
Editado por ACT.
ACT 9470-2
Distribuido por Karonte.
Comentario: Para celebrar su quince aniversario, ACT, el sello alemán dirigido por Siegfried Loch, publica un recopilatorio en el que realiza un recorrido por su historia a partir de dieciséis temas. La selección se inicia con un prólogo, de algún modo atemporal, de la mano de "Della Mae" de John Lee Hooker (a quien acompaña el guitarrista Buddy Guy). Tras este inicio, la grabación continúa, sin seguir ningún orden cronológico, con un tema editado en cada uno de los años de vida de este sello.
En la selección abundan mayoritariamente las propuestas de jazz europeo. Entre estas no falta (no podría faltar) la del trío sueco E.S.T. (que salvo su primer disco tiene toda su discografía editada en ACT) por medio de "Dodge The Dodo", uno de sus temas emblemáticos. Otros músicos seleccionados son el guitarrista Nguyen Le, vietnamita afincado en París; el joven trío aleman [em]; el veterano trompetista polaco Tomasz Stanko; Nils Landgren; Victoria Tolstoy (cantante y nieta del famoso escritor ruso); Lars Danielsson o el pianista ibicenco (aunque nacido en Alemania) Joachim Kühn.
También hay espacio para propuetas norteamericanas de la mano de David Binney, Joel Harrison (que cuenta con Norah Jones como invitada en "Tennesee Waltz") o la del veterano saxofonista Eddie Harris. Aparecen además músicos americanos con participación destacada en distintas propuestas. Entre ellas destaca Michael Brecker, por partida doble, en sendos temas pertenecientes a los dos volúmenes de "Jazzpaña".
Este paseo con dieciséis paradas sirve para mostrar la variedad de propuestas estilísticas de este sello. Lo único que se podría objetar a la selección es la falta de algún tema inédito, tal y como ha sucedido en alguna recopilación anterior, o de difícil acceso, que ayudase a hacer todavía más atractiva esta recopilación.
José Francisco Tapiz
Michael Brecker Quindectet - Wide Angles

Composiciones: Broadband (6:46), Cool Day in Hell (7:51), Angle of Repose (6:42), Timbuktu (8:00), Night Jessamine (5:21), Scylla (10:40), Brexterity (6:40), Evening Faces (7:14), Modus Operandy (5:27), Never Alone (5:39)
Músicos: Michael Brecker (saxo tenor, arreglos, producción), Alex Sipiagin (trompeta), Robin Eubanks (trombón), Peter Gordon (corno francés), Steve Wilson (flautas), Ian Dixon (clarinetes), Charles Pillow (oboe, corno inglés), Mark Feldman (violín), Joyce Hamman (violín), Lois Martin (viola), Erik Friedlander (violoncelo), Adam Rogers (guitarra), John Patitucci (contrabajo), Antonio Sánchez (batería), Daniel Sadownick (percusión)
Compuesto por Michael Brecker salvo Evening Faces por Don Grolnick.
Grabado en directo en Bennett Studios, Englewood, NJ entre el 22-24 de enero de 2003.
Verve 0044007614228
Comentario: Los fans de Michael Brecker están de enhorabuena. "Wide Angles" sin duda les va a permitir disfrutar del afamado saxofonista en plenas facultades. Sus 70 minutos de duración permiten la escucha de diferentes estilos musicales. Los aires africanizados de "Timbuktu", el funk de "Night Jessamine", la tranquilidad de "Evening Faces" o incluso el cierto aire desmelenado de "Scylla".
Para el resto de aficionados su escucha deviene en cierta decepción, provocada quizás por las magníficas expectativas previas a la escucha. Ni los bonitos arreglos, ni los nombres de unos interesantes músicos (Feldman, Friedlander -pertenecientes a la vanguardia jazzística-, Spiagin, Wilson, Eubanks -integrantes de la Dave Holland Big Band o relacionados en su momento con el británico) logran evitar el pensamiento de estar ante unos meros acompañantes de Michael Brecker debido a los escasos solos de los componentes de este quindecteto. Quizás sea un problema del nombre del conjunto. Más acertado hubiera sido "Michael Brecker + Cuardectet".
José Francisco Tapiz
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