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..: FENOMMEDIA, UN FILÓN DE ORO EN EL ESTE DE EUROPA

Por Sergio Masferrer

   
 



   

Suite for trio + es el nombre del proyecto que supone el lanzamiento al mercado del sello discográfico Fenommedia, una pequeña compañía polaca de diseño artístico que ha decidido ampliar el espectro de sus producciones al terreno musical.

 

Los elementos que hacen que el catálogo de Fenommedia, hasta el momento, sea un todo cohesionado, son evidentes. Desde un punto de vista estético, en el que el nombre de Blanka Tomaszewska es de especial relevancia, el producto es impecable: la presentación en cartón de los CDs; la combinación de colores; el montaje visual de las portadas, donde la fotografía de Tomaszewska juega a deformar la percepción de los objetos cuando éstos se observan desde primeros planos (¿una metáfora, quizás, de la postura artística adoptada?); los textos insertados con los cuidados comentarios de los músicos; la impresión misma de las obleas… Desde un ángulo musical, los cinco proyectos lanzados hasta el momento al mercado tienen como denominador común a los hermanos Olés en la sección rítmica.

 

Con Fenommedia, Bartlomiej Brat y Marcin Olés consiguen alcanzar un hito en lo que ha sido una escalada exponencial en las producciones del dúo en los últimos años. Sin duda alguna, la grabación del directo junto a David Murray (Circles-Live in Cracow, editado por el también polaco sello Not Two), o Alchemia, una caja de doce CDs que recoge las sesiones de dicha sección rítmica junto a Ken Vandermark [1], han puesto a los Olés en el ojo del huracán en lo que a las nuevas fronteras del jazz se refiere.

 

Si bien es cierto que la producción de estos dos músicos no queda restringida a Fenommedia, ocurre que el sello polaco se presenta como un estudio de grabación, en el que la base rítmica y las composiciones son un asiento en primera clase para que los músicos de vanguardia (Jean-Luc Cappozzo, Erik Friedlander, Theo Jörgensmann, Chris Speed, Kenny Werner…) dejen su impronta.

 

Parafraseando la cita de Theo Jörgensmann, incluida en Directions (Fenommedia, FM 05-002), “la nueva música improvisada no se basa en la relación entre el sonido y las formas, sino en el balance entre el tiempo y la dirección del movimiento; en otras palabras, en el desarrollo de la acción musical”. Creo que estas palabras sirven como brújula para posicionarse ante la cantidad y variedad de música que contiene la producción de Fenommedia. Es cierto que la definición dada es al mismo tiempo excluyente en ciertos aspectos: la mayor parte de los minutos musicales están desarrollados sobre pedales rítmicos, casi libres de forma en lo que a estructura armónica se refiere (nada tiene que ver esta música con las extensas composiciones de los clásicos norteamericanos de comienzos de siglo, semillas éstas de los primeros estándares del jazz). Pero aunque la componente cerebral en cuanto a composición armónica no es destacable, hay muchas otras, casi todas viscerales, que enriquecen el producto: la variedad rítmica (impresionante la complejidad que contiene Chamber Quintet (Fenommedia, FM 05-003); la fuerza emocional en el desarrollo de algunos temas; el nivel de abstracción de otros…

 

Otra de las constantes presentes en Fenommedia es el uso de la música como vehículo de comunicación intercultural: como un tejido que cubre todo lo anteriormente descrito, los músicos extraen y exponen con aparente facilidad y sencillez la esencia de estilos musicales impropios de la cultura en la que han crecido.

 

Como recoge el artículo “Polish Jazz for Dummies: 60 Years of Jazz from Poland”, escrito por Cezary Lerski y publicado en el web AllAboutJazz [2], la tradición del jazz en Polonia tiene sus cimientos en la rebelión que produjo su prohibición en los años cuarenta por la invasión estalinista. Lejos quedan ya las señas de la revolución musical propuesta por Komeda, Kurylewicz, Trzaskowski o Tomasz Stanko. El jazz polaco necesita un nuevo horizonte de referencia. Sirvan, pues, los hermanos Olés y Fenommedia de cicerones del presente del  jazz futuro.

 

Sergio Masferrer

 

 

Notas:

[1] Como en el caso del quinteto escandinavo Atomic, Vandermark vuelve a acertar con el apadrinamiento de los hermanos Olés.

[2] Web de AllAboutJazz: http://www.allaboutjazz.com.

 


Chamber Quintet - Marcin Olés & Bartlomiej Brat Olés, feat. Erik Friedlander, Michael Rabinowitz, Emmanuelle Somer


 

Composiciones: “Abyss”, “Galileo”, “Eternity”, “Enigma”, “Rien Que Nous Deux”, “Reflection”, “Horror Vacui”, “Phoenix”, “Desert Walk”, “Nostalgia”, “Source”.

 

Todos temas compuestos por Bartlomiej Brat Olés, excepto “Eternity” y “Rien Que Nous Deux”, compuestos por Marcin Olés.


Músicos: Emmanuelle Somer (oboe, English horn), Michael Rabinowitz (fagot), Erik Friedlander (violonchelo), Marcin Olés (contrabajo), Bartlomiej Brat Olés (batería).

 

Grabado en Studio Buffo, Varsovia (Polonia), los días 23 y 24 de junio de 2004.

Fenommedia FM 05-003


Comentario: Los huecos y fisuras por los que los músicos han conseguido introducir las raíces y ramificaciones del jazz son tantas que, a día de hoy, el único factor común a todos los discos etiquetados como jazz es la improvisación. Pero esta afirmación es sólo válida en un sentido, no en el opuesto: la música kletzmer o la contemporánea son dos ejemplos de estilos en los que se hace patente la habilidad de los músicos para sobrevolar sobre las estructuras armónicas con las escalas como método de propulsión.

 

Tras este breve aperitivo, adivinar qué viene a continuación en el menú es tarea sencilla: Chamber Quitet, tercera entrega de Fenommedia inspirada en la pieza para oboe y trío de cuerdas “Phantasy op.32”, de Benjamin Britten, busca saltar a un lado y a otro de la frontera entre la música de cámara y el jazz. El producto es interesante desde diversos puntos de vista. Por destacar algunos: el timbre poco usual de los instrumentos que componen la formación; la mayoría de las piezas son complejas desde el punto de vista de las estructuras, estando compuestas por diversos movimientos; y la complejidad rítmica de cada pista, con ritmos compuestos, muy poco lineales. En definitiva, la ejecución de las composiciones que Chamber Quintet incluye requiere de una altísima formación técnica. Los músicos presentes no solo están por encima de los requisitos técnicos, sino que además recorren los pasajes improvisados de forma sobresaliente.

 

Abre el disco “Abyss”, una pieza compleja, cerebral, de evolución lenta. Tras una apertura del chelo en solitario, las distintas voces solistas se van añadiendo y/o restando, cambiando el tema de timbre y de textura rítmica en cada uno de los movimientos que lo componen.

 

El abstracto goteo de notas de Marcin Olés cubre los dos primeros minutos de “Galileo”, mientras que en los dos siguientes la rítmica entra en un complejo ritmo compuesto de dos segmentos concatenados de de 7x8 y 8x8, con el oboe de Somer volando las notas del contrabajo, siempre en los agudos. Ruptura del tema hacia los graves en el tercer movimiento, con cambio de ritmo a dos segmentos concatenados de 5x4 y 3x4, y resolución con vuelta a la estructura del segundo movimiento.

 

Tras la tensión de los dos anteriores temas, “Eternity” se presenta como un alto en el camino, una pieza más homogénea en cuanto a estructura, con líneas melódicas muy sosegadas y una batería de escobillas que se arrastra en el oído al retrasarse ligeramente respecto a los acentos marcados en los compases por los vientos.

 

El swing hace su primera aparición con “Enigma”: walking de contrabajo, baqueta sobre los platillos a ritmo de 4x4, y sección de vientos dándose el relevo en la tarea de dirigir el rumbo del tema. Los arcos del chelo y del contrabajo son los dos únicos instrumentos que dan forma al quinto corte, “Rien que nous deux…”, un tema en el que las disonancias y desarmonías de Shostakovich se hacen evidentes en la presentación y el desarrollo, mientras que el desenlace es mucho más armónico.

 

Como si de las diferentes partes de una suite se tratase, “Reflection” da continuidad a la estela creada por “Eternity” y “Enigma”, mientras que, en apenas dos segundos, “Horror Vacui” hace desaparecer dicha estela con un minuto de caos libre improvisado de los cinco instrumentos. El resto del tema son crescendos y decrecendos en intensidad, con el concepto que el título propone como leitmotiv.

En “Phoenix”, Somer vuelve a crear con su instrumento una atmósfera enrarecida, intrigante, mientras que la rítmica vuelve a jugar con la poca linealidad y complejidad de los ritmos compuestos.

 

El título del noveno tema, “Desert Walk”, contiene en sí mismo el desarrollo de la pieza: desconcierto de quien despierta en el desierto y comienza a caminar, sin rumbo, con la entrada del walking de contrabajo y el hipnótico y arabesco fraseo del oboe. Tras “Nostalgia”, pieza integrante de la suite que personalmente imagino compuesta por los anteriores movimientos “Eternity”, “Enigma” y “Reflection”, cierran la grabación el silencio, el chirriar de agudos del chelo, y los espacios abiertos y desconcertantes de “Source”.



Walk Songs - Marcin Olés, Chris Speed, Simon Nabatov, Bartlomiej Brat Olés


 

Composiciones: “Evil's Eyes”, “Green Water”, “In Progress”, “Wise Guy”, “Q Square”, “Walk Song I”, “Walk Song II”, “Long Day”, “Seven Days”.

 

Todos temas compuestos por Marcin Olés, excepto “Q Square” y “Long Day”, compuestos por Bartlomiej Brat Olés.


Músicos: Chris Speed (saxo tenor), Simon Nabatov (piano), Marcin Olés (contrabajo), Bartlomiej Brat Olés (batería).

 

Grabado en DR Studio (Polonia) los días 22 y 23 de noviembre de 2005.

Fenommedia FM 06-004


Comentario: Mientras que los tres primeros trabajos editados por Fenommedia están firmados en su mayor parte por Bartlomiej Brat Olés, la autoría de Walk Songs pertenece a Marcin Olés. Desde la primera toma de contacto, esta cuarta entrega resulta mucho mas estándar, tanto por la formación escogida para dar forma al proyecto (piano, saxo tenor, más la base de contrabajo y batería), como por la producción y el perfil de las composiciones, más tangibles, y con un menor grado de abstracción requerido por parte del oyente si se compara con los anteriores tres trabajos.

 

El papel principal pertenece en casi todas las pistas a Chris Speed, y aunque a ratos es demasiado obvio que la sombra de Coltrane es alargada, la contribución del saxofonista al producto final es indiscutible. El telón rítmico que los hermanos tienden es muy transparente, asequible, y sin afán alguno de protagonismo. A mi entender, la producción de la batería, con el pulso nítido, casi cristalino de Bartlomiej Brat Olés, es demasiado brillante. Como comentario final antes de pasar a desglosar cada tema, destacar los dos movimientos de Walk Songs: de las mejores canciones que he escuchado en los últimos meses.

 

El arranque del disco con “Evil´s Eyes” no tiene nada de conceptual: el saxo introduce el tema con una melodía pegadiza que rápidamente queda anclada al oído. Es el piano quien, aún con la inercia del saxo pero ya sin éste, descompone y recompone la secuencia de acordes a su gusto y antojo, dejando caer con contundencia la mano izquierda sobre los acordes a lo McCoy Tyner, y deslizando la derecha con agilidad sobre las octavas agudas. La atmósfera queda suficientemente abrillantada para que sobre el piano se refleje el saxo desgarrado de Coltrane en un pasaje a trío.

 

En el segundo tema, “Green Water”, Chris Speed se arranca con una melodía easy listening, a la que da continuidad Nabatov sobre walking de contrabajo y swing de batería, demostrando las dotes adquiridas para el lenguaje musical. El orden de los solos no varía: el piano vuelve a tomar el testigo del tenor, comenzando con colores opacos sobre las frecuencias graves, y jugando a aumentar la tensión del tema a medida que las manos se desplazan hacia los agudos. Excelente pasaje. Vuelta a la melodía principal, al mismo tiempo que el oyente se va preparando para entrar en la siguiente toma.

 

Aunque el peso vuelve a caer sobre Chris Speed para que “In progress” eche a andar, es Nabatov quien da forma y enriquece la composición. Tras la intro, la base rítmica permanece pasiva sobre un pedal de dos acordes, mientras que en formación de trío las teclas blancas y negras hacen crecer el tema de forma modal. Las leves pinceladas oscuras que hasta el momento la grabación ha ofrecido toman protagonismo en “WiseGuy”. Espacios abiertos por la ausencia del contrabajo y la batería; piano disonante; el saxo desprendiéndose de las notas como si de gotas se tratasen; el crecimiento paulatino e inevitable de la intensidad del tema hasta casi desbordarlo...

 

“Qsquare” es el punto en el que convergen los argumentos abstractos y concretos expuestos hasta el momento, con un comienzo de melodía sencillo que el saxo se encarga de desgarrar como si de un cuchillo de sierra se tratase. No es de extrañar que el tándem formado por “Walk Song I” y “Walk Song II” den nombre al trabajo. El piano introduce el tema en solitario, suave, sin prisas, casi deteniendo el tiempo, añadiendo notas una a una cada vez que la frase principal se repite. Con la llegada del segundo movimiento, entra en escena el resto de la formación. El saxo persigue las notas del piano, dejando al descubierto los compases que soportan la tensión armónica. El dialogo entre los instrumentos crece, y, con ello, la velocidad del tema, que, sin desviarse del rumbo original, va girando por entre los meandros de la partitura.

 

Con “Long Day”, el cuarteto da continuidad a “Walk Song I” y “Walk Song II”, al mismo tiempo que abre una brecha a través de la cual poder romper con el orden que éstas proponían. El disco cierra un punto bien distante al que comenzó: silencioso, abierto, y con el contrabajo y la batería en los papeles principales por primera vez en el disco.



Suite for trio + - Olés / Trzaska / Olés & Jean-Luc Cappozzo


 

Composiciones: “Freetan”, “Suite for trio +”, “JLC”, “Budmo”, “5-5”, “Bolero Stefana”, “N-Ju”, “Urodzaj”.

 

Todos temas compuestos por Bartlomiej Brat Olés, excepto “Bolero Stefana”, compuesto por Marcin Olés y Mikolaj Trzaska; “Urodzaj”, compuesto por Mikolaj Trzaska; y “Freetan”, improvisación colectiva.


Músicos: Jean-Luc Cappozzo (trompeta, fliscorno), Mikolaj Trzaska (saxo alto, clarinete bajo), Marcin Olés (contrabajo), Bartlomiej Brat Olés (batería).


Grabado en los estudios Radio Wroclaw (Polonia) el 27 de febrero de 2003.

Fenommedia FM 05-001


Comentario: Tras dos años archivados,
la Suite For Trio + ve finalmente la luz. Problemas técnicos en la grabación original han hecho que el material del trío formado por los hermanos Olés y Mikolaj Trzaska, y reforzado por el trompetista francés Jean-Luc Cappozzo, haya pasado por el estudio una segunda vez. Aunque es aquí donde encaja aquello de no hay mal que por bien no venga: el tiempo no ha pasado en balde para ninguno de los músicos que componen el proyecto. El trío Olés-Trzaska-Olés ha trabajado intensamente su lenguaje, y los Olés han ampliado generosamente su discografía. En resumen, estos dos años han servido para que la primera referencia que Fenommedia sirve en su catálogo sea un producto meditado y muy madurado con el tiempo. En definitiva, una excelente puesta de largo.

 

Abre la grabación “Freetan”, tres minutos de libre improvisación que se presentan como un falso preludio del disco. Trzaska pone las cartas boca arriba, mostrando que el fraseo de su clarinete bajo está muy cerca del de Michel Portal en sonido e intenciones: intrigante, percutivo y poco lineal (lástima que, excepto en momentos muy puntuales, se decida por el saxo alto en el resto de la grabación). La trompeta del francés Cappozzo y el arco de Marcin Olés juegan a arañar el tema, pero sin llegar a descubrir sus intenciones posteriores.

 

Nada tiene que ver la “Suite for trio +” que da nombre al disco con “Freetan”. Habiendo quedado en el tintero el potencial de Cappozzo, tras la presentación del tema (una melodía de marcado ritmo 4x4 e influencia norteafricana), la trompeta desarrolla un excelente solo muy rítmico y con muchos puntos de inflexión modales sobre el pedal inicial de una batería aguda y del contrabajo que no sale de las cuatro notas por compás. Turno para Marcin Olés, que abandona el monótono caminar y en solitario, con el silencio como elemento primordial, evoluciona y muta la melodía inicial. El tema se rompe en el minuto diez con la entrada de Trazska con el saxo alto, instrumento con el que la “Suite For Trio +” alcanza el momento de mayor intensidad.

 

Con “JLC” (dedicada al mismo Jean-Luc Capozzo), se descubre el elemento que quedaba por destapar: la batería de Bartlomiej. Sobre las diferentes bases rítmicas que éste va construyendo, la sección de vientos desarrolla un fraseo muy al servicio de la batería, evadiendo el protagonismo. El resultado es una pieza que comienza con un sonido equilibrado, y que la dinámica improvisadora de los músicos termina resquebrajando justo antes de regresar a la simiente del tema.

 

El espacio sonoro se abre en “Budmo”, corte con aires a pieza de cámara, y en la que el arco de Marcin Olés y el filo de los metales hacen que “Lonely Woman” flote en el ambiente. En “5-5” vuelve a tener especial protagonismo la variedad rítmica con la que la batería va mutando en función del instrumento con el que dialoga, mientras que sobre las partituras de “Bolero Stefana” levita el Este mediterráneo, donde las referencias a la pieza clásica de Ravel se hacen evidentes. “Nu-Ju” recupera los aires arabescos de la “Suite for trio +”, con un espectacular duelo entre alto y trompeta acentuado por los pellizcos rítmicos del contrabajo.

 

El cierre del disco, “Urodzaj”, retoma el tejido abstracto de “Freetan”, pero en la segunda mitad el tema deja a un lado el abstractismo musical, quedando cerrada la grabación con formas tangibles.

 


Directions – Marcin Olés & Bartlomiej Brat Olés + Theo Jörgensmann


 

Composiciones: “Alpha-Beta-Blanka”, “Per Rata”, “January 5”, “Giuffre”, “Aesthetic direction”, “Zen de Tractorist”, “Parbat”, “Byway”, “Voices of the trees”.

 

Todos temas compuestos por Bartlomiej Brat Olés, excepto “Per Rata”, compuesto por Marcin Olés, “Giuffre” y “Aesthetic direction”, compuestos por Theo Jörgensmann.


Músicos: Theo Jörgensmann (clarinete bajo), Marcin Olés (contrabajo), Bartlomiej Brat Olés (batería).

 

Grabado en Sonus Studio Lomianki (Polonia), los días 14 y 15 de diciembre de 2004.

Fenommedia FM 05-002


Comentario: Colaboración de lujo para la segunda de las entregas con que arranca Fenommedia: el clarinetista alemán Theo Jörgensmann. Nacido en 1948, la carrera de Jörgensmann ha estado fundamentalmente centrada en proyectos en los que desarrollar la libre improvisación, desde formaciones de cámara hasta big bands, habiendo recogido en los últimos años su producción discográfica en el sello alemán Hat Hut Records.

 

Con Jörgensmann, los elementos fundamentales de Directions quedan al descubierto. La presencia del clarinete bajo ofrece una componente exótica, casi carnal. El alemán domina la práctica totalidad de la grabación, girando y retorciendo la dirección de las composiciones (casi sobra decir que las intenciones del dúo Olés al fichar a Jörgensmann son las de jugar en el terreno de éste).

 

Aunque admito mi debilidad con el clarinete bajo, esta falta de objetividad no resta mérito a la grabación. “Alpha-Beta-Blanka” (guiño a la parte responsable del diseño artístico) puede dividirse en dos movimientos: en el primero de ellos ninguno de los componentes del trío concretiza las formas del tema, jugando de forma escurridiza a atrapar y soltar la línea principal, buscando la abstracción en los armónicos de los respectivos instrumentos. Pasado el ecuador, el contrabajo pisa el pedal de dos acordes, y a medida que el fraseo del clarinete va llenando de notas los compases del pentagrama, la batería crece y decrece en intensidad sonora.

 

“Per Rata” es una solución de continuidad a “Alpha-Beta-Blanka”, un eje de simetría con el que se vuelven a enfocar las formas dispersas con las que acababa el anterior tema. La pieza está dominada por un solo orgánico de Marcin Olés, que inicialmente juega con la variedad rítmica en torno a una nota motivo, y termina con una rítmica mucho más lineal y con un gradiente claramente descendente de escalas.

 

Apertura de batería en “January 5” y excelente libre fluir de los tres instrumentos que consiguen mantener una intensidad y velocidad constantes durante los cinco minutos del tema. La cuarta pista, “Giuffree”, es un juego de palabras con el que Jörgensmann busca el homenaje a Jimmy Giuffre, quien en los años sesenta estuvo al frente de la vanguardia europea, en formación de trío junto a Swallow y Bley. Batería y contrabajo rozan el silencio, mientras que el clarinete se desenvuelve dentro de fraseos definidos, lineales, perfectamente perfilados, sin por ello renunciar al concepto global de la grabación.

 

“Aesthetic direction” ofrece una segunda cara del Jörgensmann compositor, en clara yuxtaposición con la anterior. En éste la linealidad es sustituida por fraseos elípticos, pentagramas de Moebius que, tras recorrer un angosto camino de notas, terminan en el mismo punto en el que comenzaron. “Zen de Tractorist” sigue el hilo argumental de “Aesthetic direction”. “Parbat”, de atmósferas étnicas, rompe de forma abrupta el desarrollo dinámico de los dos anteriores cortes. El clarinete frasea sobre un Bartlomiej que adopta el papel de percusionista: golpeteo suave de claquetas, campanillas, platillos rasgados… “Byway” da continuidad al capítulo abierto por “Parbat”, arrancando desde la atmósfera lánguida de éste y catapultándolo en intensidad hasta el solo de sesenta segundos con que cierra la pista.

 

A modo de cierre del disco, “Voices of the trees” viene a confirmar los argumentos anteriormente descritos: atmósferas exóticas, sonidos orgánicos… expuestos en esta ocasión de forma sencilla y muy cerebral.


http://www.fenommedia.com

   
   

© 2007 Sergio Masferrer