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1. Jeff Ballard: el tipo que salvó al trío de Brad Mehldau.
Al menos eso es lo que pudimos ver en el anterior disco de la banda y primero con Ballard a la batería. Day Is Done abría una nueva puerta a un trío que llevaba unos cuantos discos reiterativos, monótonos y auto-indulgentes. Pero Ballard ha aportado un nuevo punto de vista, tomando un rol más expansivo que el de Jorge Rossy y dando un gran soplo de aire fresco al trío, y al propio líder, que en muchos momentos se deja empujar por los polirritmos que despliega el batería.
Han pasado casi diez años desde el primer disco en directo del trío de Mehldau en el Vanguard, y algunas cosas, principalmente estéticas, han cambiado también. Ha desaparecido el pomposo subtítulo The Art of The Trio, dejando paso a un claro y conciso Brad Mehldau Trio Live, y también están ausentes los pretenciosos textos del pianista divagando sobre la creación, el arte y la divinidad, o quejándose de manera lamentable de lo injusto que es ser comparado con Bill Evans, Lennie Tristano o Paul Bley, cuando él es totalmente original. Muchos dirán que estos detalles no tienen que ver con la música, pero un disco, como concepto, es todo lo que contiene, y debe ser juzgado en su totalidad.
2. Jazz y Rock
Otras constantes de Mehldau se mantienen, como la recurrente utilización de temas pop o rock, en este caso “Wonderwall” de Oasis y el “Black Hole Sun” de Soundgarden. La elección de singles o temas conocidos como estos siempre dan una idea de aproximación oportunista y un tanto vulgar a unos géneros que no lo son en absoluto.
Uno se pregunta qué busca (o qué encuentra) Mehldau en esos temas que saca del cancionero pop-rock. Porque a primera vista, da la sensación de que estos temas se eligen a través de un conocimiento vago o popular (y populista), y no de una introspección en la obra del autor o grupo versioneados, cosa que si se daría al tocar, por ejemplo, a Coltrane.
Por algún motivo, aparte de que muchos jazzmen parecen encontrar que Radiohead es prácticamente el único grupo no jazzístico del que tocar temas, otros bandas sólo se ven representadas por el mismo tema una y otra vez, casualmente, singles que han sonado en la radio y la MTV hasta la saciedad.
Este acercamiento por parte del jazz al pop o al rock, no dignifica ni a una música ni a la otra sino que, desde una óptica condescendiente, evidencia al jazzman en su acercamiento parcial y poco documentado a un estilo que vulgariza inconscientemente.
Está claro que “Black Hole Sun” es un gran tema, pero curiosamente, hay numerosas versiones jazzisticas de él. Es un tema conocido (como lo es “Wonderwall”, “Smells Like Teen Spirit” o “Paranoid Android”), pero me pregunto si los músicos de jazz que recurren al rock, Mehldau en este caso, han decidido bucear en discos como Badmotorfinger, Down On The Upside o el propio Superunknown en busca de composiciones que supongan un planteamiento mas interesante para improvisar (que los hay, y muchos), o simplemente un día encendieron la radio.
3. Back at the Vanguard (for the first time)
Probablemente, Mehldau es el pianista más influyente de su generación. Su estilo es personal y absolutamente reconocible, pero para ser sinceros, no ha evolucionado en exceso. Podría decirse que es un esteta, que madura y perfecciona su propio lenguaje, lo cual no es precisamente poco.
Seria falso afirmar que es completamente original, puesto que en algunos momentos la huella de Jarrett aún se percibe claramente, pero hay algunos aspectos de su pianismo inherentes a él, como su dominio absoluto del tempo, y su habilidad casi insultante para doblegarlo a su antojo. Lo mismo ocurre con sus voicings en la mano izquierda, tanto rítmica como armónicamente, que cada vez ganan más importancia y protagonismo en las improvisaciones del pianista. Quizá ese sea una de las claves para intentar, en la medida de lo posible, definir el camino que ha tomado el pianista.
La improvisación es un factor presente en toda la exposición musical de Mehldau, desde la ductilidad que adopta el tema en sus manos, a los arreglos, solos, etc, derivando en la propia esencia del carácter artístico de Mehldau, que no es otro que la apología de la interpretación. Interpretación desde una perspectiva de responsabilidad máxima por parte del músico, que es el protagonista definitivo de lo que el oyente va a escuchar.
Este rasgo no contradice la colectividad del trío pero, aunque Grenadier y Ballard marcan mucho los derroteros por los que fluye la música, cuando Mehldau improvisa, no hay duda de que es él quien está al mando.
4. Brad Mehldau Trio Live: el disco
La aparición de un CD como este puede ser reiterativa a pesar de la novedosa presencia de Ballard. Las grabaciones de Mehldau y su trío en el Vanguard han sido una constante en su carrera pero, como ocurre en muchas ocasiones, también han ido bajando de nivel. Desde Live At the Village Vanguard a Progression hay una especie de involución y, aunque el trío sigue teniendo un nivel alto, se destila cierto declive en la interpretación del trío original.
Afortunadamente, Brad Mehldau Trio Live eleva el listón a pesar de tener una extensa duración, cosa que podría jugar en su contra. Sin embargo, el disco se escucha de principio a fin sin ningún problema, aunque debido a la evidente superioridad de algunas piezas, gana enteros en escuchas fragmentadas, que aportan el factor sorpresa y el asombro de los primeros minutos escuchando improvisar a Mehldau & Co.
Curiosamente, el pianista brilla con mas fuerza en algunos temas no escritos por el, como “O Que Será”, “The Very Thought of You”, “C.T.A.” “More Than You Know” o el mencionado “Wonderwall”, aunque su original “Secret Beach” es otro de los momentos álgidos del disco.
Para terminar, como ya hiciera en su primer directo en trío en el Vanguard, un “Countdown” que aguanta perfectamente la comparación con aquella primera versión, y que da muestra del momento en el que se encuentra el trío. Mehldau improvisa con soltura, y cambia ligeramente la urgencia e intensidad de hace diez años por un desarrollo más organizado y lógico, aunque igualmente interesante.
Quedan atrás la pomposidad, la falsa pasión y el, por momentos, acomplejado pianista que necesita reafirmarse en su convencida capacidad, educación y originalidad. Al mismo tiempo el nuevo trío demuestra su solvencia y renovación, consolidando esta nueva etapa en la música del pianista. No creo que nos depare grandes sorpresas o explosiones de genio garantizadas, pero el lenguaje de Mehldau va madurando y promete seguir produciendo, al menos, música de alta calidad y unos cuantos solos memorables.
Brad Mehldau Trio - Brad Mehldau Trio Live
Composiciones:
CD1: "Introduction" 0:14, "Wonderwall" (Noel Gallagher) 8:44, "Rubys Rub" (Brad Mehldau) 13:07, "O Que Será" (Chico Buarque) 10:37, "B-Flat Waltz" (Brad Mehldau) 9:10, "Black Hole Sun" (Chris Cornell) 23:20, "The Very Thought of You" (Ray Noble) 13:03
CD2: "Buddha Realm" (Brad Mehldau) 11:59, "Fit Cat" (Brad Mehldau) 10:40, "SecretBeach (Brad Mehldau)" 11:35, "C.T.A" (Jimmy Heath) 16:16, "More Than You Know" (Edward Eliscu/Billy Rose/Vincent Youmans) 12:08 "Countdown" (John Coltrane) 14:56
Músicos: Brad Mehldau (piano), Larry Grenadier (contrabajo) y Jeff Ballard (batería).
Grabado a finales de 2006 en Village Vanguard, New York. Editado en 2008 por Nonesuch.
Nonesuch 376252

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