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..: IÑAKI SANDOVAL: DE SAUSOLITO A USAQUÉN

   
 


El pianista Iñaki Sandoval (Pamplona, 1974) ha publicado en Ayva Music a finales de 2008 Usaquén, su segunda grabación. En ella le acompañan el contrabajista Horacio Fumero y el batería David Xirgu. Pachi Tapiz charló telefónicamente con el músico acerca de esta nueva grabación.


   

© Carlos Pericas, 2008

PACHI TAPIZ: En primer lugar quería preguntarte qué significa Usaquén. ¿Qué o quién es Usaquén?

IÑAKI SANDOVAL: El título del disco viene de Colombia. Todos los años suelo ir allí a dar unos talleres y a tocar. Usaquén es un barrio colonial de Bogotá muy bonito. Allí hay pequeños garitos en los que tocan música en vivo. Este tema lo escribí justo después de venir de allí el año pasado y por eso le puse ese nombre. Al igual que hicimos el primer disco y le puse por título Sausolito, Usaquén es un nombre muy bonito y muy musical. Por eso lo usé como título para el álbum.

PACHI TAPIZ:¿Cuál es la importancia que le das a los títulos? Echando un vistazo a los de tu último disco los hay con resonancias exóticas o poéticas, con nombres bonitos o con referencias directas a determinadas personas. ¿Te cuesta mucho encontrar los títulos para los temas?

IÑAKI SANDOVAL: Los temas o los discos los veo como un agradecimiento a la gente importante para uno. “Alejo’s Pub” viene por Alejo, que es mi padre. Hay un tema para mi hermano que es “Copla para Alberto”. Otros están dedicados a sitios o a vivencias que he tenido y son un homenaje. Es como la idea de titular a este disco Usaquén, del mismo modo que el anterior se titulaba Sausolito. Es posible que el siguiente disco también se titule como un lugar, como otra ciudad, como para terminar un recorrido.

Para este disco lo que más costó fueron los temas en sí. Han pasado tres años entre que grabamos el primero y éste. Este tiempo ha pasado simplemente porque no tenía temas buenos o que me gustasen para grabar. Los temas tardaron en salir. Este año juntamos temas suficientes y fue cuando lo grabamos. Lo que es difícil es encontrar temas bonitos para no grabar standards o cualquier cosa.


Iñaki Sandoval Trío - Usaquén (Ayva Music. Ayva 044, 2008)

PACHI TAPIZ: En el anterior disco grabaste algunos standards como “’Round Midnight”, “My One And Only Love” o algún tema ajeno como “Smilin’ Eyes” de tu profesor Stefan Karlsson. En Usaquén no os habéis animado a grabar ningún standard

IÑAKI SANDOVAL: Esto no es debido a nada en especial. Por ejemplo, en los conciertos sí que hay un equilibrio entre standards y temas originales. En un concierto no todos son temas originales, sobre todo en un club. En un disco sí que creo que hay que hacer algo que quizás no sea diferente, pero sí al menos proponer una historia.

En este disco, en el que hay bastantes temas y que es bastante largo, lo que queríamos era que todos los temas fuesen originales. Además de los míos, hay dos de Horacio y uno que hicimos entre los tres. De todos modos  sí que me gustaría hacer algún disco de standards. Lo que no sé es si será en el próximo o en el siguiente, si será en trío o quizás a piano solo. Los standards son nuestro material de cada día para funcionar. Pero en un disco hay que ofrecer algo diferente. Algo que la gente se vuelva a sentar a escuchar y que te identifique de algún modo con tu estilo, con tu carácter.

PACHI TAPIZ: Un tema que me ha llamado mucho la atención es “Invención a tres voces”. ¿Cómo surge? A ratos suena de tal modo que parece música del Barroco. ¿Es un tema improvisado?

IÑAKI SANDOVAL: Sí, el tema está construido entre los tres porque sólo hay una estructura armónica como base y lo creamos a partir de ahí. Surgió en algún concierto. El estilo es a ratos barroco, como si fuera Bach. De algún modo las invenciones de Bach son como pequeñas fugas en la que cada voz cuenta una historia con su personalidad propia. Simplemente es una estructura armónica en la que cada uno de los tres somos una de las voces. En el estudio hicimos dos tomas. Las dos fueron muy diferentes y no tenían que ver entre sí.

PACHI TAPIZ: ¿En el tema buscaste el tocar despacio? Yo diría que no es un tema en que te lances, sino que tocas despacio, dejando muchos espacios.

IÑAKI SANDOVAL: Cuando hay diálogo y estás creando a partir de la nada es tan importante lo que tocas como lo que no tocas. Desde el principio empezamos con las dos voces y la propia melodía se alimenta con lo que dice el otro, en este caso Horacio. El tema del principio empieza con unas frases largas y luego cada vez se va acelerando un poco más.

Una de las cosas más difíciles en música, y sobre todo en música improvisada, es lo que no tocas: el contenerte, o no llenar todo el espacio con música. Una de las cosas importantes en la música es que haya espacio.


© Carlos Pericas, 2008

PACHI TAPIZ: Te lo comentaba porque a veces un recurso relativamente fácil es tocar muchas notas, tocar muy rápido, llenarlo todo de notas… Precisamente lo complicado es no tocar, estar contenido, dejar que la música hable por sí misma…

IÑAKI SANDOVAL: Miles [Davis] era un ejemplo clarísimo de esto. De algún modo es darle coherencia al discurso sin apabullar. Muchas veces empiezas a tocar, y en la música improvisada lo más fácil es tocar cualquier cosa. Una de las cosas más difíciles es aguantarse y dosificar el discurso. Eso se aprende muy bien de los músicos veteranos como Horacio. Estos aspectos los controlan muy bien.

PACHI TAPIZ: Para mí, la capacidad de tocar lento en un músico es signo de madurez. Tocar rápido a veces es esencialmente cuestión de técnica.

IÑAKI SANDOVAL: Cada uno toca del modo en que le gustaría escuchar la música que se toca cuando va a un concierto. Sucede lo mismo con la escritura de los temas. Sobre tocar rápido o controlarte, en una hora de disco o de concierto tienes tiempo para tocar rápido y para tocar lento. Creo que siempre hay espacio. De hecho en el disco hay muchos estilos, tonos y tempos diferentes. Tuvimos espacio para poder hacerlo así.

PACHI TAPIZ: ¿Qué influencias hay en vuestra música? Tanto en lo que escribes como en lo que tocas personalmente, o en la música del trío.

IÑAKI SANDOVAL: Más que influencias de alguien hay un respeto en primer lugar a los galones artísticos y de la veteranía, ya que en el disco están tanto Horacio como David. Sobre todo hay un respeto por el formato de trío clásico, que es algo más que una base rítmica que acompaña al solista, en este caso el piano. Cada uno de nosotros tiene su porcentaje de responsabilidad sobre la creación.

Los temas los escribí pensando en este trío, específicamente para Horacio y David. En algunos temas tuve que darles muy pocas indicaciones y ellos crearon la base a partir de ahí. Sobre todo es una cuestión de comunicación. Tenemos muy buena relación en primer lugar a nivel personal, y también a nivel musical encima del escenario. De esa manera muchas cosas no hay ni que hablarlas. Sobre todo es como una conversación a tres bandas. Si damos un concierto un día y otro al día siguiente posiblemente tendrán poco que ver el uno con el otro. Esa es una de las características fundamentales del trío, aparte de que ya llevamos unos años tocando juntos.

En cuanto a las influencias cada uno tenemos las nuestras. Yo no soy una persona fetichista. Me gustan todos los grandes, tanto los pianistas como otros instrumentistas. Quizás el punto de partida sea el trío de Bill Evans con Scott LaFaro. Ese trío fue de algún modo el punto de partida de lo que ha llegado después, y que ha llegado al máximo exponente con el trío de Keith Jarrett o con los tríos más modernos de Brad Mehldau o Herbie Hancock. Pero es el concepto de que hay unos temas para tocar y a partir de allí cada uno es responsable en igual porcentaje que los otros. Es algo así como componer en tiempo real.

PACHI TAPIZ: A mí vuestro trío me suena en plan clásico, pero al estilo de los que vinieron después de Bill Evans. A vosotros no os veo como un trío al estilo de los de Oscar Peterson, en formato de pianista más un par de acompañantes.

IÑAKI SANDOVAL: En eso influye el tipo de temas. Los temas tienen un carácter contemporáneo tanto por la métrica como por las armonías. Pero en esencia viene a ser eso. Es más parecido al trío de Bill Evans que al de Peterson por el concepto. Al estilo de los tríos contemporáneos de jazz que ahora son más habituales de escuchar. Es un concepto más creativo que los tríos al estilo de Peterson.


Jordi Vidal e Iñaki Sandoval en el estudio

PACHI TAPIZ: En el disco hay dos bonus tracks. ¿Cómo surgió la idea? ¿El concepto del disco son doce temas más los dos temas extras? ¿Por qué incluisteis dos bonus tracks?

IÑAKI SANDOVAL: Es lo primero que me preguntaron en la discográfica. Tanto en el primer trabajo como en este me han dado total libertad: con quién lo grabamos, cuándo, o el número de temas. La libertad es total: el productor soy yo.

El primero de los temas extras es una versión a piano solo de “Usaquén” que grabamos en el estudio a modo de epílogo. El otro tema adicional es una versión de “Luna llena”. Este tema se grabó en el primer disco y a través de los años se ha transformado bastante.

Una manera de incentivar a la gente para que compre un disco es hacer que tenga más minutaje, que en este caso son casi 70 minutos. Inicialmente pensamos en que para quien lo comprase on-line el disco tuviese doce temas, y que los dos temas adicionales estuviesen sólo para quienes se comprasen el disco físicamente. En la discográfica nos dijeron que ya que todo estaba puesto, que lo pusiéramos todo entero en un formato u otro. En la discográfica querían haber recortado la duración cinco o diez minutos. Sin embargo hoy en día a quien se compra un disco hay que ofrecerle todos los extras que se le puedan dar. Así que por eso no quitamos ningún tema. El disco se hubiera quedado un poco cojo. Tal y como se ha publicado Usaquén es un concepto entero.

PACHI TAPIZ: Para finalizar: ¿qué te aportan Horacio y David?

IÑAKI SANDOVAL: Lo aportan todo. Yo soy de la idea de que uno tiene que ser el peor del grupo. En este caso así es, así lo creo, y así espero que siga siendo durante mucho tiempo. Para mí son dos grandes músicos. En primer lugar los admiro mucho a nivel personal. A Horacio lo conozco desde hace mucho tiempo. En esto del jazz hay que viajar mucho y nos toca compartir aviones y viajes, y tenemos muy buena relación personal. A nivel artístico son dos de los músicos más potentes que hay en este país, tanto por separado como juntos, ya que es una de las secciones rítmicas más demandada.

Hay una cuestión objetiva que es su nivel artístico, que es indudable. También hay una cuestión de química, ya que con ciertas personas te adaptas mejor o tienes un grado de compenetración que con otras no tienes. Los tres estamos muy a gusto y de algún modo el resultado es el disco. Hay  cosas que no estaban ensayadas y que se prepararon para la sesión de grabación, ya que hay un nivel de compenetración muy grande. Yo creo que este tipo de cosas son complicadas de encontrar, y me siento muy afortunado de que a ellos les guste tocar conmigo.

   
   
Texto © 2008 Pachi Tapiz
Fotografías © 2008 Carlos Pericas