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  • Fecha: Sábado 7 de Noviembre de 2015.
  • Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque (Madrid).
  • Grupo:
    Abe Rábade, piano
    Pablo Martín Caminero, contrabajo
    Bruno Pedroso, batería

Abe Rábade Trio © Sergio Cabanillas, 2015

Abe Rábade Trio
© Sergio Cabanillas, 2015

 El músico compostelano Abe Rábade se presentaba de nuevo en Madrid, en día y horario estelar, en el marco del Festival de Jazz de Madrid, justo cuando acababa de aparecer editado el último proyecto con su trío, Tránsitos, grabado y filmado con la Real Filharmonía de Galicia.

Con todo el aforo vendido, algo que reconforta, el público madrileño tuvo ocasión de disfrutar de un repertorio que en su mayoría formará parte del nuevo disco del trío. Como músico en constante ebullición creativa, el pianista gallego sigue superándose y confiándose nuevos retos para felicidad de sus seguidores.

Con una introducción a piano solo de corte intimista de “Tránsito nº 4: void”, incluido en su composición para orquesta “Tránsitos”, dio comienzo la participación del trío en el Festival. Una pieza melódica que en manos de Rábade puede transformarse y recorrer muchos caminos en su desarrollo. Para ello siempre cuenta con sus fieles escuderos como son Pablo Martín Caminero y Bruno Pedroso, con los que se entiende con solo cruzar las miradas. El pianista juega con la intensidad que en cualquier momento puede estallar en mil vertientes y regresar poco a poco hacia aguas más calmadas.

Pablo Martín Caminero © Sergio Cabanillas, 2015

Pablo Martín Caminero
© Sergio Cabanillas, 2015

En su música, Abe Rábade siempre va un paso más allá. No se conforma con lo obvio y fácil. En sus versiones de temas clásicos, los ritmos adquieren caminos inesperados. “Con Alma” de Dizzy Gillespie comienza con un desarrollo puramente melódico y suave. Sobre este tema legendario, Abe Rábade ha realizado unos arreglos complejos, en donde juega un papel especial Martín Caminero con su habitual calidad. Un tema que navega por aguas tranquilas con una dinámica que va atrapando al oyente casi sin quererlo.

Como ya nos tiene acostumbrados, Bruno Pedroso hace un trabajo encomiable en todas sus aportaciones. Controla todos los registros, hace matizaciones, acentúa y refuerza en todo momento al trío. En “Cuarzo Branco”, comenzó de manera insinuante preparando el terreno para que piano y contrabajo, formaran un triángulo equilátero sin fisuras. Conforme va desarrollándose la pieza el fraseo en las improvisaciones de Rábade es límpido y cristalino. A lo largo de la noche el trío demostró que se encuentra en un momento muy dulce con mucha fuerza, no reñida con la expresividad.

Bruno Pedroso © Sergio Cabanillas, 2015

Bruno Pedroso
© Sergio Cabanillas, 2015

 Una composición de Abe dedicada al gran Paco de Lucía, “11 para Paco”, con una magnífica introducción de Pablo Martín Caminero a solo, con piano y percusión sin baquetas de fondo, crea un ambiente lleno de melancolía. El piano le dota de los ritmos flamencos a la pieza, una de las más emocionantes del concierto. Sin duda el mundo de los números tiene un significado especial para Abe Rábade porque suele recurrir a ellos en los nombres de sus composiciones. En “11 contra 7” las notas del piano van saliendo en cascada y superponiéndose sin rumbo fijo, se cruzan y empiezan a fluir hasta alcanzar el clímax.

Ya es una norma que Abe Rábade incluya standards que han significado algo para él. En el disco VerSons tuvimos un claro ejemplo de ello, donde hay una magistral interpretación de “The Peacocks”, entre otras. En esta línea interpretó el tema “Smoke gets in your eyes” de Jerome Kern, trasladando el romanticismo que contiene con emoción y mucho sentimiento.


Abe Rábade © Sergio Cabanillas, 2015

Abe Rábade
© Sergio Cabanillas, 2015

El concierto culminó con dos piezas relacionadas con Méjico, país en el que el trío ha estado de gira recientemente. “Tule”, que así se llama uno de los temas, hace referencia a un árbol que existe en el sur de Méjico con una antigüedad de 2.000 años. Está tocado a medio tempo. La música nos mece, lírica y sugerente, llena de matices emocionales. Una pieza que transmite muchas sensaciones. Para terminar, un tema muy popular en Méjico, tradicional de Oaxaca, llamado “La Martiniana”, con un comienzo a piano solo interpretando la melodía principal de esta canción que adquiere un tono jazzístico gracias a un gran desarrollo. Para Abe Rábade no existen barreras culturales, por eso es uno de los músicos más brillantes de la escena del jazz nacional.

Texto: © Carlos Lara, 2015
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2015