•  Lugar: Jamboree (Barcelona)
  • Fecha: Miércoles, 10 de abril de 2013
  • Componentes:
    El Pricto: clarinete, dirección y arreglos
    Natsuko Sugao: trompeta
    Pablo Selnik: flauta travesera
    Tom Chant: saxos soprano y tenor
    Don Malfon: saxos alto y barítono
    Jo Miramontes: piano
    Sebi Suárez: bajo eléctrico
    Vasco Trilla: batería y percusión

Comentario:

 

01_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Filthy Habits Ensemble se formó hace unos años como un encargo de la promotora Arco y Flecha para interpretar la música de Zappa. Integrado por un variado grupo de músicos de Barcelona, durante los dos primeros años hicieron un puñado de actuaciones por España, editaron un disco dentro de la serie de tributos a Zappa que edita el sello Hall of Fame (Unmatched vol. 11: King Kong), y participaron en la Zappanale #21 (año 2010), certamen consagrado a Zappa que tiene mucho prestigio entre los fans del músico norteamericano y que se realiza anualmente desde 1990 en Alemania. El balance que se puede hacer de todo ello es muy positivo: en general obtuvieron buenas críticas y el público –zappiano o no– parece que disfrutó de su propuesta. De hecho, siguen con ella, pero en estos últimos tiempos la formación, que ha ido estableciéndose de un modo particular, ha puesto en marcha otros dos repertorios “temáticos”. El primero fue uno dedicado a la exótica en un sentido amplio, en el que cabía desde Les Baxter hasta Sun Ra. Con él, por el momento, tan solo han hecho una actuación en Barcelona (que fue hace unos meses). El segundo repertorio, el más reciente, ha sido la adaptación –o mejor sería decir transposición– de una de las obras más significativas y especiales de Stravinski, la suite Historia del soldado (partes de ella, no completa).

 

02_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

En paralelo a esto, como decíamos, la formación se ha establecido de un modo muy particular: El Pricto es el director y arreglista, al tiempo que también se puede encargar del clarinete y saxo alto, y junto a él, y dependiendo del repertorio, un grupo que puede variar ligeramente. Hay una base que es la sección rítmica, con Jo Miramontes (piano y teclas), Sebi Suárez (bajo eléctrico) y Vasco Trilla (batería y percusión), más Director Wilkins (guitarra eléctrica) que está en el proyecto de Zappa aunque no en el de Stravinski; y después tenemos a los frontmen, una sección de pitos que pueden aparecer o desaparecer según el proyecto, y que actualmente, y después de algunos cambios, ha quedado con la trompetista Natsuko Sugao, el flautista Pablo Selnik y los saxofonistas Don Malfon y Tom Chant.

 03_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

El lector de Tomajazz ya debe haber leído ya sobre Pricto y sus teorías y actividades discordianas varias veces en la página, así que tal vez convendría matizarle que Filthy Habits tal vez sea el menos ‘discordiano’ de sus proyectos, por más que puntualmente se puedan reconocer algunas cosas (lo cual es inevitable). Visto desde fuera, el proyecto de Filthy Habits sería como un intento de optimizar las posibilidades de obtener un proyecto viable pero, al mismo tiempo, un ensayo que permita a los músicos aprender de viejos maestros, dialogar con su música y ampliar sus conocimientos y perspectivas. Y todo ello sin olvidar un sello, un marchamo que durante todo este tiempo han venido creando.

 

04_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

05_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Hechos estos preliminares, lo primero que se me ocurre decir de la presentación que el otro día hicieron de la Historia del soldado en el Jamboree de Barcelona (presentación que tuvo lugar dos días, de los cuales esta crónica se refiere al segundo de ellos), es que muchas de las cosas que sonaron me recordaban a Zappa, o más precisamente al proyecto –a su lectura– de Zappa. No es de extrañar, tras ambos esta el Pricto, lo que muestra que tanto una fuente de inspiración como la otra (Stravinski y Zappa) son pasados por una misma sensibilidad.

 06_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Escrita en 1917, Historia del soldado es una obra que conjugaba los varios intereses populares del compositor ruso. De una parte, el folklore de la Europa central y oriental, y de la otra, los nuevos ritmos transatlánticos que por aquel entonces estaban empezando a llegar al viejo continente (ragtime, tango). Tiene su origen en una obra dramática basada en cuentos populares rusos que en su conjunto formaban una historia de connotaciones fáusticas que sintonizaba muy bien con el momento en que se estrenó, en plena Primera Guerra Mundial.

 07_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Una de las cosas que se hicieron patentes desde el principio, ya en el primer tema que interpretaron, “Marcha del soldado”, es que Filthy Habits se proponían conducir a Stravinski hasta el jazz-rock (hasta el jazz y hasta el rock). No es un intento en absoluto descabellado si atendemos a ese sustrato popular que existe en la música del ruso, además de ser una forma eficiente de poner al día su obra. Esto se sentía especialmente en la sección rítmica, que hubo de ser forzosamente “traspasada” para hacer la adaptación, dando como resultado un acompañamiento sólido pero nada cuadrada y con el punto de contundencia que es propio de la fusión. Dicho sostén se mantuvo durante todas las partes, salvo en algún solo (aunque, por lo general, incluso en éstos siempre había dos o tres de los miembros de la sección siempre acompañando a los solistas).

 08_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Al hilo de esto, hay que destacar también el trabajo de los distintos solistas, en una dinámica que se abría y cerraba dentro del marco de los arreglos principales. Todos los miembros de la sección de vientos tuvieron su momento. Selnik con dos solos de naturaleza muy distinta: jazz-rockero y de excelsa técnica el primero, experimental y con técnicas extendidas el segundo; Malfon (alto) y Sugao, con solos más straight ahead, vibrantes, cálidos y muy fijados a la rítmica; Chant (tenor), que mostró como crece una hoguera free desde la primera llama; y finalmente Pricto, con la intervención más melodiosa de todas, al clarinete. Estos interludios, lejos de estar puestos por rutinaria mecánica, servían de fiel exposición del quehacer y posibilidades del ensemble. De este modo se establecía una efectiva interrelación entre el repertorio y los gustos y potencial de los músicos (individualmente y en conjunto).

 09_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Respecto al aspecto orquestal, mencionar que en la recta final del concierto, Pricto se sirvió de la “Gran Coral” de la suite para realizar una conducción en su línea que alternaba los obligados de la pieza con digresiones improvisadas. Esto servía para situar esta especial técnica en un contexto supuestamente más cerrado, reclamando al mismo tiempo su total validez.

 10_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

El concierto concluyó como debía concluir, con la “Marcha triunfal del diablo” y con la sensación de que el trabajo, difícil, se había realizado con nota. La primera sesión de Stravinski, una semana antes, tuvo al parecer algunos problemas de acoplamiento entre los músicos, cosa normal pensando que era el estreno del trabajo. Pero, todo ello fue subsanado en este segundo pase. La Historia del soldado que propone Filthy Habits Ensemble es un buen espectáculo, con su punto de originalidad, su parte de reflexión sobre la obra original y la proyección de unas ideas sugestivas que tratan de delimitar un terreno musical autónomo.

11_130403_FILTHY HABITS ENSEMBLE (©Joan Cortès)_Jamboree

 

Texto: © Jack Torrance, 2013
Fotografías: © Joan Cortès, 2013