• Fecha: 26 de Julio de 2013.
  • Lugar: Palacio de Congresos, Peñíscola.
  • Componentes:

Benny Golson, saxo tenor
Joan Monné, piano
Ignasi González, contrabajo
Esteve Pi, batería

  • Comentario:

Benny Golson Quartet.

Benny Golson Quartet.

Noche de leyendas en el Palacio de Congresos de Peñíscola para despedir con todos los honores el programa oficial de este ciclo que ha llegado a los diez años de vida con excelente salud artística. El elegido para la clausura fue Benny Golson, el mítico saxofonista tenor de Philadelphia, escoltado por una excelente sección rítmica con algunos de los mejores exponentes de la escena catalana: Joan Monné al piano, Ignasi González al contrabajo y Esteve Pi a la batería.

El concierto comenzó con la composición de Golson “Horizon Ahead”, que fue grabada para el disco de homenaje a Clifford Brown titulado Remembering Clifford (Milestone Records, 1998). Excelente narrador de sus vivencias, el protagonista ensalzó las dotes como compositor de “Brownie” antes de abordar el original del trompetista “Tiny Capers” que el tenor adornó con un rotundo solo, respondido por un Esteve Pi deliciosamente melódico, antes de finalizar este pequeño homenaje con una introducción a saxo solo y dar una lección magistral de sensibilidad con “I Remember Clifford”, donde destacó un bellísimo solo protagonizado por Joan Monné al piano antes de que el protagonista cerrara el tema con una onírica intervención en solitario.

Benny Golson.

Benny Golson.

Para conceder un merecido descanso al líder, el trío de acompañantes atacó con decisión una ágil interpretación de “What Is This Thing Called Love”, cargada de un swing imparable en la que Monné despachó un solo trepidante sobre el magnífico trabajo de Esteve Pi a las escobillas, quien empujaba al trío como un tren de carga, méritos que fueron reconocidos con largueza por el respetable. Motivado por el brillante trabajo de sus acompañantes, Golson volvió a colgarse el saxo para presentar uno de los temas fundamentales de su repertorio, “Whisper Not”, el cual, en sus propias palabras, compuso en veinte minutos cuando tocaba en el club Storyville de Boston con la big band de Dizzy Gillespie. De nuevo su solo, marca de la casa, tuvo una réplica a su altura en el piano de Monné.

A continuación sonó una pieza a ritmo acelerado dedicada al barrio neoyorkino de Harlem titulada “Uptown Pride”, donde el piano intercaló en su solo partes al unísono con el contrabajo antes de que Esteve Pi echara más leña al fuego con su intervención. Al finalizar el tema, entre los aplausos del público, Golson felicitó a Joan Monné con un caluroso apretón de manos. El protagonista pasó a presentar entonces la siguiente pieza valiéndose de una anécdota: parece ser que un popular showman televisivo y acordeonista llamado Lawrence Welk en uno de sus programas presentó este tema de Duke Ellington como “Take A Train”, en lugar de “Take The A Train”. A destacar en este caso el partido que Pi sacó en su solo de los aros de su batería.

Joan Monné.

Joan Monné.

No faltó en la actuación un recuerdo especial a John Coltrane, que solía ensayar con Golson en el salón de su casa de Philadelphia. Para presentar “Mr. PC”, el protagonista recordó la ocasión en que ambos fueron apartados del grupo local Jimmy Johnson And His Ambassadors diciéndoles que se había cancelado su concierto. La madre de Golson intuyó la jugada y mandó a los jóvenes al lugar del concierto, a pocas manzanas de la casa. La banda estaba tocando sin ellos. Regresaron a la casa desmoralizados, y la madre de Golson les dijo que llegarían a ser tan buenos que esa banda no podría contratarles. Años después, la banda de Coltrane y el Jazztet de Golson coincidieron en el festival de Newport y recordaron las palabras de su madre: ellos habían llegado hasta allí y la banda de Jimmy Johnson seguía en Philadelphia.

Tras el ritmo veloz de “Mr. PC” el cuarteto siguió derrochando swing y puso fin a la actuación con el clásico “Along Came Betty”, donde Ignasi González hizo disfrutar al público con su solo lleno de melodía, acompañado a las escobillas por Esteve Pi. La petición de bises no se hizo esperar, y la batería arrancó a ritmo de marcha militar el tema “Blues March”, un excelente fin de fiesta que el respetable agradeció con sus aplausos.

Ignasi González y Esteve Pi.

Ignasi González y Esteve Pi.

Otro gran concierto que guardar en la memoria de los aficionados, con un protagonista al que, pese a sus ochenta y cuatro años, mantiene intactos su sonido y su capacidad de sorprender en sus improvisaciones, dado que su sabiduría le permite administrar sus fuerzas y elegir con mimo las notas de sus solos. Mención especial merece el trío que acompañó a Golson, pues más allá de su impecable trabajo instrumental, su intensidad emotiva y su inagotable swing llevaron en volandas a Golson y llegaron con su música al corazón de los asistentes.

Después de diez años, la cita de Peñíscola se ha convertido en un clásico del panorama jazzístico veraniego por méritos propios de variedad y calidad contrastada. Felicidades… y que sean diez años más. Por lo menos.

Texto y fotos: © 2013  Sergio Cabanillas.