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  • Fecha: 26 de octubre de 2013
  • Bogui Jazz (Madrid)
  • Grupo:
    Jaleel Shaw: saxo alto y saxo soprano.
    Bryn Roberts: piano.
    Masa Kamaguchi: contrabajo.
    Johnathan Blake: batería.

Bryn Roberts por Sergio Cabanillas

Bryn Roberts

Dentro de una gira que le ha llevado también a Valencia, Murcia y Bilbao, Bryn Roberts, pianista canadiense afincado en Nueva York, presentó en Bogui Jazz su nuevo disco Flame. Perfectamente arropado por dos auténticos fenómenos como Jaleel Shaw a los saxos y Johnathan Blake a la batería, junto al contrabajista residente en Barcelona, Masa Kamaguchi, Roberts demostró de sobra sus grandes dotes como compositor e intérprete de toque preciso y sutil, y una cierta generosidad hacia sus acompañantes, especialmente con Shaw y Blake, grandes protagonistas de la noche.

Jaleel Shaw por Sergio Cabanillas

Jaleel Shaw

En “Corlear´s Hook”, tema que abre su disco, ya se apreciaba la personalidad del grupo, su intensidad y la fuerza que le imprimen el saxo y el batería. Con un marcado regusto neo bop, pero con cierto refinamiento, el cuarteto funciona de manera natural y con plenos poderes de cada músico para presentar sus credenciales como solistas. A un tema de carácter intenso como el primero, donde ya Johnathan Blake demostró su enormidad como músico, aparte de su impresionante físico, siguió “Nightsong”, con cierto aire intimista a modo de media balada con el soprano de Jaleel Shaw demostrando su peculiar sonido con sabor a clásico, sin dejar de ser al mismo tiempo totalmente moderno.

Masa Kamaguchi por Sergio Cabanillas

Masa Kamaguchi

En el primero de los tres standards de la noche, “Everything happens to me”, con un comienzo dialogado entre el pianista y el saxo alto, la pieza alzó su vuelo hasta que Jaleel Shaw tomó la iniciativa y se marcó un extraordinario solo, al que le siguió otro de Roberts, culminando con Masa Kamaguchi demostrando su buena calidad. El músico japonés no se limitó a ser un buen acompañante, su presencia fue constante y decisiva. El primer pase de la actuación finalizó con “Fables”, dirigido en su comienzo por Roberts, con una gran aportación de Johnathan Blake administrando y aupando al cuarteto, mientras el saxofonista acometía una buena improvisación.

En la reanudación, con “Ludlow”, tema perteneciente a su primer disco del mismo título, el protagonismo lo adquirió Jaleel Shaw en una balada impresionante con la consiguiente interpretación a solo del pianista que, quizá ante la avalancha que se le venía por parte del dúo Shaw-Blake, podía dar la sensación de que le faltara algo más de fortaleza para dar una réplica mayor. En “December”, Bryn Roberts demostró sus grandes cualidades como compositor en una pieza dotada de una cierta complejidad e hipnotismo. Con un comienzo tranquilo y un diálogo entre piano y contrabajo, con buen solo de Kamaguchi, la canción fue ganando en intensidad a medida que saxo soprano y batería iban implicándose.

Johnathan Blake por Sergio Cabanillas

Johnathan Blake

El momento álgido llegó con “Canadian tuxedo”, en la que los ritmos alcanzaron las cotas más altas, en un jazz plenamente contemporáneo, que se deslizó suavemente a través del saxo alto y el pianista marcando los tiempos en el que fue su momento de mayor lucidez creativa. Las notas fluían cristalinas en las manos de Roberts, con Jonnathan Blake empezando a marca un ritmo descomunal. En la segunda acometida de éste, recogió el relevo Jaleel Shaw, que protagonizó el tema hasta su finalización, de nuevo con el batería dejándose notar. Tras ese momento de pura adrenalina, llegó una balada lenta al piano en el standard “I fall in love too easily”, donde Roberts mostró su buen hacer en los esquemas clásicos, amparado por la gran actuación de Kamaguchi y Blake.

Como broche final, entre los aplausos del numeroso público que llenaba el Bogui, el cuarteto se lució con el clásico de Billy Strayhorm “Take the Coltrane”, con todo el grupo a pleno rendimiento; Jaleel Shaw encadenando improvisaciones hasta poner al público en pie y, especialmente Johnathan Blake, que hizo su mejor solo de la sesión con pleno dominio de todos los recursos que puede ofrecer una batería.

El cuarteto dejó un muy buen sabor de boca en una gran noche, una más de las que ya nos tiene acostumbrados Bogui Jazz, que sigue dando la oportunidad a los aficionados de descubrir grandes músicos del panorama internacional, siempre con una categoría contrastada e indudable.

 

Texto: © Carlos Lara, 2013
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2013