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    URI CAINE – BEDROCK 3
24º FESTIVAL DE JAZZ SAN JUAN EVANGELISTA “A NUEVA ORLEÁNS, CON EL CORAZÓN”
  • Fecha: 27 de Noviembre de 2005
  • Hora: 19:30.
  • Lugar: C.M.U. San Juan Evangelista, Madrid.
  • Aforo: Completo
  • Componentes:
    Uri Caine: piano acústico y Fender
    Zach Danziger: batería y sonidos adicionales
    Tim Lefebvre: bajo

  • Comentario: Plantearse a estas alturas de la película que Uri Caine es uno de los mejores pianistas de la escena del jazz contemporáneo no es decir nada nuevo que el buen aficionado no sepa. Sus trabajos en el sello Winter & Winter nos muestran a un músico capaz de brillar en cualquier faceta musical que elija, ya se trate de jazz, música clásica o la mezcla de ambas, como ya consiguiera con su versión de las “Variaciones Goldberg” de Bach. Al igual que sucede con otros músicos, como por ejemplo Dave Douglas o John Zorn, Uri Caine demuestra una constante inquietud por incorporar a su nómina musical todo tipo de experiencias novedosas que le eviten anquilosarse o cerrarse en un único camino. Con su nuevo trío Bedrock 3, ha conseguido dar una nueva vuelta de tuerca apuntándose a la moda de la música electrónica incorporada al mundo del jazz. Valiéndose de un piano Fender, Uri Caine se recrea en sonidos soul, electrónicos, jazz-rock, improvisación e incluso en la música disco. Ayudado por la potente batería de Zach Danziger y el bajo y las distorsiones de Tim Lefebvre, Caine demuestra su maestría en el manejo de los teclados eléctricos, y le gusta incidir en la creación de ambientes y atmósferas, a veces siniestras y en otras ocasiones, ciertamente humorísticas. Pero, la utilización y a veces el abuso de esos recursos tecnológicos le llevan a una sobreactuación que ensombrece su gran dominio de los teclados. Particularmente, prefiero a Uri Caine tocando el piano acústico, principalmente en formación de trío, que es donde mejor se puede apreciar su sabiduría. Sus experiencias electrónicas no dejan de ser interesantes, pero nos llevan a sonidos ya escuchados antes en Herbie Hancock o el Chick Corea de “Return to Forever”, sin ir más lejos. Bedrock 3 no deja de ser una propuesta valiente, porque el jazz y esta música parece que se llevan bien. El peligro estriba en que los árboles de la música electrónica no nos dejen ver el bosque del jazz. Por el momento, Uri Caine no ha caído en dicha confusión, pero la experiencia demuestra que incidir mucho en determinados estilos termina por cansar y alejar a los fieles seguidores. Yo, por si acaso, me apunto al Uri Caine de discos como “Toys” o “Blue Wail”, donde nos encontramos a un músico con mayúsculas enfrentado a la soledad de su instrumento, sin ayudas adicionales o efectos especiales, que quedan muy bien como experimentos, pero que no pasarán a la historia de la música precisamente.

    Carlos Lara