>> VOLVER A TOMAJAZZ

 
 

   

LUIS SALINAS

  • Fecha: 24 de marzo de 2006.
  • Lugar: Sala Clamores, Madrid.
  • Componentes:

    Luis Salinas: guitarras y voz.
    Antonio Serrano: armónica.
    Raynald Colom: trompeta y fliscorno.
    José Reinoso: teclados.
    Hernán Flores: bajo.
    Nicolás Correa: batería.
    Niño Josele: guitarra.
    Jordi Bonell: guitarra.


© Pablo Neustadt 2006

  • Comentario:
    Bienvenido a España.  Eso parecía querer decirle a Luis Salinas esa sala absolutamente llena, con varios músicos entre el público (Gladston Galliza acabaría tocando como invitado al día siguiente) y un ambiente muy festivo.

    El guitarrista apareció con su habitual aire bonachón y comenzó a corresponder las muestras de afecto como mejor sabe hacerlo: encadenando unas improvisaciones en las que si la técnica era una maravilla, el sentimiento que había en ellas resultaba totalmente contagioso.  Así, con su mejor tono intimista, Luis consiguió en un instante transformar el alegre bullicio que reinaba entre las mesas en un atento silencio sobre el que fue enhebrando sutiles citas tangueras entre las sobresalieron "La casita de mis viejos" (de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo ) y "Uno" ( de Mariano Mores y Enrique Santos Discépolo).



© Pablo Neustadt 2006

Con los aplausos llegaron José Reinoso, Antonio Serrano, Hernán Correa y Nicolás García, con los que arrancó "Se va", uno de los temas más destacados de Luis Salinas y sus amigos en España (New Mood Jazz, 2005).  Tras exponer la pegadiza melodía, vinieron los solos y la temperatura del concierto se disparó con el público jaleando a los músicos y disfrutando de los vibrantes encuentros entre guitarra, piano y armónica.  Apenas íbamos por el segundo tema y Clamores ya era una fiesta.  Salinas y sus amigos se ocuparon muy bien de que el ritmo no decayera en ningún momento.  En directo Luis posee una magia que apenas se adivina en sus discos.

A continuación se sumó la estupenda trompeta de Raynald Colom (que también se luciría con el fliscorno) para completar la formación que, con algunas entradas y salidas, se mantendría estable a lo largo de la noche.


© Pablo Neustadt 2006

El repertorio continuó recorriendo temas de Salinas en los que brillaron los solos de Serrano, Raynald y Reinoso (tres músicos que volvieron a dejar claro que están atravesando un gran momento).  Con una alta dosis de improvisación, Luis tocaba y gesticulaba dándole entrada a uno y a otro, estableciendo diálogos, solicitando coros, repartiendo generosamente espacios para improvisar, sacando lo mejor de cada uno con un gran dinamismo, ganándose al público con una música en la que el virtuosismo no resultaba gratuito sino que estaba siempre ligado a un incesante caudal de emociones.


© Pablo Neustadt 2006

Para hablar de la amplísima variedad de influencias que posee la música de Salinas bastaría con recordar algunas de las palabras presentes en las composiciones que el guitarrista ha registrado en estos últimos años: Parkeriano, Baden, Milonguera, Bebop, Chacarera, Blues, Tango, Improfunk, Choro, Rumbeando, Zamba, Vals, Bolero, Latín, Candombe…  Una rica diversidad que encuentra en el estilo de Luis una asombrosa unidad.


© Pablo Neustadt 2006

Ya al final del segundo pase el Niño Josele participó en un par de temas en los que los guitarristas avivaron aún más el fuego y nos trajeron a la memoria los encuentros de Salinas con la guitarra flamenca de Tomatito.

El público estaba contentísimo y Salinas tuvo que hacer tres bises.  En el primero, muy intimista, cantó "Nada" (tango canción de José Dames y Horacio Sanguinetti) acompañado solamente por los teclados de Reinoso.  En el segundo, el sexteto puso prácticamente a la gente a bailar con "La salsalinas".  Y en el último, cuando sin darnos cuenta ya llevábamos más de dos horas y media de concierto, se sumó la finura de Jordi Bonell para bordar una preciosa versión de "Te extraño", una de las más destacadas composiciones de Luis.


© Pablo Neustadt 2006

Una estupenda noche con este singular guitarrista autodidacta que, acompañado como nunca, volvió a dar muestras de su arte y de su capacidad para conectar con quienes van a escucharlo.  Si la velada comenzó con un "bienvenido a España", lo que siguió hasta el final fue un "bienvenido a Salinas".

© 2006 Sergio Zeni.