EIVISSA JAZZ 2020 (IV): Chris Kase Quartet (2020–09–05) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 4 de septiembre de 2020, 22:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Chris Kase Quartet
    Chris Kase (trompeta y fliscorno)
    Marcos Collado (guitarra)
    Ander García (contrabajo)
    Miguel A. Benito (batería)

El cuarteto liderado por Chris Kase fue el encargado de cerrar esta menguada edición de Eivissa Jazz 2020, pero edición que al fin y al cabo se pudo realizar. El tiempo dirá si en la próxima edición seguiremos con mascarillas y distancias sociales o podremos disfrutar del festival a la antigua usanza. Volviendo al cuarteto, llevan tocando juntos desde 2014 y excepto “Mediant Motion” y “We’ll Be Together Again” la música que tocaron se encuentra en su disco Let Go (Errabal Jazz 2018). Era el primer concierto del trompetista desde que comenzó el confinamiento (no así de sus acompañantes), detalle que tenemos que agradecerle.

Antes de nada, hay que recordar que, como en las noches anteriores, José Miguel López había enviado unos vídeos de presentación por no haber podido viajar hasta la isla. Mensajes con su erudición habitual y con la magia de lo casero: sonidos ambientales, un perro que ladra, etc. Un vídeo de presentación del primer grupo, otro tras el intermedio presentando al segundo grupo, y un tercero de despedida.

Tras ese primer vídeo citado, el cuarteto de Chris Kase.

Comenzaron con “Teaser”, basado en la armonía del estándar “Star Eyes”, iniciando Kase con leves toques a la trompeta y con varios solos del trío acompañante, como si fuera una presentación no explícita de los músicos. Cambio al fliscorno en “Mediant Motion”, contenido en su disco Ode (Nuba Records / Karonte, 2008), con armonías que se mueven por intervalos de terceras mayores y menores, tocado con gran intensidad y con buen solo del guitarrista Marcos Collado.

“We’ll Be Together Again” es el único tema de la noche no compuesto por Kase (Carl T. Fischer), preciosa balada que se inicia con la trompeta y el acompañamiento del contrabajo de Ander García, secundados luego por Miguel Benito suavemente con las escobillas y también la guitarra acompañando con sutilidad. Vuelta al fliscorno y a la velocidad en “Courting Disaster”, con otro buen solo de guitarra, velocidad que se moderó en “The Wishing Song”, también al fliscorno y un buen solo de Ander García al contrabajo.

“Riff One” fue uno de los temas que más me gustó, lleno de dinamismo y potencia, con buena parte tocada por el trío y uniéndose luego Kase con la trompeta para ofrecernos hasta el final otro buen momento con el cuarteto completo; quedaban dos temas para acabar, “Song of the Underground Work Song” y “Roweena”, ambos con trompeta y el segundo un blues donde los músicos van cambiando los tonos sucesivamente en lo que se conoce como técnicas de serialismo y destacando también sendos solos de Ander García y Miguel Benito al contrabajo y batería.

Así se acabó la música. No estaba José Miguel López para salir al escenario y animar al público a que pidiera otra con sus aplausos. La temperatura había bajado significativamente y se notaba cierta frialdad en el baluarte, para colmo, el mensaje grabado de despedida no se pudo emitir, se habían enviado los tres vídeos pero uno de ellos repetido a cambio del último y cuando los técnicos se dieron cuenta ya era tarde para subsanarlo. Tampoco salió nadie al escenario para despedir oficialmente el festival y pedir ese aplauso para la organización, técnicos de luces, sonido, etc, en fin, toda la gente que ha hecho posible estas tres noches de jazz. Fue un final demasiado abrupto y desangelado para una edición que merecía algo mejor por haber sido organizada en estos tiempos tan oscuros. Aprovecho este momento para pedir ese simbólico aplauso porque este y otros festivales han demostrado que se pueden organizar eventos así en los tiempos que corren. Hablando de simbolismos, el próximo año se cumplirá la edición 33 de Eivissa Jazz, uno de esos números redondos que tanto nos gusta celebrar. Esperemos que sea una edición memorable y podamos leerlo en Tomajazz. Hasta el año que viene.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020

 




EIVISSA JAZZ 2020 (IV): Big Band Ciutat d’Eivissa (2020–09–05) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 4 de septiembre de 2020, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Big Band Ciutat d’Eivissa
    Santi Pérez (dirección musical)
    Santi Ramírez, Antonio J. Marín, Pau García-Rovés, Penélope Tafur (trompetas)
    Vicent Tur, Vicent Matoses, Jairo Marín, Jaume Tur (trombones)
    Natxo Marí, Mayra Riera, Muriel Grossmann, Jorge Ortiz, Juan Prieto (saxos)
    Radomir Milojkovic (guitarra)
    Chema Pellico (bajo)
    Rafael Garcés (piano)
    Dani Marín (batería)
    Miss Aránzazu, Diego Román (voces)

La tercera y última jornada de Eivissa Jazz 2020 fue una noche llena de sentimientos opuestos, de ausencias y de reencuentros. Por un lado, la ausencia del grupo ganador en Getxo, al cancelarse este festival, ausencia que fue cubierta por la Big Band Ciutat d’Eivissa (BBCE). Precisamente la BBCE había tocado el 8 de marzo en la clausura de la primera (esperemos que haya más) edición de Jazz Point Ibiza 2020. Mentalmente parecía que volver a verlos otra vez sobre un escenario significaba cerrar un círculo y volver al tiempo pre pandemia, pero no fue así para nada, las mascarillas, la distancia de seguridad entre asientos (284 esta noche), y la imposibilidad de bailar pesaron mucho en el ambiente.

Como digo, la BBCE volvía con muchas ganas de tocar y el público de escucharlos. Respecto al citado concierto de marzo, dos novedades en la formación: Chelu García se caía a antepenúltima hora del cartel, siendo sustituido por Rafa Garcés, pianista y también saxofonista cubano que es uno de los referentes de la escena musical local; la otra novedad consistía en una vocalista más: Miss Aránzazu se sumaba al ya conocido Diego Román, aunque no llegaron a compartir escenario en ningún momento; el director Santi Pérez me comentaría después del concierto que era difícil encontrar arreglos para que hubieran cantado los dos juntos.

Para calentar motores comenzaron con un instrumental de Mercer Ellington: “Things Ain’t What They Used To Be”, con intervención de los que serían los solistas de la noche, Antonio J. Marín (trompeta), Muriel Grossamnn (saxo tenor), y Natxo Marí (saxo alto); Rafa Garcés también sería solista pero no en este tema. Debut de Miss Aránzazu en “Big Spender”, del musical Sweet Charity. Aránzazu ( o Arancha Fernández) viene del mundo de los coros góspel, ha sido directora del coro ibicenco Gospel Lab y componente del coro radicado en Madrid Gospel Factory; su voz es muy apropiada para estos tipos de música. En “A Nightingale Sang In Barkley Square” turno para el ya conocido Diego Román. Siguieron con un bloque de tres instrumentales: “Just The Two Of Us” (Grover Wahington Jr.), con solos de Muriel Grossmann y Rafa Garcés, aires brasileños en “Dindi”, de A. C. Jobim, y “Montego Bay”, de Bobby Bloom. Vuelta de Miss Aránzazu para cantar el estándar de George Gershwin “Someone To Watch Over Me”, con pequeño fallo de la orquesta en la intro y que obligó a parar para comenzar de nuevo; esta vez se resarcieron acompañando espléndidamente a la buena interpretación de la vocalista, con mucho sentimiento y llevando la voz a alturas notables.

Excepto el fallo anterior, nada que objetar a la interpretación de músicos y a la entrega del director Santi Pérez, pero a estas alturas de concierto no me acababa de convencer este repertorio basado en temas de musicales y demasiado suave para mi gusto; se echaba a faltar algo con más “garra” en una orquesta que siempre incluía obras de Count Basie, Oliver Nelson o Sal Nistico; Es mi opinión y creo que también la de los colegas a los que José Miguel López conoce cariñosamente como “La mafia del festival”; tampoco voy a negar que seguro que otra parte del público se lo debió pasar en grande.

La parte que quedaba me gustó más; turno para Diego Román que no es Sinatra pero tiene una buena dicción en una dinámica versión de “Too Close For Comfort”, con solo de Muriel Grossmann incluido, en un estándar que aparte del citado Sinatra han cantado Sammy Davis Jr., Peggy Lee o Ella Fitzgerald; emulando a esta última, “Miss Ella Aránzazu” nos dio muestra de su capacidad para el scat en “Makin’ Whopee”. Con el muy conocido “The Lady Is A Tramp” y Diego Román sobre el escenario se acabaron los temas vocales, quedaba tiempo para los instrumentales “Moon River” y “I’m Begining To See The Light”, con solos de Muriel Grossman en el primero y de Nacho Marí y Antonio J. Marín en el segundo. El concierto comenzó con Mercer Ellington y acabó con su ilustre padre Duke Ellington; otro aspecto a comentar además del repertorio fue la estructura del concierto, antes que esa alternancia entre vocalistas que me desubicó un poco habría preferido dos bloques, uno por cantante e intercalados por algún instrumental y respetando el principio y el final, pero es sólo una opinión, seguro que a mucha gente les pareció más variada la estructura que nos ofrecieron, y es que como decía al principio, en el fondo lo que querían los músicos es tocar y el público verlos y escucharlos.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020

 




EIVISSA JAZZ 2020 (III): Eivissa Jazz Experience Quintet (2020–09–04) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 4 de septiembre de 2020, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Eivissa Jazz Experience Quintet
    Abe Rábade (piano y dirección musical)
    Jeffery Davies (vibráfono)
    Román Filiú (saxo alto)
    Esteve Pi (batería)
    Horacio Fumero (contrabajo)

En memoria de Toni Belenguer, trombonista y algo más, que se reunió con las Leyendas del Jazz el 13 de septiembre de 2020. Componente de la Eivissa Jazz Experience en 2008 y 2017, y del quinteto de Pablo Martín Caminero en 2018, fue uno de los grandes animadores de las jam sessions posteriores a los conciertos. Quien le conoció no olvidará nunca su arte y su personalidad arrolladora. Que la tierra le sea leve.

Toni Belenguer en el concierto de Pablo Martín Caminero el 06/09/2018

Ni el coronavirus ha podido con la Eivissa Jazz Experience. Curiosamente, lo que no pudo el Covid-19 lo hizo una niña (Helena, la hija de Abe Rábade, que si no me fallan los datos nació en 2012 y ese año no hubo Experience, aplazando la actuación prevista con su trío a la edición de 2013.

Siempre agradeceremos a Juan García Merayo antiguo director musical del festival la genial idea que tuvo para la edición de 2006, cada año Abe Rábade convoca a varios músicos (el número es variable y suele cambiar cada año), y cada uno aporta uno o varios temas (según el número de músicos). Hay uno o dos ensayos cuando ya están en la isla, y a tocar. Al principio únicamente formaban la Experience músicos que hubieran participado previamente en el festival, pero en los últimos años este asunto se ha flexibilizado un poco.

Después de la magnífica edición del año pasado, una de las mejores por arriesgada (recordemos que por momentos sonó lo que José Miguel López definió como “jazz gótico”), para esta edición el pianista gallego se decantó por la veteranía, más que de años, del bagaje musical que cada uno aportaba: Horacio Fumero (desde Tete Montoliú hasta…), Román Filiú (Irakere, David Murray), Esteve Pi (innumerables grupos y probablemente si no el que más, uno de los que más veces ha actuado, personalmente he perdido la cuenta); como novato se presentaba el canadiense afincado en Portugal Jeffery Davies y su curioso idioma “portuñol”.

Como novedad, este año cada músico presentaba el tema que aportaba a la formación, casi siempre contando anécdotas sobre el motivo de haberlo compuesto. Así “Pi Jam Blues”, aportado por Esteve Pi surgió a partir de ese pitido que suena al entrar en un comercio (una farmacia concretamente), un dinámico blues basado lejanamente en “C Jam Blues” de Oscar Peterson (de ahí el nombre), con influencias Monkianas y donde pudimos comprobar que Horacio Fumero sigue en forma con un gran solo, con buen solo también del batería autor del tema.

Jeffery Davies tiene un amigo que se parece al personaje del Monopoly y de ahí surgió el nombre del tema que presentó: “Who Said Playing Monopoly Was Fun”, un blues al que han inyectado aire fresco, lleno de sonidos contemporáneos, pletórico Davies con el vibráfono y con una peculiar manera de tocar, lo hace con el brazo derecho perpendicular respecto al izquierdo, no con los dos brazos paralelos como he visto habitualmente, aparte las mazas del brazo derecho adoptan un ángulo más abierto que las del izquierdo al sujetar una de ellas entre los dedos medio y anular; me comentó que lo hacía para llegar más cómodamente a las láminas centrales del instrumento.

El 8 de mayo es una fecha especial para Román Filiú: en 2005 y estando en Londres con Irakere, ese día tomaba un avión para España (según comentó, una “sensación de libertad”), el mismo día del año siguiente, se casó. El resultado, “8 de mayo”, una balada que nos dejó una gran sensación de serenidad. Filiú saca un sonido ligero pero intenso, como comprobamos en el siguiente tema, “Cyclic Episody” de Sam Rivers, tema que completaba el cartel y donde el grupo sonó equilibrado y bien conjuntado.

Turno para Horacio Fumero que presentaba “Carancho”, se trata de un ave carroñera de las pampas; musicalmente comienza con una intro a contrabajo solo basada en “Jo vull que m’acaricis”, de Tete Montoliú que Fumero llama “Caricias”, luego el tema va ganando intensidad, con buen solo de Esteve Pi incluido.

“S’Escorxador” (El matadero) era el segundo tema que aportaba Román Filiú y se basa en una anécdota con unos primos de Cuba, otro tema para disfrutar del sonido del cubano, donde, junto al piano y al vibráfono daban voz a los “primos”.

Para acabar, el tema de Abe Rábade, “Freixo” (fresno), tema que interpretó a piano solo en el pasado festival de Vitoria-Gasteiz y que quería comprobar cómo quedaba tocado en grupo; se basa en un ritmo tradicional de 6 x 8 tocado con pandereta conocido como maneo; potentísimo tema donde no parecía que el grupo llevara sólo dos ensayos y donde Román Filiú simulaba ser la voz que canta dicho ritmo.

Como al acabar los conciertos no se podía realizar la habitual Jam de Sa Qüestió lo que aconteció después fue una interesante charla entre los músicos y los compañeros de la prensa donde se trataron mil temas: El maneo, Edimburgo, cantos tradicionales de Escocia, Cuba y las diferencias entre las músicas del norte y sur de la isla, el cine de Tarkovski… A la espera de ver con qué nos sorprende Abe Rábade el próximo año.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020

 




EIVISSA JAZZ 2020 (II): Pere Bujosa Trio (2020–09–04) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 4 de septiembre de 2020, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Pere Bujosa Trio
    Pere Bujosa (contrabajo) 
    Joan Terol (batería)
    Xavi Torres (piano)

El Pere Bujosa Trio se formó en 2017 en Amsterdam, ciudad donde residen sus componentes, el mallorquín Pere Bujosa y los catalanes Xavi Torres y Joan Terol. En su música se pueden escuchar polirritmos, efectos electrónicos y coqueteos con el rock y otras músicas no occidentales, todo amalgamado en un trío de jazz acústico.

Esta noche presentaban el segundo disco de Pere, Wabi-Sabi (Fresh Sound New Talent, 2019), junto con temas todavía sin nombre de un próximo disco que ha de salir este otoño. Además de ser un álbum musical, Wabi-Sabi nos ofrece imágenes creadas con la técnica japonesa conocida como suminagashi, donde las vibraciones sonoras de la música crean imágenes en tinta que flota en agua (también se puede hacer con otras vibraciones como las provocadas con un abanico); en el caso que nos ocupa, y para hacernos una idea, las imágenes en general se asemejan a un tronco de árbol talado en el que se pueden ver las líneas de crecimiento.

A partir de esta base sonaron “Ohrwurm” o “1 de octubre”, totalmente compenetrados, excelentes; “Blues per mon pare” (Blues para mi padre) es un blues mingusiano al que le han dado un barniz de modernidad.

“Wabi-Sabi da título al álbum y en japonés se puede traducir como “belleza en la imperfección”. Llevado al escenario se convierte en una flexibildad de tempos y polirritmias, una música vibrante y un percusivo y genial Xavi Torres al piano; recordemos que el año pasado pisó este mismo escenario con la vitola de mejor solista del Festival de Getxo y dentro del cuarteto de Claudio Jr. De Rosa. En “Money Maker” siguió la exhibición manipulando las cuerdas del piano, mientras mandaba la batería de Joan Terol (incluido un buen solo), mientras Pere Bujosa acompañaba la melodía del piano con su contrabajo.

Siguieron con uno de esos temas “Sin Título” que comienza con un solo de contrabajo al que fue añadiendo varios efectos sonoros, para continuar con dos temas enlazados: “Pyramid Song” (Radiohead) con “Zukunft”, del disco de Bujosa y que en alemán significa “mirar hacia el futuro”; este es el tema donde más experimentaron, contrabajo tocado con arco y manipulando los sonidos, casi distorsionando y un tema que sonaba más intenso según lo iban desarrollando.

Era el último tema y “Zukunft” resume muy bien lo que es este magnífico trío que partiendo del jazz de siempre mira hacia adelante, a la vanguardia. Como bis, otro de esos temas “Sin nombre”; respecto a esto, en una entrevista que le hizo Marco Torres Walker para el Diario de Ibiza comentaba que “Soy un poco malo con los nombres. Está todo escrito, incluso hay dos videoclips grabados, pero los temas aún no tienen nombre”. Otro que le costaba poner títulos a sus temas era Miles Davis, otro que miraba siempre hacia adelante. No estoy comparando, sólo estaba recordando este detalle. Esperamos con ganas el nuevo disco del trío.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020

 




EIVISSA JAZZ 2020 (I): Ernesto Aurignac Ensemble – Plutón (2020–09–03) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 3 de septiembre de 2020, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Ernesto Aurignac Ensemble – Plutón
    Ernesto Aurignac (saxo alto y dirección musical)
    Pablo Valero (flauta, flauta alto y flautín)
    José Andrés Fernández Camacho (clarinete y clarinete bajo)
    Alejandro Revidiego (violín)
    Dani Anarte (trombón)
    Gon Navarro (guitarras y efectos)
    Néstor Pamblanco (vibráfono, marimba y percusión)
    Moisés P. Sánchez (piano)
    Joan Masana (contrabajo)
    Juanma Nieto (batería)

Es posible que exista algún aficionado o músico de jazz llamado H. G. Wells, en cuyo caso rogaría guardara silencio para no estropear esta introducción. Gracias. Ahora, la introducción:

Si nombro a H. G. Wells seguramente nadie encontrará relación con esa música que llamamos jazz. Mucha gente habrá reconocido al autor de la novela “La guerra de los mundos”, publicada en 1898. La novela comienza explicando cómo la humanidad permanece ignorante del peligro que acecha, una invasión marciana: “Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus preocupaciones sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la materia”. Como a estas alturas quien no haya leído la novela habrá visto alguna de sus adaptaciones cinematográficas, voy a permitirme contar el final de la historia: las bacterias terminan con la invasión, y en alguna de las películas, también colaboran virus como el de la gripe. Es una cruel ironía que uno de esos bichitos que nos salva de los marcianos se haya convertido ahora en la peor de nuestras pesadillas. Un virus que carga a sus espaldas con innumerables muertos (aprovecho para enviar un abrazo a sus familias), y que ha arrasado con el mundo cultural y artístico; en el caso concreto de los festivales de jazz se ha traducido en cancelaciones, recorte de jornadas, o, utilizando un símil alimentario, consumo de productos de proximidad.

En el caso de Eivissa Jazz 2020 no ha sido necesario adaptar su oferta porque hace ya años apostó por ofrecer jazz nacional o europeo, eso sí, pagando el peaje de reducir su duración de cinco jornadas a tres, y favorecidos por celebrarse en un baluarte al aire libre con fácil control de accesos y donde pueden aplicarse todas las medidas higiénicas que ya sabemos: control de temperatura, distancia social, etc. Ausencia importante la del presentador habitual José Miguel López (Discópolis, Radio 3). Habíamos visto en ocasiones entregas de premios en las que el galardonado no puede asistir y envía un video de agradecimiento y hasta ruedas de prensa en un plasma, pero creemos que este año José Miguel ha sido pionero en presentar a cada grupo del festival a través de videograbaciones emitidas en pantalla gigante. Lo que no ha cambiado es la grabación de los conciertos para ser luego emitidos en su programa unos días antes de la próxima edición.

Es hora de hablar de música. Para abrir el festival, Ernesto Aurignac, una de las mentes más lúcidas que podemos encontrar ahora mismo en el mundo de la música; su disco de debut Uno (Moskito Records, 2014), ya era un órdago a la grande, una orquesta de dieciocho músicos más nueve invitados formando una nómina de impresión, con instrumentos como arpa, oboe o trompa; luego grabó a quinteto y a trío, incluyendo el aclamado MAP junto a Marco Mezquida y Ramón Prats. El malagueño se presentó en esta edición 2020 con nueve músicos para presentarnos Plutón.

Nos explicaba Aurignac en su breve presentación que “Plutón” se basaba “en el Universo, en distancias, en naves, en el infinito, en ir p’arriba y p’abajo, y pensada para una instrumentación concreta”. El saxofonista ha tomado múltiples ideas de un sitio y de otro, y la unión de todas estas partes forman un gran todo; encontramos ecos del circo, de Nino Rota, de Fellini, de músicas del siglo XX, de Mingus, sin perder las hechuras de una orquesta de jazz y todo con mucha improvisación como cuando Moisés P. Sánchez nos ofreció una breve cita al “Rhythm-a-Ning” de Thelonious Monk en un momento del concierto, y lo bueno es que cada espectador encontraba citas diferentes según fuera la experiencia de cada uno; títulos como “Welcome to Plutón”, “Mingus at the circus”, “Cirrosis popular”, “Sócrates veranea en Benagalbón” o “Melonious Tonk”; todos los músicos intervienen constantemente, alternando momentos de paroxismo musical con otros más líricos, a cargo, por ejemplo, de Moisés P. Sánchez al piano junto al violín de Alejandro Revidiego o el clarinete de Jose Andrés Fernández Camacho.

Joan Masana y Juanma Nieto al contrabajo y batería mantienen la velocidad de crucero al fondo del escenario.

En algún pasaje de la suite era Pablo Valero con la flauta el que iniciaba un a modo de ostinato que cuando nos dábamos cuenta su relevo lo había tomado el piano y a continuación el testigo lo tomaba el trombón de Dani Anarte o Néstor Pamblanco a la marimba; gustó mucho el guitarrista Gon Navarro, ya tocara pasajes eléctricos o más acústicos.

Los fragmentos de esta suite se sucedían uno tras otro, con apenas un poco de tiempo para los aplausos, en cuanto a Aurignac, sentado, de pie o recorriendo medio escenario nos ofrecía solos incendiarios, dirigiendo otras veces al grupo con los brazos extendidos. En la pieza final, “Farewell Plutón”, los músicos van desapareciendo silenciosamente uno a uno, hasta que al final quedan sólo Moisés P. Sánchez y José Andrés Fernández Camacho, quedando a la postre este último tocando una larga nota con el clarinete bajo, como la sirena de una nave cuando deja el puerto. No hubo más música esta noche, “Plutón” es una obra cerrada y después de tan potente final no procedía tocar nada más y así lo entendió el público. El listón había quedado muy alto para las dos noches restantes. Lástima que luego no hubiera jam session y por restricciones horarias apenas diera tiempo de tomar una copa en una de las pocas terrazas abiertas mientras comentábamos las mejores jugadas del partido.

Termino con uno de los párrafos finales de “La guerra de los mundos”, si cambiamos marcianos por Covid-19 más o menos sigue teniendo sentido:

“Sea como fuere, esperemos o no una invasión, estos acontecimientos han de cambiar nuestros puntos de vista con respecto al porvenir de los humanos. Ahora sabemos que no podemos considerar a este planeta como completamente seguro para el hombre; jamás podremos prever el mal o el bien invisibles que pueden llegarnos súbitamente desde el espacio. Es posible que la invasión de los marcianos resulte, al fin, beneficiosa para nosotros; por lo menos, nos ha robado aquella serena confianza en el futuro, que es la más segura fuente de decadencia. Los regalos que ha hecho a la ciencia humana son extraordinarios, y otro de sus dones fue una nueva concepción del bien común”.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020

 




Jazz Point Ibiza 2020 (V): Big Band Ciutat d’Eivissa + Invitados (2020–03– 08) [Festival] #YoMeQuedoEnCasa / #IstayAtHome

Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).
I Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 8 de marzo de 2020, 12:00
  • Lugar: Mercat Vell (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Big Band Ciutat d’Eivissa + Invitados
    Antonio J. Marín, Santiago Ramírez, Pau García Rovés, Penélope Tafur (trompetas)
    Vicent Matoses, Vicent Tur, Jairo Marín, Jaume Tur (trombones)
    Muriel Grossmann, Mayra Riera, Nacho Marí, Gustavo Gamaza, Álvaro Boned (saxos)
    Radomir Milojkovic (guitarra)
    Chema Pellico (bajo)
    Dani Marín (batería)
    Santi Pérez (teclados, dirección)
    Invitados:
    Javier Vercher (saxo tenor, flauta travesera)
    Trevor Coleman (teclados, trompeta de bolsillo)
    Ramsés Puente (violín)
    Diego Román (voz)

 

La primera edición del festival Jazz Point Ibiza terminó con la actuación de la Big Band Ciutat d’Eivissa en un concierto gratuito cortesía del Ayuntamiento de la ciudad. Al igual que en las dos noches anteriores en las que hubo llenazo tanto en Heart Ibiza como en el Teatro Ibiza, el público acudió en masa a la conocida como Plaça del Mercat Vell (Plaza del Mercado Viejo, oficialmente Plaça de la Constitució). Ayudó un día claramente preveraniego más que de final del invierno o de la incipiente primavera. Ausencias, novedades y un relevo en la banda respecto a su anterior concierto de septiembre de 2019: los ausentes fueron la trompetista Wiebke Pahrman y el saxo tenor Jorge Ortiz, la novedad Gustavo Gamaza (saxo tenor), y en la dirección Santi Pérez sustituía a Vicent Tur. Javier Vercher era uno de los invitados, pero de hecho fue un miembro más durante todo el concierto, compartiendo atril con Muriel Grossmann.

Para empezar, diversión. “The Flintstones” (Los Picapiedra), con diálogo entre los saxos de Nacho Marí y Muriel Grossmann para acabar con toda la banda coreando ese ¡Vilmaaaa! Con el que terminaban siempre los capítulos.

El buen humor continuó con la sintonía de la comedia de TV. “Frasier”, con Trevor Coleman como invitado; fue uno de los animadores de la jam session del viernes con su trompeta de bolsillo y hoy se presentó con dicho instrumento además de tocar los teclados; bien las diferentes líneas de vientos y solos de Vicent Tur y el propio Coleman. El neozelandés dejó momentáneamente el escenario y el siguiente tema fue “Miss Fine”, de Oliver Nelson, con buena alternancia entre las distintas líneas de vientos, solo de Javier Vercher y muy bien la sección rítmica, con Chema Pellico y Dani Marín que nunca fallan, y un Radomir Milojkovic muy bien adaptado al grupo en un rol muy diferente a cuando toca con Muriel Grossmann.

Siguiente invitado, Ramsés Puente, violinista cubano que puede tocar piezas clásicas, jazz manouche, canciones sefarditas o música balcánica en diversos grupos y orquestas en los que participa, lleva aquí varios años y es todo un lujo para la isla. Su interpretación de  “Softly, as in a Morning Sunrise” estuvo cargada de swing mientras el director, Santi Pérez (cubano también) llevaba el ritmo con el pie derecho. Salida del violinista y vuelta de Trevor Coleman en una deliciosa versión de “Bye Bye Blackbird”.

Más invitados, esta vez el cantante Diego Román que se lució en “Night And Day”, de Cole Porter; Román es un tenor con aplomo, con cuerpo; habitualmente forma un dúo con Santi Pérez al piano, y precisamente el director cambió su atril de director por los teclados en It’s All Right With Me, también de Cole Porter y tocado en clave latina; solo de Javier Vercher a la flauta travesera y luego solos de Vicent Tur (trombón), Gustavo Gamaza (saxo tenor), Vicent Matoses (trombón), y Santiago Ramírez (trompeta). En “One Note Samba” otra buena intervención de trevor Coleman” y solo de Nacho Marí, y volvió Diego Román con una alegre versión de “Straighten Up & Fly Right”, del repertorio de Nat King Cole.

Solo de Dani Marín a la batería para anunciarnos el tema final, otro de Cole Porter, “Love For Sale”; los trombones empiezan a soplar y se les unen trompetas y luego saxos; más solos, ahora de Radomir Milojkovic y Javier Vercher. Quedaba tiempo para una propina, la repetición del tema de “Frasier” con solo de Vicent Tur y otra vez Trevor Coleman a los teclados y que nos dejó otro buen solo de su trompeta de bolsillo.

Para muchos, entre los que me incluyo, habrá sido nuestro último concierto hasta que se normalice la situación provocada por el coronavirus. También habrá sido para algunos (también me incluyo), nuestro último acto social. Por eso es importante que sigan las recomendaciones y se queden en casa, dejen la picaresca para las novelas del Siglo de Oro, que ya hemos visto que esa actitud nos hizo más mal que bien en su momento. Quédense en casa por respeto a toda esa gente que está arriesgando su pellejo por nosotros, y porque cuanto más tardemos en volver a la vida cotidiana, peor lo pasarán músicos, artistas, autónomos, pequeños empresarios o pequeños comercios, incluyendo a ese local que hemos convertido en nuestro favorito porque programa la música que más nos gusta. El mundo del jazz ya tiene que lamentar la muerte de Marcelo Peralta y Manu Dibango. Voy a barrer para casa y recomendarles que escuchen mucho jazz, ya sea en Streaming, en vinilo, CD, DVD o cualquier otro formato físico, así como también en esas pequeñas píldoras diarias que nos ofrecen en Facebook o Instagram toda esa gente que se dedica a hacer esa música que llamamos jazz, nuestra gran afición, para algunos también un virus, pero que no mata.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.




Ibiza Jazz Point 2020 (IV): Jure Pukl Quartet + Invitado (2020–03–07) [Festival] #YoMeQuedoEnCasa / #IStayAtHome

Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).
I Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 7 de marzo de 2020. 20:30 (Segundo concierto)
  • Lugar: Teatro Ibiza (Ibiza)
  • Grupo:
    Jure Pukl Quartet + Invitado
    Jure Pukl (saxo tenor)
    Joel Ross (vibráfono)
    Joe Sanders (contrabajo)
    Nasheet Waits (batería)
    Invitado:
    Javier Vercher (saxo tenor)

El segundo concierto en el Teatro Ibiza (tras el del quinteto de Pere Navarro) de este primer Jazz Point Ibiza no podía terminar mejor que con la actuación de Jure Pukl. El esloveno afincado en Nueva York y su grupo fueron una de las sensaciones del festival. Entre los músicos con los que ha grabado encontramos a Vijay Iyer o la colaboración con el pianista croata Matija Dedić en el disco Hybrid (Whirlwind Recordings, 2017), en el que figura una versión de “Lonely Woman” de Ornette Coleman fascinante.

De los cuatro músicos que saltaron al escenario ya conocíamos a Joe Sanders y a Nasheet Waits de la noche anterior; el bajista nos iba a mostrar esta noche una cara más participativa que ayer, y en cuanto al batería, fue uno de los destacados del festival; por su parte, Joel Ross nos había dejado con ganas de oír más de su sonido al vibráfono después de la píncelada que nos había ofrecido con el quinteto de Pere Navarro, concierto que había abierto la noche.

Para empezar, “Gloomy Sunday”, bella melodía con introducción de Pukl, la parte central del tema desarrollándola solo el trío sin él, con Joel Ross que nos invitó a un interesante viaje por las láminas de su vibráfono (estuve a punto de escribir “teclas”, pero evidentemente son láminas), para recuperar la melodía en el momento que debía engancharse el saxo otra vez y terminar, pero esta vez con más energía. Siguieron con “Broken Circles” y con “Separation”, vimos a Joel Ross bajar significativamente el nivel de la música, más que porque el tema lo exigiera, quizás para intentar acallar el runrún que se oía desde el fondo de la sala y buen solo el de Joe Sanders tarareando la melodía, con una postura que creaba el efecto de resbalar por el contrabajo por su forma de tocar con las piernas semiflexionadas (como curiosidad tocó descalzo).

En “The Force” el invitado fue Javier Vercher, el madrileño-valenciano residente mucho tiempo en Nueva York fue otro de los muy aplaudidos por el público, y eso que no venía al festival con grupo propio sino como invitado, ayer viernes tocó con el cuarteto de Rick Margitza (también le vimos en la jam session) y mañana domingo lo haría con la Big Band Ciutat d’Eivissa, con Jure Pukl se juntaron sobre el escenario dos fuerzas de la naturaleza, cómo soplan estos dos. El concierto terminó con “Work” (de Monk), y “Triumph of Society”, donde además de la energía del esloveno disfrutamos de buenos momentos del trío vib-bajo-bat, con Joel Ross marcándose un bailecito y estupendos Sanders y Waitts. Terminaba así (al menos en su parte de recintos cerrados) esta primera edición de un festival que ha sido todo un éxito artístico y de público; si se repite en años venideros, la idea de traernos músicos del ámbito neoyorquino es un complemento ideal para el veraniego Eivissa Jazz, puesto que este último lleva años apostando fuerte por el jazz nacional y europeo.

Pero esto no era el final del todo, nos quedaba el domingo con una jornada matinal y gratuita.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.




Jazz Point Ibiza 2020 (III): Pere Navarro Quintet + Invitados (2020-03-07) [Festival] #YoMeQuedoEnCasa / #IStayAtHome

Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).
I Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 7 de marzo de 2020. 20:30 (Primer concierto)
  • Lugar: Teatro Ibiza (Ibiza)
  • Grupo:
    Pere Navarro Quintet + Invitados
    Pere Navarro (trompeta)
    Ferran Borrell (guitarra)
    Joan Solana (teclados)
    David Xirgu (batería)
    Pep Colls (bajo)
    Invitados:
    Joel Ross (vibráfono)
    Alex Sipiagin (trompeta)

La segunda jornada del festival Jazz Point Ibiza 2020 empezó por la mañana con varias clases magistrales impartidas por los músicos participantes. Por la noche, dos conciertos más y cambio de escenario, esta vez en el Teatro Ibiza, heredero espiritual -en otra ubicación- del Teatro Pereyra, local que consiguió figurar en las guías turísticas y a la vez ser casi lugar de culto entre el público local; ocupando el vestíbulo de un teatro que luego fue cine, en su última etapa fue inaugurado en 1988 por Tete Montoliu para cerrar sus puertas en 2018. Pero volvamos a este sábado de marzo de 2020, cuando todavía éramos felices antes del coronavirus; la misma fórmula que en la noche anterior, dos grupos, uno local y otro internacional, más amigos, aunque esta distinción sea una forma de entendernos, porque los dos grupos locales ya son conocidos fuera de nuestras fronteras.

Para empezar, el quinteto de Pere Navarro y un cambio en la formación: Joan Carles Marí está inmerso en otras aventuras musicales, y desde agosto de 2019 su lugar lo ocupa David Xirgu, buen fichaje ha hecho el trompetista ibicenco. Concierto de fin de la gira de presentación de su trabajo Live in Madrid y con ganas de ver hacia dónde se encamina el joven trompetista, siempre con ideas nuevas en su mente. También sonaron temas de su primer disco Perenne, como ese dinámico “Rainy Day” y los músicos volcados desde la primera nota. En “The Experience” el lucimiento fue para Ferran Borrell. Turno ahora para la suite en tres partes “Dimensions”, con momentos destacables como el teclado y la guitarra del comienzo a los que se unió Pere con mucha sutileza, y más adelante otro buen momento de Joan Solana, también suave pero denso, con volumen. Entre tema y tema, presentaciones del trompetista cargadas de fino humor, llegando a bromear con David Xirgu por la diferencia de edad entre ellos, aspecto que no ha impedido que el batería se acople perfectamente al grupo.

Era el momento de que apareciera el primer invitado, Joel Ross, una de las máximas promesas del vibráfono y flamante fichaje de la discográfica Blue Note; si Pere Navarro ya en su día se decantó por una guitarra en su quinteto en lugar del más ortodoxo saxofón, ahora nos confesó ser un entusiasta de esa sonoridad especial que tiene el vibráfono; en “The Licker” Ross nos ofreció un adelanto de lo que sería su participación en el siguiente grupo, el quinteto de Jure Pukl, un sonido percusivo pero ligero a la vez, creando una sugerente atmósfera.

En “13 vs 4” turno para el segundo invitado, Alex Sipiagin. Tema que comienza con la sección rítmica con ese siempre sólido Pep Colls además de los ya citados Solana y Xirgu, para unirse luego el ruso en una genial intervención y posteriormente el ibicenco, dejándose los dos el alma hasta el fin del tema. Podríamos decir que hay cierta afinidad entre los dos trompetistas, les une la imaginación y el lirismo en su sonido, hemos visto a Navarro juguetear con teclados y Sipiagin también ha experimentado con sonidos de sintetizadores en Moments Captured (Criss Cross Jazz 2017), que a la postre quedará como su último disco como líder en esta discográfica tras la muerte de su patrón, Gerry Teekens el 31 de octubre de 2019.

El tema anterior está incluido en Perenne al igual que el siguiente y último que nos ofrecieron, “There Will Never Be Another Me”; introducción de Pere con un estilo que ya ha convertido en “marca de la casa”, para dejar luego solos al resto del cuarteto con otra gran aparición de Ferran Borrell a la guitarra, uniéndose los dos trompetistas para rematar el tema. Nota alta para este primer concierto de la noche.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.




Jazz Point Ibiza 2020 (II): Rick Margitza Quartet + Invitados (2020-03-06) [Festival] #YoMeQuedoEnCasa / #IStayAtHome

Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).

Dedicado a la memoria de Alfred McCoy Tyner (11 de diciembre de 1938, 6 de marzo de 2020).
*Many are called, but few are chosen.

I Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 6 de marzo de 2020. 21:30 (Segundo concierto)
  • Lugar: Heart Ibiza
  • Grupo:
    Rick Margitza Quartet + Invitados
    Rick Margitza (saxo tenor)
    Trevor Coleman (teclados)
    Joe Sanders (contrabajo)
    Nasheet Waits (batería)
    Invitados:
    Alex Sipiagin (trompeta)
    Javier Vercher (saxo tenor)

 

Segundo concierto de la primera noche de Jazz Point Ibiza 2020. Seguimos en el escenario de Heart Ibiza. Rick Margitza tiene en su haber un buen puñado de discos y un listado como acompañante de impresión: Miles Davis, Maria Schneider, Lou Rawls o Dave Douglas, por citar algunos al azar. Pero aquí no venía con su cuarteto oficial con el que estaba girando por España (cuando lean esto, seguramente todos los conciertos se habrán suspendido a causa del COVID-19). En esta ocasión completaban el cuarteto el neozelandés Trevor Coleman, autor de innumerables bandas sonoras para documentales, ha grabado un interesante disco con Javier Ortí y Nacho Megina, Comienzo (Blue Asteroid, 2019),  y es autor de lo que llama Polycyclic Jazz, (explicado muy someramente, cada músico improvisa durante unos ciclos determinados, interactuando el grupo en “Un entorno complejo, fluido e interdependiente”); Joe Sanders (le habíamos visto en el concierto que abría la noche con el quinteto de Muriel Grossmann) y Nasheet Waits, al tuve ocasión de ver en Vitoria / Gasteiz en 2003 con la Bandwagon de Jason Moran (hace ya 17 años, cómo pasa el tiempo), impresiona ver con quién ha colaborado y me quedo corto: Andrew Hill, David Murray, Fred Hersch, Avishai Cohen (trompetista), Tony Malaby, Ralph Alessi, Mark Turner, y en uno de los discos que más me gustó de 2018, ese Christian McBride’s New Jawn (Mack Avenue, 2018).

El grupo comenzó en plan balada con Margitza sacando un sonido muy limpio a su tenor, lo mismo que Trevor Coleman con suma delicadeza al teclado; para el siguiente tema subió al escenario el primero de los invitados: Alex Sipiagin (curiosamente había visto al ruso como componente de la Dave Holland Big Band en Vitoria / Gasteiz el mismo año 2003 que vi a Nasheet Waits); el sonido seguía siendo limpio, muy pulcro, quizás demasiado para el gusto de parte del público, pero impecable y que lucía muy bien en un local que intentaba recrear la atmósfera de club de jazz de toda la vida, con simulación de humo incluida; según tocaban empezaron a subir de revoluciones y con un buen solo de batería (dentro del nivel bastante alto en general, Waits fue de los mejores del festival, y nos quedaba por verle la noche siguiente en el cuarteto de Jure Pukl).

Mientras en el escenario sucedía lo narrado, en la era de los smartphones la noticia corría como la pólvora entre el público: McCoy Tyner había fallecido a los 81 años. Pianista genial y el último componente vivo que quedaba del Cuarteto (sí, lo escribo con mayúsculas) de Saint John Coltrane. Tocaba dedicar el siguiente tema al finado, y ya fuera casualidad o improvisación de última hora, el tema elegido fue “Softly as in a Morning Sunrise”, grabado por el cuarteto de John Coltrane el 2 de noviembre de 1961 en ese monumento al jazz que son las grabaciones en el Village Vanguard (en esta ocasión con Reggie Workman al contrabajo y no Jimmy Garrison, que intervino en otros temas). Tema cargado de emotividad, con excelente improvisación de Sipiagin y una batería tocada en algún momento condenadamente despacio (en el buen sentido de la expresión).

En “Cry Me a River” pudimos seguir disfrutando del goloso sonido de Margitza que nos ofreció además una buena improvisación. Para acabar, “Turnaround”, de Ornette Coleman, y la actuación del otro invitado: Javier Vercher, Interesante la comparación entre saxos, el más enérgico y bronco de Vercher como contraste al más pulido de Margitza; la sección rítmica siguió marchando como un reloj y Sipiagin siguió mostrando su calidad, en un concierto en el que todos en general fueron mejorando con los minutos. Como en el anterior, no hubo bises por cuestión horaria.

Turno ahora de la jam session, participando entre otros, Muriel Grossmann, Radomir Milojkovic, Uros Stamenkovic, Pere Navarro (actuaría la noche siguiente), Trevor Coleman animando con una trompeta de bolsillo además de con los teclados, el bajista Adam Lenox, que pasaba por allí, y una joven que no conocíamos y nos llamó la atención por lo bien que tocaba; se trata de Bailey Ergott, norteamericana del estado de Washington (en la costa del Pacífico), estudiante de máster en la extensión que Berklee tiene en Valencia.

La música siguió hasta bien entrada la madrugada con el soul, jazz & funk de los vinilos de DJ Ric Jazzbo.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.

*La frase “Muchos son llamados pero pocos son escogidos” aparece en el disco Echoes of a Friend, que el pianista dedicó a John Coltrane en 1972.




Jazz Point Ibiza 2020 (I): Muriel Grossmann Quintet (2020-03-06) [Festival] #YoMeQuedoEnCasa / #IStayAtHome

Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).

II Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 6 de marzo de 2020. 21:30 (Primer concierto)
  • Lugar: Heart Ibiza
  • Grupo:
    Muriel Grossmann Quintet
    Muriel Grossmann (saxos tenor, alto y soprano)
    Radomir Milojkovic (guitarra)
    Joe Sanders (contrabajo)
    Uros Stamenkovic (batería)
    Llorenç Barceló (órgano)

El año 2020 ha comenzado bien para las Islas Baleares si hablamos de festivales de jazz. Por un lado, entre el 13 y el 23 de febrero se ha celebrado la primera edición del Jazz Palma Festival. Cierto es que en la isla ya se celebran otros festivales de cierta entidad, y sin ir más lejos, las actuaciones del Jazz Voyeur 2019 se realizaron en escenarios de dicha capital, la ciudad de Palma – también conocida como Ciutat – no disponía de un festival de jazz a su nombre desde 1990. Era una vieja aspiración que la capital de la isla y la Comunidad tuviera su festival que este año se ha cumplido. Quien siga la sección INSTANTZZ habrá podido disfrutar de las galerías fotográficas del evento.

Por otro lado, entre los días 6 y 8 de marzo hemos difrutado también de la primera edición del Jazz Point Ibiza, gracias a la iniciativa de los promotores Joel Chriss y David Moss junto con la saxofonista Muriel Grossmann, aparte de la colaboración de numerosos amigos, una aportación económica del Consell de Ibiza, además de la cesión por el Ayuntamiento de mobiliario y salas para celebrar varias master classes más la inclusión en el cartel de la Big Band Ciutat d’Eivissa completando el festival, con un total de tres escenarios diferentes, tres grupos locales y dos internacionales con varias combinaciones entre ellos.

Para comenzar, pero no por ello la menos importante, Muriel Grossmann. Su cuarteto con Radomir Milojkovic (guitarra), Gina Schwarz (bajo), y Uros Stamenkovic (batería) se ha convertido en quinteto al añadir al mallorquín Llorenç Barceló (órgano), presentando además nuevo disco con esta formación: Reverence (Dreamlandrecords CD, RR GEMS Records 2 LP, 2019). La ausencia de Gina Schwarz fue cubierta por Joe Sanders. Nacido en Milwaukee, Wisconsin, Sanders ha grabado dos discos a su nombre y como sideman con, entre otros, Christian Scott, Ambrose Akinmusire, Gerald Clayton, Dayna Stephens o Charles Lloyd; con este último grabó Wild Man Dance (Blue Note, 2015). Lloyd es un saxofonista con una idea similar a Grossmann en cuanto a buscar el lado espiritual en la música que hacen, así que uno de los alicientes de la noche era ver cómo encajaría Sanders en el universo tan personal de la saxofonista.

Comenzaron con “Golden Rule”, tema que da nombre a su aclamado disco de 2018. Muriel al soprano y usando como trampolín el ritmo de “Acknowledgement” de A Love Supreme para llegar a la estratosfera, y con un solo de Radomir Milojkovic generoso en su duración. Al mismo disco pertenece “Core”, el segundo tema que nos interpretaton, éste con un tempo más rápido, con M.G. al saxo tenor, Llorenç Barceló aportando con sus teclados aire nuevo al grupo (amante del sonido del Hammond B3, Llorenç se ha construido su propio órgano), Uros Stamenkovic tirando como una locomotora y Joe Sanders manteniendo el tipo, ya fuera con los dedos o en alguna ocasión con el arco; a partir de este momento, todo fue material incluido en Reverence, continuando con tres temas seguidos: “Sundown”, “Union” y “Water Bowl”, jazz con influencias africanas que ya se intuían en anteriores trabajos de Muriel pero adaptándose siempre a lo que ha sido su mundo interior; alternó el tenor con el soprano y el alto, a veces interactuando con el órgano, otras con momentos más meditativos, y Joe Sanders atreviéndose ya con algún solo. Terminaron su concierto con dos temas enlazados: “Chase” y “Okan Ti Aye” (Corazón del mundo en yoruba). A partir del sonido de la Kalimba y varias pequeñas percusiones africanas, el grupo nos sigue ofreciendo solos de saxo incendiarios, la continua creación de nuevas texturas por parte de Llorenç Barceló, un interesante dúo entre batería y guitarra, para seguir con un trallazo final de saxo tenor acabando con un solo de Uros a la batería. No hubo bises, parece ser que por cuestiones horarias, todavía quedaba mucha música por delante.

Hemos visto conciertos más explosivos del grupo, pero en cualquier caso nunca defraudan.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.