James Brandon Lewis “Unruly Manifesto” (Jimmy Glass Jazz Festival 2019. Valencia) [Concierto]

Por Txomin Dambo y Antonio Porcar Cano.

Jimmy Glass Jazz Festival 2019

  • Fecha: 5 de noviembre de 2019
  • Lugar: Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia
  • Grupo:
    James Brandon Lewis “Unruly Manifesto”
    James Brandon Lewis: saxo tenor
    Jaimie Branch: trompeta
    Ava Mendoza: guitarra eléctrica
    Luke Stewart: bajo eléctrico
    Warren Cudrup III: batería

Lo que ha pasado en el Jimmy Glass esta noche ha sido inolvidable para los allí presentes. Una auténtica explosión musical ornetiana de alta calidad. James Brandon Lewis ha sorprendido y cautivado por completo con la brillante actuación de su quinteto en la presentación de su Unruly Manifesto que, más que un manifiesto, es pura acción y más que desorganizado es genuina naturalidad.

Ya antes de empezar Ava Mendoza avisaba a los ocupantes de la mesa de enfrente a su amplificador de que este iba a sonar alto. ‘Vosotros habéis elegido sentaros ahí’. Risas. Más risas con James Brandon Lewis cuando saluda a la primera fila de sillas y se entera de que tienen un grupo de WhatsApp.

Comienzan como en el disco con “Year 59”. Tema breve que hace la introducción al genial mundo sonoro de James Brandon Lewis. Los arpegios variantes de la guitarra de Ava Mendoza y un breve obstinato de saxo y trompeta dan paso enseguida y sin pausa a “Unruly Manifesto”. Empieza con un potente groove de bajo acompañado por acordes de guitarra, Jaimie Branch a la trompeta va elaborando la melodía a la que se suma después el saxo de James Brandon Lewis. La intensidad va subiendo y la guitarra va variando recursos mientras la trompeta y el saxo dislocan la melodía con solos cada vez más free hasta la explosión final que hace reaccionar al público por primera vez después de quedar la trompeta sola contra la base rítmica en un brillante solo de Jaimie Branch.

El siguiente solo es para Ava Mendoza y nos lleva, acompañada por un excelente trabajo de bajo y batería, al final del tema que titula el disco. Arranca, sin pausa y entre aplausos, “Pillar 1” breve y dulce melodía que, tras unos gritos de James Brandon Lewis marcando el ritmo nos mete de lleno en “Sir Real”. Un funky de bajo y batería, rasgado por los acordes de Ava Mendoza, como no se había visto en el Jimmy, tiene a todo el bar bailando con la boca abierta. Se escuchan gritos del público que aplaude la entrada del tema como si hubiera sido un solo mientras se produce un impresionante dúo de Luke Stewart al bajo y de Warren Cudrup lll a la batería que da paso a un endiablado solo de Ava Mendoza que no deja a nadie indiferente y llega a bajar el ritmo del tema para dar paso a un solo de James Brandon Lewis que va subiendo en intensidad arropado por los acordes de la guitarra, los grooves del bajo y los incesantes adornos de la batería. Jaime Branch vuelve a bajar el ritmo para empezar su solo que enseguida crece y se convierte en una demostración de recursos y buen gusto a la que se van sumando guitarra y saxo progresivamente alcanzando el tema una grave intensidad que al rato se va desvaneciendo poco a poco. El público aplaude y vitorea. El tema sigue su curso evolutivo y parece que entramos en la última entrega del primer pase.

En “Eleventh Hour” los arpegios rockeros de Ava Mendoza vuelven a situarnos en el universo sonoro de James Brandon Lewis. La melodía va entrando poco a poco a cargo de los vientos para dejar paso a un precioso solo de trompeta con el que el tema gradualmente crece en intensidad y es adornado por los arreglos de James Brandon Lewis y Ava Mendoza provocando los gritos y aplausos del público. Siguen con un conmovedor solo de guitarra seguido de un brillante solo de saxo tenor que nos da cuenta del virtuosismo de James Brandon Lewis. La guitarra y la trompeta se van sumando al solo de James Brandon Lewis con interesantes diálogos y el tema sube en voltaje y cambia, ahora dialogan complementándose saxo y trompeta para desencajar la música de la melodía inicial. Luego bajan el ritmo y nos ofrecen un final más melodioso con James Brandon Lewis cogiendo el timón de la nave y con Jamie Branch adornando sus frases.

Tremenda la ovación del público que llena la sala. Jamie Branch nos tiene encantados, es un placer tener en Valencia lo mejorcito de la escena de Chicago. El legado de Don Cherry se mantiene vivo gracias a músicos como Jamie Branch.

Y así termina el primer pase. Han sido unos 50 minutos que han pasado como un suspiro.

Comienza el segundo pase. James Brandon Lewis vuelve a presentar a la banda y nos explica que no son una banda de hablar sino de tocar, así que en este pase tampoco van a hablar para presentar los temas. Ni habrá pausa entre ellos.

Para empezar este pase nos regalan un tema que no está en el disco. Se trata de “Ca Puronge” de Natalicio Moreira Lima que popularizó Gene Ammons en su disco Bad! Bossa Nova (1962). Y lo hacen a su manera. Al principio suena muy parecido al original pero enseguida se enriquece con el tremendo trabajo de Luke Stewart y de Warren Cudrup lll. También con los efectos y adornos varios de guitarra. Al poco tiempo Ava Mendoza se lleva el tema a su terreno pasando del calipso al blues o al hard-rock con un solo que tiene al público encendido. A los diez minutos del segundo pase ya se oyen los gritos y los silbidos del respetable. El tema ya no se parece nada al original pero sigue estando ahí. Toma el relevo James Brandon Lewis que sube la intensidad y es respondido por el público que grita y también por la elocuente trompeta de Jaimie. Llega un momento en el que James Brandon Lewis salta y grita mientras Ava Mendoza y Jaimie llevan el peso del tema que ahora interpretan en clave de funk. El solo final de James Brandon Lewis es espectacular. Baila, salta y es imposible que nadie permanezca quieto en el local. Cuando se suma la trompeta de Jaimie Branch y Ava Mendoza imprime acordes funkys el público se vuelve loco. Su versión de “Ca Paronge” dura màs de veinte minutos.

Recursos, técnica, buen gusto y un sonido increíble hacen de los solos y los acompañamientos de Ava Mendoza un espectáculo en sí mismos. Si tenemos en cuenta que estos atributos son aplicables al resto de la banda y que además, se compenetran entre ellos a la perfección como una máquina arrolladora, nos podremos hacer a la idea de lo que está pasando en el Jimmy Glass.

El siguiente tema es “Pillar 2” y es muy breve. Un bello interludio que conecta directamente con “Escape”. Volvemos así a la música del disco en su faceta más free hasta el momento. El respetable sigue el free disfrutando mucho. Nadie parece perderse o aburrirse. Y no porque el tema no sea complicado, ni porque no vaya en todas las direcciones posibles, sino porque lo hacen tan bien que cada nota te atrapa. Y son muchas a la vez, y muy salvajemente repartidas. Hacia la mitad del tema cambian otra vez a un modo bastante rockero con toques de funk y terminan al final con unos minutos de preciosos arreglos que tiran un poco a pop. El público está encantado.

Un muy original solo de bajo hace la intro de “Haden”. Otro tema del disco. Dedicado está vez a otro de nuestros héroes, el gran Charlie Haden.

Del solo de bajo pasan a un genial dúo de bajo y batería con un ritmo frenético. Vuelve a sonar la máquina arrolladora en cuanto se suman los demás componentes y Ava Mendoza nos vuelve a impresionar con su solo que es contestado implacablemente por James Brandon Lewis y por Jamie Branch. Precioso momento cuando el tema iba disparado y James toca una melodía lenta que encaja perfectamente. Final apoteósico y el público como loco. Vuelven a presentar la banda sin dejar de tocar y cuando presenta al último músico se acaba el tema. Más aplausos, gritos, silbidos y bravos.

Como bis, y casi sin pedirlo, nos obsequian con una increíble versión de “Broken Shadows” del disco Crisis (1972) de Ornette Coleman a quien James Brandon Lewis dedica este trabajo. Lo hacen a su manera. Empieza muy fuerte y va apagándose gradualmente. Sensacional la manera de entender a Ornette que tiene James Brandon Lewis y como sabe expresarlo.

El segundo pase ha durado casi una hora y cuarto. No sé si puedo describir lo que ha pasado. Se me iba la mente cada dos por tres. La música de James Brandon Lewis te lleva a lugares insospechados a una velocidad de vértigo. Tal vez se pueda decir, dado que este trabajo está dedicado a Ornette Coleman, que estamos ante otro New shape of jazz to come actualizado. No se puede pedir más. Ha sido un bolo impresionante. El Jimmy Glass estaba hasta arriba y el ambiente era estupendo.

Había cola para comprar el disco. Yo esperé, me firmó el disco y añadió esta frase: ‘La Música solo es el universo, no es humana!’.

Y sigo aprendiendo.

Tomajazz:
Texto: © Txomin Dambo, 2020
Fotografías: © Antonio Porcar Cano, 2020




Greg Ward’s Rogue Parade (Jimmy Glass Jazz Festival 2019. Valencia. 2019-10-24) [Concierto]

Por Txomin Dambo.

  • Fecha: 24 de octubre de 2019.
  • Lugar: Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia.
  • Grupo:
    Greg Ward’s Rogue Parade
    Greg Ward: saxo alto
    Dave Miller: guitarra
    Matt Gold: guitarra
    Zach Lover: contrabajo y bajo eléctrico
    Quin Kirchner: batería

Al llegar por la calle Baja me encuentro con que en la puerta del Jimmy Glass ya se acumulan algunos corrillos de aficionados. Cuando llego compruebo que todos están hablando maravillas del nuevo disco de Greg Ward. ¡Dos guitarras, dos! Es lo más comentado.

El hecho de que los aficionados lleguen al concierto con el disco escuchado me reconforta con la humanidad, pero también me entristece que no se lo hayan comprado, aunque sé que muchos lo harán después del concierto.

Greg Ward formó parte de bandas como Tortoise, Profuse73, Lupe Fiasco, William Parker o Macaya McCraven.

Consiguió notoriedad en 2016 con un disco publicado por Greenleaf Music llamado Touch My Beloved’s Thought. Homenaje a The Black Saint and the Sinner Lady de 1963 de Charles Mingus, y a Bird and Pres de 1952.

El disco nació tras un proyecto de 2015 realizado junto al coreógrafo Onye Ozuzu para crear una actuación sobre el disco de Charles Mingus que incluyó una representación en danza, tal y como se hizo originalmente en su momento. Se presentó en Chicago y en Nueva York.

Ahora llega al Jimmy Glass a presentar su último trabajo Stomping From Greenwood, también en Greenleaf Music, basado en sus vivencias urbanitas en Chicago.

Comienzan con “The Contender” que es un aviso importante de lo que puede dar de sí está banda. Las dos guitarras y el contrabajo de Zach Lober consiguen una atmósfera enérgica que se completa con la trepidante batería de Quin Kirchner y las brillantes melodías y solo de Greg Ward. El segundo solo viene de Matt Gold y nos lleva a lugares insospechados con su precisión y soltura a la guitarra. El público aplaude su solo. El final del tema es muy electrizante y cuando terminan la ovación es enorme.

Están gustando mucho, tanto a los que lo conocían como a los que se lo han encontrado aquí y no se esperaban algo así.

Greg Ward nos presenta a los miembros de Rogue Parade y nos promete un blues tocado a la manera de esta banda.

Comienza “Black Wish” con un solo de contrabajo de Zach Lober que adorna Quin Kirchner a la batería con las mazas. El solo llega a un punto en el que pasa a tocar con arco y entra Greg Ward con una melodía intensamente triste. Dave Miller adorna con arpegios lo que ha sido la introducción al blues que, tras un cambio de ritmo, aparece con alegría y combinación de solos entre Greg Ward y los dos brillantes guitarristas. Un blues elevador que no deja al público indiferente y que termina enérgicamente con toda la intensidad de la melodía inicial.

Greg Ward nos cuenta que acaban de tocar en Londres en el Vortex y que esta es su primera gira Europea mientras Zach Lover cambia el contrabajo por el bajo eléctrico. También nos dice que le gusta tocar aquí, tan empaquetados que puede salpicar con su sudor a alguien. El público se ríe. La verdad es que desde el segundo tema el respetable se ha ido acercando cada vez más al escenario y ya no cabe un alfiler.

Inspirada en Chicago y en Nueva York, las dos ciudades más influyentes en su carrera, arranca “Metropolis”. Tema que podría ser el hit del disco o el tema que caracteriza de alguna manera a esta banda. Nos deja a todos encantados con sus rifs de las dos guitarras, sus trepidantes cambios de ritmo y las pegadizas melodías impresas por Greg Ward. También cautiva por sus reminiscencias sonoras de bandas como Greateful Dead o Television.

Tocan todos sin papeles a excepción del bajista que viene en sustitución de Matt Ulery. Tocan muy compenetrados, se puede decir que los cinco respiran a la vez.

El siguiente tema es ‘Sundown’ y comienza con la guitarra de Matt Gold haciendo una introducción con mucho blues que lleva gradualmente a la guitarra de Dave Miller que empieza a acometer la melodía sumándose al los pocos compases el saxo alto de Greg Ward. Es una melodía épica muy bien complementada por exquisitos solos de guitarra. El segundo, de Dave Miller fue un solo arrebatador y muy aplaudido.

Terminan el primer set con “Pitch Black”, tema con ambiente eléctrico y melodía jazzera. Solos de Matt Gold, de Greg Ward y de Dave Miller. Mucho jazz.

El público está feliz.

Entre pases aprovecho para cenar un bocadillo de la barra y aún saco tiempo para estar en los corrillos que se forman en la puerta del Jimmy. Hay buen ambiente, les está gustando el bolo. Nos quedamos ahí hasta que sale Chevi Martínez a avisarnos de que van a empezar.

Para comenzar el segundo pase Greg Ward nos tiene preparadas dos piezas con melodías que saca de su rutina diaria de composición. Aún sin título las nombra “Slape 4” y “Slape 2”.

En la primera Greg Ward nos deleita con un sonido apagado en su saxo y una ejecución brillante que no deja a nadie indiferente. Toca el solo la introducción que dura medio tema fundiéndose luego con la guitarra de Matt Gold y con el resto de la banda cargando la melodía hasta un conmovedor punto de inflexión que hace reaccionar a los espectadores.Termina el tema con un tremendo solo de Matt Gold. Aplausos, gritos y silbidos

“Slape 2” arranca con un solo de blues de Dave Miller y se escuchan los ‘yeah’ , los ‘uhh’ y los silbiditos que emite el público. Entra la banda y ahora el solo es para Matt Gold. Me viene Peter Green a la cabeza. El tema cobra intensidad con el impresionante y explosivo solo final de Greg Ward.

Siguen con “Excerpt 1” una breve y seductora ballada con una melodía preciosa y consistente. Nos dice que es corta y dulce e introduce el siguiente tema hablando del poeta de Chicago Marvin Tate, con el que trabajó en un proyecto con esta misma banda y a quien dedica “Let Him Live”. Sensacional polirritmia y adornos varios por parte de Quin Kirchner que ha cubierto la caja y el charles de pequeños platillos para conseguir un sonido especial para éste bucle sonoro y misterioso que va cobrando intensidad sin subir el ritmo.

Turno ya para el standard del disco. Nos deleitan con uno de los que más veces se ha grabado, “Stardust” de Hoagy Charmichael.

Bajo y batería haciendo caminar con un swing arrollador esa melodía en el solo de Dave Miller y los acordes de fondo de Matt Gold. Gran final con el solo de Greg Ward y con las guitarras que nos llevan casi a Hawai mientras Greg Ward presenta otra vez a su banda.

Aquí termina el segundo pase pero el público no para de aplaudir, ni de gritar, ni de ovacionar. Quieren más y así lo entiende la banda que nos regala “The Forth Reverie”. Nos dice que nos manda a casa con algo que es una especie de sueño. Un tema free con una melodía cálida y progresiva que termina sorprendentemente. Más aplausos, bravos, gritos y silbidos.

Se forma una pequeña cola para comprar discos. Firman un montón de discos y se quedan tomando algo entre el público hasta entrada la noche. Son muy amables con sus nuevos fans y producen una impresión de banda compacta, de grupo de amigos.

Particularmente me encanta la forma de tocar de Greg Ward. Su pose, con la cabeza inclinada hacia un lado y sus gestos, apartando rápidamente la mano izquierda a cada frase. También, en este proyecto, como su banda va construyendo una estructura atmosférica ideal contra la que lanza unos solos ricos en matices y en intensidad que crean momentos muy especiales, sobre todo en directo.

En los corrillos de la puerta los aficionados comentan lo bien que se lo han pasado y se hacen fotos, con el cartel del Jimmy Glass de fondo, con los músicos.

Han disfrutado de un concierto vibrante y se van a casa con un disco nuevo firmado por el autor.

Y sigo aprendiendo.

Tomajazz:
Texto: © Txomin Dambo, 2019
Fotografías: © Jimmy Glass Jazz Bar, 2019




JazzX5#093. Perico Sambeat: Ruthy’s Delight / Elegía [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz con la colaboración de Txomin Dambo.

“Del disco de Perico me encantan los dos últimos. Es un disco bastante redondo, todos los temas están muy bien hechos y mantienen el mismo estilo. Y son cortos en duración. Pero ‘Elegía’, último tema de dos minutos, te deja un sabor de boca (si fuera comida) muy especial. En el penúltimo se escucha a Enoch exclamar de admiración cuando Perico toca una frase y eso es muy jazzero.”
Txomin Dambo

“Ruthy’s Delight / Elegía”
Perico Sambeat: Ofrenda (Karonte)
Perico Sambeat, Danny Grissett, Ugonna Okegwo, E.J. Strickland

Seleccionado por Txomin Dambo, autor de la reseña del concierto de Perico Sambeat en Jimmy Glass que se puede leer en https://www.tomajazz.com/web/?p=45961

Tomajazz: © Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
Todas las entregas de JazzX5 están disponibles en https://www.tomajazz.com/web/?cat=23120.




Perico Sambeat Atlantis Quartet (Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia. 2019-09-17) [Concierto]

Por Txomin Dambo.

  • Fecha: 17 de septiembre de 2019.
  • Lugar: Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia.
  • Grupo:
    Perico Sambeat Atlantis Quartet
    Perico Sambeat: saxos y flauta.
    Fabián Almazán: piano.
    Pablo Menares: contrabajo.
    Rodrigo Recabarren: batería.

Me gusta caminar por Valencia. Si dispones de tiempo, es una gozada. Vas pisando puentes muy viejos que cruzan un río que ya no lo es. Pasas por puertas de la antigua muralla que son torres y te imaginas cómo fue esta ciudad en otra época. Al pasar por las Torres de Serrano me viene a la cabeza la portada del último disco de Perico Sambeat. Un skyline de Valencia se funde a través de una neblina con otro de Nueva York. Publicado el pasado mes de Abril, Ofrenda es un trabajo con calidad y calidez extraordinarias.

Con Perico Sambeat a los saxos alto y soprano, arropado por Danny Grissett al piano, Ugonna Okegwo al contrabajo y E.J. Strickland a la batería, es un disco imprescindible para cualquier aficionado al jazz.

Pero la razón por la que paseo por aquí es porque voy camino del Jimmy Glass a escuchar a otro cuarteto de este irremplazable músico y sus nuevas composiciones.

Viene de Madrid, de presentar su nuevo cuarteto en el Café Central, legendario templo del jazz. Ha hecho cuatro noches consecutivas con un éxito rotundo. Me informan desde el Central que mucha gente se quedó sin poder entrar por aforo completo. Y no me extraña.

La nueva formación está compuesta por Fabián Almazán al piano, Pablo Menares al contrabajo y Rodrigo Recabarren a la batería.
Perico Sambeat nos invita a conocer su obra más reciente en el Jimmy Glass, que es también, en cierta manera, el hogar que le ha visto crecer como músico. La curiosidad por escucharles me produce algo de ansiedad. Perico Sambeat siempre me sorprende.

Llega por fin el momento esperado y Chevi Martínez anuncia el cuarteto, el público aplaude y comienza el show con un tema llamado “Somnis” (sueños) que se encadenará con otros cuatro temas. Todo el primer pase lo tocarán sin pausas, a modo de suite.

“Somnis” empieza con una melodía que con un solo de saxo alto va creciendo en intensidad hasta dar paso a un solo de piano que reta a la batería y es adornado en ocasiones por el saxo. Sigue con un estupendo sólo de contrabajo muy bien acompañado por la batería. El tema se completa con un explosivo final que lleva a una bajada de ritmo para dejar a Fabián Almazán haciendo ya la intro de “El rastro de Jhiva”.

En este segundo tema, tras la sensacional intro de piano, que vuelve a provocar los aplausos del público, Perico utiliza la flauta travesera para crear un ambiente de agradable lirismo que enseguida conduce a un cambio de ritmo rompedor en el que destaca un breve sólo de flauta. Sin apenas tiempo para respirar sopla otra vez el saxo alto y vuelven a cambiar a un swing que lleva a un dúo de saxo y batería al que el público responde con aplausos y exclamaciones. Aquí toma el relevo este gran pianista para llevar otra vez abajo el ritmo y vuelve a sonar la flauta que nos lleva a la melodía inicial pero también a esa ciudad de Uzbekistán (Jhiva) con su ambiente histórico y tal vez, a las caravanas de la ruta de la seda.

Sin dar importancia a los aplausos Pablo Menares continúa con un tremendo solo con el que nos recuerda, una vez más, porque está donde está en la escena neoyorquina. El público lo ovaciona con aplausos y gritos. Así comienza el tercer tema “Alisios” que, con un impresionante solo de saxofón, consigue hacerme bailar. Sigue Fabián Almazán haciendo las delicias de los allí presentes acompañado por la batería de Rodrigo Recabarren y por las palmas de Perico. Finaliza el tema sin que el público reaccione porque el saxo empalma notas sucesivamente hasta dar la entrada al famoso standard compuesto en 1943 por Harry Warren “I Wish I Knew” y, ahora sí, el público rompe en aplausos. En pocos minutos nos brindan solos de piano y de bajo. La balada, que ha mantenido la tensión en todo momento termina como había empezado. Con el único sonido del saxo de Perico Sambeat que ahora da la entrada a un veloz swing con el que inician “Rabbit Dust”, otro tema nuevo cargado de cambios de ritmo y de sorpresas. A destacar el solo de piano en crescendo al final, justo antes de repetir la melodía que es ejecutada con alegría y de tal manera que deja al público encantado y a los músicos con una sonrisa cargada de satisfacción.

Durante el descanso, cumpliendo con la tradición, cenamos y tomamos café. El ambiente en el Jimmy Glass es de fiesta, como siempre sucede en los bolos de Perico Sambeat.

Arranca el segundo pase con un tema de Fabián Almazán, de su disco Alcanza (está en Bandcamp, donde el dinero va directamente al artista), recomendado por Perico Sambeat en la presentación. !Compradlo! Exclama el gran saxofonista que cada vez que recomienda un disco es porque merece la pena comprarlo. “Tribu T9” es un temazo y la versión que hacen en directo es impresionante.

El segundo tema de este pase es “Leviatán” que dedica a “ese terrible monstruo de las profundidades”. Tema complejo en el que el piano tiene un papel predominante. Comienza con tono misterioso y, a la vez rápido. De ahí pasan a una espectacular bajada de ritmo para dejar al piano solo que poco a poco va subiendo otra vez el ritmo hasta que el resto del cuarteto se suma en una trepidante ascensión que lleva a la conclusión del tema.

Perico Sambeat presenta entonces una balada de uno de sus más admirados músicos, Maurice Ravel. Se trata de “Forlane”. Compuesta en 1917, es el tercer movimiento de “Le Tombeau de Couperin”. Tras su experiencia en la primera guerra mundial dedicó esta pieza al pintor Gabriel Deluc. Los arreglos de Perico Sambeat sobre esta obra consiguen que parte del público cierre los ojos y que los fotógrafos dejen de disparar. Tremenda ovación tras esta preciosa balada cargada de misterio.

Siguen con “Lem”. Composición de Pablo Menares con carácter épico que encaja perfectamente en la línea de este concierto. Estupendo solo de contrabajo y muy buen hacer de Rodrigo Recabarren a la batería en los solos de saxo y de piano. También en los cambios de ritmo. Me está gustando mucho.

Y llegamos al último tema del concierto. Se trata de “Joe”. Compuesto por Perico Sambeat en homenaje a Joe Henderson, recuerda su etapa post-bop del disco Tetragon. Veloz doble tempo impuesto por la batería y el contrabajo, genial solo de saxofón retando a la batería que responde solícita, y un luminoso solo de piano que roza en ocasiones el sonido latin pero sin llegar a caer en ello. Precisos solos de batería que se van alternando con la melodía hacen de este tema un saludo con honores al maestro de Ohio.

El público pide un bis y la banda nos regala un “Four In One” rápido con ese swing, que recuerda un poco al “On The Sunny Side Of The Street”, y sensacionales solos de piano y saxofón. Remata la faena Rodrigo Recabarren con un espectacular solo de batería.

Todos quedamos encantados con este bis monkiano, no se puede pedir más.

Mientras el respetable se va disolviendo hacia la barra del bar, yo me quedo pensando en lo que me dijo una vez un joven músico de mi tierra por el que siento una enorme admiración : “si no existiera Perico Sambeat habría que inventarlo”.

Y sigo aprendiendo.

Tomajazz:
Texto: © Txomin Dambo, 2019
Fotografías: © Jimmy Glass Jazz Bar, 2019




Ethan Iverson Trio (Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia. 2019-09-11) [Concierto]

Por Txomin Dambo y Josep Sogues.

  • Fecha: 11 de septiembre de 2019.
  • Lugar: Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia.
  • Grupo:
    Ethan Iverson Trio
    Ethan Iverson: piano.
    Joe Sanders: contrabajo.
    Jorge Rossy: batería.

Llueve intensamente en Valencia. Una ciudad muy poco acostumbrada a la lluvia. Pienso en que las posibilidades de coger un buen sitio aumentan debido al copioso chaparrón mientras me adentro en el mágico barrio del Carmen en dirección al mítico Jimmy Glass Jazz Bar.

Si, Jazz Bar. Aunque esté reconocido como uno de los mejores clubs de jazz de Europa, hay que destacar que aquí es una sola persona quién se la juega, semana tras semana, con una programación de un nivel difícilmente superable.

Llego con tiempo de sobra y me encuentro el local abarrotado de público. Acabo empotrado en la cabina, junto a la mesa de mezclas y a un metro escaso de la espalda de Jorge Rossy.

Ethan Iverson presenta al trío y comienza el espéctaculo con “Trust” ,de Jorge Rossy, cuya organización a cargo de Ethan Iverson y divertidos diálogos entre Joe Sanders y Jorge Rossy va a marcar la pauta de lo que va a ser el resto del bolo. Jazz en estado puro.

Siguen con “Somber to Some, Mischief to Most” de Joe Sanders, tema de escasos tres minutos pero con una intensidad considerable que se estrena para este concierto. Recuerda un poco a TBP por el sonido, repeticiones y simetrías.

El siguiente tema está escrito entre los tres. Sin título todavía, solo nos dan la pista de que está en clave de sol. Tremendo blues, con sensacional solo de piano, más diálogos bajo-batería y termina con breves solos de batería cautivando por completo al público que en este momento del juego ya esta más que entusiasmado.

A estas alturas del bolo y por si quedaba alguna duda, Ethan nos explica que saben perfectamente lo que están haciendo aquí y nos da las gracias por escuchar. Entonces empiezan a tocar “‘Round Midnight”. Destaca la intro que hace Ethan al piano y el sensacional manejo de los platos de Jorge. Ethan toca tan bien el piano que me parece estar escuchando el original de uno de mis discos favoritos. ¡Consigue sonar como Monk!

Tras este standard se vienen arriba con “The Blessing”. La música de Ornette Coleman hace las delicias de los aficionados y músicos profesionales que llenan el Jimmy Glass. De hecho, en el lavabo del baño de chicos del Jimmy no hay espejo sino un retrato del gran genio del jazz. El trío camina velozmente impulsado por el ritmo impuesto por Joe, el virtuosismo de Jorge, y los fraseos rápidos a la vez que precisos de Ethan.

Terminan este primer pase con un tema de Ethan dedicado a Mark Turner que está en su última publicación Temporary Kings a dúo con él. “Turner’s Chamber of Delights”, al que se añade una coda titulada “About Melancholic Reputation”. Toda una declaración de términos sobre la peculiar visión músical de Ethan Iverson en forma de jazz verdadero que aquí nos regala un swing más que veloz.

En el descanso los músicos se mezclan con el público, atienden sus inquietudes y firman discos mientras algunos cenamos y tomamos café. Una actitud que dice mucho de estas tres estrellas del firmamento musical. La genialidad no ha de estar nunca reñida con la humildad.

El segundo pase arranca con un nuevo tema de Ethan titulado “Technicaly Acceptable”. Basado en constantes cambios de ritmo, improvisación en el solo de piano, de contrabajo y, al final, divertidos retos a la batería que responde con maestría, no le cazan nunca.

Con una intro de piano muy bonita comienzan a tocar “Con Alma”, el maravilloso tema de Dizzy Gillespie. Aquí se entretuvieron haciendo una versión muy completa y delicada. Preciosos solos de Joe Sanders y de Ethan Iverson. Bonito final que incluyó unos segundos de contrabajo y arco. Se les veía disfrutar y el público contagiado gozó.

Tras presentar el trío una vez más, Joe Sanders (que hace reír a todos con sus presentaciones) empieza el solo, improvisando y marcando los acordes, un blues que propicia la entrada al trapo de Jorge con los platos dando paso a Ethan en un aventurado tema que no había existido hasta ese mismo momento. Solos aplaudidos de los tres, sobre todo el del final del tema a cargo de Jorge Rossy.

Sin pausa alguna, Jorge pasa al siguiente tema combinando notas y silencios en una apabullante demostración de recursos. Cuando da la entrada al trío el público reconoció enseguida “Airegin” (Nigeria al revés) y rompió en aplausos. Otra estupenda interpretación del tema del coloso del saxofón, con un swing desenfadado, que dio fin al concierto con un público ya loco que no paró de aplaudir hasta conseguir un bis.

Este consistió en una bonita y emotiva balada presentada por Joe Sanders como “algo que les pasa a las setas” titulada “Anamorphosis” en la que hizo literalmente llorar al contrabajo con el arco.

Yo me quedé con las ganas de que hubieran tocado “Ida Lupino”, la composición de Carla Bley que tan bien interpretó Paul Bley, otra de las grandes influencias de este gran pianista. Pero bueno, no se puede pedir todo y, en cualquier caso, y tal como fue la cosa, seguro que vuelve al Jimmy.

Fue una de “esas noches del Jimmy” o, como diría el gran Jorge Rossy, una noche “inoxidable”.

Y sigo aprendiendo.

Tomajazz:
Texto: © Txomin Dambo, 2019
Fotografía: © Josep Sogues, 2019