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Summer Band Fest

Lugar: Sala Dante. Palma de Mallorca
Fecha: Jueves 14 de agosto de 2014. 22:00 h

Formación:
Felix Rossy: Trompeta
Toni Vaquer: Piano

Aunque el destino es como es, imagino la educación musical que supongo recibió Félix Rossy en su infancia además de ver a su padre (Jorge Rossy) tocando con infinidad de buenos músicos tanto en conciertos como en su casa. También puedo entrever que la música que salía de los altavoces de su casa debía ser de la mejor. Y visto lo visto, vaya si caló hondo en sus entrañas. Pero esto que parece tan evidente es algo que nunca se sabe. De hecho, no estoy nada seguro de que tenga algo que ver. Pongo mi propio caso como ejemplo. No tengo un solo antecedente que escuchara música asiduamente y de manera tan visceral como lo hago yo. En mi casa (y colegio), nunca se escuchó buena música, por esto, creo que es algo que tiene que salir de uno mismo… Pero sigo dudando y pienso que si desde bien pequeños tuviésemos una buena educación cultural (y por lo tanto, musical) en los colegios, y que esta se integrara como una cosa natural y evidente, habría más gente interesada y por lo tanto el país se enriquecería muchísimo a nivel cultural. Pero bueno, que cada uno saque su conclusión. Sigo con Félix Rossy. Si al trompetista no le hubiera interesado de verdad la música esto se notaría muchísimo en su manera de entender la música y por lo tanto, en su manera de ejecutarla, y os puedo asegurar después de ver el concierto y de hablar con él un buen rato, que es un auténtico apasionado de la música y de la profesión de músico, así como de la exploración de su instrumento y de la transmisión de emociones a todo aquel predispuesto.

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Esta noche se acompaña del joven pianista, compositor y arreglista Toni Vaquer, del que no tengo demasiada información y apenas hay en la red (y es de Mallorca al igual que yo, pero lo de siempre, nadie es profeta en su tierra, sino pensad en Agustí Fernández). Por lo que veo está tocando en formaciones con excelentes músicos como por ejemplo Oriol Roca, Ernesto Aurignac o David Mengual (este último incluyendo en la David Mengual Free Spirits Big Band las seis suites “vertebrats” compuestas por Vaquer). También hablamos brevemente  y me comenta que actualmente está estudiando composición en la Berklee College of Music de Boston y que le queda un año entero en los EUA. Me confirma que en breve habrá referencia discográfica de la cual estaremos muy atentos. Lo que este chico puede llegar a hacer puede ser muy grande. Estad bien atentos a este nombre.

Esta noche actúan a dúo dentro del Summer Band Fest en la Sala Dante en Palma de Mallorca. Hay que decir que esta sala está programando con muy buen criterio, sin ir más lejos pude ver hace unos meses a Marco Mezquida a piano solo.

Empieza el concierto con una improvisación a dúo. Y vaya si se pasean con soltura y relajación por los parajes que ellos mismos crean. Félix, sentado en una silla y colocando la trompeta hacia abajo (marca de la casa), va desgranándose a él mismo ideando y ejecutando lo que su interior le reclama, así mismo, Toni Vaquer pulsa las teclas precisas para que haya una conjunción muy especial entre ellos. Se puede sentir la energía. Las miradas de complicidad se suceden y generan más música. Acabada la improvisación, siguen con varios standars entre los que están “Jitterburg Waltz” de Fats Waller, y “You’d be so nice to come home to” de Cole Porter. La visión que plasman de estos temas me parece de una inteligencia y una madurez ejemplar. Evidentemente la melodía es muy reconocible pero esta va mutando y nunca suena exactamente igual. Hay creación dentro de algo ya creado. Las escapadas tanto del trompetista como del pianista enriquecen muchísimo la escucha. Aquí hago un pequeño paréntesis: finalizado el concierto, hablando de este preciso tema, Félix me comenta que, en la relación a la interpretación de los standars, siempre depende mucho del momento, es decir, un día el cuerpo y la mente pide mucha experimentación en la melodía, en cambio, otras veces se disfruta muchísimo de la lectura pura siempre desde el interior por lo que es un tema sencillo y complejo a la vez. Para este concierto, el dúo no ha buscado en ningún momento ser específicamente jazz o algo concreto. Han elegido un repertorio y con sus instrumentos han expuesto lo que en aquel momento su corazón y mente les ha dictado en tiempo real. Han demostrado que para ellos, las etiquetas no son para nada importantes. Han creado música y un ambiente en el que no entrar, es demasiado difícil.

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Sigue el concierto y el dúo nos deleita con una pieza compuesta horas antes por lo que es una exclusiva para el poco público que se ha acercado. ¿Y que sucede en el escenario? Introducción a piano solo de Toni Vaquer que demuestra su tremenda elegancia tocando el piano, además de exponer una melodía muy bella. Al poco tiempo se incorpora el trompetista que interpreta la composición y los dos empiezan a interactuar, la improvisación hace acto de presencia, hay ganas de experimentar. Más complicidad. Más creación de ambiente. Más música.

Para finalizar dos versiones de temas que no tienen nada que ver con el jazz, “Brigas Nunca Mais” de Antonio Carlos Jobim y Vinicius De Moraes y “Hey Jude” de John Lennon y Paul McCartney. Y lo que suena son efectivamente estos dos temas pero transformados y llevados al terreno Rossy-Vaquer, es decir, siguiendo el concepto de todo el concierto, y los dos temas se integran a la perfección. Más improvisación, más complicidad, más acierto en las notas elegidas y más acierto en el inicio, desarrollo y conclusión de los temas. Finalizado el concierto, Félix comenta que aunque les encanta la música etiquetada como jazz, también disfrutan improvisando sobre temas que no tienen nada que ver aunque siempre llevándolos a su propio terreno… ¿Porqué siempre improvisar sobre temas puramente de música catalogada como jazz? Música, sentimientos que se transmiten y se perciben…

Poco más puedo decir para concluir. Si tenéis la oportunidad de ver a estos músicos no lo dudéis. Aman la música. Aman ser músicos.

Texto y fotos: © Jesús Mateu Rosselló, 2014