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Juan Claudio Cifuentes "Cifu" Emisión 40 Aniversario de "Jazz Porque Sí" C.M.U. San Juan Evangelista, 04/11/2011 © Sergio Cabanillas, 2011

Juan Claudio Cifuentes «Cifu»
Emisión 40 Aniversario de «Jazz Porque Sí»
C.M.U. San Juan Evangelista, 04/11/2011
© Sergio Cabanillas, 2011

El mayor experto en jazz de nuestro país, mago de las ondas y auténtico divulgador de esta música en la piel de toro, cae enfermo. Un ictus. Tras un par de semanas en el hospital le dan el alta, queda como nuevo y prosigue su labor al frente de sus programas en Radio Nacional de España. Esto es lo que acontecería si estuviéramos hablando de una historia de Pop o de Rock, pero no, estamos hablando de Jazz, del duro Jazz, donde la realidad es otra: Cifu ingresa en el hospital con la mencionada afección y muere a los pocos días. Y es que por desgracia, como diría Boris Vian, “luchar no significa avanzar”. Toda una pena.

Hacer una semblanza del gran “Cifu” no tiene sentido. Ya se ha dicho todo y no aportaría gran cosa. Además, a quien le guste el jazz en este país y no lo conozca, sencillamente no puede llamarse aficionado a esta música. Se ha ido la Gran Historia del Jazz patrio, el divulgador de este estilo musical cuando España era un erial cultural en todos los sentidos, o sea, en los años duros. Pero por encima de todo se ha ido una gran persona.

Personalmente, lo he sentido como si hubiera fallecido un familiar. Ese tío que emigra y con el que pierdes el contacto durante muchos años. Que sabes que está ahí pero con el que no hablas, hasta que un día te comunican que murió, sintiendo una sensación rara, un vacío lejano. Así que comienzas a pensar y recuerdas que fue él el que te prestó tal o cual libro, el que te abrió la puerta hacia un grupo musical que ahora idolatras o el que te envió esas zapatillas deportivas de moda, pero imposibles de encontrar en tu ciudad. Una gran pérdida.

Seguramente se podrá reemplazar a “Cifu” pero nunca lo sustituirán. El vacío que deja es inmenso y, sinceramente, no conozco a nadie que pueda llenarlo. Pero su legado queda en todos nosotros, sus oyentes. Estoy seguro que nunca se perderá. Nos deja veinte programas grabados, convertidos desde ya en algo así como la trigésima canción de Robert Johnson o la maleta perdida de Antonio Machado. El jazz en España se queda sin su trovador. Toda una tragedia.

Quiero acabar con una sonrisa, de esas que “despistes Cifuentes” daba cuando se equivocaba en cualquier fecha. Valga una anécdota personal. En el primer recuerdo que tengo sobre jazz, “Cifu” es el protagonista. No podía ser de otra manera. Yo era un chinorri y había tres cosas de la tele que me asustaban de cojones. Una era Fernando Jimenez del Oso, otra era la serie La Masa y por último, cuando salía “Cifu” en Jazz Entre Amigos. Sólo me queda darles un fuerte abrazo a la familia del maestro y despedirme con un: “Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples para todos.”. GRACIAS de todo corazón, maestro.

Texto: © Juanma Castro Medina, 2015
Fotografía: © Sergio Cabanillas, 2011