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PNL008La tentación de hablar de Slime Zone como de puro ruido o incluso de una andanada de terrorismo sonoro puede ser grande, enorme. Sin embargo reflexionando sobre esos conceptos y contrastándolos con la escucha de lo que ofrece Slugfield, la conclusión es que lo suyo no es crear terror ni incluso ruido, que en el fondo no es otra cosa que sonidos a los que se les pone esa etiqueta, del mismo modo que a otros se les pone el calificativo de música. Es más, si se parte de que lo que crean es una sucesión de sonidos con un cierto orden o intención, no parece un error ponerle el calificativo de música. Que sean otros, quizás incluso antes de escucharlo, quienes lo califiquen como simplemente ruido o incluso como un infecto foco de terror sonoro merecedor de ser erradicado.
En Slime Zone ninguno de los músicos toma con alguno de sus instrumentos un papel preponderante. Ni la batería y percusiones de Paal Nilssen-Love, ni tampoco los platos, electrónica y voz de Lasse Marhaug y Maja S.K. Ratkje. Todo lo contrario a un supuesto caos sónico o a la anarquía que se pudiera asociar a un supuesto todo vale, es especialmente interesante el carácter propio que tiene cada uno de los distintos temas. Por ejemplo el inicio rockero y lleno de distorsión de la breve “Get Out The Traps”, en contraste con el ritmo casi maquinal que sirve para lanzar “Remote Control Mafia” o con el carácter casi ambiental del inicio de la larga “Bring ‘Em On” (en la que el grupo va aumentando progresivamente la intensidad y adquiriendo en su paroxismo un ritmo absolutamente contagioso).
Para ello los tres músicos echan mano de un enorme arsenal de herramientas. Paal Nilssen-Love emplea la batería en distintas funciones: pura máquina rítmica en unos momentos, en otros hace uso de todos sus componentes -platos, parches, cajas a los que añade elementos percusivos adicionales- para convertirla en una caja de sonidos ajenos al ritmo. Lasse Marhaug emplea los platos tanto para conseguir pequeños fragmentos musicales (que pueden ser una voz o unas pocas notas de piano), como para arañar con violencia y percutir un sufrido vinilo. También se utiliza el tratamiento del sonido (propio o ajeno) para conseguir distintos efectos, así como la electrónica para crear momentos de saturación y un feedback más habituales en propuestas en que las que reinan son las guitarras eléctricas, o la voz gutural por parte de Maja S.K. Ratkje. Todo ello va siendo administrado sabiamente por Slugfield durante los cincuenta minutos de Slime Zone para conseguir una obra que resulta sumamente inspiradora. Toda esa libertad lo hace que se convierta en uno de esos discos en los que su música invita a los oyentes a sumergirse en ella e incluso les tienta a participar en su recreación.

© Pachi Tapiz, 2012

Slugfield: Slime Zone *****

Slugfield: Paal Nilssen-Love (batería y percusión), Lasse Marhaug (electrónica y platos), Maja S.K. Ratkje (voz y electrónica)

“Get Out Of The Traps”, “Remote Control Mafia”, “Slugs For Lunch”, “Bring’Em On”, “Happy After Party Dance”
Toda la música por Paal Nilssen-Love, Lasse Marhaug, Maja S.K. Ratkje

Grabado en Café Mono el 18 de agosto de 2010 durante el Oslo Jazz Festival. Publicado por PNL Records en 2012. PNL 008 www.paalnilssenlove.com