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  • Fecha: 15 de julio de 2016.
  • Lugar: Real Jardín Botánico Alfonso XIII, Universidad Complutense de Madrid (Madrid).
  • Componentes:
    Scofield – Mehldau – Guiliana
    John Scofield: guitarra eléctrica y guitarra bajo
    Brad Mehldau: piano y teclados
    Mark Giuliana: Batería y percusión eléctrica.

Brad Mehldau / John Scofield / Mark Guiliana © Sergio Cabanillas, 2016

Brad Mehldau / John Scofield / Mark Guiliana
© Sergio Cabanillas, 2016

Comentario: El presente trío se presenta en Madrid con un bagaje corto en el tiempo, apenas un mes desde que comenzaron a actuar en el Blue Note neoyorquino.

Dicho proyecto posiblemente tenga sus orígenes en el dúo formado por Brad Mehldau y Mark Giuliana denominado Mehliana y cuyo resultado fue el disco Taming the Dragon (Nonesuch 2014).

La inclusión del experimentado guitarrista de Ohio, John Scofield tendría la intención de enriquecer aún más si cabe el sonido del primigenio dúo.

Brad Mehldau © Sergio Cabanillas, 2016

Brad Mehldau
© Sergio Cabanillas, 2016

Las primeras notas del Fender Rhodes de Brad Mehldau supuso una clara declaración de intenciones de por dónde iba a transitar el concierto; es más, dichos sonidos me recordaron de forma inmediata a la banda progresiva Supertramp y su afamada composición “Dreamer”.

La propuesta en sí misma me sorprendió por inesperada y electrónica. El piano apenas tuvo protagonismo y sí los teclados como el señalado Fender Rhodes o los sintetizadores.

La música se convirtió en un cajón de sastre donde cabía esperar cualquier sonido por sorprendente que pareciera y tomando como referencia de inicio los años 70 del pasado siglo. De esta forma fueron desfilando funk, drum &bass, rock progresivo Canterbury, Rhythm and blues, Reggae o texturas ambient muy del agrado del Nu jazz y de sellos como Jazzland Records donde cabría pensar en pianistas como Bugge Wesseltoft o en el experimental Bedrock (Winter & Winter 2001) de Uri Cane.

John Scofield © Sergio Cabanillas, 2016

John Scofield
© Sergio Cabanillas, 2016

Dicho lo cual, el concierto se transformó en un caleidoscopio de mil colores por momentos de fácil digestión que rozó el smooth jazz y por otros de mayor peso específico que incluso se acercó a los primigenios Weather Report con atmósferas oscuras producidas por el sintetizador de Brad Mehldau.

Scofield, Mehldau y Guiliana hicieron un ejercicio de eclecticismo y sonidos arquetipos experimentales y eléctricos que hubiera sido incapaz de relacionar con ellos si no lo hubiera visto con mis propios ojos.

Mark Guiliana © Sergio Cabanillas, 2016

Mark Guiliana
© Sergio Cabanillas, 2016

A Scofield, Mehldau y Guiliana les faltó cohesión como grupo, algo de definición, algo de intensidad, de frescura, algo de gracia y salirse del guión establecido a través de las improvisaciones. Lo ofrecido resultó ser irregular y un poco soso, lo que no quiere decir ni mucho menos que no alcanzaran momentos de verdadera brillantez, como cuando John Scofield tomó su guitarra sin acompañamiento y nos deleitó con unos sonidos limpios y cristalinos que interactuaron con el piano de Brad Mehldau y la batería de Mark Giuliana en una balada muy propia de una banda sonora de una película imaginaria o cuando destilaron jazz-rock de la mejor catadura en el bis final que además incluyó un destacado solo de batería de Mark Giuliana tan sutil como contundente.

Texto: © Enrique Farelo, 2016
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2016

Agradecimientos a la organización del concierto por las facilidades dadas a Tomajazz para realizar las fotografías.