J.J.Q. “Música para los oídos” AKA Josetxo Goia-Aribe + Seidagasa (Kultur 2016. Torre Jauregia, Donamaria, Navarra. 2016-08-25) [Concierto]

  • Ciclo: Kultur 2016
  • Fecha: Jueves 25 de agosto de 2016.
  • Lugar: Torre Jauregia, Donamaría (Navarra)
  • Grupo:
    J.J.Q. “Música para los oídos” AKA Josetxo Goia-Aribe + Seidagasa
    Josetxo Goia-Aribe: saxos tenor y soprano, y percusión
    Quique Simón: piano, ocarina y percusión
    José María Pastor: batería y percusión

Seidagasa Josetxo Goia-Aribe Musica para los oidos

El concierto del trío J.J.Q. “Música para los oídos” en la medieval Torre Jauregia de Donamaría (Navarra) dentro de la programación Kultur 2016, es una de esas raras ocasiones -al menos dentro del raquítico panorama de los conciertos en unas condiciones mínimas de jazz y música improvisada en Navarra-, de poder constatar la evolución de un proyecto al cabo de unos meses. Tras el trío mencionado estaban Josetxo Goia-Aribe y los integrantes del colectivo Seidagasa, o lo que es lo mismo, José María Pastor y Quique Simón. Hace menos de un año, en el ciclo Murajazz, teníamos la oportunidad de comprobar cómo este trío se enfrentaba al reto de plasmar en directo las improvisaciones que unos meses antes se habían grabado y publicado en el doble CD Las Cortinas (Seidagasa, 2015).

IMG_0083.JPG-Seidagasa y Goia Aribewm

A los asistentes –que ocupamos el aforo al completo-, nos esperaban unas cintas de raso para que vendados nuestros ojos, el concierto se convirtiese efectivamente en música para los oídos, eliminando el resto de componentes sensitivos que pudieran alterar la percepción de la propuesta del trío J.J.Q. Aparentemente ninguno de los asistentes hicimos uso de esa venda, salvo los tres músicos, que comenzaron el concierto a ciegas. Este se inició con Josetxo Goia-Aribe en solitario con su peculiar saxo soprano dando la bienvenida a los asistentes por medio de un aurresku. Sus compañeros le vendaron los ojos al saxofonista en plena interpretación; a continuación ambos músicos se colocaron al frente de sus instrumentos, procedieron a vendarse los ojos y comenzó una hora de música… para los sentidos.

IMG_0080.JPG-Seidagasa y Goia-Aribewm

En este punto puede ser interesante realizar un inciso acerca de la interesante labor que están llevando a cabo, en lo artístico, tanto Josetxo Goia-Aribe como Seidagasa. El saxofonista navarro ha ido grabando a lo largo de estos meses, en vídeo, su proyecto 5 Aurresku’s con bailarines de estilos tan dispares como Sònia Sánchez (una figura esencial en la escena barcelonesa), o del bailaor Marco Vargas; también ha renovado y reactivado su proyecto Eunate XXI con varios conciertos, y aunque todavía no ha visto su edición comercial, sí que cuenta con una versión grabada en concierto en DVD en la que se puede apreciar su potencial en el año 2016. En cuanto a Seidagasa, el grupo ha dado un doble salto (que en uno de los casos se podría calificar como mortal) con la publicación en su propio sello de Omniscience –grabación a trío al uso por primera vez, junto al contrabajista Pedro Martínez Maestre-, y Elements –grabación a dúo en el que los dos músicos se adentran por los terrenos de la improvisación empleando la electrónica-; con estas dos nuevas grabaciones, son ya ocho las referencias grabadas por este dúo como tal, o en compañía de artistas provenientes de distintos terrenos como la improvisación libre –Josep Lluis Galiana-, el flamenco puesto al día –El Niño de Elche-, o el jazz entre otros.

IMG_0121.JPG-Siedagasa y Goia Aribewm

Y… poco más faltaría por añadir. Sí, por ejemplo, que la cercanía del público (la primera fila estaba a apenas dos metros de los músicos), y un espacio ideal en su recogimiento para una propuesta que requería una escucha atenta, ayudaron a que la música fluyese de un modo magnífico… Que las aperturas de miras de los tres músicos (tanto de Seidagasa como de Josetxo Goia-Aribe, gran experto en explorar las músicas tradicionales), consiguieron que la fusión del jazz con músicas de carácter popular como lo son los aurreskus, las habaneras, o incluso con un irrintzi que el saxofonista consiguió que surgiese de un modo no preparado por parte de una de las asistentes al concierto, se produjese de un modo orgánico: allí estaba lo tradicional, sí, pero también el riesgo de la improvisación con tres músicos que saben muy bien por dónde y cómo moverse.

IMG_0136.JPG-Seidagasa y Goia Aribewm

Para finalizar, el de Donamaria fue un gran concierto, magnífico reflejo de la evolución de un proyecto que sigue pleno de vigencia, y que por su propio carácter y desarrollo (tanto del proyecto en sí, como del de sus integrantes), resulta más necesario que nunca en el panorama jazzístico nacional.

Fotografías: © Sera Martín y Rubén Tapiz, 2016
Texto: © Pachi Tapiz, 2016