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Cerdeña a finales de noviembre de 2010. Mientras en el norte de España hace frío, en la isla italiana el sol permite estar en plena calle a mediodía haciendo que una simple chaqueta casi esté de más. Tras coincidir en el viaje de avión desde Barcelona a Cagliari, capital de la isla, concerto una entrevista con Paolo Angeli. Vestido con su sempiterna camiseta de marinero a rayas, todo sonrisa y amabilidad, me permite charlar extensamente con él. A lo largo de una hora habla sobre su particular guitarra sarda preparada (un instrumento casi único), sobre Fred Frith, Bjork y Pat Metheny; sobre sus proyectos y grabaciones, de su concepción de la música y también sobre Giornale di bordo. Un proyecto de Antonelo Salis realizado por encargo del Festival Internationale Jazzin’ Sardegna que presentó en directo en cuarteto en la edición de 2010 acompañado por Hamid Drake, Gavino Murgia y el propio Angeli.


Paolo Angeli © Nanni Angeli, 2011

PACHI TAPIZ: En primer lugar quiero que me hables sobre tu guitarra.

PAOLO ANGELI: Mi instrumento es una guitarra de Cerdeña. Es más grande que una guitarra española. Tiene una historia muy reciente desde que comenzó a utilizarse en Cerdeña. La guitarra fue siempre un instrumento tocado para los nobles y no para el pueblo. El pueblo tocaba instrumentos más antiguos. La launedda es el instrumento más antiguo que tenemos en Cerdeña. La guitarra tiene una historia paralela porque no ha sido un instrumento popular.


Paolo Angeli © Pachi Tapiz, 2011

          Es grande porque en los años 40 se tocaba para acompañar una competición de cantadores. Como mínimo eran dos, y a veces tres o cuatro. Eran competiciones rudimentarias. Comenzaban a cantar y el guitarrista tenía que descifrar el código de la melodía y poner acordes creando una melodía en paralelo por debajo. Todo era en acústico en escenarios improvisados, así que necesitaban un cuerpo muy grande para tener más volumen. La afinación es diferente ya que es una guitarra barítono, aunque los intervalos siguen la misma relación.

Yo comencé a tocar con mi maestro Giovanni Scanu. Al mismo tiempo estaba viviendo en Bolonia y encontré a Fred Frith. Entonces empecé a modificar el instrumento para intentar crear un encuentro entre esas dos historias. La tradición se encuentra con la vanguardia, la guitarra sarda con la guitarra preparada de Fred Frith. A lo largo de diez o doce años surgió esta guitarra con puente de contrabajo y clavijero de violín. A mí me encantaba tocar batería y chelo y en un sentido este instrumento es como un encuentro entre todo eso. Se puede tocar con arco y con pedales, como un batería. Los pedales se conectan con unos cables que son como de bici. Es todo muy sencillo, mecánico. Muy fácil de explicar. Realmente lo tocas como un órgano con los pies, y al mismo tiempo con el arco puedes tocar melodías encima. Con estos pequeños ventiladores hay unos motores puestos aquí y allá y logran una modulación de volumen. Con el volumen puedes cambiar la frecuencia. Cada cuerda tiene una salida separada. Hay catorce salidas y se puede poner cada cuerda en un altavoz diferente en el que el sonido se puede distorsionar, dejarlo limpio o poner el contrapunto al ponerles otros efectos. Es una mezcla de muchos instrumentos. Cuando tocas en una formación eso te permite cambiar continuamente el rol. Puedo tocar como un contrabajo, si falta la melodía puedo tocar como un chelo o una guitarra. Si falta la percusión puedo usar los pedales con objetos para tocar las cuerdas. Si faltan bases más propias de un teclado le pongo los ventiladores y consigo un sonido continuo. Es un instrumento que me permite tocar con muchas funciones en el interior de una formación musical.


Paolo Angeli – Nanni Angeli. Tibi (CD-DVD Dual. ReR Megacorp, 2010)

PACHI TAPIZ: En el DVD de Tibi se ve como…

PAOLO ANGELI: Tibi es una publicacion a dos manos: mi hermano Nanni ha echo un trabajo increible documentando desde 1995 todas las modificaciones que he hecho a mi guitarra. A partir de ese trabajo surge una película. El DVD es el comentario sonoro tocado en directo. En la primera parte aparecen todas las partes de madera. “Linee” es el trabajo sobre la madera, que es abstracto pero muestra a la madera en transformación. “Ferri” es la parte mecánica. Es como está construido. “Mani” y “Persone e Forme” muestran a los artesanos trabajando la madera, el metal y construyendo el instrumento. Se ve muy bien.


Guitarra de Paolo Angeli © Pachi Tapiz, 2011

PACHI TAPIZ: ¿De dónde van surgiendo esas ideas para añadir los diferentes artefactos y elementos a la guitarra?

PAOLO ANGELI: Eso es muy interesante. Comencé a tocar muy joven, con unos nueve años. Yo no he elegido a la guitarra, sino que ella me ha elegido a mí. Mi padre es guitarrista. Yo había pedido un órgano pero nunca llegaba a la tienda, así que mi padre me dijo: “¿por qué no empiezas a tocar la guitarra?”. Empecé a tocar los acordes. Ahí empecé. A lo largo del tiempo he tenido muchas crisis. A mí me gustaban más otros instrumentos. Una temporada me habría encantado tocar algún instrumento de arco y empecé a estudiar el chelo, pero me di cuenta que empezar a los veintitrés años a estudiar violonchelo y cambiar la cordatura es complicado. Ahí comencé a tocar el arco con la guitarra. Con los pedales pasó igual. Estuve una temporada tocando la batería. Es complicado ser un baterista, así que monté el sistema de pedales disfrutando de la técnica de independencia que aprendí tocando la batería. Todo lo que ha salido en principio es por la unidad del instrumento. Al mismo tiempo he ido inventando los sonidos como en una banda sonora. Los ruidos, los sonidos más diferentes que puedo escuchar los voy recogiendo y poniendo en el interior de una música lo más abierta que pueda.


Paolo Angeli © Pachi Tapiz, 2011

PACHI TAPIZ: Pat Metheny ha hablado sobre ti y su música. ¿Cómo surge que un músico como él hable sobre ti?

PAOLO ANGELI: Yo le hice la guitarra para Orchestrion. Vino en 2001 a Cerdeña al festival de Sant’Anna Arresi. Yo toqué antes que su grupo y a él le llamó la atención cómo toqué. Me pidió una copia de la guitarra. Al principio pensé que era una broma, pero cuando decidí hacerlo fabricamos dos guitarras. Una que es como la que has visto y otra que es la que utiliza con el Orchrestrion. Aparece en todas las fotos que le ha sacado, siempre situada a su izquierda. Es un poco diferente pero el concepto es idéntico.

También tocamos juntos en cuarteto Pat Metheny, Hamid Drake, Antonello Salis y yo. Creo que elogia mi música porque le gusta como toco. Estuvo en mi concierto en solitario en Nueva York en el Tonic: allí estaba. Supongo que tiene una cierta admiración, aunque le tendrías que preguntar a él. A mi me hace mucha ilusión. Pat Metheny es muy abierto observando la música y montando proyectos muy diferentes como Zero Tolerance [for Silence], Song X con Ornette Coleman, o el disco que publicó con Derek Bailey. Tiene muchas facetas. Su mainstream project, pero también otros que están conectados con la libre improvisación. Es una historia muy divertida ya que tiene la hermana gemela de mi guitarra.


Giornale di bordo © Francesca Floris, 2010

PACHI TAPIZ: Te quería preguntar por Giornale di bordo, el proyecto que vais a presentar hoy. ¿Tú tocas la guitarra con todos los…?

PAOLO ANGELI: Cambia mucho. Te explico. Esta guitarra es un instrumento que tiene una función en un concepto musical. Quiero decir que si voy a tocar en un solo disfruto de toda la libertad y todas las posibilidades al mismo tiempo. Si hace falta un contrabajo toco con los pedales la parte de bajo. Si quiero percusión lo hago y lo monto todo yo solo. Es diferente de lo que pasa cuando hay músicos. Si hay un dúo el otro músico puede tocar la parte rítmica y yo puedo tocar la parte armónico-melódica. Tocando con Antonello [Salis] en dúo toco más la parte rítmica. Tocando en cuarteto tenemos batería, saxo y teclados, que es un instrumento armónico, así que lo que falta es la parte de bajo. Como mi guitarra está afinada una quinta por debajo me gusta mucho trabajar como un bajista.

PACHI TAPIZ: Así que eres el bajista del grupo.

PAOLO ANGELI: Es raro porque es como si tuvieran un bajista, pero con un instrumento que puede cambiar de repente su función. Puedo ser el chelista, el guitarrista o el percusionista. Pero es muy difícil que me veas tocar como toco en solitario con todo el instrumento con todas sus posiblilidades. Cambio continuamente el tipo de función que tengo en el interior del cuarteto.

PACHI TAPIZ: Así que tocas un poco de todo…

PAOLO ANGELI: Sí, pero cuando tocamos partes mas estructuradas me quedo tocando las partes de bajo.


Paolo Angeli © Nanni Angeli, 2011

PACHI TAPIZ: Quería que me hablases sobre Tessuti, tu CD sobre música de Bjork y [Fred] Frith.

PAOLO ANGELI: Es un proyecto que me encanta. Primero, porque Fred ha sido de alguna manera mi guía, ya que comencé a modificar mi instrumento después de tocar con él. Cuando lo encontré tenía veintidós o veintitrés años. Segundo, porque al mismo tiempo Bjork ha servido para conectarme otra vez con el mundo del pop-rock, después de dejar ese mundo y meterme totalmente en la vanguardia. Soy fan de los dos. Si vienes a mi casa verás que tengo muchos discos de Frith y todo lo que ha publicado Bjork. Me encanta. Hay algo en su música que me emociona mucho, así que me quedaba en mi casa tocando los temas de los dos para mí. Un día pensé que como me encantaba hacerlo, por qué no podía sacar un CD con todo eso. Lo publiqué en un momento en el que quizás estaba a punto de cansarme de tocar este repertorio. Después de tocarlo en directo durante un año y medio estuvo muy bien grabarlo porque ya era un proyecto muy sólido en el que había trabajado en los pequeños detalles. Es un disco en el que las dos poéticas de los músicos se encuentran con mi idea de música. Intenté hacer como una construcción que fuese una conexión entre dos mundos que no me parecen tan distintos. Tienen muchas cosas en común. Hay un comentario de Fred Frith en una entrevista en All About Jazz en la que le preguntaban sobre sus diez discos favoritos del año y eligió Tessuti. Hablaba de él y decía que le habría encantado tocar con Bjork y que lo que podría haber salido de esa colaboración era más o menos lo que yo había hecho con mi guitarra. Son dos músicos que tienen mucho más en común que lo que parece.


Paolo Angeli © Nanni Angeli, 2011

PACHI TAPIZ: A veces parece que si a uno le gusta la libre improvisación todo el día está escuchando libre improvisación y no puede disfrutar de otros músicos como Bjork, Led Zeppelin o Boccherini…

PAOLO ANGELI: Me gusta mucho hablar sobre este argumento. Muchas veces lo que pasa es que como has dicho tú, el mundo musical se mueve por familias y es como hablar de política. Me gusta mucho el tema. Es como los de derecha. Los de derecha siempre se reconocen entre ellos, los fachas siempre quedan bien entre ellos. Los de izquierda siempre buscan en la otra persona de izquierdas lo que es diferente para decir que ese no es de verdad de izquierda, que aquí el que es de izquierda soy yo que soy el que tengo el ideal más de izquierda, que soy el más distinto de todos, que soy el que realmente ha encontrado la verdad, su propia idea de cómo tiene que ser el mundo. Esto pasa con los músicos.

Si hablamos de free tiene una historia. Me he fijado mucho en esto. Cuando he estudiado música tradicional de Cerdeña he aprendido lo que se tocaba, y de todo me he quedado con lo que más me ha gustado. He aprendido de un tipo que empezó a tocar música tradicional en los años veinte. Conozco el lenguaje de los años cuarenta, pero el que más me ha gustado es el lenguaje tradicional de los años sesenta que es el de máxima complejidad, de donde han salido más cosas distintas. Es increíble que cuando un joven toca free hoy no se dé cuenta que está tocando una música con cincuenta años de historia. Entonces ya es tradición. Se tiene que tocar, pero no tenemos que decir que es vanguardia, es tradición. Cuando escuchas a los grandes saxofonisas de hoy, a Mats Gustafsson, a Ken Vandermark y después escuchas a Peter Brötzmann hay muchísimas conexiones entre ellos. Y si escuchas a Peter Brötzmann ves que antes estaba Albert Ayler. Yo lo veo también como tradición, una evolución de la tradición.

Yo he nacido con muchas tradiciones distintas, como cuando Fred Frith apareció y venía del rock. Cuando toco con Evan Parker y Ned Rothemberg ellos vienen de una tradición de música libre más conectada con el jazz. Después me encuentro tocando con Fred Frith que tiene que ver más con el rock. Luego toco con mi maestro de guitarra sarda y después flipo escuchando a Bjork. Me doy cuenta que no tengo solo una idea de musica, que me gustan muchas cosas distintas. Lo que para mí es ser libre y tocar realmente free music y tocar improvisación libre quiere decir disfrutar y poder pensar en tocar cualquiera de estas cosas y buscar algo de personalidad dentro de estas estructuras. Como hoy haré tocando como un bajo, pero eligiendo una manera de tener siempre la personalidad en el interior de la música.


Paolo Angeli © Nanni Angeli, 2011

PACHI TAPIZ: De hecho en Tomajazz tengo un blog con una sección titulada “Who The Fuck” en la que todos los lunes publico músicas que escucho y que se supone que no tienen que ver con lo que debería escuchar. Lo último es un tema de Bjork, “Earth Intruders”, en el que toca con otros músicos como los Konono nº1.

PAOLO ANGELI: La he visto en concierto dos veces, en Londres y en Italia. Me encantó ver cómo los dos conciertos fueron muy distintos, y que manteniendo una estructura pop y cerrada todavía se puede ser muy abierto dentro. Me encanta cómo trabaja en los detalles de la melodía, cómo cambia cada vez. Son pequeños detalles, pero el que conoce bien su música sabe que está improvisando, aunque está dentro de unas estructuras muy rígidas. Cuando vas a escuchar un concierto de improvisación libre sabes que no van a salir melodías, que no va a haber unos ritmos, más o menos sabes qué va a pasar. Entonces, yo digo: ¿cómo puede ser que esto sea música libre?

PACHI TAPIZ: [Risas]

PAOLO ANGELI: Son idiomas. Yo lo veo más así. Quizás la música improvisada se ha quedado en idiomas.

PACHI TAPIZ: De todos modos hay músicos en la improvisación libre que trabajan creando una música y unas melodías que no parece que estén improvisando…

PAOLO ANGELI: Con esto no estoy diciendo que no me gusta ese lenguaje. Me gusta ese lenguaje. Pero por ejemplo, hace unos días fui a Robadors 23 [local de Barcelona] para ver un concierto de una conducción. Empezó el concierto y el encargado de la conducción dijo que iba a ser un concierto de improvisación total montado sobre un vídeo en el que los músicos no sabían lo que iba a pasar en el vídeo. Tenían que improvisar sobre lo que iban a ver. Me pareció interesante. Al final todo el concierto fue una conducción modelo Butch Morris en la que el conductor miraba el vídeo, decidía qué tenía que cambiar en el vídeo y decidía lo que los músicos tenían que tocar, así que él hacía los solos. Entonces sucedió como una apoteosis de un solista que yo veo como si fuera un compositor que dice esto sí, esto no… Yo me pregunté: ¿dónde hay libertad aquí? Es como una ideología muy estalinista de la música. Todos para montar, cada uno con su contribución, una música que es lo que quiere el capo. ¿Dónde está la libertad en todo esto? No hay libertad. Yo no la veo. No es la libertad del caos de donde sale la música. Allí no se elige primero un jefe. Allí alguien puede aparecer y cambiar el objetivo de la improvisación. Sin embargo yo vi a un jefe que decidía todo sobre todos.

Tenemos que pensar mucho en esto porque es como si fuese un género musical que se hubiese quedado sin su elemento antagonista, como si hubiese perdido su fuerza de ruptura con el sistema musical. Son códigos más o menos como los del be bop, el hard bop, el free jazz… son códigos. En el momento en que se queda en un código, tú dices “vale, ¿que código voy a tocar hoy?”. Lo mejor en este sentido es intentar tirar las paredes que separan los códigos. Yo lo veo así. No tener miedo de tocar un beat, o de tocar melodías si te apetece tocarlas.


Giornale di bordo © Francesca Floris, 2010

PACHI TAPIZ: También has colaborado con Fred Frith. ¿Cómo fue colaborar con él?

PAOLO ANGELI: Con Fred tengo… es una historia que tiene muchos años. La primera vez que toqué con él fue en un workshop y él hacía una conducción. Fue en 1993. Después toqué en su disco Pacifica en 1995. He aprendido muchísimo trabajando con él porque es un compositor que te explica todo. Además tocando la guitarra teníamos que tocar lo que él había compuesto para la guitarra preparada. He aprendido muchísimo, también la técnica de la guitarra on the table [en la que la guitarra se sitúa y se toca sobre una superficie horizontal]. También he tocado un par de veces en dúo con él y en un cuarteto de guitarras con Camel Zekri y Janet Fader, que es una guitarrista americana.

PACHI TAPIZ: Yo vi a Fred Frith y a Camel Zekri en directo tocando cada uno de ellos en solitario y luego tocando en dúo.

PAOLO ANGELI: Me encanta Camel Zekri. Es totalmente diferente de Frith, aunque cuando tocan juntos se complementan muy bien. Tocar con Frith es como… hablando de los músicos de la generación pasada yo creo que él se queda como uno de los más abiertos. Fred ha sido uno de los primeros que no ha tenido ningún miedo de sacar un disco de temas de folk. Rock songs como las que ha publicado con Cosa Brava.

PACHI TAPIZ: A mí su último disco [Ragged Atlas, Intakt, 2010] me gusta mucho con todas esas canciones…

PAOLO ANGELI: Totalmente de acuerdo, es muy bonito. No tiene nada de mal rollo, nada de decir “ahora toco algo difícil de entender”. Son temas. Es un disco de rock. En un momento publicaba un disco con Skeleton Crew con Tom Cora y Zeena Parkins en el que hacian temas, y a la vez publicaba Gravity en solitario. Al mismo tiempo podías escuchar a Fred tocando lo más radical o lo más bestia; tocando un solo totalmente loco e industrial o tocando con [John] Zorn. Le veo como lo más abierto porque él practica lo que le gusta. Tocar con él me encanta porque sé que cuando improviso con él en dúo si se me ocurre un tema y a él le gusta me ayuda a construirlo, y si no le gusta va a machacarlo. Es muy interesante porque es como si fuera un debate entre dos personas.

Cuando hablas con otra persona y empiezas a conocerla sabes que se puede hablar de este asunto, en este otro nos peleamos o ese me da igual. Nos peleamos porque no me gusta lo que el otro está diciendo. Tú dices “perdona, lo que estas diciendo no me gusta nada”. Musicalmente pasa lo mismo. Se puede tocar intentando construir con los otros, o si algo no te gusta parar de tocar y hacer otras acciones como queriendo decir “no estoy tocando”, o tocar para hacer otra cosa que vaya en contra de lo que ha hecho tu compañero en el escenario. Con él puedes llevar a cabo toda esta dinámica. Hace poco he tocado en otro proyecto suyo que se titula Tessitura con muchos músicos italianos y con el que hemos dado unos cuantos conciertos. Fred Frith sigue siendo uno de los músicos que más me gusta por su apertura.


Paolo Angeli © Nanni Angeli, 2011

PACHI TAPIZ: Me he olvidado preguntarte si le has hecho llegar tus discos a Bjork.

PAOLO ANGELI: En teoría sí. Zeena parkins me dijo que le pasó el disco pero no sé qué piensa, nunca he tenido su feedback.

PACHI TAPIZ: Te lo pregunto porque para una de sus últimas giras le interesó el reactable, habló con sus creadores y en la gira lo tocaron. Teniendo en cuenta los sonidos que logras con tu guitarra preparada, me extraña que no se haya puesto en contacto contigo para que grabes o toques con ella…

PAOLO ANGELI: Hay dos posibilidades. Primero, que no lo tenga. Segundo, que lo tenga y no le haya gustado [risas]. Tercero, que ella lo tenga, que le haya gustado pero que no le interese ponerse en contacto conmigo. O que le haya gustado y tenga en mente contactar conmigo más adelante. Son muchas posibilidades, no lo sé.  Yo podría contactar con ella porque conozco a mucha gente que ha tocado con ella, y tambien conozco al bateria Chris Corsano que también es otro genio y que tocó en su última gira. A mí me encanta. Cuando fui a verla en Londres yo estaba tocando en trío en Vortex con Evan Parker y el contrabajista John Edwards.  Fui a ver tocar a Bjork y allí estaba con Chris Corsano, que tocaba al día siguiente en un sitio muy underground. Me encantó ver cómo un músico puede tocar frente a ocho mil personas un día y al día siguiente tocar en un club para veinte personas de la forma más abierta y más radical. Es lo que realmente me gusta de la música. Poder pasar de un plano a otro sin tabúes ni prejuicios.

PACHI TAPIZ: También te quiero preguntar sobre tu colaboración con Hamid Drake. Has tocado  en dúo, hoy con Antonello [Salis] vais a tocar en cuarteto… ¿cómo surge la conexión con él?

PAOLO ANGELI: Es muy interesante porque fue una casualidad. Yo conocía a Hamid de verlo tocar con Peter Brötzmann. Me encantó el concierto. No lo conocía, así que aunque me gustaba mucho, le tenía mucho respeto y no se me habría ocurrido ir a decirle que me encantaría tocar con él porque me parece que es una cosa fea. Él tenía su nombre y su posición en el ámbito musical. Lo que sucedió es que nos invitaron al festival de Sant’Anna Arresi a tocar juntos. Él no me conocía, pero había visto mi página web y le había gustado. Yo dije que me encantaría, que es un músico que me gustaba mucho. De ahí salío nuestro disco en dúo Uotha. Cuando fuimos a ensayar estaban otros músicos en el escenario, así que nos juntamos en la habitación del hotel para ver lo que íbamos a tocar al día siguiente. Me preguntó si cantaba y yo le dije que quizás podía cantar temas de Cerdeña. Él también me dijo que cantaba, que le escuchase. Después le pregunté si íbamos a decidir tocar una secuencia de temas y él dijo que no, que no la necesitábamos. Dijo “vamos por aquí y lo que sale, sale”. Así que tocamos por primera vez juntos  en el escenario. El disco es eso. El primer encuentro en un escenario de dos músicos que nunca habían tocado juntos. El resultado parece muy estructurado, pero son composiciones instantáneas, ya que sólo había dos temas. Hamid sólo me había escuchado una vez tocando. Así que el resultado es un encuentro mágico de los más intensos que he tenido. Ese es el instante de hace seis años.


Paolo Angeli © Pachi Tapiz, 2011

PACHI TAPIZ: Es muy interesante lo que comentas, ya que hay una gran cantidad de discos grabados en el primer encuentro entre unos músicos. Algunos de esos discos los escuchas y parece que esos músicos se conociesen desde siempre. Es alucinante. Para terminar, ¿ahora mismo qué otros proyectos estás llevando a cabo o tienes en mente?

PAOLO ANGELI: Ahora mismo uno de los proyectos que más me gustan es POG. Piccola Orchestra Gagarin. Está dedicada al astronauta ruso y es porque Sasha Agranov, el chelista del grupo, tiene origen ruso-israelita. El bateria es Oriol Roca, que es catalán. Es un trío que me encanta porque hace años que yo no tenía una banda en la ciudad en la que vivo. Nosotros podemos ensayar. Al chelista le encanta la musica de Cerdeña y está aprendiendo a tocarla como yo aprendí de mi maestro, pero él lo hace con el chelo. Sale una música totalmente abierta pero muy contectada con el folk de Cerdeña.

Otro proyecto que me encanta es con la violinista Takumi Fukushima, que ha vivido durante años en Italia. Ha tocado con Volapük y ha hecho su primer tour mundial con After Dinner, una banda de pop muy famosa de Japon. Con ellla hacemos algo muy parecido a los proyectos de post-pop-songs. Es una música muy abierta, muy improvisada, pero con estructuras muy conectadas con las canciones. Es lo más cercano a Bjork que hago.

Estoy en un momento muy creativo. Cada día me surgen ideas nuevas y lo que quiero es intentar separarme un poco más de mi lenguaje, esforzándome en seguir inventando cosas. Por eso modifico siempre un poco mi guitarra. Es como si me pusieran una condición de estabilidad y por eso modifico otra vez mi lenguaje. Yo me veo en una temporada muy creativa.

PACHI TAPIZ: ¿Algo que añadir?

PAOLO ANGELI: Una cosa que no sé si sabes es que he realizado una publicación… Antes vivía de ejercer como etno-musicólogo y hace cuatro o cinco años publiqué un libro [Canto in Re, editorial ISRE]. Está dedicado a la guitarra de Cerdeña y a la evolución que ha tenido en más de cien años. También hice una recopilación de cuatro discos con grabaciones publicadas desde 1929 hasta los años sesenta. Eso es algo que casi nadie conoce porque se ha quedado como una publicación para etno-musicólogos, para especialistas. Mientras lo hacía dejé de tocar porque no podía aguantar hacer el trabajo de investigación y tocar al mismo tiempo, porque son dos vías que no quedan bien juntas. No podía tocar el instrumento así que decidí concentrarme mejor en la investigación. Con ese trabajo construí la fonoteca más importante de Cerdeña digitalizando su fondo sonoro. Yo escuché todo ese archivo porque tenía que hacer su duplicación digital. Ha sido un trabajo de cuatro o cinco años. Ahora es un momento en el que veo que toda esa experiencia está saliendo, está llegando de una forma que me dice “Paolo, Paolo, por favor saca tu idea de folk imaginario que tienes hoy”. El próximo proyecto que quiero hacer es un trabajo orquestal sobre ese material tradicional, aunque me llevará uno o dos años montarlo. Es algo muy largo.

Texto © 2011 Pachi Tapiz
Fotos © 2011 Nanni Angeli, Francesca Floris, Pachi Tapiz