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Hay veces en que uno se pregunta qué es lo que pasa por la mente de algunas personas. En el caso de los organizadores de la XXIV edición del Festival de Jazz de Madrid, ¿qué estará pasando por sus mentes para que a diez días de que dé comienzo (con el concierto de Anthony Braxton en el marco del XXVI Festival de Jazz del San Juan Evangelista) todavía no hayan anunciado su programación ni al completo ni en parte? El caso es más sangrante si cabe, ya que en este estaríamos hablando de uno de los festivales más importantes de España por presupuesto, por número de conciertos, por calidad de los artistas.

Si se tiene en cuenta el programa del año pasado (ver http://www.tomajazz.com/noticias/index.php?NOTID=278) y se parte de la base de que no va a haber demasiados cambios respecto a esta edición, estaríamos hablando de un festival con bastante más que 100 conciertos en poco más de un mes. Como mínimo es una impresentable falta de respeto a los aficionados y a la posibilidad de organizar sus agendas. También es de suponer que los organizadores tendrán en cuenta estos retrasos y sus posibles perjuicios a la hora de efectuar el balance final del festival.

José Francisco “Pachi” Tapiz