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XXIX Eivissa Jazz

  • Fecha: 10 de septiembre de 2017, 20:00
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupos:
    Malstrom
    Salim Javaid (saxo)
    Axel Zajac (guitarra)
    Jo Beyer (batería)
    Marcin Wasilewski Trio
    Marcin Wasilewski (piano)
    Slawomir Kurkiewicz (contrabajo)
    Michal Miskewicz (batería)

La última jornada del Festival comenzaba con una actividad paralela al programa oficial, un Taller de Jazz impartido por Francisco Blanco “Latino” en el Hotel Ibiza Playa, en la playa de Figueretes; al terminar, la quincena de músicos asistentes participó en una jam session.

 Esta actividad fue matinal, por la noche llegó la catástrofe en forma de lluvia. Las tormentas de final de verano en la costa mediterránea pueden ser tan breves como intensas y en ocasiones extremadamente violentas, así que hubo que tomar una dolorosa decisión: “Hay que suspender”. Pero queda un As en la manga, como propone la Técnico de Cultura del Ayuntamiento, Carmen Cardona. Como al día siguiente es domingo y no hay previsión de lluvia, la suspensión puede convertirse en aplazamiento: y ahora vienen unos de esos momentos que el público no ve cuando ocupa su localidad, minutos que se convierten en una eternidad, y teléfonos, tanto el de Carmen Cardona como el del concejal y organizador Pep Tur echando humo; primero hay que saber si los músicos tienen libre su agenda, si la respuesta es afirmativa, hay que reorganizar alojamientos y traslados; lo mismo para el presentador, José Miguel López y el técnico de Radio 3 que graba los conciertos, y también para Ferran Pereyra, de IB3 Ràdio, que lamentablemente no se pudo quedar; cabe la posibilidad de que esta crónica salga sin fotos – o algo peor, con las mías – si nuestro fotógrafo de cabecera tuviera que marchar, situación que por suerte no se dará. Ahora toca conseguir que todo el personal que hace que un concierto funcione también esté disponible; al final todo se resuelve y la lluvia ha cesado.

 

Con todo el mundo más relajado, convencemos a los componentes de Malstrom para que toquen en el local donde se realizan las jam post conciertos, ‘Sa Questió’. Los ganadores del Festival Getxo Jazz 2017 nos encantaron con su jazz hardcore, brutal; sorprende la guitarra de ocho cuerdas de Axel Zajac, una Strandberg construida en Suecia. En su despedida al finalizar, nos avisan: “Mañana no tocaremos lo mismo”. Por si acaso alguien se conforma con lo de hoy y no acude al concierto oficial. Son espabilados estos chicos.

El domingo amaneció radiante y por la tarde tuvimos una preciosa tarde de final de verano. Había ganas de volver a ver a Malstrom después del aperitivo de la noche anterior.

El Malstrom – o Maelstrom, entre otros nombres – es un gran remolino en el mar cercano a las Islas Lofoten, al norte de Noruega, conocido por un relato de Edgar Allan Poe y también es un tema emblemático del pianista Lennie Tristano: “Descent into the Maelstrom”. Les pregunté si su nombre era por este tema y me dijeron conocer al pianista pero que su nombre era directamente por el mítico remolino. Para que se produzca este fenómeno natural hacen falta dos corrientes que se encuentran, y en el caso del grupo una de las corrientes es el saxo afilado y cortante de Salim Javaid, y otra es la guitarra de Axel Zajac, mientras la batería de Jo Beyer se encarga de unir las dos corrientes y entre los tres forman ese vórtice que atrapa al oyente y no le deja escapar. También tienen momentos de tregua, cuando la guitarra se une a la batería como sección rítmica, y algún momento místico, cuando Salim pone horizontal el saxo y saca de él un sonido lo más parecido a una flauta; ello hace que tenga que poner rodilla en tierra para que la cazoleta llegue al micro, hasta que de repente, la guitarra vuelve a su lado más hardcore y se desatan todas las furias otra vez, pero no se trata solo de subir el volumen o directamente hacer ruido, hay una coherencia en su discurso y la misma belleza en su música que podemos encontrar en un remolino, una tormenta y otros fenómenos naturales.

Habíamos visto al trío de Marcin Wasilewski en 2006, formando parte del cuarteto de Tomasz Stanko, así que ahora teníamos la oportunidad de verles volando solos. La cosa no pintaba muy bien, con un Marcin con algo de fiebre y un piano que no le acabó de convencer cuando lo vio. Por suerte, la persuasión de Joachim Kühn y el buen hacer del afinador del festival, Antonio Pérez de Olaguer hicieron que estos inconvenientes se olvidaran al comenzar a tocar.

Gustó al público este trío, muy lírico y melódico, pero también rítmico cuando debían serlo; tocaron principalmente temas de su disco Spark of Life (ECM, 2014), temas propios como “Spark of Life”, “Sudovian Dance” o “Austin”, y también versiones sorprendentes de “Message in a Bottle”, de Sting, o “Actual Proof”, de Herbie Hancock. Genial el pianista y también sus acompañantes, Slawomir Kurkiewicz y Michal Miskewicz, ya fuera con el arco, las escobillas o en algún momento a dúo. Buen fin de Festival.

La música había terminado, pero todavía quedaba la última de las actividades complementarias, el 15 de septiembre se presentó el documental de Marco Torres Walker Ibiza Jazz The Experience, durante un año las cámaras han grabado todo el proceso creativo del proyecto de Abe Rábade ‘Eivissa Jazz Experience’ de 2016, culminando con ese único ensayo antes de tocar. En ese contexto cobran gran importancia los gestos y las miradas, y lo que el público ve al final puede diferir bastante de lo ensayado. Está previsto que la cinta se presente en varios festivales, tanto específicos de música o jazz, como de documentales en general.

Hasta aquí la XXIX edición de Eivissa Jazz, y puedo asegurar que ya están preparando la XXX edición. Será en septiembre. ¡Hasta el año que viene!

  Texto: Juan Antonio Serrano Cervantes, 2017
Fotografías: José Luis Luna Rocafort, 2017