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Festival Internacional de Jazz de Madrid

  • Fecha: 16 de noviembre de 2017
  • Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque, Madrid
  • Grupo:
    Anouar Brahem Quartet
    Anouar Brahem (laud árabe)
    Klaus Gesing (clarinete bajo)
    Björn Meyer (bajo eléctrico)
    Khaled Yassine (darbuka y bendir)

Desde hace 16 años el laudista Anouar Brahem graba en el sello ECM. Desde su primer trabajo Barzakh (1991) hasta el último, Blue Maqams, editado este mismo año, la música de Brahem presenta unas características muy definidas e inconfundibles que le han hecho merecedor de su éxito, tanto en el campo de los aficionados al jazz como en el de los amantes de la llamada World Music. A diferencia de otros laudistas, Brahem tiene algo que le hace especial y es que ha sabido conjugar a la perfección los elementos más tradicionales con los sonidos occidentales más cercanos a la improvisación. El músico tunecino ha despojado al laúd de la función que siempre ha tenido en la música árabe de acompañante de la voz. Un papel subalterno del que ha sabido liberarse para abrirse hacia terrenos mucho más libres, donde se han diversificado sus posibilidades expresivas.

Desde su aparición en la fonográfica de Manfred Eicher, este amante del cine que descubrió el jazz en Paris, se ha ganado el respeto de muchos otros grandes músicos con los que habitualmente se rodea como Dave Holland, Jan Garbarek, John Surman, Jon Christensen, Jack DeJohnette y Django Bates, entre otros.

Desde entonces ha explorado nuevos territorios dando cauce a las líneas melódicas de la música árabe con las armonías occidentales. Ya en su aclamado Astrakan Café (1999), en un formato de trío con laúd, clarinete bajo y percusión, dio carta de naturaleza internacional a su “música de cámara”, a la que llevó a unas cotas creativas muy altas.

The Astounding Eyes of Rita es el título del disco que publicó en 2009 donde volvió a la fórmula más camerística, esta vez mediante un cuarteto con la misma instrumentación añadiendo un bajo eléctrico. Tanto el bajista Björn Meyer como el clarinetista Klaus Gesing son habituales músicos de ECM. El percusionista libanés Khaled Yassine es un asiduo colaborador de músicos también en la órbita del sello alemán.

Con este proyecto y la misma formación que grabó el disco, Anouar Brahem se presentó en el Festival de Jazz de Madrid. Una colección de ocho temas compuestos por Brahem y dedicados al gran poeta palestino Mahmoud Darwish.

Con un inicio muy lento con las cuerdas del bajo y el clarinete bajo comenzaban los primeros acordes de “The Lover of Beirut”; con ritmos definidos y entresacados de los sonidos más tradicionales. Un primer dueto entre laúd y el clarinete bajo, remarcado por la percusión da buena prueba de la interacción que se establece en este grupo y que fue característica común a lo largo de todo el concierto.

En “Dance With Waves” siguiente pieza, el clarinete bajo dirige los ritmos desde el comienzo. El laúd se erige en el primer plano y el resto del grupo sigue su estela. Un intercambio de solos entre el laúd y el clarinete bajo llenan de emoción el tema. En “Stopover at Djibouti” es el bajo eléctrico quien marca el ritmo y de nuevo el clarinete introduce un solo de larga extensión, recogiendo el testigo Anuar Brahem con otro solo lleno de expresividad acentuada por el percusionista Khaled Yassine con la darbuka. En “The Astounding Eyes of Rita” es el propio Brahem quien empieza llevando la iniciativa con un pequeño apoyo del bajo eléctrico, mientras el clarinete y la percusión van acercándose hasta fusionarse en una pieza de gran intensidad. El siguiente tema “Galilee Mon Amour”, ofrece un sonido muy introspectivo, sosegado y casi monacal. No hay una nota que sobresalga por encima de otra. Todo está perfectamente encajado. El clarinete sube y baja escalas y aporta una improvisación de corte más jazzístico.

En “Sur Le fleuve” (del disco Le Voyage De Sahar (2006)), la música sigue la misma línea intimista y nostálgica que sugiere el recuerdo de algo perdido. “Waking State” introduce un ritmo lento del laúd y del clarinete, donde el silencio también juega el mismo papel que los sonidos. Llama la atención por su calidez, acentuada por el laúd y el bendir en el acompañamiento.

“For No Apparent Reason” es un tema de carácter melódico con la darbuka y el bendir tocados a la vez, con un intenso ritmo, que le otorga un punto mayor de optimismo a la pieza, que tiene continuidad en “Al Birwa”, donde se vuelven a lucir el laúd y el bajo eléctrico tocado a modo de guitarra.

El concierto finalizó con “Halfaouine” (de “Astrakan Café”) en el que el cuarteto vuelve a la melodía con una perfecta sintonía de todos los músicos, como si de una ceremonia sagrada se tratara.

La capacidad de Brahem para unificar al grupo y crear perfectas combinaciones está fuera de toda duda. Su habilidad para equilibrar la línea entre formalidad y libertad está muy conseguida. Cada tema conforma un universo caleidoscópico en el que están perfectamente conjugados todos los detalles. Las interpretaciones están llenas de una delicadeza exquisita. Anuar Brahem consigue que los músicos den siempre lo mejor de sí mismos. Sin recurrir a edulcorantes festivos, amplificaciones excesivas y otros artificios, Anouar Brahem ha dotado al laúd árabe de una personalidad propia.

Tomajazz
Texto: © Carlos Lara, 2017
Fotografías: © Enrique Farelo, 2017