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Stick Men debe su denominación a Tony Levin y Michael Bernier (miembros fundadores del grupo junto a Pat Mastelotto) y a la inusual instrumentación de estos músicos intérpretes del bajo Chapman Stick.

Se da la circunstancia de la pertenencia de Tony Levin y Pat Mastelotto como miembros importantes de King Crimson por lo que podríamos aseverar la prolongación del grupo en éste.

Pronto Markus Reuter sustituyó a Michael Bernier en el grupo para hacerlo continuar hasta el presente y convertirlo en un trío con colaboraciones estelares provenientes de King Crimson, como el violinista David Cross (en 2015 por el álbum Midori -Moonjune Records, 2016-) o el saxofonista y flautista Mel Collins, fundamentalmente para registros en directo (como es el caso que nos ocupa).

La importancia de Mel Collins radica en una riqueza de texturas coloristas que aportan ideas novedosas pero desde la introspección y la economía de notas ya desde el inicial “Hide The Trees”. Pieza ésta cuyas influencias son de marcado sonido crimsoniano, algo que se prolonga con descaro evidente en la continuación con la enérgica “Lark’s Tongues In Aspic, Part 2”.

En “Sepia”, el sonido se torna hacia la exploración etérea y atmosférica y el dark ambient psicodélico y pinkfloydiano que busca lo íntimo y lo inquietante y el misterio.

“Sartori In Tangier” como el título presagia, y sin dejar de lado las influencias del grupo de Fripp, tiene esencias del mundo árabe donde el intercambio de ideas entre Markus Reuter y Mel Collins campa a sus anchas.

Es en “Crack In The Sky” donde está contenida toda la belleza. Esta balada dedicada al desaparecido guitarrista Allan Holdsworth y donde brilla con luz propia la Touch Guitar de Markus Reuter.

“Horatio” (Deep 2012) me dirige de inmediato a la prodigiosa década de los años 70 donde King Crimson brillaba más que el sol en el panorama progresivo. Sonido evidente cercano Larks’ Tongues In Aspic o Starless And Bible Black.

Una pieza para un film imaginario de acción es “Prog Noir” con la voz de Tony Levin y el guitarreo corrosivo de Markus Reuter.

“Ookami” son atmósferas oscuras, nébulas misteriosas y fantasmales y lisérgicas que buscan la materia oscura del cosmos y donde Mel Collins encuentra su lugar entre las estrellas.

Cierra el primer disco la crimsoniana, vitalista y delirante “Level 5” en una nueva declaración de intenciones, débitos y agradecimientos al Rey Carmesí con Mel Collins en el saxofón tenor y Markus Reuter rindiendo pleitesía a Robert Fripp.

La segunda parte del concierto comienza con un Soundscape a modo de obertura.

Paisajes sonoros con destacada participación de Mel Collins a la flauta y saxo soprano con el apoyo incuestionable de Markus Reuter y su “Frippertronics guitars”.

“Prog Noir” y “Level 5” tienen su réplica en este segundo disco donde destaca la pieza “Industry” con una larga introducción ambient con la participación del saxo tenor de Mel Collins que culmina con un desarrollo rítmico-percusivo que se implementa con la guitarra lisérgica y “frippertrónica” de Markus Reuter.

En “Mantra” podemos disfrutar del lado más amable y lírico, casi Canterbury, que se acerca a Camel aunque sea de lejos.

Es “Shiro” una demostración groove a cargo del saxo tenor con efectos de Mel Collins. Una propuesta que se divide entre el funk-rock-jazz y donde tiene cabida la improvisación colectiva y la aparición del “Take The A Train” (Duke Ellington) en la embocadura del saxo del nombrado Mel Collins.

Mentiría si dijera que “Sailor’s Tale” no es uno de los momentos de mayor calado (al menos para mí). La pieza incluida originalmente en el álbum del año 1972, Islands de King Crimson, supone un viaje gozoso al pasado en esta versión más que notable en relación a sí misma a la original.

Con el paradójico título, “Open”, se pone el punto final a este Roppongi. En este último corte las atmósferas misteriosas y el dark-ambient vuelven para quedarse con un Mel Collins que manipula el saxo tenor con fluctuaciones electrónicas manteniendo un diálogo con Markus Reuter al que se van uniendo Tony Levin y Pat Mastelotto en una orgía de sonidos delirantes e inacabables.

Stick Men “sin velo” es El Príncipe Carmesí.

 © Enrique Farelo, 2018

Stick Men Featuring Mel Collins: Roppongi (Moonjune records 2017)

Tony Levin (stick y voz), Markus Reuter (Touch Guitars® AU8, Soundscapes, teclados), Pat Mastelotto (batería y percusión electrónica y acústica), Mel Collins (saxos, flauta)

CD I: “Hide The Trees”, “Lark’s Tongues In Aspic, Part 2”, “Sepia”, “Sartori In Tangier”, “Crack In The Sky”, “Horatio”, “Prog Noir”, “Ookami” y “Level 5”.

CD II: “Roppongi (Soundcape)”, “Schattenhaft”, “Industry”, “Mantra”, “Prog Noir”, “Shiro”, “Sailor’s Tale”, “Level 5” y “Open”.

Todas las composiciones de Levin/Reuter/Mastelotto excepto “Larks’ Tongues in Aspic, Pt. 2” y “Sailor’s Tale” (Fripp), “Sartori in Tangier” (King Crimson), “Level 5” (King Crimson), “Ookami” (Levin/Reuter/Mastelotto/Collins).

Grabado en directo en Billboard (Tokyo) el 21 Febrero de 2017. Publicado por MoonJune Records en 2018