image_pdfimage_print

Por Carlos Lara.

El título escogido por este trío catalán para su primer disco se las trae. A veces el instinto predomina sobre todo lo demás. Puede ser hambre alimenticia o puede ser musical, como es el caso. No sé si a quien se le ha ocurrido semejante nombre lo ha hecho de forma casual o no pero, por lo que aparece en el disco, los tres músicos que conforman Nom Trío muestran ganas de hacer música de verdad.

La austeridad de la carpetilla del disco, donde aparece la gran cabeza de un bóxer, ya demuestra que para este grupo lo importante es el contenido. Sólo sabemos que se grabó en el estudio Underpool en Barcelona una mañana cualquiera, en la que se reunieron tres amigos que llevaban un año tocando juntos y habían dado muchos conciertos.

Ese día Néstor Giménez, Manel Fortiá y Oscar Doménech se pusieron manos a la obra y dieron rienda suelta a su imaginación, con ganas de divertirse y pasar un buen rato. El resultado fue este disco de 12 piezas, tocadas un día en el que los tres parecían estar muy inspirados.

Algunas son composiciones propias, otras son improvisaciones colectivas y también contiene versiones de standards, en los que apenas es necesario que suenen los primeros compases de los mismos para que el trío empiece a `descomponer´ tema a tema y convertirlo en algo propio, fruto de la espontaneidad del momento. En cada uno de los temas proponen nuevas cosas. Además del trío, hay duetos, solos espléndidos, réplicas y contrarréplicas Y sobre todo una naturalidad que es digna de mención.

Suena “Bemsha swing” de Monk y apenas se le reconoce, porque se suceden tal cantidad de cosas nuevas que el tema adquiere personalidad propia en manos de este trío. Lo mismo sucede en “My heart stood still” de Richard Rodgers, en una cómica versión de la sintonía de “20 th”, el tema de S. Fain, “I´ll be seeing you” o el clásico de Irving Berlin, “How deep is the ocean”. También se oye un tema compuesto por Manel Fortiá, para mí subjetivamente el mejor, “Cirrus Magnificus”, donde comienza con el arco del contrabajo que da entrada en una nueva improvisación al piano y la percusión. A partir de ahí el tema se desarrolla con brillantez y desemboca en una balada llena de ternura.

En fin, son estos temas como podían haber sido otros, porque lo más importante es cómo se desenvuelve este trío y cómo ha sabido aportar algo nuevo, fresco y con mucha calidad. Su música es como un laberinto: se sabe por dónde se entra, pero no por donde se va a salir.

Tomajazz: © Carlos Lara, 2018

Nom Trío: Saca al perro que tiene hambre

Músicos: Néstor Giménez (piano), Manel Fortiá (contrabajo) y Oscar Doménech (batería).

Composiciones: “Bartok”, “Bemsha swing”, “Saca al perro que tiene hambre”, “My heart stood still”, “20th Century”, “Cirrus Magnificus”, “I´ll be seeing you”, “How deep is the ocean”, “Simple”, “Transiberiana”, “No moon at all” y “Where can I go whitout you”.

Grabado en Urderpool Studio el 26 de marzo de 2017. Autoedición en 2018.