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Por  Juan Antonio Serrano Cervantes.

XXX Eivissa Jazz

  • Fecha: 31 de agosto de 2018, 21:00
  • Lugar: Passeig de Vara de Rey (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Muriel Grossmann Quartet
    Muriel Grossmann (saxos)
    Radomir Milojkovic (guitarra)
    Gina Schwarz (contrabajo)
    Uros Stamenkovic (batería)
  • Fecha: 3 de septiembre de 2018, 20:00
  • Lugar: Galería Art Projects Ibiza (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Omar Alcaide Quartet
    Omar Alcaide (guitarra)
    Pere Navarro (trompeta)
    Dani Dominguez (batería)
    Llorenç Barceló (teclados)

Entre el 31 de agosto y el 9 de septiembre de 2018 se ha celebrado la trigésima edición de Eivissa Jazz 2018. Para celebrarlo, más noches en el cartel (siete, las tres primeras gratuitas) y más escenarios (cinco), que en ediciones anteriores.

Para empezar, Muriel Grossmann volvía al escenario del crimen donde el 24 de agosto de 2011 pudimos disfrutar de uno de sus mejores conciertos, que quedó registrado en su disco Awakening (Dreamlandrecords, 2013). Dentro de su libérrima propuesta empezaba ya a despuntar lo que más tarde definiría como “jazz espiritual”, sonido que ha venido puliendo desde entonces. Con cambios respecto a aquella formación en contrabajo y batería (la austríaca Gina Schwarz y el serbio Uros Stamenkovic).

Como es habitual en ella, Muriel nunca se repite, sus conciertos se basan en material que prepara para futuros discos, en este caso será Golden Rule, que saldrá como doble LP en octubre y en formato CD en diciembre.

Una de las grandes influencias de Muriel ha sido siempre John Coltrane, principalmente cuando toca el soprano, como “Golden Rule” o “Light”, toda una evocación del mundo coltrainiano, con Uros Stamenkovic que nos retrotrae a Elvin Jones y Gina Schwarz soleando al estilo de Jimmy Garrison. Diferente es “Abiku”, intercalada entre las dos anteriores, con Muriel al tenor y sonoridades africanas rondando el escenario.

Buen solo de batería para comenzar “Chase”, primero utilizando las palmas de las manos y luego las baquetas; Radomir y Gina se ponen a velocidad de crucero y Muriel esta vez al alto lanzando frases cortas y rápidas, con una intensidad que de repente se para, la música se vuelve más introspectiva y suenan algunas pequeñas percusiones, incluida una kalimba con vuelta otra vez al alto y en esta fase más oscura del tema brilló la guitarra de Radomir hasta el fin del tema.

El concierto terminó con “Water Bowl”, con el alto también y con Radomir brindándonos otro gran momento, con ese estilo que tiene que se niega a ser clasificado. Quedaba un tema final, “Core”, con Muriel al tenor (creo que ahora nos cuenta más cosas con el tenor que con el alto, aunque con este último suene más libre) y con otro gran momento de Radomir y su guitarra.

Excelente este cuarteto, y es que Muriel nunca defrauda, siempre nos ofrece algo nuevo, siempre dentro de su estilo. El concierto fue ofrecido en streaming por IB3 Televisió y se encuentra disponible en Youtube.

La idea de programar el segundo concierto gratuito en una galería de arte parecía interesante si no hubiera sido por la mala acústica del local. Una pena porque era una buena ocasión para ver a Omar Alcaide, uno de los músicos locales con más proyección acompañado por el talento local el trompetista Pere Navarro, el teclista mallorquín Llorenç Barceló y el baterista Dani Domínguez, que entre otros, ha grabado con Llibert Fortuny (Revolts, XXL y Double Step).

Para empezar, “Trío de Jotas”, original de Pere Navarro y que figura en su disco Perenne (Fresh Sound New Talent, 2016), aquí con una entrada diferente, con un toque de trompeta como llamada de atención, pero, lástima de acústica. Este es un tema enérgico, vibrante y con el que podía haber sido un interesante dúo entre batería y órgano (los teclados fueron los que más sufrieron el mal sonido). “I Don’t Need You” empieza con una larga introducción de guitarra, muy acústica, muy campestre, para seguir con un sonido muy al estilo del que tenía hace unos años el Pat Metheny Group; lo digo en cuanto al aire global del tema, no a la forma de tocar de Omar. Para añadir complicaciones a la noche, se rompió una de las cuerdas de la guitarra; entre teclados, batería y una buena improvisación de Pere Navarro sacaron adelante el tema. Por suerte estaba en la sala Radomir Milojkovic que pudo prestarle su guitarra (la solución más rápida), y la música siguió con “SVNI”, tema lento, contemplativo, buen discurso de Omar y una batería seca y contundente. “Groove sin nombre” es, tal como avisan, un tema lleno de groove, con mucho ritmo, con Omar tocando un bajo de cinco cuerdas, un órgano que sonaba mejor (quizás el estilo del tema, ese groove camuflaba algo los problemas de sonido), además de otra buena intervención de Pere Navarro. Para acabar, “Butterfly”, de Herbie Hancock; intensa versión, creando un interesante clima, me gustó el punteo de Omar otra vez a la guitarra; Buen final. Por cierto, el artista que exponía era Tony Lewis, nacido en Los Ángeles en 1986, residente en Chicago y según me contaron, con ancestros en Nueva Orleans. Uno de los motivos que utiliza Lewis en sus cuadros son los signos de la antigua escritura taquigráfica, ya sea en cuadros de gran formato o en curiosas obras formadas por clavos y gomas con los que forma algunos de los signos citados.

Desde esa noche me queda una duda interna: ¿Compensa un concierto más a cambio de ese deficiente sonido? Quiero pensar que sí, que la Organización tuvo la ocasión a última hora de añadir una noche más al cartel (además con músicos locales, al menos dos de ellos) y la aprovechó en una fecha señalada como en la de esta trigésima edición. Sea como sea, ha sido una buena lección para el futuro, incluido el joven Omar Alcaide (18 años), que seguro habrá aprendido de la experiencia.

Tomajazz. Fotografías y texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2018