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Por José Antonio García López y Rafa Márquez.

  • Fecha: 14 de febrero de 2020
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club – Murcia
  • Grupo:
    Voro García & Paco Torregrosa Quintet
    Voro García: trompeta
    Paco Torregrosa: saxo alto
    Eduard Marquina: piano
    Javier Pérez: contrabajo
    Pablo Soriano: batería

La labor, la continuidad y el tesón de sus gerentes, le han otorgado al club Jazzazza un lugar merecido en las rutas del jazz de nuestro país. Cientos de músicos, tanto nacionales como internacionales, han ido dejando su huella sobre el escenario del club durante más de una década de programaciones, quince años, teniendo como referente la música en directo, y en concreto la música de jazz.

La cita, en esta ocasión, fue con el quinteto coliderado por el trompetista y compositor Voro García y el saxofonista Paco Torregrosa, acompañados por una sección rítmica integrada por el pianista Eduard Marquina,  Javier Pérez al contrabajo, y Pablo Soriano en la batería, agrupando una poderosa formación para protagonizar una intensa y excepcional velada jazzística.

La sesión comenzó con una adaptación del tema “Brake’s Sake”, It’s Monk’s Time (Columbia Records, 1964) del pianista estadounidense Thelonious Monk, con arreglos de Torregrosa, en el que los principales solistas desarrollaron sus respectivas improvisaciones de saxo alto, trompeta y piano. En la dinámica pieza titulada “Dana”, composición de Torregrosa, la compacta interacción de los componentes se mostraba palpable. Marquina, Pérez y Soriano, forjaron una excelente base rítmica sobre la que navegaron los extensos solos de trompeta, saxo, y piano. Voro García, incluyó algunas de sus composiciones en el repertorio, como la inédita partitura original llamada “Nano”, en la que lucieron las fluidas intervenciones de Torregrosa, el elocuente lenguaje de Voro, y los intensos fraseos de Marquina. El primer set terminó con “Henya”, When The Heart Emerges Glistening (Blue Note Records, 2011) una preciosa partitura a tempo de vals del trompetista Ambrose Akinmusire, en la que los dos líderes, trompetista y saxofonista, intercambiaron diálogos en espléndidas improvisaciones, bien abrigados por el resto del grupo.

“La plata”, pieza compuesta por Torregrosa, dio inicio a la segunda parte del concierto. Tras la exposición de los vientos, fue Marquina el encargado de abrir los espacios para las improvisaciones, meticuloso y sutil en el ejercicio del piano. Los solos de trompeta y saxo alto completaron el desarrollo del tema con sugerentes y, a veces, enérgicas intervenciones. La partitura “Dual Force” On Tour (Red Distribution, 1985) del contrabajista Buster Williams, de estilo hard bop,  consolidó la vigorosidad del grupo en conjunto, desplegando un abanico de improvisaciones entre Torregrosa  y Voro, en la que jugaron sobre estructuras de ocho compases con el pianista Marquina y el baterista Soriano. Buen trabajo también del contrabajista Pérez, muy atento a las incursiones de sus compañeros. La emotiva balada “Skylark” (Mercer / Carmichael) creó un aura relajada, en la que saxo alto y trompeta se repartieron la exposición del tema, para continuar con delicados solos. El grupo propuso cerrar la velada con el tema “A la luz” de Voro García, basado en notables cambios rítmicos sobre los que caminaron los solos de Torregrosa, fresco e intenso en sus fraseos, de Voro, flexible e impecable en sus acometidas, y de Marquina, que fue subiendo la pieza de intensidad con su buen hacer al piano. La propuesta quedó solamente ahí, gracias a los aplausos de los presentes, por lo que en respuesta y agradecimiento tocaron un último tema, el standard “Sandu” del trompetista Clifford Brown, a medio swing, con solos de toda la formación, en el que lució también un solo del extraordinario contrabajista, despidiendo así una excelente sesión. Sonido y lenguaje se conjugaron para ofrecer una música de alto nivel, generada de forma honesta y entregada.

Texto: © José Antonio García López, 2020
Fotografías: © Jazzazza, 2020