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Por Juan Antonio Serrano Cervantes (texto) y José Luis Luna Rocafort (imágenes).

Dedicado a la memoria de Alfred McCoy Tyner (11 de diciembre de 1938, 6 de marzo de 2020).
*Many are called, but few are chosen.

I Jazz Point Ibiza

  • Fecha: 6 de marzo de 2020. 21:30 (Segundo concierto)
  • Lugar: Heart Ibiza
  • Grupo:
    Rick Margitza Quartet + Invitados
    Rick Margitza (saxo tenor)
    Trevor Coleman (teclados)
    Joe Sanders (contrabajo)
    Nasheet Waits (batería)
    Invitados:
    Alex Sipiagin (trompeta)
    Javier Vercher (saxo tenor)

 

Segundo concierto de la primera noche de Jazz Point Ibiza 2020. Seguimos en el escenario de Heart Ibiza. Rick Margitza tiene en su haber un buen puñado de discos y un listado como acompañante de impresión: Miles Davis, Maria Schneider, Lou Rawls o Dave Douglas, por citar algunos al azar. Pero aquí no venía con su cuarteto oficial con el que estaba girando por España (cuando lean esto, seguramente todos los conciertos se habrán suspendido a causa del COVID-19). En esta ocasión completaban el cuarteto el neozelandés Trevor Coleman, autor de innumerables bandas sonoras para documentales, ha grabado un interesante disco con Javier Ortí y Nacho Megina, Comienzo (Blue Asteroid, 2019),  y es autor de lo que llama Polycyclic Jazz, (explicado muy someramente, cada músico improvisa durante unos ciclos determinados, interactuando el grupo en “Un entorno complejo, fluido e interdependiente”); Joe Sanders (le habíamos visto en el concierto que abría la noche con el quinteto de Muriel Grossmann) y Nasheet Waits, al tuve ocasión de ver en Vitoria / Gasteiz en 2003 con la Bandwagon de Jason Moran (hace ya 17 años, cómo pasa el tiempo), impresiona ver con quién ha colaborado y me quedo corto: Andrew Hill, David Murray, Fred Hersch, Avishai Cohen (trompetista), Tony Malaby, Ralph Alessi, Mark Turner, y en uno de los discos que más me gustó de 2018, ese Christian McBride’s New Jawn (Mack Avenue, 2018).

El grupo comenzó en plan balada con Margitza sacando un sonido muy limpio a su tenor, lo mismo que Trevor Coleman con suma delicadeza al teclado; para el siguiente tema subió al escenario el primero de los invitados: Alex Sipiagin (curiosamente había visto al ruso como componente de la Dave Holland Big Band en Vitoria / Gasteiz el mismo año 2003 que vi a Nasheet Waits); el sonido seguía siendo limpio, muy pulcro, quizás demasiado para el gusto de parte del público, pero impecable y que lucía muy bien en un local que intentaba recrear la atmósfera de club de jazz de toda la vida, con simulación de humo incluida; según tocaban empezaron a subir de revoluciones y con un buen solo de batería (dentro del nivel bastante alto en general, Waits fue de los mejores del festival, y nos quedaba por verle la noche siguiente en el cuarteto de Jure Pukl).

Mientras en el escenario sucedía lo narrado, en la era de los smartphones la noticia corría como la pólvora entre el público: McCoy Tyner había fallecido a los 81 años. Pianista genial y el último componente vivo que quedaba del Cuarteto (sí, lo escribo con mayúsculas) de Saint John Coltrane. Tocaba dedicar el siguiente tema al finado, y ya fuera casualidad o improvisación de última hora, el tema elegido fue “Softly as in a Morning Sunrise”, grabado por el cuarteto de John Coltrane el 2 de noviembre de 1961 en ese monumento al jazz que son las grabaciones en el Village Vanguard (en esta ocasión con Reggie Workman al contrabajo y no Jimmy Garrison, que intervino en otros temas). Tema cargado de emotividad, con excelente improvisación de Sipiagin y una batería tocada en algún momento condenadamente despacio (en el buen sentido de la expresión).

En “Cry Me a River” pudimos seguir disfrutando del goloso sonido de Margitza que nos ofreció además una buena improvisación. Para acabar, “Turnaround”, de Ornette Coleman, y la actuación del otro invitado: Javier Vercher, Interesante la comparación entre saxos, el más enérgico y bronco de Vercher como contraste al más pulido de Margitza; la sección rítmica siguió marchando como un reloj y Sipiagin siguió mostrando su calidad, en un concierto en el que todos en general fueron mejorando con los minutos. Como en el anterior, no hubo bises por cuestión horaria.

Turno ahora de la jam session, participando entre otros, Muriel Grossmann, Radomir Milojkovic, Uros Stamenkovic, Pere Navarro (actuaría la noche siguiente), Trevor Coleman animando con una trompeta de bolsillo además de con los teclados, el bajista Adam Lenox, que pasaba por allí, y una joven que no conocíamos y nos llamó la atención por lo bien que tocaba; se trata de Bailey Ergott, norteamericana del estado de Washington (en la costa del Pacífico), estudiante de máster en la extensión que Berklee tiene en Valencia.

La música siguió hasta bien entrada la madrugada con el soul, jazz & funk de los vinilos de DJ Ric Jazzbo.

Tomajazz:
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020.
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020.

*La frase “Muchos son llamados pero pocos son escogidos” aparece en el disco Echoes of a Friend, que el pianista dedicó a John Coltrane en 1972.