image_pdfimage_print

Jon Batiste está en racha. Si hace unas semanas os hablábamos del estupendo trabajo que había hecho en Soul de Pixar, ahora vuelve a ser noticia con el lanzamiento de We are, su octavo disco de estudio.

Al calor de movimientos como “Black Lives Matter” pero también de los últimos acontecimientos políticos en Estados Unidos, Batiste llega a este disco con dos intenciones muy claras: reivindicar el legado del pueblo afroamericano y conseguir que lo pasemos realmente bien. Ya en el primer tema (“We are”), un himno en el que se sienten los coros gospel de la “St. Augustine High School Marching 100 and Gospel Soul Children” canta: ”the country is full of stars, but they are in a war, lying in the dark, just hopinto medicate, but painfully, It changes fate. We are, We are, We are the chosen ones”.

Esa reivindicación del pueblo afroamericano (“the chosen ones”), y de unos valores combativos de los que siempre se ha mostrado orgulloso, también se trasladan a títulos de temas como “Tell The Truth”, “Freedom” o “Sing”…Y aunque es cierto que en el tracklist no hay ninguna referencia directa al asesinato de George Floyd el pasado mes de mayo, de alguna forma ese es el espíritu que recorre el disco.

En “We are” hay sin embargo mucho más que un mensaje político. Porque más allá del jazz de Nueva Orleans en el que se cría Batiste, lo que aquí encontramos es un intento deliberado de plasmar la tremenda riqueza musical que ha aportado el pueblo afroamericano a la historia de Estados Unidos. Y claro que hay jazz, pero también hay soul, funk, hip-hop y R&B…sonidos todos que pertenecen a la tradición de la Black American Music y que aquí se entregan a toda velocidad, creando un efecto de vértigo maravilloso.

Ningún tema mejor que ”Show me The Way” para ejemplificarlo, en el que Batiste se presenta como un nuevo Marvin Gaye, y al que solo le falta cantar eso de “What’s Goin’ On” para calcarlo, cantando eso sí con un tono que recuerda a Little Richard. En I need you”, juega con bases “boperas” y el rock clásico y en Whatchutalkinbout”, no solo demuestra que el chico sabe rapear, sino que sabe hacerlo a toda velocidad, introduciendo una base de música electrónica que le sienta francamente bien al tema.

De su Nueva Orelans querida se trae una más que interesante colaboración con Trombone Shorty (“Boy Hood”) y con Hot 8 Brass Band (“AdultHood”) se atreve con una de esas baladas R’n’B con las que artistas como Usher o R.Kelly llevan años rompiendo corazones. En ”Freedom”  nos invita a bailar al ritmo del funk de los años 70, y piano y tambores africanos se fusionan de forma maravillosa en Until” el tema que cierra el disco y en el que, con una risa de niño final, Batiste nos dice que las cosas pueden cambiar, que aún hay esperanza.

En We are no solo descubrimos a un auténtico virtuoso, capaz de navegar con soltura entre distintos estilos, sino sobre todo a un creador que ha sido capaz de recoger toda esa tradición que “carga a sus espaldas” e integrarla en la música actual, revitalizándola y proyectándola hacia el futuro. Un disco que, desde luego, podemos recomendar a cualquiera que quiera introducirse en la música negra del siglo XXI y que destila una calidad tremenda.

Texto: © Rudy de Juana, 2021. http://www.caravanjazz.es/