Zugardi Big Band: de casualidades, encuentros, amistad y pasión por la música [Entrevista de jazz] Por Pachi Tapiz

Zugardi Big Band actuará el próximo sábado 8 de mayo de 2021 en la Casa de Cultura de Zizur Mayor (Navarra) a las 20:00. Esta es la que se podría denominar formación hermana mayor de Zugardi Rag Band, que en este año 2021 actuó en el ciclo Urtarrijazz – Un enero de jazz local 2021. El tubista Ignacio Fernández Galindo, uno de los mayores responsables de la puesta en marcha de estas dos formaciones y de todo lo relacionado con estas propuestas musicales y educativas, respondió por correo electrónico a las preguntas de Pachi Tapiz.

Pachi Tapiz: ¿Cómo surge Zugardi Big Band?

Ignacio Fernández Galindo: El origen de la actual formación se sitúa en una formación anterior, Zugardi Rag Band, nacida en octubre de 2013, entre un grupo de músicos de Zizur Mayor, que tuvo como objetivo la búsqueda de un repertorio de music hall de calle basado en el ragtime, el fox trot y el blues. Zugardi Rag Band se organizó como septeto con ensayos periódicos en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Zizur Mayor. La presentación del conjunto tuvo lugar el 13 de septiembre de 2014 con un concierto al aire libre en el Parque del Olmo/Zugardi Parkea de Zizur Mayor durante las Fiestas de la localidad. Esa plaza pública es la que da nombre al grupo, ya que varios de los primeros músicos de la formación viven en sus proximidades.

Zugardi Big Band nace en octubre de 2017, con el objetivo de estudiar el repertorio de jazz para banda (big band), desde los clásicos de los años 30 y 40, pasando por el bebop de los años 50 y 60 (Davis, Parker, Monk), hasta llegar al jazz latino de los años 60 y 70 del siglo XX. La banda tiene además una parte de su repertorio con arreglos vocales interpretados por la cantante Maite Iriarte.

¿Cuántos integrantes actuaréis en el concierto de Zizur Mayor?

Los treinta y dos intérpretes de Zugardi Big Band son: Maite Iriarte y Raúl Martínez (voces), Alejandro Arbea, Wifredo Soler (flautas); Uxue Roncal y Mikel Maritorena (clarinetes); Helia Úriz, Iñaki Jiménez, Ainhoa Jiménez, Marina Oteiza e Igor Anguiano (trompetas); Paula San Martín (trompa), Amaia Bacaicoa, Fefa González, Amaia Cortés, Lucía Laño y Alejandro Ozcoidi (saxos altos), José Antonio Olaizola y Carlos Beloki (saxos tenores); Peio Sagaseta, Héctor Pérez, Asier Martínez, Xabi Elizalde y Eneko Bescós (trombones); Isabel Álvarez Berango (piano), Sergio Liz (contrabajo), Natxo Aizpún (armónica); Xabi Valencia (batería), Daniel Marín y Andrés Garde (percusión), Ignacio Fernández Galindo “Dallas” (tuba y dirección artística); y dirección musical de Jokin Borromeo.


Zugardi Big Band en el local de ensayo

Me resulta muy llamativo tanto el repertorio de Zugardi Big Band, como el de su (si se me permite), hermana menor, Zugardi Rag Band. Quizás no tanto en el de Zugardi Big Band, pero sí en de la Rag Band. ¿Dónde acudís a la búsqueda de algunos temas absolutamente inusuales en el repertorio actual de las Big Bands? 

Una idea básica en el trabajo de los arreglos y las adaptaciones es que cada una de las obras tenga un significado especial para el conjunto, para los solistas, o con mi criterio como director musical. No hay ni una sola pieza que no esté adaptada al conjunto desde cada una de las particellas individuales. Por ejemplo, en «My Favorite Things», del musical «The Sound of Music», de Richard Rodgers (1902-1979) & Oscar Hammerstein II (1895-1960), nos basamos en el delicioso arreglo de Paul Murtha (n. 1960), publicado por la editorial Hal Leonard, pero decidí añadir un solo de piano basado en improvisaciones del pianista Brad Mehldau y progresiones de cosecha propia, como homenaje a nuestra primera pianista de la banda: María Suberviola. «Perfidia» está incluida porque coincidimos nuestra cantante Maite Iriarte y yo en nuestra pasión por la música latina y los boleros. «On Green Dolphin Street», un clásico de los años 40, está basada en tres arreglos diferentes, de autores de décadas incluso distintas, y adaptados por nosotros para crear cohesión en sus secciones desde la variedad. Y así con todas y cada una de las obras.

Otra idea significativa en Zugardi es la realización de arreglos propios, especialmente en Zugardi Rag Band, su «hermana pequeña», buscando partituras antiguas en bibliotecas digitales, especialmente de EE.UU. Hay joyas ocultas, con forma musical de cakewalk, charleston, ragtime, valses o two steps, que están por descubrir. También buscamos entre ediciones antiguas de segunda mano, muchas de ellas publicadas en forma de voz y acompañamiento de piano.

Y en tercer lugar, nos gusta la variedad de estilos, por eso podemos acercarnos al pop, funky, soul, rock o blues, y no sólamente al jazz, en sentido estricto.

¿Cómo decidís el repertorio de la Big Band y de la Zugardi Rag Band?

Los criterios son: o bien por mi criterio como bibliófilo empedernido y buscador de material inédito u olvidado, o bien a propuesta de algún músico participante (hay encuentros maravillosos producidos por el azar, la casualidad, o por una búsqueda dirigida), o bien el encuentro con alguna obra o arreglo poco conocido que nos suscite interés (puede ser por el autor, por el estilo, por las posibilidades tímbricas que ofrece, etc), o bien recurrir a un standard de jazz, que siempre será conocido por el gran público, y es terreno seguro.

También te quería preguntar por el papel que tienen formaciones como vuestra Big Band para la formación de los músicos. Tuve el placer de ver a la Zugardi Rag Band en Urtarrijazz en enero de 2021, y allí compartíais espacio y atriles músicos más veteranos junto con otros muy jóvenes. Supongo que todo eso se traspone a la Big Band. 

Para nosotros la didáctica es fundamental. Acercar el lenguaje, la audición, los solos, las dinámicas, el estudio de las articulaciones… Es un entorno muy enriquecedor. Es su seña fundamental como conjunto amateur.’, tanto en la Rag band como en la Big Band.

Desde 2019 hemos ido creando una red de contactos con Escuelas de Música de Navarra para dar a conocer nuestro proyecto educativo, basado en compartir formación y repertorio desde un conjunto instrumental numeroso (32 músicos) y estable, dirigido especialmente a alumnos a partir de 14 años (edad de acceso a Zugardi). De hecho, para la temporada 2021/2022 de Zugardi Big Band por localidades de Navarra, vamos a potenciar aún más la colaboración con instituciones musicales educativas.

Ya desde nuestra fundación, tenemos muy presente la estrecha relación entre el conjunto Zugardi Big Band y las Escuelas de Música de Navarra, ya que alumnos y profesores de los centros de Zizur Mayor, Pamplona, Altsasu, Olatz y Villava forman parte de nuestro proyecto educativo. De hecho, el programa “Educando” de Zugardi Big Band se basa en el acceso a la interpretación del jazz, swing y blues de estudiantes de música de Escuelas (a partir de 14 años) para que se acerquen al trabajo colectivo en esta agrupación instrumental. En el concierto de Zizur Mayor, debutarán cinco músicos con edades comprendidas entre los 14 y los 20 años.

¿Cómo ves ahora mismo el panorama de las Big Band, especialmente en España?

Desde una perspectiva optimista. La diversidad y cantidad de formaciones no ha dejado de crecer. Ha sido muy importante la cohesión del proyecto de Pablo Mazuecos para crear una Asociación nacional de Big Bands. Mazuecos ha contactado con 140 big bands… La cifra es extraordinaria. Se pensaba que no había más de 90 o 100. Estas grandes formaciones son además muy versátiles, dinámicas y proactivas. Nos sentimos muy acompañados en este reto de la asociación y ya tenemos una red de contactos por todo el país.

Dentro de las limitaciones que está imponiendo la pandemia, ¿cuáles son los próximos pasos que tenéis previstos tanto para la Zugardi Big Band como para la Zugardi Rag Band? ¿Tenéis previsto realizar alguna grabación? ¿Contar con algún invitado especial como colaborador? 

Ahora mismo la prioridad es contactar con gestores y promotores para cerrar conciertos y hacer llegar nuestras propuestas de repertorio. También nos gustaría grabar un disco antes del 2024, y ya tenemos ideas previas respecto al trabajo que nos gustaría hacer. Y en cuanto a colaboraciones (y como nos fascinan las fusiones), hemos pensado también en desarrollar proyectos con otros conjuntos instrumentales de familias y estilos diferentes, también con instrumentos tradicionales de nuestra cultura (hay precedentes con txistus, albokas, gaitas o acordeones interesantísimos) y, por último, con artistas de electrónica, DJ, techno, etc. hay muchos campos abiertos e inexplorados con los que experimentar y disfrutar.

¿Te apetece añadir algo más?

La idea de crear una nueva Big Bang surgió casualmente de una crisis y de un viaje. La crisis se produjo por las bajas que tuvimos en 2017 en la formación de origen: Zugardi Rag Band. El proyecto quedó tocado, pero no hundido. Y el viaje, fue realmente una escapada familiar a Venecia unos meses después. Buscando partituras de segunda mano en una librería, encontré una edición de sonatas para piano de Dimitri Kabalevsky y esa misma noche, en su última hoja, comencé a apuntar una lista de partituras necesarias para el repertorio de una nueva big band. En lugar de cubrir bajas de un conjunto, el reto sería crear una gran formación. A mi llegada a Pamplona, ese agosto de 2017, comencé a llamar a todos los contactos que tenía y que pude conseguir. Y el músico y amigo que más me ayudó fue Iñaki Rodríguez, a quien siempre le estaré agradecido. Es un extraordinario intérprete y un dinamizador sin parangón en nuestra comunidad. Eso es el jazz: casualidades, encuentros, amistad y pasión por la música.

 

Entrevista: © Pachi Tapiz, 2021
Fotografías: © Zugardi Big Band, 2021

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