Guillermo Bazzola: Around Kenny [Entrevista de jazz] Por Pachi Tapiz

Guillermo Bazzola, músico madrileño de adopción, ha publicado en 2021 Lost And Found. Some Thoughts On Kenny Wheeler (GNU Records). Un homenaje al compositor y trompetista Kenny Wheeler, que tiene la peculiaridad de que en él no suena ningún tema de Wheeler, sino que todas son composiciones del propio Bazzola. Con ese motivo, Pachi Tapiz entrevistó por medio del correo electrónico al guitarrista.

En las notas del disco indicas que descubriste la música de Kenny Wheeler en 1979, con 17 años. Supongo que a todos los amantes de la música nos ha ocurrido que un tema, o una parte de un tema, provoque un click en el cerebro y esa música se convierta en algo muy especial. ¿Recuerdas cuál fue ese tema o esa grabación?

Me gustaba el Jazz-Rock y mucho Allan Holdsworth. Leyendo una revista supe de la existencia de Feels Good to Me, un muy buen disco de Bill Bruford en el que están Holdsworth, Annette Peacock y Jeff Berlin. Kenny Wheeler toca de invitado en unos pocos temas. Ahí lo escuché por primera vez. Poco después de eso descubrí por la radio (lo grabé en un cassette, así que lo escuché muchas veces) el tema “Smatter”, perteneciente a su álbum “Gnu High”, gran obra maestra grabada junto a Keith Jarrett, Dave Holland y Jack DeJohnette

¿Qué es lo que más te llama la atención de la música de Mr. Wheeler?

Lo primero que me llamó la atención y lo sigue haciendo es la amplitud de su sonido. Ya a medida que fui metiéndome más en su música pude descubrir una cantidad de cosas que son realmente fascinantes. El “Universo Wheeler” tiene una cantidad enorme de rincones preciosos. Fue un músico de un nivel extraordinario. Como instrumentista no sólo fue un solista de gran categoría sino un muy requerido músico de fila y tocó con muchas de las mejores orquestas. Fue un gran melodista, un muy original creador de progresiones armónicas y un exquisito cultor del contrapunto. Eso lo convierte en uno de los grandes compositores del género. Merece estar al lado de Ellington, Strayhorn, Mingus, Monk, Silver y Shorter. Manejó una amplia variedad de estilos. Se formó en las Big Bands y el Swing y pasó por el Jazz Modal y el Free, y lo más notable es que fue capaz de volcar todo eso en su propia música y lo hizo de manera orgánica y fluida.

Autorretrato por Guillermo Bazzola
© Guillermo Bazzola, 2021

En Lost & Found me llama la atención que no haya ningún tema de Wheeler. ¿Es de esperar una grabación con recreaciones de sus temas?

Por el momento no tengo pensado hacer un proyecto de esas características, aunque hace unos años Steve Brown y yo grabamos uno de sus temas (“The Jigsaw”, en el álbum Una Pequeña Alegría) y siempre me gusta tocar su música. Mi idea fue homenajearlo no tanto a través de la recreación de sus temas, que ya fueron grabados (y magníficamente) por él mismo sino a través de un trabajo que me permitiera expresar algo de lo que yo aprendí de él y su música. Suelo usar composiciones suyas como repertorio para combos de jazz de la escuela o como material de estudio para alumnos. Es música tan buena, tan consistente, que considero que puede ser inspiradora para otros del mismo modo que lo fue para mí.

Guillermo Bazzola: CD y material de Kenny Wheeler
© Guillermo Bazzola, 2021

Conociendo la música de Wheeler, ¿tienes en tu casa guardada una carpeta con esos posibles temas a los que me refería antes?

A lo largo de todos estos años, ya más de 40, me dediqué a recopilar grabaciones, transcribir y también conseguir material escrito. Hace unos cuantos años salió un muy buen libro con composiciones y arreglos suyos (Collected Works on ECM, Universal Edition) y por distintas vías obtuve transcripciones ajenas y algunos facsímiles de sus originales. También artículos interesantes y tesis universitarias de otros investigadores. Internet facilitó mucho las cosas, pero hasta hace unos años era bastante difícil conseguir material suyo.

Concierto en El Despertar, Madrid. Febrero 2020
© Stefano Melgrati @stefanomelgrati

El disco fue compuesto y arreglado entre abril y octubre de 2018 en Madrid, aunque finalmente se presentó en directo y se grabó en noviembre de 2018 en Buenos Aires. Me llama enormemente la atención lo bien ensamblado que suena el quinteto, cuando únicamente hay ocho días de diferencia entre su presentación en concierto y la grabación en estudio. ¿Grabasteis muchas tomas de los temas? ¿Cuánto trabajo previo hubo a la presentación en directo y la grabación?

A fines de 2017 solicité a la Fundación SGAE una ayuda para la composición de música original. Durante ese año había editado Rebound y me interesaba seguir trabajando con el formato de dos vientos y sección rítmica. Presenté este proyecto y por suerte me lo aceptaron en marzo de 2018. Tenía plazo hasta noviembre, pero como tenía que viajar a Argentina se me ocurrió proponer el estreno de esta música en el Festival de Buenos Aires, que también se hace en noviembre. A Adrián Iaies, el director, le gustó la idea así que decidí terminar de escribir la música tan pronto como fuera posible. Terminé a fines de octubre y mandé lo que tenía. Con algo de complicación, pero finalmente con mucha suerte logré formar el grupo con amigos de muchos años (incluido Natalio Sued, que vive en Holanda pero iba a estar en Buenos Aires para esas fechas) que sabía que iban a comprender la música rápidamente.  Fue así, y menos mal, porque tuvimos dos ensayos parciales (el primero sin Natalio, el segundo sin Hernán Mandelman), e hicimos el concierto. Como me gustó pensé en grabar y aunque costó cuadrar las fechas, en un día de estudio pudimos hacer todo. Algún tema costó más, pero en general sacamos todo en una o a lo sumo dos tomas. Mi consejo para jóvenes artistas: que se aprendan bien la música, que la lleven bien escrita y que busquen buenos músicos.


Guillermo Bazzola con Jim Hall (Buenos Aires, 1992)
© Marcelo Martínez

No sé si es una opinión equivocada, pero me da la impresión de que Kenny Wheeler es un músico para músicos, es decir, que no es un músico que sea demasiado popular entre los aficionados. ¿A qué crees que se debe eso? …si es que es cierta esa impresión mía.

Creo ante todo que es menos conocido de lo que debería. Cuando alguien lo descubre (un aficionado, un músico, un estudiante) en general aprecia su música. La pregunta sería entonces por qué no es más conocido, por qué en vida no se lo difundió más, y eso no lo sé. Quizás por algún prejuicio contra el jazz producido en Europa. La parte amable de todo esto es que pese a ello Kenny Wheeler también fue muy valorado y por esa razón dejó mucha música grabada, lo que es de agradecer.

Si no me falla la memoria, creo que en un determinado momento, aunque al final no llegó a buen puerto, Evan Parker le dio a Agustí Fernández un carpetón con composiciones de Kenny Wheeler. Si no me estoy imaginando esta historia, creo que comenzó a trabajar en esas composiciones, aunque finalmente no llegó a grabar ese proyecto.

No sabía eso. Me parece una idea muy interesante. Relacionado con lo que hablábamos antes, la colaboración de Kenny Wheeler con Evan Parker es fascinante porque se dio en sentido doble. Wheeler ya a fines de los ‘60s se adaptó bien a la música completamente improvisada, el terreno preferido de Parker, pero también lo supo integrar a su música, que ya es un campo con el que uno puede suponer que Parker no está familiarizado, y sin embargo es un éxito: toca lo que tiene que tocar y a su vez Wheeler le deja espacios para que haga lo que mejor sabe. Y el resultado es impecable*, no suena como un injerto sino como algo orgánico. Una gran lección de música.

Gnu Trio 2007. De izquierda a derecha: Guillermo Bazzola, Marcelo Peralta y Andrés Litwin
© Elena García

Otra cosa que me llama la atención es que el sello en el que publicas tus grabaciones es Gnu Town… supongo que el nombre tendrá reminiscencias a ese disco que mencionabas, el enorme Gnu High… que además de una obra maestra de Wheeler, es una de las contadas oportunidades (si obviamos sus colaboraciones junto a Charles Lloyd), en las que se puede escuchar a Keith Jarrett como integrante de un grupo que no esté liderado por él mismo.

Esto viene de tiempos del Gnu Trio, con Marcelo Peralta y Andrés Litwin, 2007 más o menos. La primera vez que tocamos no teníamos nombre y yo sugerí este porque me gustaba la palabra, ya que remitía al álbum de Kenny Wheeler. En alguna entrevista él (que era muy afecto a los juegos de palabras, muchas veces inventadas), cuenta que “Gnu High” se refería a un nuevo (gnu=new) nivel, un nuevo listón musical, cada vez más alto. Fue un módico homenaje a Kenny. Coincidentemente, en esa época yo tenía un lugar para ensayar y grabar en el barrio de Pueblo Nuevo, en Madrid, así que decidí llamar así al estudio. Como justo tenía ganas de iniciar un sello discográfico (siempre fue un sueño que tuve), en el que sacar los discos que fuera haciendo, le puse ese nombre también al sello.

El quinteto con el que grabaste Lost & Found es un cuarteto internacional, porque los músicos que participasteis en él estáis acá y allá (España, Holanda, Argentina…). ¿Habrá la posibilidad de poder ver este proyecto en directo, quizás con otros músicos? ¿Llegaste a presentar el disco en España?

Todos somos argentinos y a pesar de que esta es la primera vez que tocamos juntos como quinteto, lo hemos hecho antes en diferentes combinaciones miles de veces a lo largo de más de 20 años, literalmente. Juntar al quinteto original puede llegar a ser complicado pero la música (esta y alguna otra) está ahí, disponible para ser tocada cuando haya oportunidad. Lamentablemente la salida del disco (estaba planeada para fines de marzo de 2020 y obviamente se retrasó unos meses) coincidió con el surgimiento de la pandemia y esto complicó más las cosas, pero desde ya que no abandono la esperanza de continuar haciendo cosas en este formato, con el que me siento muy cómodo, para tocar y para escribir.

Guillermo Bazzola © Sole González

Guillermo Bazzola
© Sole González

Mencionabas la enseñanza, que es un pilar muy importante en el desarrollo de la carrera profesional de los músicos. ¿Cómo enfocas la enseñanza del jazz?

En términos muy generales te diría que hay dos planos. Uno técnico, que en principio es el de la instrucción musical, los rudimentos, la necesidad de tocar bien el instrumento, leer, conocer la teoría. En síntesis, la formación musical convencional, que es necesaria. En un grado más avanzado, lo técnico aplicado al jazz: conocer los estilos, recursos, el funcionamiento de un grupo etc. El otro plano tiene más que ver con lo expresivo. Es, si se quiere, más filosófico y se vincula a cómo usar los elementos técnicos o a cómo desarrollar un discurso artístico personal. Aquí es algo más individual y es el artista el que tiene que encontrar su propio camino. Lo que el maestro puede hacer es recomendar, orientar en la búsqueda, mostrar opciones acerca de qué se puede hacer con las cosas que vamos encontrando. El campo musical es virtualmente infinito, inabarcable, pero conocer distintos “rincones” musicales puede contribuir a que cada uno encuentre su propio lugar.

Franco D’Andrea y Guillermo Bazzola. Ziano Di Fiemme 2007
© Walter Cainelli

En toda entrevista es obligada la pregunta de cuáles serán tus próximos proyectos.

Desde 2019 trabajo en cuarteto con Miguel López (piano), Daniel Batán (bajo eléctrico) y Pier Bruera (batería). 2020 fue un año prácticamente perdido pero a pesar de eso tuvimos un concierto en noviembre en el C.C. Carril del Conde. Sigue vigente Kotka, el trío con Risto Vuolanne (contrabajo) y Fernando Lamas (batería). Ya tenemos dos discos y hay un tercero en camino, grabado en Helsinki en 2017 junto a dos grandes saxofonistas finlandeses: Juhani Aaltonen y Eero Koivistoinen. También espero sacar Impasse, un disco en solitario con guitarras que grabé durante el confinamiento. Finalmente, hace un tiempo nos hemos empezado a reunir Baldo Martínez y yo y tenemos pensado grabar un material que estuvimos preparando. También me gustaría reeditar en formato digital algunos de los discos que hice en Argentina antes de 2001, ya que hace tiempo que están fuera de catálogo.

Por el lado de la enseñanza quiero seguir trabajando como hasta ahora y empezar a hacer algunas cosas online, ya que a causa de la pandemia esta modalidad tomó impulso y pude ver que tiene bastantes posibilidades.

Tomajazz:
Entrevista: © Pachi Tapiz, 2021
Fotografías: autoría indicada en los pies de cada una de ellas.

 

Notas:

  • Uno de esos “resultados impecables” es la grabación muy recomendable de Kenny Wheeler Around 6 (ECM, 1980). [Pachi Tapiz]
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