image_pdfimage_print
En estos tiempos que corren –días en los que se hace santo a cualquiera– y, teniendo en cuenta que la formación que abandera David Murray se denomina Black Saint… me atrevería a afirmar que sobre el escenario del Teatro Principal de Santiago, tan cerca de su espléndida catedral, sólo uno se dejó ver: el líder. La sección rítmica que le acompañó en su concierto compostelano no estuvo a la altura de su estratosférica categoría e incluso lastró el espectáculo, sobre todo en las largas intervenciones protagonizadas por Steve Colson. Su planteamiento conservador y su escasa familiaridad con algunos temas del repertorio (“Murray’s Steps” se le atragantó tanto como a Flanagan aquella primera grabación de los de Coltrane) convirtieron sus solos en una sucesión redundante de coros y coros. Fue quizá por esa razón por la que en el último tema del concierto (con una concepción bastante abierta) y en la propina (una revisión de Stravinsky) el pianista mostró su cara más fresca al liberarse de la armonía y disfrutar con la rítmica (su verdadero fuerte a tenor de lo expuesto) incluso con clusters ejecutados con el puño. Poco antes Murray nos enamoraba con su hermosísima lectura de “Chelsea Bridge”. Sus dotes excepcionales como baladista y su memorable instinto para parir melodías vino a engrosar su extenso catálogo de recursos, puesto sobre la mesa ya en la primera pieza, una composición de corte caribeño dedicada a Albert Ayler. En su caso poco importó la ingente cantidad de coros con la que despachó cada tema, mezclando dulzuras con las notas más cáusticas e incluso poniendo en práctica momentos sublimes de respiración circular. Su inspiración es tan alta que podría haberse presentado en solitario sin temor a ser cansino. Podría haber predicado durante horas su discurso en el desierto lejos del banal murmullo de sus compañeros… y ese derroche de magisterio sí hubiese merecido una peregrinación.
Texto © 2011 Quinito L. Mourelle

DAVID MURRAY & BLACK SAINT QUARTET
XVI Ciclo de Jazz Fundación Barrié

Fecha: 30 de abril de 2011.

Lugar: Teatro Principal (Santiago de Compostela, A Coruña).

Componentes:

David Murray: saxo tenor y clarinete bajo
Steve Colson: piano
Jaribu Shahid: contrabajo
Chris Beck: batería