Javier Colina Cuarteto (Jazzazza Jazz Club, Murcia, 2013-05-18)

  • Fecha: 18 de mayo de 2013.
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club (Murcia)
  • Componentes :
    Javier Colina: contrabajo.
    Ariel Brínguez: saxo tenor y soprano.
    Albert Sanz: piano.
    Daniel García: batería.

Comentario:

 javier colina

La música de jazz que se hace en España debería ser divulgada y mostrarse sin prejuicios, ante la falta de esa evidente y necesaria consideración y valoración con la que se le ha determinado desde hace tiempo en este país por parte de algunos sectores oficiales de la cultura, dando por sabido que el jazz y los músicos de jazz españoles son muy apreciados y considerados en otros países como es el caso del músico premiado recientemente en Francia, el saxofonista madrileño Jorge Pardo. Hay que revindicar el excelente jazz que existe en nuestro país y la gran calidad de músicos españoles como Perico Sambeat, Albert Vila, Javier Vercher, Albert Sanz, Esteve Pi y muchos otros que trabajan en este género musical universal, así como los buenos proyectos jazzísticos que salen a la luz todos los años, de la creatividad y de las manos de nuestros músicos. Sin irnos muy lejos, el  ejemplo lo tenemos en la persona del gran contrabajista Javier Colina (Pamplona) al que he tenido la suerte de escuchar en directo en diversos conciertos y en otras formaciones. El escenario del club Jazzazza acogió al grupo de Colina dentro de la programación de su primer festival Jazzazza Fest. 2013, que en esta ocasión estaba formado por el saxofonista cubano Ariel Brínguez,  Albert Sanz al piano y el baterista Daniel García, conformando de este modo un cuarteto de lujo que dio mucho de sí mismo en cuanto a entrega artística, musicalidad y lenguaje, como pudimos comprobar a lo largo de la actuación.

 ariel bringuez

Sin una fórmula concreta, no siempre necesaria, con la que se pudiera etiquetar el tipo o el estilo de música del repertorio, la actuación navegó por diferentes estilos y ritmos, entre el jazz americano, las músicas de raíces populares latinas, el flamenco, y los ritmos africanos y colombianos, bajo la perspectiva continua del jazz, usando los mecanismos musicales que caracterizan este género con una gran dosis de personalidad en las formas, en el uso del lenguaje y en el sonido que cada uno de los componentes aporta dentro de la banda, elementos que Javier Colina sabe manejar con elegante buen acierto y esmero. “African Lullaby” de Dave Holland, realizado a trío de contrabajo, batería y saxofón, fue el primer tema con el que arrancó la sesión, para continuar con “Eighty One” de Ron Carter, en el que pudimos escuchar las primeras improvisaciones de piano, saxo tenor y contrabajo. Los ritmos afro-colombianos marcaron la siguiente pieza, “You Don’t Know What Love Is” de Gene de Paul, en la que Brínguez optó por el saxo soprano para realizar la exposición de la partitura, desarrollada luego con los solos de piano de Albert Sanz, ágil y sugerente en sus diálogos, y posteriores improvisaciones de sus compañeros de grupo. La balada llamada “Novia mía” del cantante y guitarrista cubano José Antonio Méndez, dejó un soplo de nostálgico romanticismo en el ambiente, a tenor de los solos de improvisación del pianista y del contrabajista, sutiles, elocuentes y limpios en la construcción de sus fraseos. Para terminar esta primera parte del concierto eligieron el standard “”Epistrophy” de Thelonious Monk, un tema rápido en el que participó todo el grupo con sendas y poderosas descargas y solos musicales, mostrando las generosas habilidades de cada uno.

 albert sanz

Los ritmos latinos y africanos siguieron siendo protagonistas de la sesión en la pieza llamada “Cinco hermanas” y “De Gnawa”, esta última procedente de la música magrebí, introducida a golpe de contrabajo, a la que fueron incorporando batería,  saxo soprano y finalmente piano, hasta formar una exquisita cadencia musical con claras influencias norteafricanas. De vuelta a la música cubana, deleitaron al público con una nana a ritmo de congo-tango llamada “Belén” del compositor cubano Eliseo Grenet, en la que destacaron los solos de Sanz, Brínguez y Colina, a cual de ellos más transmisor y expresivo, apoyados por el baterista Daniel García, que realizó una labor impecable en el transcurso de toda la sesión. Uno de los temas más brillantes del concierto fue el bolero “Verdad amarga”, de la compositora Consuelo Velásquez, balada profunda y elocuente que protagonizó Ariel Brínguez con el sonido redondo y afable de su saxo tenor. El concierto llegaba a su fin con “Soy Califa” del saxofonista Dexter Gordon, una espléndida versión a ritmo caribeño que desarrollaron con extensas y enérgicas improvisaciones de piano, saxo tenor y batería. El aforo quería más y el cuarteto ofreció un bis, en forma de balada, despidiéndose agradecidos a los vítores y aplausos de los presentes.

 daniel garcia

Un magnifico proyecto, liderado por uno los músicos más emblemáticos de la escena jazzística nacional e internacional, que dejó claras sus preferencias musicales en torno al jazz y a la música latina, abogando más por los ritmos calientes, poderosos y telúricos, en los que Javier Colina se proyecta de forma honesta en su elemento, como un pez en el agua. En una reciente entrevista de la revista digital JazzTK, Ariel Brínguez decía lo siguiente: “hay una estrecha relación entre la forma en que tocamos un instrumento musical y lo que somos como personas”. Cuánta verdad hay en estas palabras que expresan la hermosa esencia del músico en su más alta cualidad.

 

Texto: © José Antonio García López, 2013
Fotografías: © Rafa Márquez, 2013