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Bilbao, 28 de abril de 2012

Vijay Iyer, photo by Sergio Cabanillas

JUAN ANTONIO RICO: En 2007 nuestro compañero Diego Ortega ya le entrevistó vía internet para Tomajazz, [http://www.tomajazz.com/perfiles/iyer_vijay_entrevista.htm] y cinco años antes fue protagonista como integrante del trío Fieldwork de una de las primeras entrevistas publicadas [http://www.tomajazz.com/perfiles/fieldwork_esp.htm] por lo que nos vamos a centrar en estos últimos cinco años, ¿le parece? Desde entonces, ha pasado de ser una estrella en ciernes a una primera figura del escenario jazzístico. ¿En qué le ha cambiado esto su vida tanto a nivel personal como artístico? Bueno, ya sabemos que el mundo del jazz no es el del pop o el del cine, supongo que no tiene que huir de los paparazzi

VIJAY IYER: [risas] Bueno, me imagino que el mayor cambio ha sido que tengo muchos más bolos que antes. De hecho, en estos tres últimos años he tenido más que en toda la década anterior, lo que me ha permitido conectar con más gente por todo el mundo. Ese ha sido mi premio; como decimos en los Estados Unidos, vivir mi sueño, pero en este pequeño mundo del jazz uno nunca puede decir que ha alcanzado la estabilidad ni económica ni artística. No hay más que mirar a gente diez o quince años mayor que yo, como por ejemplo Greg Osby, que entonces podría tener la notoriedad que yo he alcanzado, pero hoy en día tiene tantas dificultades como la mayoría. No es que le vaya mal, pero ya no es la figura central que era entonces. Así que uno no se puede hacer demasiadas ilusiones… Lo que yo hago es intentar aprovechar las posibilidades que se me han abierto, incluso en relación a mis colegas, a toda la comunidad jazzística, y en cuanto a mi obra… Bueno, llevo muchos años esforzándome, grabando discos desde 1995, y desde entonces siempre he buscado nuevos sonidos, nuevas formas de expresarme, no quedarme anclado en una zona de seguridad, sino buscar nuevos retos. Esto es lo que siempre he intentado y sigo haciéndolo. Me han hecho algunos encargos fuera del ámbito del jazz, música de cámara, una composición para celebrar el centenario de La Consagración de la Primavera de Stravinsky. Es una especie de concierto para diez músicos y vídeo, en relación a una fiesta india de celebración de la primavera, algo muy colorista…

JUAN ANTONIO RICO: Esto nos lleva a una pregunta que tenía pensada para más adelante: qué es el jazz en 2012, un concepto que parece abarcar áreas cada vez más amplias.

VIJAY IYER: Pienso en el jazz como una comunidad con ciertos valores y una tradición común, más que en un estilo o un género. En los últimos cincuenta años han pasado tantas cosas… Pienso en lo que ha hecho Ornette [Coleman], y [Anthony] Braxton, e incluso gente con la que he colaborado, Steve Coleman, Roscoe Mitchell,… Han abierto nuevos caminos, han ido más allá de lo que había. No, el jazz no es solo una categoría.

Vijay Iyer, photo by Sergio Cabanillas

JUAN ANTONIO RICO: Volviendo a los últimos años, y en concreto a los discos aparecidos desde entonces, tenemos otra grabación en cuarteto con Rudresh Mahanthappa, Tragicomic (2008). Mahanthappa y usted parecen almas gemelas. Me encanta cómo interactúan en lo que podemos llamar “solos a dúo”. ¿Es quizás el músico con el que siente más empatía a la hora de tocar?

VIJAY IYER: Llevo muchos años trabajando con él y hay una conexión especial, no solo a la hora de tocar, sino en cuanto a las trayectorias vitales. Hemos crecido en un mismo ambiente y compartido muchas experiencias. Tenemos las mismas prioridades artísticas, tanto cuando hacemos música juntos como por separado. También tengo una relación muy próxima con los componentes de este trío [Stephan Crup y Marcus Gilmore, con los que está de gira en el momento de la entrevista], llevamos ya cerca de cien conciertos juntos, lo que nos ha unido mucho, por lo que no puedo decir que la relación con ellos sea menos relevante que con Rudresh.

JUAN ANTONIO RICO: Además, no grabáis juntos desde 2008, pareciera que os habéis distanciado un tanto, desde el punto de vista artístico…

VIJAY IYER: Bueno, hemos hecho algunos conciertos en dúo, lo que nos encanta, volver a tocar juntos tras nuestros proyectos paralelos. Ahora mismo se encuentra también de gira por Europa. Cuando nos juntamos de nuevo es como, eh, nos conocemos muy bien pero ahora tenemos algunas cosas nuevas que compartir, a partir de las experiencias que hemos tenido por separado. Eso hace que nos reactivemos, que sea algo fresco de nuevo.

JUAN ANTONIO RICO: ¿Y tenéis idea de volver a grabar juntos?

VIJAY IYER: Queremos hacer otro disco en dúo, no sé cuándo aún, pero es un proyecto que tenemos en mente y lo haremos. Me apetece mucho, porque es algo más que la música lo que tenemos en común.

Vijay Iyer, photo by Sergio Cabanillas

JUAN ANTONIO RICO: Luego tenemos el trío con Steve Lehman, Fieldwork (una de las debilidades de mi editor). ¿En qué se diferencia tu forma de interactuar con Lehman en relación a como lo haces con Mahanthappa?

VIJAY IYER: Hmm, buena pregunta,… Creo que la diferencia estriba en que a Steve le veo sobre todo como compositor. Es un gran saxofonista, uno de los mejores, pero sus prioridades son las del compositor y eso se nota cuando toca. Está muy interesado en aspectos como las microtonalidades, y yo veo eso en su forma de tocar. Rudresh es otra cosa, su sonido viene de Coltrane, sonoridad amplia y pura melodía. Mi conexión con él es más melódica, no tan estructural como con Lehman.

JUAN ANTONIO RICO: ¿Fieldwork está todavía en activo?

VIJAY IYER: Oh sí, de hecho toco con ellos la semana que viene en Inglaterra.

JUAN ANTONIO RICO: ¿Y pensáis sacar algún disco más?

VIJAY IYER: Sí, está en la agenda. Cuando logremos encontrar un hueco entre nuestros diversos compromisos, quizás el año que viene.

JUAN ANTONIO RICO: Otro de tus tríos, Tirtha, es mucho más infrecuente y ecléctico. ¿Qué buscabas con este formato (piano, guitarra y tabla)?

VIJAY IYER: Fue una colaboración que me surgió, conocí a esta gente y me pidieron hacer algo juntos. Pensé en cómo podría funcionar esta combinación instrumental y nos pusimos a ello. ¡Y sonó muy bien! Así que seguimos desarrollándolo, grabamos el disco e hicimos una gira por Europa el pasado mes de febrero.

Vijay Iyer, photo by Sergio Cabanillas

JUAN ANTONIO RICO: En 2010 publicaste tu primer álbum en solitario. ¿Te lo habías planteado como un reto?

VIJAY IYER: En cierta manera, sí. No tenía un plan específico. Había un puñado de composiciones que tenía en mente para tocar en solo. Las grabé en dos sesiones y luego tuvimos otro día para elegir los temas definitivos con la idea de… ¡hacer un buen disco! De hecho todo surgió un poco de repente. La discográfica me preguntó si me apetecía hacerlo, les dije que sí, y en un principio me propusieron realizar la grabación el mes siguiente en Alemania, pero les dije que prefería hacerlo en un lugar donde me sintiera más cómodo (no es que tenga nada contra los alemanes …). Así que fui a California, donde viví en los años noventa y donde grabé mis dos primeros álbumes. Fui donde la productora que se encargó de esos discos, a quien conozco bien y todo fue muy agradable, me alojé en su casa, cocinó para mí… Todo eso hizo que me sintiera más protegido y cómodo.

JUAN ANTONIO RICO: ¿Piensas hacer más discos en solitario?

VIJAY IYER: La verdad es que me gustaría, sí. Siento que últimamente he aprendido mucho sobre el instrumento gracias a las oportunidades que he tenido de tocar unos pianos fabulosos. Al hacer más conciertos y tocar en teatros que tienen unos instrumentos increíbles, he podido apreciar cosas a las que antes no tenía acceso.

JUAN ANTONIO RICO: Tocas pianos Steinway, ¿no?

VIJAY IYER: Sí, pero hay Steinways y Steinways…

JUAN ANTONIO RICO: Y por supuesto tenemos que hablar de tu trío más clásico, con el que vas a tocar hoy y que es probablemente el que te ha dado más éxitos de crítica, premios, etc. Tenía que llegar el momento de formar un trío estable con el formato estándar, ¿no?

VIJAY IYER: Sí, bueno, de hecho, en mis primeros dos álbumes ya toqué en este formato y también con el cuarteto grabé algún tema en trío, pero tenía ganas de completar el círculo y volver a tocar con un trío estable. Hice unos conciertos en Hollywood, en Barcelona y en Nueva York y pude apreciar cómo en este formato la melodía se distribuía de forma diferente, la sección rítmica tiene su propia lógica y es todo, no sé, más táctil, me recuerda a la acción humana…

Vijay Iyer, photo by Sergio Cabanillas

JUAN ANTONIO RICO: ¿Y la elección de los músicos, Stephan Crup y Marcus Gilmore, cómo fue el casting ?

VIJAY IYER: [risas] Lo más importante es que dijeron que sí [más risas]. Lo que yo quería era gente con la que pudiera ensayar, estudiar y desarrollar cosas, sin buscar nada más a corto plazo que la propia música. Y en una escena como la de Nueva York donde el objetivo es la supervivencia, no siempre es fácil encontrar a alguien dispuesto a experimentar, buscar cosas nuevas, ensanchar sus límites. Y eso es lo que yo buscaba. Me encantaría tocar con Jeff “Tain” Watts y Christian McBride, y les conozco y podría hacerlo, pero prefiero trabajar con gente con la que tenga tiempo para construir algo con ellos. Y además Marcus se ha convertido en uno de los más grandes baterías del momento. Está tocando con [Chick] Corea, con [Gonzalo] Rubalcaba,…

JUAN ANTONIO RICO: ¿Algún proyecto con una formación más amplia? Tengo muy buen recuerdo de tu participación en Burnt Sugar…

VIJAY IYER: Bueno, las cosas que he hecho con Mike Ladd eran con un grupo amplio… Luego está lo que te he comentado antes de música de cámara, aunque este es un ámbito distinto al del jazz. También he compuesto un par de piezas para big band , una para Arturo O’Farrill. Y ahora estoy haciendo conciertos en sexteto, con este trío más Steve Lehman, Mark Shim y Graham Haynes…

JUAN ANTONIO RICO: ¡Qué interesante! ¿Pensáis grabar juntos?

VIJAY IYER: Todavía no lo sé, pero es posible. El caso es que con la situación actual del mercado discográfico solo te dejan sacar un disco al año, así que con tantos proyectos paralelos no es fácil elegir.

[En este momento el manager de Iyer hizo más ostensibles los gestos que ya llevaba tiempo haciéndome para que acabáramos. Tenía unas cuantas preguntas más para formularle, pero eran las cinco menos veinte, habían llegado al hotel a las 3 de la tarde desde el aeropuerto, la entrevista estaba programada para las 4, pero necesitaron quince minutos más para comer, y su idea inicial era salir a las cuatro y media para la prueba de sonido. Esto sin contar que a las cinco de la mañana del día siguiente debían ir al aeropuerto donde les esperaba un avión destino Berlín. ¿Quién dijo que la vida del músico de jazz era un camino de rosas? Me despido de Vijay.]

VIJAY IYER: ¿Cuándo publicáis esto?

JUAN ANTONIO RICO: Supongo que en unos días, en la página web de Tomajazz, t-o-m…

VIJAY IYER: Sí, sí, ya la conozco.

[Ups. Somos famosos.]

 

Entrevista: © Juan Antonio Rico, 2012
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2012