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Ciclo de Jazz 1906

  • Fecha: 25 de mayo de 2013.
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club (Murcia)
  • Componentes :
    Jorge Pardo: saxo tenor y flauta.
    Josemi Carmona: guitarra.
    Pablo Martín Caminero: contrabajo.
    José Ruiz Motos “Bandolero”: percusión.

Comentario:

 jorge pardo

El último concierto en Jazzazza del Ciclo de Jazz 1906, integrado a su vez en la programación del festival Jazzazza Fest. 2013, estuvo protagonizado por el saxofonista madrileño Jorge Pardo, que presentó su reciente trabajo llamado Huellas (Cabra Road, 2012) posiblemente el proyecto más atípico y con mayor proyección de su larga carrera musical. Premiado en enero de este año como mejor músico europeo del año 2012 por la academia de jazz francesa (Académie du Jazz Française) el galardón significa, aparte del premio en sí, un merecido reconocimiento a toda una labor artística de muchos años, nada menos que cuatro décadas dedicadas al arte de la música. El carismático compositor continúa siendo, para los que somos conocedores de toda o buena parte de su amplia trayectoria y discografía, una figura audaz y relevante de la escena musical nacional y también de fuera, más allá de nuestras fronteras. Un músico que ha conseguido reunir las esencias y las influencias de dos géneros musicales, el jazz y el flamenco, agrupándolos en una forma sonora única, propia y diferente. En formato de cuarteto, acompañado por Josemi Carmona a la guitarra, Pablo Martín Caminero en el contrabajo y José Ruiz Motos en la percusión, deleitaron con su música a un aforo completo y expectante,  deseoso de escuchar este mágico proyecto adaptado para la ocasión, ya que en la grabación original del disco participan numerosos artistas y seria casi imposible contar con la presencia de todos ellos en reducidos escenarios. De hecho, el repertorio de Huellas esta  diseñado para que funcione en varios formatos.

 pablo martin

El arranque del directo lo encabezó el tema llamado “Zapatito”, una bulería poderosa marcada por el contundente pulso de la sección rítmica en la que el saxofonista desplegó sus habilidades con decisivos fraseos, un anuncio de lo que iba a deparar una sesión continuada como ésta, de más de hora y media de duración. Una vez hechas las presentaciones la formación encaminó la siguiente pieza, arrancando a ritmo de soleá, en la que el guitarrista realizó una preciosa introducción en solitario tras la que se fue sumando el resto del grupo, desarrollando largas improvisaciones con el saxo tenor, el contrabajo y la guitarra. El contrabajista Pablo Martín realizó aquí una de sus mejores incursiones musicales, además de un sostén rítmico impecable, pero no sería la única a lo largo de la actuación. Sí pudiéramos asistir en distintos días a varias sesiones de este mismo proyecto, con los mismos músicos, nos daríamos cuenta de la riqueza experimental que lleva consigo este trabajo y sería raro, por no decir imposible, escuchar un mismo tema expresado idéntico en un momento anterior, cada concierto es distinto. Las  composiciones tienen vida propia, y las improvisaciones son un elemento importante para adornarlas con nuevos y diferentes matices cada vez que se interpretan. Es creatividad en estado puro. La cita continuó con “El faro”, una rumba-songo, iniciada con una introducción  de  Jorge Pardo a la flauta travesera. Uno de los solos más lucidos en este tema fue el del percusionista José Ruiz, que desempeñó un papel crucial en el cuarteto, enérgico y trascendente.

 josemi carmona

“Puerta del Sol Expreso” es una zambra guiada al comienzo por el contrabajista  Pablo Martín, que inicio el tema en solitario con una introducción en la que citó un fragmento de Bach, antes de dar paso a la exposición melódica del saxo tenor compartida con la guitarra de Josemi Carmona. Un tema lento y nostálgico en el que participaron los principales solistas con extensas incursiones, intercalando pasajes y fraseos de gran belleza. De nuevo a la flauta, el líder construyó una larga introducción con variaciones, basada en la famosa suite de Manuel de Falla, “El amor brujo” (Danza ritual del fuego) arropado solamente por la percusión, que enlazaron con una bulería llamada “Sanlúcar – Mojácar”, en la que participó toda la formación, incluido el percusionista con una descarga rítmica entregada y visceral. El final de la sesión culminó con dos piezas más a modo de bis a petición del público presente, cerrando así un concierto extraordinario que acercó a los oyentes a las raíces de la música popular española, rica fuente de la que bebe todo el proyecto.

 jose ruiz

Las palabras de esta corta reseña comparadas con lo sublime de la actuación se quedan cortas a la hora de expresar los acontecimientos, así que recomiendo a los interesados que si tienen la oportunidad de escuchar en directo este gran proyecto en cualquiera de sus formatos, trío, cuarteto, sexteto o big band, no se lo pierdan por nada del mundo. El apasionado hechizo y el duende que transmiten esta asegurado. Salud y jazz.

 

 

Texto: © José Antonio García López, 2013
Fotografías: © Rafa Márquez, 2013