MBM Trio en el San Juan Evangelista, foto de Sergio Cabanillas

 

 

MBM Trio en el San Juan Evangelista, foto de Sergio Cabanillas
MBM Trio en el San Juan Evangelista

 

Tres de los músicos más destacados del jazz  nacional han unido sus fuerzas en un nuevo proyecto. En esta aventura  Baldo Martínez (contrabajo), Antonio Bravo (guitarra) y Lucía Martínez (batería), miembros del Proyecto Miño, conjugan a partes iguales grandes momentos para la improvisación en un trabajo compacto y transparente, que no se  pierde en vanas disertaciones. Una apuesta más hacia un jazz que rompe fronteras y se homologa con otras propuestas europeas. Del disco del mismo título que se ha editado recientemente y sobre sus inquietudes en torno a la creación en la música, nos hablan los componentes de MBM Trio en la siguiente entrevista.

CARLOS LARA: ¿Por qué habéis creado MBM Trio?

LUCÍA MARTÍNEZ: Creo que fui yo quien le propuso a Baldo y Antonio la idea de tener una formación pequeña. Así que empezamos a juntarnos y a tocar algunos temas para el trío  aprovechando mis viajes a España cuando surgía alguna actuación del Proyecto Miño.

CARLOS LARA: ¿Qué grupos o músicos de jazz actuales están en la línea de trabajo que plasmáis en MBM Trío?

BALDO MARTÍNEZ: Muchos, aunque no hemos tomado ningún modelo en concreto. Por eso las influencias pueden ser muchas, desde el trío de Carlos Bica, “Azul”, con Frank Mobus y Jim Black, hasta grupos como King Crimson, o el mismo Dave Holland, o propuestas mas abiertas como las de Ken Vandermark… No sé, creo que las influencias las podéis apreciar mejor vosotros desde fuera. Este trío es más un compendio de toda la música que está en nuestras cabezas y que de forma natural intentamos que fluya. Por eso pienso que con MBM podemos descubrir muchas cosas.

CARLOS LARA: ¿Cuál es vuestro criterio acerca de lo que significa hacer jazz hoy en día?

BALDO MARTÍNEZ: El jazz siempre ha marcado los pasos hacia adelante en la música, su continua búsqueda en todas las fuentes culturales ha hecho y hace de esta música una de las más vivas y tal vez la única en la que se desarrolla una revolución permanente. El jazz en origen surgió como un canto a la libertad, y esta característica debe ser una de sus bases fundamentales. Por eso creo que para mantener la esencia del jazz hoy en día debemos seguir mirando adelante, manteniendo esa revolución permanente y reivindicando la libertad.

 

 

Lucía Martínez, foto de Sergio Cabanillas
Lucía Martínez

 

 

 

 

 

LUCÍA MARTÍNEZ: Creo que en este trío y en particular con mi música me alejo un poco del prototipo del jazz. Mi contribución se basa en una forma de entender la música. Lo que más me importa es el concepto musical, que no tiene por qué estar encuadrado en el contexto del jazz. Me importa más la estética de la música, antes que hacer buen o mal jazz.

ANTONIO BRAVO: En los tres hay formas muy diversas de entender la música. La clave está en conseguir unificar las distintas formas de composición que utilizamos y lograr que realmente haya una estética de grupo. Como espectador, a veces me llaman la atención grupos que tocan muy bien, pero no acabo de ver una estética cerrada, ya que sólo tienen individualidades.

mbmCARLOS LARA: El nombre del grupo coincide con el del disco, ¿se impone la austeridad hasta en los nombres de los grupos?

LUCÍA MARTÍNEZ: Creo que se impone la austeridad. La fórmula que hemos elegido es muy clásica. La verdad es que no nos complicamos mucho y hemos mantenido la tradición.

ANTONIO BRAVO: Hay veces que te surgen unos nombres fantásticos y en este caso no se nos ocurría nada. Nos planteamos lo fácil e ir directamente a la música, que era lo realmente importante. Sinceramente es un aspecto en el que no perdimos mucho tiempo.

ENRIQUE FARELO: ¿Todos los temas son originales para este disco? ¿Hay más música grabada esperando a ser publicada?

LUCÍA MARTÍNEZ: En general los temas son originales, aunque hay alguno que ya se había tocado anteriormente. Es el primer proyecto de mi vida en el que tenemos repertorio para hacer dos o tres discos. Como al principio nos reuníamos para buscar el sonido y no para hacer el concierto inmediato, llegamos a hacer muchos temas.

ANTONIO BRAVO: En mi caso mis composiciones sólo se tocan y se han grabado para este trío.

 

 

Baldo Martínez, foto de Sergio Cabanillas
Baldo Martínez

 

ENRIQUE FARELO: El número de temas firmados son mayores por parte de Baldo Martínez. ¿Existe un liderazgo por tu parte?

BALDO MARTÍNEZ: Ni mucho menos, este es un trío de tres, en el que cada uno aporta lo que tiene, composiciones, interpretación, improvisaciones… y no hacemos un planteamiento de cuántos temas vamos a tocar de cada uno. En el disco la proporción es de 2-2-4, pero por ejemplo en directo puede cambiar, y ya estamos con composiciones nuevas de unos y otros. El trío suena así porque estamos los tres que estamos, si cambias algún músico ya sería otra cosa y aún con el mismo repertorio sonaría muy distinto.

Lo importante no son tanto las composiciones, sino los componentes del trío y nuestra forma de comunicarnos, tal vez esto último tenga más peso.

ENRIQUE FARELO: Ya que los tres sois responsables a partes iguales del grupo, ¿cuál ha sido vuestra forma de repartir el trabajo y de dar por buenas las tomas de grabación?

LUCÍA MARTÍNEZ: El disco se grabó bastante rápido. Hicimos una gira de unos 5 conciertos antes de la grabación y en cada actuación comentamos lo que había ido bien y lo que no había funcionado como queríamos. La estructura y el fin estaban claros. Cuando nos pusimos a grabar ya estábamos muy concentrados en este repertorio y no hubo mucha dificultad. Se decidió rápido e hicimos  una o dos tomas de cada canción.

ANTONIO BRAVO: Lo que hicimos fue prestarle un poco más de atención a las mezclas. Lo que ha dicho Lucia es así, ya íbamos con las cosas muy claras y como tal grabamos el disco.

CARLOS LARA: ¿Estáis satisfechos por tanto con la producción?

ANTONIO BRAVO: Nos hemos quedado muy contentos porque no surgieron muchos problemas y la grabación fue muy fluida con Xingra. En jazz las grabaciones suelen ser muy aceleradas y después los problemas vienen en las mezclas, pero para mi gusto este disco ha resultado más acabado que otros.

 

 

Antonio Bravo, foto de Sergio Cabanillas
Antonio Bravo

 

LUCÍA MARTÍNEZ: Para mi quedó muy bien. El estudio sonaba muy bien, grabamos muy cómodos y la mezcla fue muy detallada y eso se nota en el resultado.

ENRIQUE FARELO: El diseño de la portada tiene que ver mucho con el ferrocarril. ¿Existe algún motivo especial?

LUCÍA MARTÍNEZ: Realmente lo que quiere manifestar es un ambiente urbano. Esta es la idea que se quería reflejar y así lo comentamos. Con sus contrastes y su equilibrio en el terreno musical, pero también en el campo del diseño, como se aprecia en las fotos, tomadas en una estación y otros lugares de Berlín. Queríamos que todo mantuviera una línea urbana.

ANTONIO BRAVO: Me gusta que en los discos que hago prime el aspecto oscuro. En el tema del diseño nos gusta que el creador haga su trabajo sin interferencias de los músicos.

ENRIQUE FARELO: ¿Es un disco más de composiciones que de improvisaciones o viceversa?

ANTONIO BRAVO: Creo que está más pensado para la improvisación. Aunque no existía una predisposición a hacer música más libre, sino simplemente lo que teníamos en ese momento, el disco se decanta más hacia la improvisación; aunque las composiciones tampoco son especialmente sofisticadas.

LUCÍA MARTÍNEZ: Hay un tema que no tiene improvisación, que es “Megumi” y el resto está todo muy abierto.

ENRIQUE FARELO: ¿Los arreglos son de quienes han compuesto los temas?

ANTONIO BRAVO: Sí, aunque también a veces se han aportado ideas en el momento de la grabación. De lo que se trata es que estemos los tres cómodos tocando. En principio los temas llegaban más o menos cerrados. Composiciones escritas, aunque esencialmente lo importante es que surgieran las ideas en el momento.

 

 

Lucía Martínez, foto de Sergio Cabanillas
Lucía Martínez

 

ENRIQUE FARELO: ¿MBM considera que en este primer trabajo existe un guiño al jazz progresivo en algunos de sus pasajes, por ejemplo en “Coquito’s” y “Biscrimson”?

BALDO MARTÍNEZ: Podría ser, aunque como se comentaba antes, no hemos hecho un planteamiento concreto de la línea a seguir, simplemente decidimos montar algo los tres y por la afinidad que nos une, resulta que empiezan a salir cosas en las que los tres estamos trabajando o las tenemos en mente. De ahí que grupos como Soft Machine pueden ser una referencia en parte del repertorio, también Bill Frisell……..

CARLOS LARA: El tema “Biscrimson” tiene una historia peculiar, ¿cuál es?

BALDO MARTÍNEZ: Bueno si te refieres a su rebautizo……..”Biscrimson” es una versión adaptada para este trío de un tema que ya había grabado hace 10 años, “Galería de Recuerdos”.  Pero en uno de los primeros conciertos que dimos, tocamos este tema como bis y un buen amigo nuestro, escritor, músico de jazz, y también crítico, hizo un comentario refiriéndose a que por la estética sobre la que trabajamos en esta versión bien podría llamarse “Biscrimson”, en clara alusión al grupo King Crimson.

CARLOS LARA: “Ya veremos” y “Mar de fondo” son las aportaciones de Antonio Bravo al disco. ¿Hay algo especial que hayas querido expresar con ellos?

ANTONIO BRAVO: El tema “Mar de fondo” coincidió con la muerte de mi padre, que fue marinero y así lo pongo en los créditos del disco. Pensé en ese título como una manera  de recordarle, una forma de que me vengan a la memoria los momentos que pasé saliendo a faenar en el barco.

CARLOS LARA: Por tu parte, Lucía, ¿las composiciones “Megumi” y “Jacarandás en flor” tienen algunas peculiaridades que quieras resaltar?

LUCÍA MARTÍNEZ: Megumi fue una amiga japonesa con la que iba al curso de alemán en Berlín y nuestra comunicación era muy especial, con muchos gestos y muy afectiva, aunque no conseguíamos entendernos. Una semana antes de que pasara lo del terremoto se fue para Japón. Cuando vi las noticias, mi primer recuerdo fue para Megumi y esa misma noche compuse un tema que no fuera triste y que me recordara a la amiga alegre que conocí. “Jacarandás en flor” lo compuse en un viaje a Portugal. En el libro de Iberia venía una promoción sobre Lisboa, donde se decía que en primavera florecen los jacarandás. Las fotos de estos árboles me fascinaron y compuse este tema dedicado a Lisboa.

ENRIQUE FARELO: Después de tantos proyectos juntos, ¿qué supone la simbiosis Baldo Martínez-Antonio Bravo para ambos?

BALDO MARTÍNEZ: Pues como suele suceder en una relación alrededor de una actividad creativa durante largo tiempo, que el entendimiento es muy grande y cantidad de cosas no tenemos que explicárnoslas para llegar a un punto determinado, o tan solo con un gesto o palabra el otro entiende perfectamente lo que quiere uno. Además, esto es posible por una muy buena relación de amistad, fundamental a la hora de hacer música.

 

 

Antonio Bravo, foto de Sergio Cabanillas
Antonio Bravo

 

ANTONIO BRAVO: Después de tanto tiempo, en lo que sí se nota es en la compenetración que existe entre nosotros. En mi caso, siempre prefiero estar con gente con la que me encuentro muy a gusto tocando, tanto profesionalmente como personalmente.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué significa para una mujer tocar jazz en España y que además sea la batería su instrumento, normalmente  reservado a los hombres?

LUCÍA MARTÍNEZ: Me siento como una más en el grupo y por mi parte no pienso en que soy una mujer tocando la batería. En los viajes y en la convivencia esto no afecta para nada. Intento sentirme uno más del trío. Tocar jazz en España para una mujer sigue siendo complicado. Y está claro que en igualdad de condiciones siempre eligen al hombre. Por tanto, tienes que aportar algo diferente para poder abrirte camino.

ENRIQUE FARELO: ¿En qué espejos te miras en cuanto a baterías se refiere?

LUCÍA MARTÍNEZ: Una de mis figuras a nivel de técnica, sonido y evolución en su carrera musical es Paul Motian. Es un músico con una técnica marcada, ha evolucionado mucho y no se ha estancado en un determinado estilo. Sigue cambiando y suele llamar a gente joven para sus proyectos. A nivel de sonido y energía me gusta mucho Jim Black. Hay otros baterías de la onda del free que me interesan, pero de lo que más he aprendido ha sido analizando a grandes compositores de clásica.

CARLOS LARA: Lucía, sigues viviendo en Berlín, ¿cómo te sientes trabajando en aquella ciudad?

LUCÍA MARTÍNEZ: La verdad es que es muy tranquilo vivir en Berlin. Estoy tocando mucho y muchos estilos, con mucha gente que me llama, tanto para clásico como free jazz o big bands. Allí me siento muy a gusto y me dan muchas oportunidades de trabajo.

CARLOS LARA: Tienes muy buenas relaciones en Portugal, ¿Por qué este país nos aventaja en cuanto a músicos que arriesgan y en cuanto a Festivales innovadores?

 

 

Baldo Martínez, foto de Sergio Cabanillas
Baldo Martínez

 

LUCÍA MARTÍNEZ: En Portugal hay más generaciones de jazz y tienen mucha influencia inglesa. A nivel académico se han organizado muy bien. Desde hace mucho tiempo cuentan con escuelas abiertas donde se toca clásica, rock, pop o jazz. Tienen la oportunidad de especializarse. En la Universidad de Oporto se ha creado un gran círculo musical que une esta ciudad con Lisboa y hay mucho movimiento y mucho nivel cultural. Con pocos medios consiguen muchas cosas y tienen muchos intereses por la creación musical. También salen mucho de su país y aprenden.

CARLOS LARA: ¿Qué tenéis que hacer en este país los músicos como vosotros o qué tiene que cambiar para que se os reconozca de una vez en España?

ANTONIO BRAVO: Yo me conformaría con que se pudiera trabajar y que la gente que nos quisiera escuchar pudiera hacerlo más a menudo.

LUCÍA MARTÍNEZ: A mí me gustaría que hubiera publicaciones serias e independientes. Que se pudiera comentar un disco de forma independiente y crítica. Que hubiera un nivel de parte del aficionado. Que en Galicia las ayudas que se dan a los músicos fuesen realmente ayudas para músicos profesionales con proyectos. Que no se tenga que pagar dinero por poder tocar. Esto al final cansa al músico y cansa al que tiene que esforzarse para publicar algo. Y esto no tiene mucho sentido.

BALDO MARTÍNEZ: ¡Uy! Esa es la pregunta del millón, el problema es que no nos creemos lo que tenemos, y esto es algo por desgracia que no sólo sucede en el jazz en España, es la idiosincrasia de este país, siempre miramos afuera y tenemos un cierto complejo, siempre se confía más en un producto marca extranjera que uno de marca española, salvo algunas excepciones gastronómicas.  Por eso creemos que un músico de jazz por el hecho de ser americano será mejor que cualquier músico español. Y lo que tenemos que hacer los músicos es seguir haciendo música y ser «cabezotas» en nuestros objetivos. Por suerte cada vez hay más y mejores músicos en este país y la tendencia es ir cambiando, aunque sea muy poquito a poco.

CARLOS LARA: ¿Hay algún próximo trabajo en mente o que vayáis a editar en grupo o donde participéis?

ANTONIO BRAVO: Tengo varias cosas y estoy probando. Bien con Roberto Terrón, contrabajista clásico a dúo, o con otro guitarrista brasileño. También sigo en el trío acústico con Germán Díaz. Primero rodaremos un poco y después veremos si grabamos o no.

BALDO MARTÍNEZ: Con Carlo Actis Dato ya tenemos listo para ser publicado un segundo disco, que esperamos salga en los próximos meses. Este es un trabajo ya grabado. En cuanto a proyectos de futuro cercano estoy empezando a trabajar en una segunda entrega del Cuarteto Acústico.

LUCÍA MARTÍNEZ: En Berlín estoy con el grupo Berliner Projekt (acaba de salir un disco de este grupo llamado Azul Cielo). Está siendo muy bien acogido.

ENRIQUE FARELO: El trío BAC y MBM son proyectos ambiciosos y comprometidos. En el caso del primero no ha tenido continuidad hasta la fecha, ¿lo tendrá MBM?

BALDO MARTÍNEZ: Esperamos que sí. Cuando uno se mete en una aventura como esta nunca sabe hasta dónde va a llegar, siempre se pone lo mejor de cada uno, a veces cuaja y otras veces no, y hay muchas circunstancias alrededor que inclinan la cosa a un lado o a otro. Yo particularmente tengo la sensación de que MBM va a ser un grupo de largo recorrido, lo único que hace falta es lo de siempre: lugares de encuentro donde el músico pueda mostrar y desarrollar su música y que los aficionados puedan compartirla y disfrutarla. Y por supuesto uno de esos lugares, ideal para ello, es el Johnny.

LUCÍA MARTÍNEZ: Creemos que este trío es para siempre, estamos muy unidos… [risas]

ANTONIO BRAVO: Ya sabemos cómo son estas cosas. Tienen que seguir su curso natural y en principio estamos muy bien juntos y dependerá de lo que nos pase a cada uno. Musicalmente nos llevamos muy bien y trabajamos muy a gusto a pesar de que Lucía vive en Berlín, pero la idea es continuar con este proyecto.

© Texto: Enrique Farelo y Carlos Lara 2011
© Fotos: Sergio Cabanillas 2011

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