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yellowjackets_a_rise_in_the_roadEl más difícil todavía. Tras treinta años de carrera con varios cambios de compañía discográfica, alteraciones en la formación del grupo y la crisis mundial afectando despiadadamente al sector discográfico, los Yellowjackets demuestran no entender el significado de la palabra “obstáculo”. Este nuevo A Rise In The Road derrocha frescura, buen hacer y fidelidad a la propuesta que la banda ha desarrollado a lo largo de sus tres décadas de vida. En cierto modo parece que se han aferrado decididamente a su sonido, reivindicándolo ante las dudas que pudieran surgir tras la marcha (temporal, en principio) de su bajista y miembro fundador Jimmy Haslip. Si recientemente la banda ganó enteros con la vuelta a la batería de William Kennedy (muy bien reemplazado durante años, hay que decirlo, por Marcus Baylor), el cuarteto parece haber salido perdiendo terreno con la marcha de Haslip. El gigante zurdo es un bajista peculiar, personal y capaz de jugar con el silencio y las líneas a contratiempo como nadie. A su reemplazo se le iba a mirar con lupa en cualquier caso, pero es que encima se trata de Felix, el hijo de Jaco Pastorius, ni más ni menos. Doble lupa.

¿Ha sido la controversia derivada del cambio de bajista la que ha forzado a la banda a publicar una declaración de intenciones tan rotunda? No parece casual que A Rise In The Road esté, en cuanto a estética y composiciones, al nivel de los mejores trabajos que los Jackets grabaran en los años 90. Más acústicos de lo habitual (Bob Mintzer se centra en el saxo tenor y Russell Ferrante en el piano), establecen un compromiso con el jazz straight ahead (“An Amber Shade Of Blue”) y con el shuffle gospeliano a imitación de su clásico “Revelation” (el inicial “When The Lady Dances” es un buen ejemplo). Ferrante se integra en la sección rítmica con especial dedicación, abordando composiciones donde juega de forma repetitiva con motivos armónicos mínimos. Como ya hiciera el grupo en Like A River (1993), por momentos se convierten en quinteto con la adición de una trompeta, y el estilo deriva hacia un hard-bop modernizado en claro contraste con las composiciones más fusioneras. Entonces el trompetista fue Tim Hagans; en este caso Ambrose Akinmusire aporta su lenguaje incisivo a tres temas, a destacar “Civil War”, de corte latino.

¿Y Pastorius? Pues Pastorius (Felix) bien, gracias. Su trabajo es impecable y ejecuta con precisión los nada fáciles unísonos melódicos tan habituales en el repertorio del grupo. No obstante la comparación con Jimmy Haslip es obligatoria y, claro, no es lo mismo. De sonido más grueso, el joven Pastorius toma menos riesgos que su antecesor, abordando figuras lógicas, cercanas al sentir de cada tema, pero poco sorprendentes, como ocurre en la extraordinaria balada “Longing”, en compleja métrica de siete por cuatro (a destacar en ese tema la labor de William Kennedy doblando el tiempo en su plato ride). No me malinterpreten, ya quisieran muchos tocar como Felix, pero es que Haslip es mucho Haslip. En cualquier caso uno de los puntos álgidos del disco es el solo de Pastorius en “(You’ll Know) When It’s Time”. Un dato anecdótico: Bob Mintzer ya tocó con su padre a principios de los ochenta. Es normal que el último tema de la grabación, de ritmo caribeño, se titule “I Knew His Father” (“conocí a su padre”).

Quizás esta polémica sea, no obstante, demasiado puntillosa. A Rise In The Road es una obra impecable en composición, interpretación y organización. Diez temas abarcan los cincuenta y siete minutos que dura el compacto con una distribución orgánica, compatible y lineal, a modo de historia. “Thank You” y “Madrugada” llevan consigo múltiples señas de identidad de una banda que está asegurando un futuro brillante a base de reincidir. Poca novedad, pero mucha frescura. Que sigan así muchos años.

© Arturo Mora Rioja, 2013

“When The Lady Dances”, “Civil War”, “Can’t We Elope”, “An Informed Decision”, “Longing”, “Thank You”, “Madrugada”, “An Amber Shade Of Blue”, “(You’ll Know) When It’s Time”, “I Knew His Father”

Bob Mintzer (saxo), Russell Ferrante (piano, teclados), Felix Pastorius (bajo eléctrico) y William Kennedy (batería y teclados), con Ambrose Akinmusire (trompeta).

Mack Avenue 1073