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  • Fecha: 8 de noviembre de 2013.
  • Lugar: Casino Antiguo, Castellón.
  • Grupo:
    Joe Magnarelli: trompeta y fliscorno
    Jerry Bergonzi: saxo tenor
    Dave Santoro: contrabajo
    Andrea Michelutti: batería

Comentario:

El ciclo Jazz a Castelló que tiene su sede en el pintoresco Casino Antiguo de la capital de La Plana ha cumplido este año su vigésimo segunda edición con una salud de hierro. Este año contó en su concierto inaugural, celebrado el pasado viernes 1 de Noviembre, con la presencia de la vocalista René Marie, quien cosechó un éxito de crítica y público.

En esta ocasión el turno correspondió al mano a mano entre el trompetista Joe Magnarelli y el saxofonista tenor Jerry Bergonzi, quien se ha ganado el respaldo del público castellonense tras varias visitas más que satisfactorias en los últimos años, la última de ellas el año pasado al también veterano ciclo Avui Jazz de Vila-Real. Como base rítmica, completaban el cuarteto Dave Santoro al contrabajo y Andrea Michelutti a la batería, escuderos habituales de Bergonzi que forman con él uno de los combos más potentes del panorama jazzístico a nivel mundial.

Jerry Bergonzi & Joe Magnarelli © Sergio Cabanillas

Jerry Bergonzi & Joe Magnarelli
© Sergio Cabanillas

En un ambiente sofocante, que contradecía la fecha del calendario, y con la sala del casino a rebosar de espectadores, el cuarteto comenzó su actuación con un tema llamado “Nobody’s Human”, en el que el tenor ya despachó un primer solo incendiario, correspondido después por la trompeta de Magnarelli. Mientras el de Siracusa improvisaba, sacando buen partido de la melodía y el silencio, Bergonzi tomó asiento al piano para acompañarle, hecho que se repitió a lo largo de la noche. Continuó la velada a ritmo de bossa con “Sí señora”, donde el de Boston acompañó de nuevo al piano los solos de trompeta y contrabajo. Precisamente fue Santoro el encargado de presentar “Domolian Mode”, con un solo tan oscuro y enigmático como esta composición, que condujo la base rítmica abriendo grandes espacios de libertad, explotada al máximo por Bergonzi en su solo, y que Magnarelli aprovechó para explorar nuevos territorios con su fliscorno. La banda atacó entonces “Trippin’”, donde la trompeta hizo vibrar a los asistentes en su solo, contestado por el tenor, que fue construyendo con maestría su discurso, sin prisas, valiéndose de los silencios. Un solo de contrabajo rebosante de melodía puso la guinda al tema y clausuró el primer pase.

Dave Santoro © Sergio Cabanillas

Dave Santoro
© Sergio Cabanillas

De vuelta en el escenario, el cuarteto abrió el segundo pase con una composición titulada “Ellwood”, dedicada al saxofonista Jeff Ellwood, quien ha recopilado gran parte de las composiciones de Bergonzi, que se ofrecen en descarga gratuita desde su web (www.jeffellwood.net). Siguió uno de los temas más efectivos en directo del repertorio del saxofonista, el enérgico “Awake”, basado en un relato sobre la iluminación de Buda, donde de nuevo su talento dejó un solo para el recuerdo del respetable, al que siguió una impresionante réplica de Magnarelli, quien demostró su excelencia improvisadora antes de que el solo de Michelutti llevara a un duelo interpretativo entre ambos metales. Pusieron fin a la actuación el aire bluesy de “Obama” y una versión pletórica de swing de “You’re My Everything”. La insistencia del público logró arrancar al cuarteto una preciosa interpretación de “Pannonica” de Monk protagonizada por Magnarelli al fliscorno, que fue acompañado por Bergonzi al piano en la melodía.

Andrea Michelutti  © Sergio Cabanillas

Andrea Michelutti
© Sergio Cabanillas

Una noche, en resumen, para el disfrute de los aficionados, que pudieron gozar de nuevo con esa entidad orgánica que es el trío de Bergonzi y sorprenderse descubriendo a Joe Magnarelli, su inagotable capacidad improvisadora y su versatilidad, cualidades que le hicieron brillar sobre un repertorio nada fácil de ejecutar, menos aún sin contar con la presencia de un instrumento armónico como el piano como guía en las intrincadas evoluciones del tenor. Una prueba exigente que tanto el trompetista como el público asistente superaron con buena nota.

Texto y fotos: © 2013  Sergio Cabanillas