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  • Fecha: viernes, 22 de noviembre de 2013
  • Lugar: Sala Clamores (Madrid)
  • Componentes:
    Lee Konitz: saxo alto.
    Dan Tepfer: piano.

Lee Konitz & Dan Tepfer © Sergio Cabanillas

Lee Konitz & Dan Tepfer
© Sergio Cabanillas

La presencia de uno de los músicos que han escrito páginas doradas de la historia del jazz siempre es un gran motivo de satisfacción para quienes seguimos su larga y dilatada trayectoria. Porque Lee Konitz ha sido y siempre será uno de los más grandes, junto a sus antiguos compañeros de aventuras como Lennie Tristano, Miles Davis, Charles Mingus, Chet Baker, Gerry Mulligan, Elvin Jones, Joe Henderson o Martial Solal.

Su carrera imparable le ha llevado a tocar con los mejores de cada momento. A sus 86 años recién cumplidos este campechano personaje sigue subiéndose a los escenarios, porque los músicos de jazz íntegros no se retiran nunca. Hasta que le quede el último aliento, seguirá buscando la nota más precisa con la que pintar esos hermosos cuadros sonoros que nos regala. A pesar de la edad sigue manteniendo su “Sound Lee”, inconfundible, por el que transpira todo lo que ha dado a la música este titán del jazz.

Lee Konitz © Sergio Cabanillas

Lee Konitz
© Sergio Cabanillas

En una abarrotada Sala Clamores, el maestro regresaba a un escenario español para volver a deleitarnos con su sabiduría. Ya se sabe que Konitz siempre elige muy bien a sus acompañantes y en esta ocasión fue todo un lujo contar con la presencia de un pianista extraordinario como Dan Tepfer. Después de haber disfrutado del concierto, no cabe duda de que la historia viva del jazz y el futuro del mismo se dieron las manos para ofrecer uno de esos momentos mágicos que sólo con el jazz se pueden vivir.

Lee Konitz y Dan Tepfer llevan tocando juntos cerca de siete años. La experiencia, la nostalgia, el sentimiento, la emoción, la fortaleza, la frescura y la innovación, frente a frente; en definitiva dos mentes en ebullición creativa se unen para regalarnos espacios de sonido en los que el tiempo parece detenerse. Una conjunción simbiótica entre dos músicos que, a medida que transcurre el concierto, convierte el dúo en un trío, con piano, saxo y el resultado de ambos, que no es otro que ese lugar donde la música y la poesía se unen.

En cerca de hora y media de concierto, Konitz y Tepfer fueron desgranando algunos standards como “Stella by Starlight”, “I´ll Remember April”, “All the things you are”, intercalados con diferentes improvisaciones que son el punto fuerte con el que el dúo está trabajando últimamente. La prueba de ello es su único disco hasta el momento llamado Duos with Lee (SunnySide 2009), en el que prácticamente todo es improvisado.

Con sus solos precisos y aterciopelados, Lee Konitz concibe los temas como pequeñas historias en las que suceden muchas cosas. Es capaz de condensarlas y de aumentar su intensidad hasta crear momentos en los que uno cae abstraído por lo que sucede en el escenario. Con un medio tono cercano a la transparencia y un lirismo directos a la vía emocional, Lee Konitz sigue atesorando esa capacidad de combinar lo cool con los fraseos puramente improvisados recurriendo a ese baúl sonoro que es su memoria. Por supuesto, la sombra de una de la principales influencias de Lee Konitz como el pianista Lennie Tristano, también sobrevoló por momentos la Sala Clamores para retrotraernos con “317 E 32nd ST.”, a las composiciones espontáneas de líneas largas y melódicas, con la superposiciones de compases que le dieron ese marcado acento tan vanguardista.

Dan Tepfer © Sergio Cabanillas

Dan Tepfer
© Sergio Cabanillas

 A su lado, Dan Tepfer se puede decir que fue el compañero perfecto para Lee Konitz. Asumiendo un papel preponderante y nada subordinado, aprovechó muy bien las aportaciones de Konitz, con unas improvisaciones cristalinas y claras, siempre milimétricas, tanto en los pasajes más acelerados como en aquellos donde la música adquiere fases de cierto lirismo e intimismo. Es ahí donde a este músico se le aparece su gran formación clásica de la que no dejó de echar mano en el concierto.

Este pianista/compositor, que además es un virtuoso de la clásica, parece que no tiene límites en cuanto a su concepción de la música y la técnica. Es de esos pianistas versátiles que puede extraer notas certeras en todo momento. Ha aprendido por igual de Cecil Taylor que de Bach. De hecho uno de los temas que acometió fue una de las variaciones de Bach en un doble sentido. Primero la interpretó en su modo original y a continuación se internó en una improvisación sobre la composición del maestro alemán, que dejó al público totalmente extasiado. Con 31 años, Dan Tepfer ha recibido prestigiosos premios en Estados Unidos y en Europa. Su precisión, sus aportaciones frescas y su original sentido de la improvisación le colocan en una ventajosa situación para recoger el relevo de otros pianistas de generaciones anteriores a la suya. De momento, aunque sostiene otros proyectos que habrá que seguir muy de cerca, Dan cuenta con el gran privilegio de haber mantenido una larga y aún duradera colaboración con esta luminaria del jazz como Lee Konitz. Su presencia en Clamores, sin duda será recordada como una de las mejores actuaciones de la temporada. Clamorosa.

Texto: © Carlos Lara, 2013
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2013